Mar 29 2020
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Sociedad

El factor humano

 

La pandemia de Covid-19 contin√ļa su avance en Am√©rica Latina con al menos diez mil casos confirmados ¬†y unos 225 fallecidos, mientras 13 de los 20 pa√≠ses han optado por aplicar toques de queda y cuarentenas totales, y siete estados llamaron a la poblaci√≥n a quedarse en casa sin aplicar medidas obligatorias.

Un planeta cada vez más confinado, que cuenta día a día a sus muertos mientras suma signos de interrogación a su futuro inmediato y mediato, trata de sobrevivir a la pandemia de coronavirus, que ha sumado incontables malas noticias, pero quizá también algunos puntos positivos, como la mejora de la higiene, la reducción de la contaminación y el fortalecimiento de los lazos sociales.La fórmula para resistir el confinamiento por el coronavirus ...

Ya nada (o poco) ser√° igual. Hay que repensar el mundo que viene y reconsiderar las prioridades de su agenda. En una regi√≥n hoy llena de temerosos con tapabocas, queda en claro que la prioridad no es el pago de la deuda externa, sino los problemas de salud p√ļblica. Nuestras sociedades van reaccionando, y a las muestras de psicosis y paranoia de los primeros d√≠as, la solidaridad parece surgir como el aliciente para garantizar la sobrevivencia humana.

Estamos de cara a la crisis del sistema, y las propuestas para enfrentar el virus no significan lo mismo para unos que para otros: amplifican las diferencias, contribuyen a la marginalizaci√≥n y la vulnerabilidad y desnudan el costo del desmantelamiento neoliberal de la salud p√ļblica.

El sencillo mensaje Lavarse las manos frecuentemente¬†es para muchas familias m√°s que un consejo, una ilusi√≥n o burla, en una regi√≥n donde el 40% de hogares carece de acceso al agua potable en sus casas, se√Īala √Ālvaro Verzi Rangel.

Parece que nadie se pregunt√≥ que significa el¬†Qu√©date en casa para aquellas familias que viven en villas miseria, favelas, hacin√°ndose las familias en pocos metros, donde duermen, viven, cocinan, se higienizan‚Ķ si consiguen agua. El confinamiento no es lo mismo para ellos, que encuentran en la calle la √ļnica posibilidad de sobrevida.Argentina: ¬ŅEs la pobreza el verdadero problema? - El Extremo Sur

Y los medios ‚Äďno s√≥lo los hegem√≥nicos- no saben c√≥mo o qu√© informar, se pierden en lamentar las p√©rdidas burs√°tiles y se olvidan de los condenados de la tierra, los marginados de estas sociedades de consumo. Muchos, queri√©ndolo o no, desde derecha e izquierda, se han transformado en armas funcionales a la batalla que Estados Unidos ha lanzado para no perder su hegemon√≠a econ√≥mica frente a China.

Este fen√≥meno, el de las noticias falsas inspiradas en las usinas del gran capital que maneja los medios hegem√≥nicos y las redes sociales, no es un hecho aislado, tampoco nuevo. Hoy es el coronavirus, ma√Īana ser√° otro el tema a manipular. En la guerra econ√≥mica, la batalla ideol√≥gica-cultural es estrat√©gica. ¬ŅPor qu√© las autoridades y los medios de informaci√≥n hacen lo posible para propagar el p√°nico?

El Covid 19 puso en descubierto, en todos los pa√≠ses que se basan en la l√≥gica del mercado, la precariedad de la salud p√ļblica y la ausencia del Estado y de la planificaci√≥n, con un ‚Äúmercado laboral‚ÄĚ desregulado, precarizado y mercantilizado en extremo, con niveles de desigualdad y pobreza econ√≥mica, habitacional y energ√©tica que conforma el eslab√≥n m√°s d√©bil de la sociedad.

En la actualidad, alrededor de 190 millones de latinoamericanos viven en situaci√≥n de pobreza y 65 millones en situaci√≥n de pobreza extrema; hay m√°s de cinco millones de ni√Īos con desnutrici√≥n cr√≥nica, y la mayor parte tambi√©n viven en zonas rurales.

En Bolivia impiden el ingreso a los hospitales de una paciente con ...Tenemos un Estado ausente en los problemas cruciales de la ciudadanía. La policía -y a veces el ejército- se transformó en la principal presencia del Estado en los sectores populares. La tendencia a que las crecientes medidas de excepción se vayan transformando en doctrina oficial es algo que practican en nuestra región, sobre todo en aquellos países con gobiernos neoliberales. Ello, en lugar de generar confianza, produce miedo y nos encierra sobre nosotros mismos.

La gestión que se viene haciendo desde nuestros gobiernos sobre la actual conmoción por el coronavirus, más que una respuesta adecuada y medida a la situación, parece un ensayo general para la gestión de más crisis de nivel planetario/vírico/imparable que habrán de venir. Se ensaya cómo parar el mundo en pocas semanas, comprobar cuánto se puede hacer antes de su colapso, e instalar nuevas y profundas herramientas de poder y su ejercicio.

El reto no es tanto/solo parar el virus, sino probar c√≥mo parar el mundo en un espacio de pocas semanas e instalar nuevas y profundas herramientas de poder y su ejercicio. La situaci√≥n pand√©mica va instalando la respuesta del golpe ‚Äúordenador‚ÄĚ. √Čsta es una guerra ideol√≥gica. Si no se logra reaccionar colectivamente e insertar una nueva idea de normalidad sobre la responsabilidad compartida de cuidarnos entre la ciudadan√≠a y el Estado, quiz√° debamos vivir muchos encierros como √©ste.

Todo ello tiene que ver con el disciplinamiento social que tiene a los grandes medios de comunicaci√≥n e informaci√≥n ‚Äďy las redes La discriminaci√≥n en tiempos de coronavirussociales-¬† como su principal instrumento de instalaci√≥n. Esto no es nuevo: venimos padeciendo desde 1990 noticieros donde el 80% de la informaci√≥n tiene que ver con cr√≠menes y delitos que atormentan a la ciudadan√≠a y siembran el terror en la sociedad.

En contra de la plaga el proyecto disciplinario pone en juego el biopoder m√©dico y pol√≠tico que eventualmente reemplaza al poder soberano. Este modelo de separaci√≥n social y exclusi√≥n es un despliegue biopol√≠tico que muestra la tendencia creciente a utilizar el estado de excepci√≥n como modelo a seguir. Las razones de salud y seguridad p√ļblica excusan una verdadera militarizaci√≥n de municipios, regiones y pa√≠ses.

Hay diversas visiones de futuro: Slavoj Zizek vislumbra una sociedad alternativa de cooperación y solidaridad, basada en la confianza en las personas y en la ciencia; el coreano-alemán Byug Chul Han presagia un mayor aislamiento e individualización de la sociedad, terreno fértil para que el capitalismo regrese con más fuerza.

Desde el punto de vista económico, el derrumbe de la demanda y de la oferta por el parate de la producción, las prohibiciones de viaje y el cierre de las fábricas es una pesadilla para nuestra economía y nuestras sociedades.

Lima respira el aire m√°s limpio de los √ļltimos tres a√Īos por ...Pero para el medio ambiente es una bendici√≥n que circulen muchos menos veh√≠culos y se consume mucho menos combustible, que las centrales el√©ctricas a carb√≥n se hayan paralizado, que el transporte a√©reo se haya paralizado : la emisiones de CO2 cayeron y varias ciudades del mundo lograron descubrir que el cielo es azul.

En América Latina crece la demanda social para que el Estado tome el control de la producción y la distribución de bienes esenciales, que frene la especulación con los precios, que intervenga empresas, que asuma la responsabilidad de la producción de alimentos, que se ocupe de garantizar la provisión de electricidad, gas y medicamentos.

Hay un gran acuerdo sobre implementar pol√≠ticas novedosas y arriesgadas, como tambi√©n posponer todos los pagos de deuda externa. Es que est√° cambiando el sentido com√ļn y la realidad supera toda la (des)informaci√≥n medi√°tica.

La economía en nuestros países se va a paralizar, el mundo entrará en recesión. El virus circula en el movimiento del capital y detener el virus significa detener el capital. Y se necesita decisión política para hacerlo. Difícilmente lo pueda hacer un país aisladamente. Ahora se puede entender mejor los esfuerzos de Washington por sepultar los organismos de integración de la región, como Mercosur, Unasur, Celac.

Lo que la prensa hegem√≥nica se trag√≥ ‚Äďy no por casualidad- fue la intervenci√≥n de los presidentes de M√©xico y Argentina, en la cumbre extraordinaria del Grupo de los 20, que se realiz√≥ el jueves por videoconferencia. El presidente mexicano Andr√©s Manuel L√≥pez Obrador pidi√≥ a los jefes de Estado de las grandes potencias una tregua econ√≥mica con el fin de estabilizar los mercados financieros afectados por la pandemia de Covid-19.

Planteó que no haya cierre de fronteras por políticas arancelarias unilaterales, que no prevalezcan los monopolios comerciales ni se utilice el precio del petróleo para afectar la economía de los pueblos, cerrarle el paso a la especulación financiera y que Naciones Unidas controle el mercado de medicamentos y equipos,

Por su parte, el mandatario argentino Alberto Fern√°ndez advirti√≥ que el mundo tuvo un ¬ęcambio de visi√≥n¬Ľ a partir de la pandemia de coronavirus y abog√≥ por afrontar la crisis como una ¬ęgran aldea¬Ľ, al remarcar la necesidad de ¬ęsocializar¬Ľ a nivel global los ¬ęelementos necesarios¬Ľ para mitigar los efectos de la enfermedad.

Fern√°ndez destac√≥ que habl√≥ con L√≥pez Obrador para que se ponga en funcionamiento en la Comunidad de Estados del Caribe, Celac (de la que es presidente), una instancia de coordinaci√≥n de los pa√≠ses latinoamericanos y caribe√Īos para afrontar la pandemia.

El mandatario sostuvo que va a haber un proceso de aceleraci√≥n del contagio, y sin citar directamente a Estados Unidos, Brasil o Gran Breta√Īa, habl√≥ de los pa√≠ses que ¬ęminimizaron la pandemia y hoy la est√°n padeciendo¬Ľ, del mismo modo que los que ¬ęse demoraron en tomar medidas para cuidar a la gente¬Ľ.

M√°s all√° de la gran desigualdad social, el problema grave que subsiste es un sistema de salud raqu√≠tico y muy privatizado, en una econom√≠a enfocada para enriquecer a√ļn m√°s a los ricos. Es el Estado el que hoy debe intervenir y administrar toda la red hospitalaria, incluida la privada, y contratar directa y abreviadamente la adecuaci√≥n para la epidemia en todo hospital o cl√≠nica abandonado o cerrado. Y amputar de una vez por todas la mano tan visible del mercado.Coronavirus, en directo: el avance de la pandemia y la b√ļsqueda de ...

Gracias a la lucha contra el Covid-19 hoy tenemos manos limpias y cielo azul. Debemos asumir que cada uno de nosotros est√° bajo la amenaza de este ataque, lo que nos hace participantes de una tragedia com√ļn. Pero cuando generalizamos, (casi) siempre obviamos a los despose√≠dos, a los marginados, a las mayor√≠as. Hablamos de crisis sist√©mica, de biopol√≠tica, del fin del capitalismo, (¬°ay!) de lo que vendr√°‚Ķ olvidando lo m√°s importante: el factor humano.

 

*Periodista y comunicólogo uruguayo. Magíster en Integración. Fundador de Telesur. Preside la Fundación para la Integración Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la) y susrysurtv

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