Mar 10 2021
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CulturaSociedad

De animales y humanos

A trav茅s de gran parte de la historia la mayor铆a de las religiones, las filosof铆as y parte de las ciencias han tenido la preocupaci贸n casi desesperada de la salvaci贸n humana. Hoy d铆a la acci贸n pol铆tica pasa a ser el sustituto de esta salvaci贸n. Un error y una ilusi贸n producto de la autoconsciencia.

El esc谩ndalo de Darwin, en aquellos d铆as, fue la revelaci贸n de que el humano es parte del reino animal, conclusi贸n a la que, con un poco de observaci贸n, no es tan dif铆cil llegar. Digamos, no una creaci贸n divina, sino el producto de un arreglo de genes interactuando al azar entre si y su cambiante contorno en el que nadie es amo de su destino. Si esta nueva provoc贸 tanto esc谩ndalo y controversia es porque surgi贸 en una tradici贸n cristiana que coloca al humano m谩s all谩 de todo ser viviente. Qu茅 es la evoluci贸n? - Tendenzias.com

Expulsados del Para铆so se encuentran ahora arrojados en un mundo extra帽o del que no son parte. El conflicto entre cristianos y no creyentes de la 茅poca, se repite hoy entre humanistas y los que comprenden que el animal humano no puede ser m谩s due帽o de su destino que el perro o el gato con el que vive.

El humanismo puede ser diferentes cosas para diferentes personas, pero lo com煤n es la creencia en el progreso, la idea de que usando los nuevos poderes que el avance cient铆fico nos da podemos liberarnos de los l铆mites que marcan la existencia. Si Darwin mostr贸 que los humanos son como los otros animales, los humanistas insisten en que somos diferentes. Con nuestros conocimientos podemos controlar el ambiente y florecer como nunca.

Lo que los humanistas traen de vuelta con la fe en el progreso, como nota el fil贸sofo ingl茅s John Gray, es la versi贸n secular de la dudosa promesa del聽 cristianismo de que la salvaci贸n est谩 disponible para todos. Para el cristianismo, los humanos son creados por Dios y poseen libre albedr铆o. Para los humanistas, los humanos son seres autodeterminantes. Lo que aqu铆 perdemos es el hecho de que somos uno con los otros animales en nuestra esencia m谩s 铆ntima. La ciencia puede que nos capacite para satisfacer nuestras necesidades. Pero no las cambia. Ellas no son diferentes hoy d铆a de lo que siempre han sido.

En los 煤ltimos dos siglos la filosof铆a ciertamente se ha desprendido de la fe cristiana, pero no de la creencia de que los humanos son radicalmente diferentes de los animales. Las im谩genes religiosas de la humanidad son renovadas en el humanismo con las ideas del progreso y destino final. Ni siquiera Nietzsche, con la absurda idea del Superhombre, se escapa de la promesa cristiana de la redenci贸n, y lo mismo Heidegger que todav铆a mantiene el prejuicio humanista de que los humanos somos necesarios en el esquema de las cosas, en tanto que los animales no.

D铆a Mundial de los Animales: 驴Qu茅 puedes hacer para protegerlos?Ratones y conejos, chimpanc茅s y gallinas no son diferentes de los gusanos o mosquitos. Todos ellos son 鈥減obres de mundo鈥, ninguno tiene el poder de revelar el Ser… 驴No es 茅sta la vieja creencia b铆blica del poder humano para nombrar las cosas, expresada ahora en el idioma secular? 驴脷ltimos eslabones de una larga cadena de pensadores para quienes el mundo s贸lo adquiere sentido cuando la conciencia humana aparece en 茅l?

Desde Plat贸n hasta el presente ha sido una verdad axiom谩tica que el conocimiento presupone la conciencia. Pero, si volvemos a pensar, la sensaci贸n y la percepci贸n no dependen realmente de la conciencia y menos a煤n de la autoconciencia. Ellas existen a trav茅s de todo el mundo animal y vegetal. Los sentidos de las plantas, por ejemplo, son sofisticados y pueden detectar el toque m谩s ligero. Los microbios m谩s antiguos y simples tienen sentidos que se asemejan a los humanos. Pueden detectar y responder a la luz gracias a la rodopsina, el mismo compuesto que est谩 presente en los ojos humanos.

El viejo dualismo de la materia y mente dice que hay conocimiento s贸lo cuando hay mente. Pero, lo que los bi贸logos han encontrado es que el conocimiento no necesita de la mente o, incluso, del sistema nervioso. Se encuentra en todos los seres vivos. Los sistemas vivos son sistemas cognitivos. Vivir es un proceso de cognici贸n, con o sin sistema nervioso. Seg煤n Margulis, los 鈥減eque帽os mam铆feros comunican el pr贸ximo terremoto o tormenta. Los 谩rboles liberan vol谩tiles sustancias que advierten a sus vecinos que las larvas de la polilla gitana est谩n atacando sus hojas鈥.

En los seres vivos altamente desarrollados como los humanos la percepci贸n conciente es s贸lo una fracci贸n de lo que conocemos a trav茅s de los sentidos. En su mayor parte lo que recibimos es percepci贸n subliminal. Lo que aparece en la conciencia 鈥渟on sombras que se desvanecen de cosas que ya conocemos鈥. El mejor artesano, por ejemplo, puede que no sepa c贸mo trabaja y el pianista m谩s virtuoso no es el que m谩s conciente est谩 de sus movimientos.25 a帽os de la matanza de Srebrenica, el 煤nico genocidio europeo desde la Segunda Guerra Mundial

A pesar de que el conocimiento, la tecnolog铆a, la capacidad creativa y el poder humano contin煤an creciendo a pasos agigantados, no ha ocurrido lo mismo con nuestro sentido moral. Somos la 煤nica especie que practica el genocidio en la misma forma en que practicamos el arte mural o los ritos a los dioses. El crimen masivo es el efecto colateral del progreso tecnol贸gico que procura un tremendo poder t贸xico. Desde el comienzo de la edad de piedra, los humanos hemos venido perfeccionando las armas para matarnos unos a otros. Las guerras de la antig眉edad ten铆an un fin com煤n: la matanza o esclavitud de los derrotados, independientemente de su sexo o edad.

En los tiempos modernos el genocidio, al igual que en el pasado, contin煤a con la misma crueldad. Entre 1492 y 1990 han habido por lo menos treinta y seis genocidios que cobraron decenas de millones de vidas. Desde 1950 contamos cerca de veinte genocidios y al menos los 煤ltimos tres, Bangladesh, Cambodia y Ruanda, con sobre un mill贸n de victimas cada uno. Progreso y crimen masivo van uno al lado del otro. A medida que la ciencia y la tecnolog铆a avanzan, tambi茅n lo hace la competencia para el asesinato. Puede que ambas disminuyan la pobreza y alivien las enfermedades, pero, sin lugar a dudas, seguiremos us谩ndolas para refinar las tiran铆as y perfeccionar el arte de la guerra. La historia, en el fondo, no es progreso ni declive, sino continuas ganancias y p茅rdidas.

Por debajo del avance del conocimiento, las mejoras en el gobierno y la sociedad y las sutilezas del pensamiento 茅tico, seguimos siendo el animal m谩s depredador y destructivo que ha existido en la historia de la naturaleza, capaz de disturbar el equilibrio de Gaia. Las especies est谩n desapareciendo a un promedio que sobrepasa la 煤ltima gran extinci贸n y la causa no es una cat谩strofe c贸smica, como la que hizo desaparecer a los dinosaurios, sino la plaga humana dirigida por imb茅ciles con prop贸sitos insanos. La historia del genocidio camboyano escrita en los huesos de las v铆ctimas. | Universidad de Bogot谩 Jorge Tadeo Lozano

La destrucci贸n del mundo natural, en verdad, va m谩s all谩 del capitalismo, la industrializaci贸n y el globalismo. Es la consecuencia del suceso evolucionario de un primate excepcionalmente rapaz. Basta mirar la historia y la prehistoria para descubrir que el avance y la expansi贸n humana siempre han coincidido con la devastaci贸n ecol贸gica.

Una utop铆a verde de alta tecnolog铆a en la que unos pocos humanos vivan felices y en equilibrio con el resto del planeta es cient铆ficamente posible, pero humanamente inimaginable. Si ocurre no ser谩 por nuestra voluntad.

驴Con que nos quedamos, entonces, si renunciamos a las esperanzas vac铆as del cristianismo, el humanismo y las utop铆as tecnol贸gicas verdes? 驴Si renunciamos a la ilusi贸n de que podemos liberarnos de nuestra dimensi贸n animal? Una vez que dejamos atr谩s el parloteo acerca de Dios, la inmortalidad y el progreso, una vez que dejamos atr谩s la idea de que la historia humana tiene un significado trascendente, en breve, una vez que renunciamos a la escatolog铆a … 驴qu茅 sentido le podemos dar a nuestras vidas?

Al igual que otros animales, algunas vidas son felices, otras miserables. Ninguna tiene un significado que vaya m谩s all谩 de s铆 misma.

Si recordamos, los primeros fil贸sofos buscaban la tranquilidad y la paz interior bajo el disfraz de la b煤squeda de la verdad. Tal vez laCon茅ctate con la Naturaleza - Gaia Psicologia b煤squeda de hoy d铆a sea la de descubrir qu茅 ilusiones podemos abandonar y de cuales nunca podremos prescindir. La b煤squeda de la verdad continuar谩, pero sabiendo que no podemos renunciar a una vida sin ilusiones. La cuesti贸n es, entonces, 驴con qu茅 falsedades nos quedamos?

Por largo tiempo, en el pasado, los humanos no se vieron a s铆 mismos como seres diferentes de los otros animales con los que viv铆an. En la 茅poca de la caza y la recolecci贸n el humano era tan rapaz como lo es ahora, pero, como dicen los antrop贸logos, con una diferencia: ellos ve铆an la presa como su igual. El sentimiento de ser parte de la naturaleza era la norma. Tenue como pueda ser hoy, el sentimiento de compartir un destino com煤n con los otros seres vivos es parte de la psique humana. La lucha por la defensa de la naturaleza esta inspirada en el amor a los seres vivos, un sentimiento fr谩gil que nos une nuevamente con la Tierra. Esta fugitiva empat铆a con los otros seres es la 煤ltima fuente de la 茅tica.

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