Nov 15 2021
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CulturaSociedad

De perros, gatos y humanos

En el mundo de Deleuze y Guattari a cualquiera que le guste el gato o el perro es un tonto. Cualquier animal que se precie de tal es siempre parte de una manada. Todos los dem谩s son mascotas de la burgues铆a que simbolizan alg煤n tipo divino. Haraway Donna tiene otra idea: 驴Qui茅n y qu茅 toco cuando toco a mi perro? El tacto, dice, da forma a la responsabilidad y al cuidado. En el tocar y el mirar dos mundos toman forma, dos cuerpos entran en contacto.

En el pasado la gente dec铆a que los animales de compa帽铆a eran parte de la familia. Hoy d铆a, continuando con la tradici贸n, esta actitud se ha fortalecido inmensamente, especialmente en t茅rminos de dinero gastado en alimentos, juguetes, servicios, entrenamientos y cuidados veterinarios. La figura global de alimentos y cuidados para mascotas en el a帽o 2002, por ejemplo, fue de 46.000 millones de d贸lares. En el mercado de capitales esto indica que los perros y los gatos han pasado a ser mercanc铆as fundamentales y fuente de tremendas ganancias para el capitalismo agroindustrial.Comida para mascotas: historia de un alimento inspirado en las raciones de los marineros - Cucinare

Los que se preocupan por la subyugaci贸n de los animales ven su domesticaci贸n como un desastre hist贸rico que continuamente se empeora con el tiempo. Consider谩ndose a s铆 mismos como los 煤nicos actores, los humanos reducen a otros seres vivos a materia prima o los convierten en herramientas 煤tiles. La domesticaci贸n de animales, seg煤n esta narrativa, es una especie de pecado original que separa al animal humano del resto de la naturaleza, terminando en inmensas atrocidades como el complejo industrial de la carne y las frivolidades de los animales de compa帽铆a, accesorios de moda o generadores vivientes de amor incondicional.

En breve,聽 esclavos afectivos. En el fondo lo que aqu铆 ocurre es que un ser se convierte en un medio para los prop贸sitos y beneficios de otro. Solo los animales salvajes, tan separados como sea posible de la subyugaci贸n y dominaci贸n humana, pueden ser ellos mismos. Solo ellos pueden ser alguien y no algo. En este sentido, cualquier entrenamiento humano de otra criatura salvaje es evidencia de un excesivo control humano y signo de la degradaci贸n del animal dom茅stico. El entrenamiento, en buenas cuentas, es dominaci贸n antinatural.

Los perros (y gatos) son beneficiosos para las personas 隆comprobado! - www.doogweb.esHay, sin embargo, otras formas de pensar la domesticaci贸n que parecen ser m谩s exactas y m谩s poderosas para abordar las brutalidades del pasado y del presente y fomentar nuevas formas de convivencia con la multiplicidad de especies que habitan este mundo. La cuesti贸n, entonces, ser铆a c贸mo los perros o gatos y las personas aprenden unos de otros de tal manera que cambios ocurren en ambos.

El entrenamiento para la vida diaria y el deporte de mi perra Cayena, dice Haraway, trae algo inesperado, algo nuevo y libre, algo fuera de las reglas de funcionamiento y c谩lculo, algo no regido por la l贸gica de la reproducci贸n de lo mismo. Ese, creo, es uno de los significados del entrenamiento. Su capacitaci贸n requiere c谩lculo, m茅todo, disciplina, ciencia y, sobre todo, la posibilidad de abrirse a algo no imaginado.

La interdependencia de las especies es un hecho bastante conocido en las ciencias biol贸gicas, excepto cuando se trata de humanos. El pretendido excepcionalismo humano nos impide ver este simple hecho. Cegados por las historias que alaban o condenan el control de la naturaleza, presumimos que podemos remodelar a otros, de mol茅culas a ecosistemas, pero que nuestra propia naturaleza, no importa cuan variada culturalmente sea, es esencial o biol贸gicamente constante.

Esta visi贸n antropom贸rfica o narcisismo primario, como la describe el taciturno Freud, ha sufrido tres heridas hist贸ricas. La primera es la revoluci贸n copernicana que remueve a la tierra del centro del cosmos, lo que nos deja expuestos a un universo The rise of homo sapiens 鈥 I, Scienceinhumano, sin centro y sin fin en el espacio y en el tiempo. Las segunda herida la infringe Darwin que coloca al聽 homo sapiens firmemente en el mundo de las otras criaturas, todas tratando de ganarse la vida y evolucionar sin se帽ales direccionales que culminen en el humano como ser privilegiado.

La tercera es la que provoca el mismo Freud que, al postular la existencia del inconsciente, socava la primac铆a de los procesos conscientes, incluyendo la raz贸n, que es lo que tradicionalmente le daba al humano su posici贸n excepcional en el mundo. Hoy d铆a habr铆a que agregar una cuarta herida, la inform谩tica o cyborgian, que fusiona lo org谩nico y tecnol贸gico, afectando la supuesta esencia humana.

A esta altura de la historia, entonces, lo menos que podr铆amos decir es que la naturaleza humana es tambi茅n parte del enredo que conforma la multiplicidad de especies y cosas existentes. Las zonas de contacto cambian a los sujetos en formas sorprendentes. T贸mese, por ejemplo, el simple caso del tejido intestinal humano que no puede desarrollarse normalmente sin la colonizaci贸n de la flora bacteriana. Los habitantes de este planeta son bien oportunistas, lo que los bi贸logos llaman simbiogen茅ticos, siempre listos para unirse a socios improbables para crear algo nuevo. Las zonas de contacto o coevoluci贸n no son la excepci贸n, sino la regla.

El Trochero: Film SACHA RUNA - An谩lisis y valoraci贸nEl antrop贸logo Eduardo Kohn explora estas zonas de contacto, en la regi贸n del Alto Amazonas de Ecuador, entre los runa de habla quechua y los diversos animales con los que ellos elaboran sus vidas y rastrea lo natural, lo cultural, lo pol铆tico y lo ecol贸gico junto con los ensambles semi贸ticos que se dan en grupos de especies en donde los perros son actores centrales. Seg煤n Kohn, la personalidad amaz贸nica, en gran medida, es producto, no s贸lo de la sujeci贸n colonial, sino tambi茅n de la interacci贸n cham谩nica con los 鈥渄iferentes yoes semi贸ticos no humanos鈥.

Seg煤n el detallado an谩lisis del et贸logo franc茅s Jean-Claude Berrey del entrenamiento equino, los movimientos involuntarios en la conducci贸n del caballo muestran que los m煤sculos hom贸logos tanto del caballo como los del jinete se contraen y disparan simult谩neamente. Tanto uno como el otro est谩n en sinton铆a. Los jinetes talentosos se comportan y se mueven como caballos.

Aqu铆 los cuerpos humanos se han transformado en el cuerpo de un caballo. Quien influye y quien es influido no est谩 claro en esta historia. Ambos, humanos y caballos, son causa y efecto de los movimientos del otro. Ambos inducen y son inducidos. Ambos afectan y son afectados. Cada uno encarna la mente del otro. La resonancia de la mente y la carne producen algo que no exist铆a antes.

Y, siguiendo con esta l铆nea, podr铆amos decir que la relaci贸n con los animales familiares, especialmente la que se ha venido Las mascotas del antiguo Egipto (Fotos)dando en la posmodernidad, es la m谩s humanizada relaci贸n entre animal y humano que podamos notar desde la Edad Media. Y esto, tal vez, seg煤n algunos, se deba a que hemos perdido en gran medida la esperanza en una plena vida comunitaria o porque nuevos factores se han combinado para hacer que las relaciones cercanas entre adultos sean m谩s inseguras, ef铆meras o transitorias.

Una relaci贸n m谩s cercana, entonces, con nuestro perro o gato, se ve ahora como algo bueno para nosotros y perfectamente normal y aceptable. Ofrece compa帽铆a para el solitario, prolonga la vida para el enfermo y terapia para el desdichado. Mientras todo lo que es 鈥渟贸lido se disuelve en el aire鈥, las mascotas crean v铆nculos a largo plazo con sus compa帽eros humanos y rara vez se escapan con otro. Se alegran cuando su due帽o regresa a casa y su amor es incondicional. Como alguien dijo, 鈥渕i mejor amigo es mi perro鈥. En buenas cuentas, digamos, un sustituto de relaciones humanas ausentes o perdidas.

Muchos cr铆ticos miran esta relaci贸n altamente individualizada y personal como una pobre sustituci贸n patol贸gica de las verdaderas y aut茅nticas relaciones sociales. Y la pobre mascota, esterilizada, aislada y privada de contacto con otros animales es criatura del estilo de vida del amo. Es a 茅sto, probablemente, a lo que Guattari y Deleuze se refieren m谩s que nada y no a la interdependencia de las especies, 谩mbito al que ellos mismos han aportado importantes an谩lisis te贸ricos.

Pero, 驴es realmente s贸lo el aislamiento y atomismo social y la necesidad de soporte emocional lo que ha fomentado el cuidado y posesi贸n de mascotas en los 煤ltimos a帽os?

QU脡 HACER CON LAS MASCOTAS EN VACACIONES - Experta BlogSi bien es cierto que ellos est谩n satisfaciendo roles humanos sustitutos, tambi茅n pareciera ser que lo que est谩 en juego aqu铆 son nuevas actitudes hacia los animales, similares a las que operan en otros sitios de interacci贸n entre animales y humanos. La idea de que las mascotas se antropomorfizan cada vez m谩s puede que no sea del todo correcta.

Lo que aqu铆 puede estar ocurriendo es que el amo, al considerar a su perro o su gato regal贸n como un animal con caracter铆sticas y necesidades particulares, entra en un ejercicio de descentramiento, de intento de comprender las necesidades de los dem谩s y darse cuenta de que las necesidades y los intereses de dos especies distintas no son mutuamente excluyentes, lo que abre el paso para explorar las posibilidades de mutualidad y dejar atr谩s el dictamen b铆blico antropoc茅ntrico de que todos los animales son categ贸ricamente diferentes y est谩n ah铆 para el uso pr谩ctico del humano.

No hay parte del mundo en donde los animales no sean socios plenos. El animal humano y las especies no humanas son compa帽eras en el duro tr谩nsito de la vida y su mutuo florecimiento en la diferencia es parte esencial de la existencia, por transitoria que sea. Una relaci贸n cruel, indiferente, ignorante, explotativa, como tambi茅n juguetona, inventiva y llena de gozo. En ella no hay celos ni paz final, s贸lo el impulso a existir.

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