Oct 16 2012
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Opini贸n

Cr贸nicas desde Caracas: 驴un nuevo escenario?

Comenc茅 a escribir esta 煤ltima parte de las cr贸nicas caraque帽as el pasado domingo 7 en la noche, d铆a de las elecciones presidenciales en Venezuela, mientras los minutos se enlentec铆an contradiciendo todas las leyes del tiempo. | CRISTI脕N JOEL S脕NCHEZ.*

 

Sentado frente al televisor, ahora a miles de kil贸metros de Caracas, esperaba como millones de venezolanos, como decenas de millones de latinoamericanos, el momento en que la presidenta del Consejo Nacional Electoral Tibisay Lucena, leyera el acta de los resultados definitivos de una de las elecciones presidenciales m谩s importantes de los 煤ltimos tiempos.

 

El ep铆logo ya es conocido y comentado en todos los tonos y todos los puntos de vista, bien o mal intencionados, a trav茅s de la prensa mundial y las ahora sagradas 鈥渞edes sociales鈥. No hablaremos por lo tanto de ello dejando la euforia y la sana alegr铆a a ese pueblo que, a conciencia o sin ella, est谩 escribiendo una p谩gina hist贸rica en una Latinoam茅rica que pugna por superar un letargo que ya se prolonga por demasiado tiempo.

 

El tenor de este 煤ltimo art铆culo 鈥攄ebo confesarlo y es tambi茅n l贸gico que as铆 fuera鈥 depend铆a del desenlace de la batalla democr谩tica que se daba en el pa铆s del socialismo bolivariano. Una derrota, o un triunfo estrecho que alentara el golpismo, habr铆an terminado con las grandes conquistas y las esperanzas de un pueblo que ha vivido en la miseria y la injusticia por un tiempo demasiado prolongado.

 

Habr铆a significado, adem谩s, la derrota de un modelo de socialismo in茅dito en su forma y en el camino que recorre, el camino de la democracia burguesa, que para un proceso revolucionario est谩 lleno de peligros por la facilidad que el sistema ofrece a la derecha para el complot y el sabotaje.

 

No es, sin duda, la victoria definitiva, nunca la hay, como no la hubo ni siquiera para el formidable avance del socialismo del siglo XX que se hundi贸 en sus propios errores, precisamente aquellos que el socialismo bolivariano intenta corregir. El triunfo del domingo pasado es, quiz谩s, si apenas un respiro.

 

Lo importante es que el pueblo venezolano lo sabe y hay que prepararse para las nuevas batallas, lo que no da tiempo para solazarse en la alegr铆a leg铆tima de la limpia victoria obtenida. Hay que continuar sobre la marcha y de eso queremos hablar.

 

El ejemplo es inherente a toda revoluci贸n
Al finalizar el art铆culo anterior dejamos planteada una pregunta que, a la luz del nuevo escenario, cobra gran importancia: 驴c贸mo proyectar la revoluci贸n bolivariana hacia el coraz贸n del pueblo latinoamericano, y tambi茅n mundial, como se proyectaron los grandes movimientos sociales del siglo pasado?

 

Afirm谩bamos en esa segunda cr贸nica desde Caracas que la mirada refractaria, y incluso el rechazo a la figura de Ch谩vez en ciertos sectores te贸ricamente progresistas, es una realidad que debe ser abordada con un profundo sentido de autocr铆tica tanto en el seno de la conducci贸n bolivariana como tambi茅n, y principalmente, en los movimientos sociopol铆ticos de la izquierda continental.

 

Dejamos tambi茅n planteadas algunas interrogantes sobre el tema: 驴se trata acaso de una expresi贸n de los nuevos tiempos, la abulia y el ego铆smo de una 茅poca, la de ahora, carente de ideales trascendentes? 驴O es que la corrupci贸n y el acomodo se establecieron como una plaga en el seno de los dirigentes otrora furibundos izquierdista?

 

Y lo 煤ltimo: 驴es que una parte de la responsabilidad corresponde a la propia revoluci贸n bolivariana que no ha sabido, o no ha buscado, proyectarse hacia el resto de Am茅rica como una esperanza factible de germinar en cualquier sitio y no s贸lo en la idiosincrasia y los recursos materiales con que cuenta el proceso venezolano?.

 

Creo que usted lo piensa igual que yo: ecl茅cticamente hay un poco de cada interrogante. Quiz谩s si lo m谩s complejo es lo primero: un desencanto profundo en la sociedad humana luego que el m谩s grande ideal libertario y progresista concebido por el hombre, el socialismo, establecido en casi la mitad del mundo del siglo XX, haya fracasado estrepitosamente arrastrando en su derrumbe 鈥攎谩s que la muralla de Berl铆n鈥 las esperanzas de millones de despose铆dos, los humillados y ofendidos, en todos los confines del planeta.

 

Lo m谩s dif铆cil es, sin duda, despertar la conciencia revolucionaria de un mundo hundido en la borrachera neoliberal que se irgui贸 como la gran soluci贸n a los problemas de la sociedad, coincidiendo con el desmantelamiento del socialismo cl谩sico.

 

Los m谩s l煤cidos, aquellos que se resistieron al estigma de los tiempos, pronosticaron, ciencia en mano, que la panacea capitalista acabar铆a m谩s temprano que tarde por desplomarse. El deterioro dur贸, sin embargo un par de decenas de a帽os hasta llegar a la crisis galopante que hoy sacude al mundo, tiempo suficiente, no obstante, para alentar el oportunismo y la traici贸n de los furibundos revolucionarios del siglo XX.

 

Juventud, es tuya el alba de oro
Afortunadamente este statu quo, el de la apat铆a y el desencanto, ha comenzado a revertirse en directa proporci贸n al fracaso del neoliberalismo internacional.

 

La contradicci贸n biol贸gica que Allende atribuyera a los j贸venes que no son revolucionarios, empieza a resolverse luego que una generaci贸n completa fuera sumida en el oropel capitalista para terminar tragada por la decepci贸n y escepticismo. No es de extra帽ar, entonces, a la luz de las leyes dial茅cticas de la sociedad, que la formidable reacci贸n de la nueva generaci贸n de j贸venes que se oponen al capitalismo en las calles del mundo, tenga a los anquilosados profitadores del agiotismo con el alma en un hilo.

 

Chile, en el concierto de naciones latinoamericanas, ha sido quiz谩s el punto donde con m谩s fuerza golpe贸 la pol铆tica del adormecimiento y el enga帽o, cuyos principales responsables han sido los seudo izquierdistas que durante 20 a帽os adobaron el neoliberalismo local con el barniz del progresismo.

 

El anest茅sico ha sido el 茅xito econ贸mico del pa铆s, ubicado, sin embargo, en los primeros lugares de la desigualdad y la injusticia de la distribuci贸n de la riqueza. Ha sido responsabilidad exclusiva de la gran traici贸n de una izquierda que vir贸 hacia la socialdemocracia, la misma que se derrumba hoy en Europa y que no s贸lo es incapaz de resolver la hecatombe econ贸mica que la corroe, sino que aparece cada vez m谩s impotente ante la arremetida violenta de las masas que terminaron por saturarse.

 

Pero, 驴qu茅 tiene que ver esto con Venezuela, dir谩 usted? En el caso chileno, y en mayor o menor grado en otras latitudes, los grandes traidores de la historia, que van desde un Partido Comunista que en Chile ha ido sucumbiendo al oportunismo, pasando por toda la gama de socialdem贸cratas de la Concertaci贸n, se alinean con la derecha cada vez que de atacar al proceso venezolano se trate.

 

Ven en el ejemplo socialista bolivariano el peligro inminente de una ca铆da masiva de su propio antifaz izquierdista. Es un espejo molesto porque los retrata desnudos ante los principios que abandonaron en pos del acomodo y las prebendas que les ha tra铆do gobernar para la derecha econ贸mica, timando al pueblo con un pasado que dejaron olvidado en la trastienda de la historia.

 

En lo que respecta al grado de responsabilidad que tiene la propia revoluci贸n bolivariana en el entusiasmo limitado que despierta en las masas latinoamericanas 鈥攜 m谩s sorprendentemente a煤n, en los j贸venes que hoy encabezan la rebeli贸n contra el modelo neoliberal鈥 hay que decir que luego del clamoroso triunfo del 7 de octubre, se vive un momento expectante, un nuevo escenario, por el protagonismo que semejante hecho pas贸 a ocupar en el mundo. Aprovecharlo depender谩 de la habilidad y el inter茅s prioritario que esta estrategia tenga para el gobierno socialista que encabeza Ch谩vez.

 

Una responsabilidad hist贸rica
La pol铆tica exterior de Venezuela, muchos de cuyos m茅ritos se deben al canciller Nicol谩s Maduro, hoy nombrado adem谩s vicepresidente, ha sido justa y ha logrado posesionar a la revoluci贸n como un l铆der leg铆timo ante pa铆ses tan importantes como China y Rusia, adem谩s del Medio Oriente y gran parte de los gobiernos latinoamericanos.

 

Pero han sido 茅xitos que se podr铆an definir 鈥減or arriba鈥, es decir a nivel de Estados, de organismos internacionales, incluso de mandatarios que en lo personal 鈥攎谩s que las coaliciones que los apoyan鈥 han comprendido la importancia de la calidad de basti贸n progresista que exhibe Venezuela ante la arremetida del neoliberalismo imperialista.

 

La base, sin embargo, las masas populares, los pueblos, no han hecho suya en su justa dimensi贸n la gran importancia que el proceso bolivariano tiene para el futuro continental.

 

El gobierno de Ch谩vez debe apuntar principalmente a los j贸venes que m谩s all谩 de las fronteras venezolanas toman el protagonismo de la rebeli贸n mundial, establecer contactos directos entre organizaciones estudiantiles y comunitarias de Venezuela y sus pares en Latinoam茅rica.

 

Propiciar el intercambio de delegaciones juveniles y de trabajadores, tanto para que vayan a conocer los grandes cambios sociales y econ贸micos de la revoluci贸n socialista, como para que los propios dirigentes de las fuerzas sociales venezolanas, juveniles, estudiantiles, trabajadores, poblacionales, difundan esa experiencia en el resto de los pa铆ses latinoamericanos.

 

El 16 de diciembre el socialismo venezolano deber谩 librar otra gran batalla. Se trata ahora de elegir a los gobernadores de los 23 estados que conforman elpa铆s, y al frente tiene otra vez a las mismas fuerza reaccionarias que han acumulado un poco m谩s de odio contra el pueblo luego de su derrota del 7 de octubre.

 

Hay que aprovechar el momento para estructurar definitivamente un movimiento solidario que pase a la ofensiva sacando a la luz p煤blica los verdaderos valores del proceso bolivariano.

 

Es, sin duda, una tarea urgente. No sea que el d铆a de ma帽ana la historia nos juzgue con la misma severidad por nuestra ceguera y abulia como lo har谩 con la piara de dirigentes corruptos y vendidos que traicionan hoy los principios y los ideales por los cuales dijeron alg煤n d铆a luchar en la m谩s c铆nica de las posturas.
鈥斺
* Escritor.

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      18 octubre 2012 21:30

      No es que haya una abulia radicalizada, como asegura Cristi谩n Joel S谩nchez, sino que las fuerzas del capitalismo mundial han tratado de llevar adelante cuanto adelanto tecnol贸gico comunicacional se les ocurra, de tal forma que tienen a los j贸venes embrutecidos frente a una pantalla que les vomita mierda a cada rato. As铆 como en el pasado los poderosos ten铆an a su servicio el ej茅rcito, las leyes y la religi贸n para oprimir al pueblo, hoy cuentan tambi茅n con el f煤tbol y la televisi贸n, y de paso, a帽aden todo medio tecnol贸gico avanzado, promovido escandalosamente por la propia televisi贸n, para no dejar de seguir manejando consciencias. Lo sucedido en Chile es muy cierto; una camarilla socialdem贸crata aplic贸 por veinte a帽os un neoliberalismo brutal, con inequidad y desigualdades catastr贸ficas, cuyas espantosas consecuencias hoy lamentamos al vernos incluidos dentro de los cinco pa铆ses m谩s desiguales del mundo, sin importar que haya sido cooptado por la OCDE. El cogobierno de derecha y socialdemocracia, aspira a repartirse a dentelladas nuevamente el bot铆n el pr贸ximo a帽o. Esperemos que la nueva inclusi贸n masiva de j贸venes -inscritos hoy autom谩ticamente-a las mesas electorales pueda revertir esa situaci贸n.