Abr 15 2012
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Opini贸nPol铆tica

Conchabanza con Washington: 驴Gobierna la izquierda en El Salvador?

Representante del izquierdista Frente Farabundo Mart铆 de Liberaci贸n Nacional (FMLN), el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, ha estrechado, desde su elecci贸n en 2009, sus relaciones con Estados Unidos mientras rechazaba adherirse a la Alianza Bolivariana para las Am茅ricas (ALBA) y se distanciaba del Socialismo XXI.

En un gesto a煤n m谩s significativo no asisti贸 a la primera Cumbre del CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos) en Caracas los d铆as 2 y 3 de diciembre de 2011. De ah铆 la pregunta: 驴est谩 realmente gobernando la izquierda en El Salvador?

En octubre de 1980, ante la crisis social, la represi贸n generalizada y la intransigencia pol铆tica del gobierno de extrema derecha, cinco organizaciones guerrilleras y sus frentes de masas optaron por la v铆a armada. As铆 naci贸, en El Salvador, el Frente Farabundo Mart铆 de Liberaci贸n Nacional (FMLN) (1). Dos meses despu茅s esta guerrilla ya quiso buscar una salida pol铆tica al conflicto: propuso un di谩logo al gobierno estadounidense del presidente Jimmy Carter. Este no lo rechaz贸. Entonces lleg贸 el asesinato de cuatro religiosas estadounidenses a manos de militares, el 2 de diciembre de 1980. La Casa Blanca se vio obligada a cortar las ayudas a la Junta gobernante, mientras funcionarios del Departamento de Estado se aproximaron al FMLN. Hasta que, el 21 de enero de 1981, se posesion贸 Ronald Reagan como presidente de Estados Unidos. Dos d铆as despu茅s orden贸 redoblar el apoyo militar al gobierno derechista de la Alianza Republicana Nacionalista (ARENA).
La Internacional Socialista se ofreci贸 como mediadora en el conflicto. El FMLN acept贸 la propuesta. Washington presion贸 a la Junta para que no aceptase. Y el 28 de agosto de 1981 se produjo un imprevisto sin precedentes, que le dio otra connotaci贸n al conflicto: los gobiernos de Francia y M茅xico reconocieron al FMLN como 鈥渇uerza pol铆tica representativa鈥. Washington no se inmut贸, procediendo a lanzar una campa帽a de desprestigio contra el FMLN. Se trat贸 a sus miembros de 鈥渘arcoterroristas鈥. El Departamento de Estado advirti贸 que si la guerrilla triunfaba El Salvador ser铆a otra Camboya, pues sus dirigentes eran 鈥減olpotianos鈥.
En 1986 el gobierno de Reagan tambale贸 al estallar el asunto 鈥渋rangate鈥 y el 鈥渃ontragate鈥 (2). El asesinato de seis sacerdotes jesuitas a manos del ej茅rcito, el 16 noviembre de 1989, provoc贸 una condena internacional un谩nime. La Casa Blanca, cuestionada a lo interno y con aliados desacreditados, acept贸 la propuesta de Mosc煤: pidi贸 al Secretario General de la ONU de involucrarse en la soluci贸n del conflicto. Entre tanto la oligarqu铆a salvadore帽a comprendi贸 que las Fuerzas Armadas no derrotar铆an al FMLN. A su vez, la guerrilla constat贸 que no podr铆a vencer militarmente mientras Estados Unidos pertrechara y asesora al ej茅rcito. Ambas partes comprobaron, adem谩s, que la poblaci贸n civil empezaba a agotarse de la guerra. Y el nuevo escenario geopol铆tico internacional, surgido despu茅s del derrumbe de la Uni贸n Sovi茅tica en diciembre de 1991, influy贸 sustancialmente. Todas estas circunstancias favorecieron la firma de los acuerdos de paz, el 16 de enero de 1992 en Chapultepec, M茅xico.
El n煤mero de v铆ctimas de la larga guerra civil (1980 鈥 1992) se estima en unos 75 000 muertos y de 8 000 desaparecidos. No hay culpables porque una ley de amnist铆a, exigida por el ej茅rcito, permiti贸 la impunidad. No existi贸 reparaci贸n para las v铆ctimas.
Reconvertido en partido pol铆tico, el FMLN consigui贸 en las elecciones de marzo de 1994, victorias locales importantes (alcald铆as) y amplia representaci贸n en la Asamblea Legislativa, convirti茅ndose en la primera fuerza de oposici贸n. En marzo de 2009, Mauricio Funes, un periodista de la CNN en espa帽ol, simpatizante del FMLN -pero no combatiente- es elegido presidente. Toma posesi贸n del cargo en junio. El FMLN hereda de ese modo los inmensos problemas sociales y econ贸micos no resueltos por los gobiernos de derecha.聽 Porque, aunque se hicieron importantes reformas pol铆ticas y militares, la justicia social, principal motivo de la guerra civil, se volvi贸 letra mojada.
En ese conflicto Estados Unidos invirti贸 un mill贸n de d贸lares diarios, pero para alimentar la paz ha dado limosnas. Si la guerra dej贸 al pa铆s cercano de la quiebra, las medidas neoliberales exigidas despu茅s por Washington multiplicaron la pobreza, aunque las cifras macroecon贸micas sean positivas. En 2001, El Salvador adopt贸 el d贸lar como moneda oficial, y en 2003 firm贸 un tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Este ha ido acabando con las medianas y peque帽as empresas, en especial las dedicadas al sector agr铆cola, al no tener posibilidad de competir con las producciones estadounidenses, cuyos productos de exportaci贸n est谩n subvencionados.
Con apenas 6,5 millones de habitantes, el pa铆s tiene un 60% de sus habitantes en la pobreza. Y otro triste record: es uno de los pa铆ses con mayor violencia, al tener m谩s de 60 homicidios por cada 100 000 habitantes. Miles de armas quedaron en manos de la poblaci贸n, que ante la pobreza propiciaron las pandillas denominadas 鈥淢aras鈥, dedicadas a la delincuencia, criminalidad y el tr谩fico de drogas.聽 Excluida socialmente, parte importante de la ni帽ez y la juventud es fuente inagotable para las Maras.
La situaci贸n podr铆a ser peor sin las 鈥渞emesas familiares鈥. La guerra, pero en especial la miseria, han hecho que unas 2,5 millones de personas hayan emigrado. El 95% a Estados Unidos, considerado como el 鈥淒epartamento 15鈥 de El Salvador. El dinero enviado a los familiares constituye el 18% del Producto Interior Bruto (PIB), superando en captaci贸n de divisas a la exportaci贸n de caf茅 y a las f谩bricas de manufacturas, conocidas como ‘maquiladoras’. Cada a帽o, esas remesas representan unos 3 500 millones de d贸lares. Seg煤n datos de la organizaci贸n Intervida, un 70% de las familias salvadore帽as reciben giros mensuales que oscilan entre 210 y 425 euros, cantidades que alcanza apenas para subsistir.
鈥淟a pobreza en El Salvador tanto rural como urbana, no ha aparecido en un a帽o, y lamentablemente tampoco desaparecer谩 en ese per铆odo鈥, expres贸 el presidente Funes. Es cierto. Pero lo que viene realizando este gobierno son acciones m谩s parecidas a la beneficencia, olvidando lo que ofreci贸 durante las elecciones. No se crean v铆as alternas que permitan el desarrollo productivo de la econom铆a. Adem谩s de ser un 鈥渃olch贸n amortiguador鈥 de m谩s tensiones sociales, las remesas tienen un efecto estrat茅gico en la pol铆tica exterior salvadore帽a: Para seguir contando con ellas no debe contrariar a Washington.
Seg煤n la informaci贸n filtrada por WikiLeaks, la embajada estadounidense en San Salvador desarroll贸 una estrategia de seducci贸n a Mauricio Funes. La primera acci贸n fue una llamada que recibi贸 del presidente Barack Obama, el 15 de marzo 2009, a pocas horas de ser elegido. En cables 鈥渟ecretos鈥, la embajada mencion贸 al Departamento de Estado la emoci贸n, el 茅xtasis, que esto hab铆a producido en Funes. La segunda maniobra fue la presencia de la secretaria de Estado, Hillary Clinton, a la investidura presidencial, el primero de junio. Ocho meses despu茅s, Funes fue recibido por Obama en la Casa Blanca, y en marzo 2011 el presidente estadounidense le devolvi贸 la visita. Pocos entendieron qu茅 ten铆a de importante El Salvador para que Obama lo incluyera en su primer viaje por Am茅rica Latina, junto a Brasil y Chile. Altos mandos del Comando Sur, y el subsecretario de Estado para Asuntos Hemisf茅ricos de Estados Unidos, Arturo Valenzuela, tambi茅n visitaron a Funes.
Ha ido quedando claro que el coqueteo estadounidense busca, en lo interno, el rompimiento de Funes con los lineamientos del FMLN.聽 En lo externo, alejarlo de la influencia pol铆tica de Cuba, del presidente sandinista de Nicaragua, Daniel Ortega, pero en particular del venezolano Hugo Ch谩vez y sus proyectos regionales. No se debe olvidar que justo el d铆a de su posesi贸n, el presidente salvadore帽o anunci贸 que restablecer铆a las relaciones con Cuba, rotas medio siglo atr谩s. Por los cables de WikiLeaks se conoce que, durante su visita, Hillary Clinton dio a entender a Funes que en Washington no se ver铆a bien que tomara ese camino.
Mauricio Funes no llevaba un mes como presidente, cuando el 28 de junio 2009 se produjo, en Honduras, el golpe de Estado contra su vecino, el presidente Manuel Zelaya. Sorprendentemente, el mandatario hondure帽o hab铆a decidido unirse a la Alternativa Bolivariana para las Am茅ricas (ALBA), liderada por Venezuela y Cuba. Funes, entendiendo que podr铆a correr la misma suerte, dej贸 en claro, pocos meses despu茅s, qui茅nes eran sus aliados estrat茅gicos, manifestando que su gobierno no dar铆a ni un solo paso hacia el ALBA, ni hacia el socialismo del siglo XXI (3). Tambi茅n empez贸 a repetir que una cosa es el FMLN y otra su gobierno.
Entre agosto 2003 y febrero 2009, El Salvador tuvo tropas en Iraq a pedido de Washington. Funes fue un ac茅rrimo cr铆tico de ello. Ahora el presidente salvadore帽o ha decidido enviarlas a Afganist谩n鈥 Al comienzo dijo que era en el marco de la resoluci贸n de la ONU, de octubre 2010. Pero cables de la embajada estadounidense, revelados por WikiLeaks, se帽alan que, tres meses despu茅s de haber asumido la presidencia, Funes ya lo hab铆a decidido junto a su ministro de Defensa, general David Mungu铆a Pay茅s. Entonces explic贸 que la OTAN quiso que algunos pa铆ses colaboraran en la creaci贸n de una fuerza estabilizadora, y que Hillary Clinton le canaliz贸 ese pedido.聽 鈥淓s una alianza estrat茅gica la que tenemos con Estados Unidos y nos colaboramos mutuamente. De la misma manera en que Estados Unidos van a colaborar en el plan de seguridad鈥 (4). Dentro de esa colaboraci贸n en seguridad, el 10 de diciembre 2010 ambos pa铆ses firmaron un acuerdo para programas de seguridad fronteriza, operaciones y estrategia antinarc贸ticos, pandillas, etc.
Y esta colaboraci贸n trajo la renuncia de Manuel Melgar, ministro de Seguridad P煤blica. Fue sustituido por el ministro de Defensa, Mungu铆a Pay茅s, lo que provoc贸 una serie de protestas de dirigentes del FMLN y de organizaciones de derechos humanos. Sostienen que ese nombramiento se hizo por presi贸n de Washington y que viola la Constituci贸n y los acuerdos de paz de 1992, porque lleva a la 鈥渕ilitarizaci贸n鈥 del ministerio y de la Polic铆a Nacional Civil. Funes respondi贸 que 鈥渁lgunos sectores en la izquierda no han evolucionado lo suficiente y viven con telara帽as ideol贸gicas鈥. Pero d铆as despu茅s, el 24 de noviembre de 2011, reconoci贸 que Melgar no era del agrado de 鈥渁lgunos sectores pol铆ticos鈥 en Washington. El ex ministro, cuando era comandante guerrillero, supuestamente particip贸 en una acci贸n donde murieron cuatro 鈥渕arines鈥 estadounidenses en un restaurante de San Salvador, en 1985. Por ello, Estados Unidos le tiene negado el visado. Fue notoria la ausencia de Melgar durante la visita del presidente Obama, y en la ceremonia de firma del programa de cooperaci贸n de seguridad p煤blica con Estados Unidos, el 3 de noviembre de 2011.
Con Mungu铆a Pay茅s, ahora Estados Unidos tiene a alguien de confianza en un cargo estrat茅gico, que debe llevar las relaciones con las numerosas agencias oficiales que funcionan en El Salvador. De ah铆, a tener el control del Organismo de Inteligencia del Estado (OIE),聽 es un paso. El OIE es la instituci贸n 鈥揷reada por los acuerdos de paz- encargada de informar al presidente Funes en materia pol铆tica, econ贸mica, social y seguridad.
Aunque el FMLN sigue apoyando al presidente Funes, es evidente que importantes sectores adelantan sus propios programas independientes del gobierno. El trabajo de organizaci贸n con las bases va llevando a la implementaci贸n de proyectos sociales y econ贸micos estructurales, no caritativos.
El m谩s importante es la planta de almacenamiento de combustibles 鈥淪chafik H谩ndal鈥. Situada en el puerto de Acajutla, 85 kil贸metros al suroeste de San Salvador, tiene el nombre del extinto l铆der del FMLN, qui茅n iba a ser el candidato a la presidencia en las elecciones de 2009. En 2006, una veintena de municipios con alcald铆as del FMLN sumaron capital y se asociaron a la estatal petrolera de Venezuela, PDVSA, creando la empresa 鈥淎lba Petr贸leo de El Salvador鈥. El prop贸sito es vender combustible y lubricantes m谩s baratos.
脡ste es el primer acuerdo de cooperaci贸n energ茅tica no suscrito entre estados, dada la negativa del gobierno salvadore帽o a integrarse en el ALBA. La planta es la m谩s importante de Centroam茅rica, con capacidad para 350 000 barriles de combustible y 5 000 de gas licuado, por lo tanto podr谩 abastecer a otras naciones de la regi贸n. Se inaugur贸 el 19 de mayo de 201. A pesar de su importancia estrat茅gica, el presidente Mauricio Funes no asisti贸.

NOTAS:

1) El FMLN tom贸 su nombre del dirigente comunista Agust铆n Farabundo Mart铆 (1893 – 1932), delegado del Socorro Rojo Internacional, y uno de los organizadores de la insurrecci贸n campesina e ind铆gena de 1932. Ese mismo a帽o fue fusilado por el ej茅rcito, sin juicio.
2) Se descubri贸 que buena parte de las operaciones militares contra el FMLN y el gobierno revolucionario Sandinista de Nicaragua se financiaban con dinero proveniente de la venta ilegal de armas al gobierno 鈥渆nemigo鈥 de Ir谩n.
3) L茅ase: 驴Influye el golpe de Honduras en El Salvador? La Jornada, M茅xico, 1 de febrero 2010.
4) El Faro, San Salvador, 22 de agosto 2011.

*Periodista colombiano residente en Par铆s

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