Oct 23 2012
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OpiniónPolítica

Democracia de emociones

Falta una semana para que comience en Chile una fiesta democrática que terminará con un nuevo presidente en 2014. Fiesta por el contenido que tienen las efemérides, los homenajes, el fortalecimiento de estructuras que marcan la tradición y traen consigo acciones concretas en beneficio del interés general. Solo que en el caso chileno más bien parece un carnaval…| WILSON TAPIA VILLALOBOS.*

 

Una de aquellas celebraciones que se inspiraron en tradiciones griegas y romanas; en las bacanales, en honor al dios Baco, o en las saturnales, en reconocimiento a Saturno: puro desenfreno, manifestaciones orgiásticas. Tan parecidas a lo que hoy hacen los medios, con su virtualidad que carece de contenido. Y los dirigentes políticos, con su declaraciones adecuadas a lo mediático.

 

Si en estos días uno recorre nuestras calles, las verá plagadas de carteles; banderas ondeando lo estimularán a votar por el desconocido fulano o la ignota zutana. Todos aspirando a ocupar un lugar de concejal o a distinguirse como alcalde de alguna comuna.

 

¬ŅQu√© har√°n si llegan a ser elegidos? Misterio. Las im√°genes que vemos en los carteles parecen ser bacantes o s√°tiros. Protagonistas, cierto, pero que se consumen en su virtualidad. Cuando, a diferencia de los carnavales, estas elecciones son para crear cuerpos colegiados que dirigir√°n una parte muy importante de la sociedad. De ellos depender√° nada menos que el entramado comunal. Lo m√°s cercano a cada ciudadano.

 

Por lo tanto, un ejercicio que debiera ser mucho m√°s que un carnaval.

 

Pero nuestra democracia no da para eso. Por falta de ideas, por miopía, por la vesania de alcanzar el poder por el poder o para defender intereses personales, la política chilena ha perdido su Norte.
Entre nosotros: ¬Ņqu√© propone la izquierda? ¬ŅQu√© propone el centro? La derecha sabemos que no se mover√° un √°pice, mientras no se la obligue, del b√ļnker en que atesora su poder econ√≥mico.

 

Sí, éste no es un problema sólo chileno. Pero aquí la discusión ni siquiera está planteada. Y por ello, con razón, la ciudadanía desprecia a los políticos. Nada menos que a los políticos, a quienes debieran ser nuestros conductores para llevar a puerto seguro al país. Sobre todo ahora que el mar embravecido no parece ser una circunstancia temporal ni geográfica. Más bien es permanente y global.

 

Preguntas tristes
En la Concertaci√≥n hay quienes quieren abrirse hacia la izquierda ¬ŅHacia qu√© izquierda? ¬ŅQu√© es la izquierda? ¬ŅAquella que plantea un estatismo a ultranza? ¬ŅEso es lo que significa acercarse a los comunistas? ¬ŅCu√°l es la alternativa que plantean al neoliberalismo? ¬ŅLa soluci√≥n de la izquierda es la econom√≠a centralmente planificada? Porque ese sistema fracas√≥ estrepitosamente. Sin mencionar que algunos de los reg√≠menes de esa orientaci√≥n que a√ļn subsisten se han transformado en verdaderas dinast√≠as.

 

¬ŅQu√© plantean los partidos socialdem√≥cratas, como el socialista, el PPD o los radicales? Los dos √ļltimos se definieron por un bloque con los comunistas. Los socialistas se acercan a la Democracia Cristiana. ¬ŅQu√© significa eso? ¬ŅLos socialistas se transformaron en centristas, mientras los radicales se fueron definitivamente a la izquierda? Es un misterio, cuya revelaci√≥n m√°s bien apunta a solidificar posiciones partidarias en la ciudadan√≠a, que a buscar definiciones ideol√≥gicas. O sea, vestirse con ropajes en desuso para flotar en el mar embravecido.

 

No, no hay definiciones ideol√≥gicas que signifiquen nuevas propuestas. ¬ŅY qu√© significa que la DC se quede en el centro? ¬ŅQu√© es el centro? Hasta ahora inclinarse ante el poder econ√≥mico y aceptar sin chistar el neoliberalismo.

En la derecha, Renovaci√≥n Nacional y la UDI tratan de convivir como lo har√≠an conservadores y liberales. ¬ŅY por qu√© ese esfuerzo? Porque el modelo los une. ¬ŅSe imaginan, por ejemplo, que alguno de estos dos partidos abjure del mercado o limite seriamente ‚ÄĒy en serio‚ÄĒ la voracidad empresarial?

 

La sociedad chilena necesita cambios estructurales. Cambios que debieran abordar cuestiones decisivas como la gestión y el área en que debe intervenir el Estado. Y de allí partir hacia una nueva educación. Tomar decisiones esenciales en el área energética. Definir hasta donde puede llegar el negocio de la salud. Revisar las instituciones fundamentales de una sociedad democrática. Pero revisarlas con un criterio social, no con la mirada obsecuente con el poder que hoy impera.

 

Para hacer todo eso, hay que comenzar por asumir que los cambios estructurales requieren, obviamente, derribar estructuras. Y en una sociedad ello implica cambios profundos que comienzan en la manera de pensar. El punto de partida tendr√≠a que ser lograr grandes acuerdos nacionales. ¬ŅPodemos pedirle eso a quienes debieran ser nuestros referentes pol√≠ticos?

 

Las preguntas hoy son muchas m√°s que las respuestas. Aunque hay algunas cosas claras. Los cambios no aparecer√°n ma√Īana, en medio del carnaval que comienza la pr√≥xima semana. Habr√° que esperar. Y, seguramente, salir de esta eterna transici√≥n entre una dictadura y una democracia castrada por buscar lo posible y no lo que es justo y se necesita, no ser√° f√°cil ni exento de tensiones graves.

 

Pero hay que comenzar. Y ojalá el carnaval sirviera, además de diversión, como punto de inflexión para escuchar nuevas propuestas…Aunque los carnavales no son para eso. Pero tampoco las democracias son puras emociones.
‚ÄĒ‚ÄĒ
* Periodista.

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    1 Coment√°rio

    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      27 octubre 2012 3:42

      Se ha hecho un lugar com√ļn que la gente de a pie diga ¬ęno estoy ni ah√≠ con los pol√≠ticos¬Ľ, manifestando claramente su rechazo y repulsa hacia ellos, el problema es que ignoran que son precisamente ellos quienes manejan nuestro bolsillo, los que dirigen el sistema en que se desenvuelven nuestras vidas y la de nuestros hijos. En estas elecciones municipales en las calles no hay propuestas a la vista, no se ven planteamientos formulados por ning√ļn candidato, solamentre caras y m√°s caras, sonrisas y m√°s sonrisas, bustos de perfil y m√°s bustos de perfil, dependiendo del dise√Īador de imagen contratado y de una buena imprenta que confeccione √≥ptimas gigantograf√≠as, pero de palabras… nada de nada. ¬ŅC√≥mo es posible que en Chile se haya descendido a este nivel del subsuelo? La UDI se vanagloria afirmando que sus candidatos representan sus propias ideas… ¬Ņpero qu√© ideas, si solamente se ven caras en los carteles callejeros?, y debajo, est√° escrito el nombre y la ubicaci√≥n en la papeleta, y de ah√≠ nada m√°s. ¬ŅNo ser√° que el f√ļtbol, la far√°ndula, la televisi√≥n, facebook, twitter, los juegos electr√≥nicos han hecho muy bien la tarea para la que fueron dise√Īados, que es vaciar la cabeza de la gente para evitar que piense mucho?