Abr 23 2012
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CulturaPolítica

El presidente en el Museo de la Memoria

Silenciosamente —por curiosidad o con respeto, tal vez ambas cosas— el Presidente de la República de Chile visitó el Museo de la Memoria y los derechos humanos de Santiago; su recorrido por esas dependencias, sin embargo, no tuvo carácter de respaldo a la solitaria y frecuentemente a contracorriente (respecto de las políticas oficiales) actividad de quienes hacen posible ese espacio. Dicen los familiares de los detenidos-desaparecidos chilenos:

 

A todos y todas nos sorprendió la repentina visita al Museo de la Memoria y de los Derechos Humanos que hiciera en la mañana de hoy el señor Sebastián Piñera, sin agenda previa, sin medios de prensa, sin anunciar su llegada, en una actitud que lo refleja por entero, llegó sin razón aparente, sin invitación, tal como lo haría el patrón de fundo instalándose en  casa de uno de sus inquilinos. 

 

Es probable que  lo asuma como un gesto de humildad, que lo suyo sea mostrarse como cualquier hijo de vecino, solo que, a partir de sus declaraciones, existen otras lecturas posibles. La nuestra, la de la Agrupación de Familiares de detenidos Desaparecidos, difiere y se lo hacemos saber.

 

El Presidente de la República se desvincula de las responsabilidades políticas, éticas y morales que tiene él y quienes participan de su gobierno en los hechos que lo “emocionan” al enfrentarse con los miles de rostros de nuestros familiares que hay en un muro del Museo.

 

Recalca la importancia de la memoria para que hechos como los expuestos no vuelvan a repetirse, mala memoria la suya señor presidente, cuando en su gabinete hay a lo menos tres ministros, Andrés Pío Chadwick, Cristián Larroulet y Joaquín Lavín que no solo aplaudían al dictador, sino que participaron entusiastamente de las prácticas del terrorismo de estado que hicieron que hoy usted se emocionara.

 

Pero sigamos repasando, ¿quienes son aquellos que lo apoyan?, ¿que dan los votos en el Congreso para aprobar leyes que atentan en contra de chilenos y chilenas, que son sospechosamente iguales a las aplicadas por Pinochet?

 

Patricio Melero. Jaime Orpis, Hernan Larraín. Julio Dittborn, Juan Antonio Coloma, el inefable alcalde Labbe, ¡pero si hasta un asesino como Alvaro Corbalán quiere aconsejarlo para que permanezca en el poder!

 

Esa es la gente que lo acompaña.

 

Ni que decir del señor ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, quien no duda en ordenar reprimir cualquier manifestación de descontento ciudadano, Aysén, Pelequén, ayer no más los pescadores de Constitución. Montajes que se desmoronan a la primera investigación seria; caso bombas, incendios en la Araucanía, vienen con la impronta del ministro del Interior.

 

El país empieza a  conocer de los efectos de la nueva manera de gobernar. 

 

Por esto y mucho más es que no creemos en las carambolas retóricas de Sebastián Piñera, la memoria, la verdad, la justicia, la reparación y la mirada de futuro a la que hace alusión solo serán posibles si, en su calidad de Presidente de la República impulsa:

 

– Eliminación de los efectos de la ley de Amnistía
– Término del sistema binominal
– Retiro de la  llamada “Ley Hinzpeter”
– Que el estado se haga parte en forma seria y responsable en la persecución de las responsabilidades penales de los violadores de derechos humanos, agilizando la labor del Programa de Derechos Humanos. Labor obstaculizada por el subsecretario del Interior, Rodrigo Ubilla .
– No negando los fondos para la mantención de Memoriales.
– Término de la aplicación de la Ley Antiterrorista
– Abogar por la aprobación de la Interpretación del Art, 93 del Código Penal

 

Estas son algunas de las medidas, que creemos serían congruentes con la emoción que sintió hoy en su visita al Museo de la Memoria, de lo contrario y ante lo expuesto, estará repitiendo los errores y horrores del pasado.

 

(Firma)
AGRUPACIÓN DE FAMILIARES DE DETENIDOS DESAPARECIDOS
Santiago, 20 de abril de 2012

 

La imagen del acto de represión a una protesta popular se tomó en 2011, pertenece al fotógrafo Luis Vargas y se reproduce por gentileza de Ediciones Pájaro Negro.

 

Addenda

 

El Museo de la Memoria se constituye formalmente bajo el gobierno de Michelle Bachelet y lo inaugura la presidenta en enero de 2010; parte fundamntal de su acervo es la donación de materiales por parte de la Casa de la Memoria. Las dependencias del museo se ubican en la calle Matucana frente a la Quinta Normal de Agricultura. No recibe muchas visitas de funcionarios y políticos.

 

El presidente Piñera al conocer las instalaciones el 19 de abril de 20121, dijo:
“Siempre he pensado que en materia de Derechos Humanos hay cinco pilares. Primero la memoria. Hay que recordar, porque cuando uno se olvida, a veces comete los mismos errores. La verdad, la justicia y también la reparación en la medida de lo posible del daño causado.
“Y el quinto pilar es mirar hacia adelante y crear en Chile una cultura de tolerancia y de respeto a los Derechos Humanos, porque esa es la mejor manera de protegernos de cualquier intento, hoy día o en el futuro, de atentar contra los derechos de las personas o contra la dignidad de las personas”.

 

El mandatario señaló que él también vivió la dictadura militar, aunque aseguró que ahora, como jefe de Estado, debe buscar “que estas heridas cierren y que podamos mirar el futuro con más unidad, con más respeto y con más tolerancia.”

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2 Comentários - Añadir comentario

Comentarios

  1. Probablemente para que aprenda: 16 años y diez balines (policiales) en el cuerpo | SurySur
    23 abril 2012 23:24

    [Mientras el presidente Piñera] Visita el Museo de la Memoria y los DDHH de Santiago y formula declaraciones sobre su deber y la paz social;,por la misma fecha, la Alianza Territorial Mapuche informa que un adolescente, otro más, es baleado por Carabineros en Temucuicui[…]

  2. Antonio Casalduero Recuero
    25 abril 2012 1:04

    El infrascrito es un firme defensor de los Derechos Humanos, inclaudicable, perseverante, pero aún así no dejo de valorar en su justa medida la acción de Piñera. Un signo inequívoco y sincero de buena fe lo constituyó la ausencia de los medios de comunicación, por los que habitualmente siente tanta debilidad. No creo que haya habido mala leche en la honestidad de su gesto, yo no lo siento así. Me parece que el suyo fue un acto noble, puede que él no haya vivido los rigores de la dictadura como muchos lo vivimos; puede que él esté enterándose ahora de atrocidades que él desconocía, quizás por una ciega estulticia de aquel tiempo, más dedicado a sus negocios en tanto otros enfrentaban a la CNI, la policía política del dictador. Una oposición ciega puede conducirnos igualmente a los mismos errores que hoy le critican a Piñera. Por lo menos, démosle el beneficio de la duda, puede que hoy esté actuando bien, puede que esté en camino de una mayor sensibilización después de haber presenciado esos horrores que se hayan a la vista en el Museo de la Memoria.