Oct 4 2019
759 lecturas

Econom铆aPol铆tica

El FMI gobierna hoy en Ecuador

No gan贸 las elecciones, el pueblo no los convoc贸, pero los t茅cnicos del Fondo Monetario Internacional ordenan hoy Ecuador en plena alianza con el gobierno de los empresarios. Pocos d铆as antes del paquetazo de medidas econ贸micas y laborales anunciadas por el presidente Len铆n Moreno, ya la prensa comercial anunci贸 que el FMI no dar铆a el nuevo desembolso del cr茅dito contratado si no se hac铆an las reformas desde el gobierno. Y, una vez tomada la decisi贸n, el FMI sali贸 a dar su 鈥渁poyo鈥 a la decisi贸n gubernamental, como si la bendici贸n del organismo multilateral la santificara.

Pero las medidas tienen el car谩cter de las recetas neoliberales: debilitar el Estado y fortalecer las grandes empresas; obligar a los pobres a pagar la crisis que causaron los poderosos y los benefici贸; hambrear a un pueblo entero para garantizar el pago de la deuda externa.

Ello se enmascara en discursos de transparentar las finanzas, de 鈥減oner la casa en orden鈥 y, por supuesto, de sacrificarnos 鈥渢odos鈥 para lograr d铆as mejores. Los gobiernos neoliberales, en el momento de tomar medidas de este tipo, dicen que hay que apretarse los cinturones por un tiempo, pero que a la vuelta est谩 el para铆so. Este, pretende que no hay que apretarse los cinturones, que el incremento del precio de gasolinas y del transporte de alimentos y personas, no afectar谩 a la poblaci贸n.

Que las medidas tengan relaci贸n directa con imposiciones colocadas sobre el pa铆s a cambio de deuda externa es uno de las causales de su ilegitimidad. Las condicionalidades que vienen con los desembolsos, que ponen obligaciones al Estado que se califica de soberano, los registros de avances en el que se entrega al FMI informaci贸n que se mantiene oculta al pueblo, destruye cualquier sentido de la democracia.

A帽谩dale las expresiones de Len铆n Moreno en la ONU, llamando a la intervenci贸n contra el pueblo de Venezuela, la entrega de una base a茅rea en Gal谩pagos para uso de naves de inteligencia de Estados Unidos (que el gobierno niega que sea una base, como si el imperialismo no hubiera ampliado su definici贸n de las mismas), las salidas de Ecuador de Unasur y la OPEP, centros de integraci贸n Sur-Sur, y se tendr谩 el cuadro completo de un gobierno sometido a intereses extranjeros, que pisotea la independencia de Ecuador.

Su alianza con la gran burgues铆a es natural pues este peque帽o sector de la sociedad ecuatoriana se encuentra integrada, en relaciones constantes y permanentes, con las transnacionales y los intereses for谩neos.

El paquete de medidas impuestas supuestamente traer谩 trabajo. Este fue el ofrecimiento del plan de gobierno de Alianza Pa铆s, que se ha cumplido al rev茅s. Seg煤n el ministro del Trabajo, Andr茅s Madero, en una comparecencia en la Asamblea Nacional se帽al贸 que solo desde diciembre de 2018 hasta febrero de 2019 se hab铆an despedido a 11.820 trabajadores del sector p煤blico. Ahora se anuncia 10 mil despidos m谩s.

Desde el sector privado la reducci贸n de trabajadores tambi茅n ha sido una constante, de manera grave en el sector de la construcci贸n que es uno de los que m谩s obreros contrata, pero cuya situaci贸n nada tiene que ver con las medidas econ贸micas.

En Ecuador hay una contracci贸n econ贸mica general, el PIB crece en un punto o menos, el consumo de las familias ha disminuido, el manejo econ贸mico lleva a muchos a buscar productos de primera necesidad en Colombia (por eso el paro reciente de la pauperizada provincia fronteriza de Carchi), de manera que no hay condici贸n de crecimiento de empresas para consumo interno. De hecho, se habla de miles enfocadas en servicios y comercio que han quebrado, aumentando el desempleo.

En estas condiciones, el anuncio del gobierno no es m谩s que demagogia y el pretexto para eliminar derechos laborales, incrementando la precarizaci贸n laboral. Entre las medidas de este tipo, que empiezan con los nuevos contratos, est谩n:

  • Los contratos ocasionales se renovar谩n con un 20% menos de remuneraci贸n. Se violan principios constitucionales que protegen los derechos adquiridos, se viola el principio de a igual trabajo igual remuneraci贸n y se permite la sobre explotaci贸n.
  • Los funcionarios p煤blicos pasar谩n de tener 30 d铆as de vacaciones a 15, como el sector privado, pero desconociendo que esos d铆as eran una suerte de compensaci贸n porque el empleado p煤blico no recibe reparto de un reducido pedazo de las utilidades empresariales.
  • Trabajadores de empresas p煤blicas aportar谩n mensualmente, como m铆nimo, un d铆a de su salario. M谩s los 15 d铆as anteriores y doce aqu铆, estamos hablando de un mes entero al a帽o que se afecta y que, podr铆a decirse trabajar谩n sin cobro (en los 15 d铆as de vacaciones se recib铆a pago por vacaciones pagadas, no por d铆as laborados).

A cambio, estas son las medidas para el sector empresarial:

  • Eliminaci贸n del anticipo del impuesto a la renta, que ven铆an exigiendo al gobierno.
  • Eliminaci贸n o reducci贸n de aranceles para equipo, maquinaria y materia prima, tanto agr铆cola como industrial, para que tengan 鈥渕ayor competitividad鈥.
  • Eliminaci贸n de aranceles a la importaci贸n de tel茅fonos celulares, tabletas y computadoras.
  • Reducci贸n y simplificaci贸n del Impuesto a la Renta al sector bananero.
  • Devoluci贸n de tributos a los exportadores para 鈥渄inamizar la econom铆a鈥.
  • Reducci贸n a la mitad del Impuesto de Salida de Divisas (ISD) para materias primas, insumos y bienes de capital.
  • Las empresas que perciben anualmente m谩s de 10 millones de d贸lares 鈥淧agar谩n por tres a帽os una contribuci贸n especial, que totaliza m谩s de 300 millones, que se destinar谩n exclusivamente para seguridad, educaci贸n y salud鈥, seg煤n anunci贸 Moreno. Una m铆nima cantidad frente a los impuestos, intereses y multas que ya les perdon贸 con la remisi贸n tributaria, con la que los Grupos Econ贸micos se acogieron al pago de US$ 801 millones, pero dejaron de pagar US$ 987 millones (Jonathan B谩ez, ISIP, 2019), aunque hay estimaciones que ser铆a mucho m谩s, llegando a se帽alarse la cantidad total estar铆a por encina de los 2.000 millones de d贸lares.

Como se ve, la balanza de las decisiones del FMI y el gobierno tiene una clara identidad de clase. A ello se a帽ade la liberaci贸n de los precios de las gasolinas y di茅sel, hasta hoy subsidiados. El inmediato aumento del transporte de carga y pasajeros implica otro golpe a la econom铆a de los sectores populares y medios, pero no afecta a los industriales que pasan esos costos a los precios del consumidor.

En estas condiciones, se justifica la pronta reacci贸n de la poblaci贸n para protestar. Principalmente convocados por sectores perseguidos por el anterior gobierno como el Frente Unitario de Trabajadores (FUT) que agrupa a las mayores centrales sindicales y a la Uni贸n Nacional de Educadores, la Confederaci贸n de Nacionales Ind铆genas del Ecuador (CONAIE), el Frente Popular, la Federaci贸n de Estudiantes Universitarios (FEUE), y otras, que han logrado gran respaldo social.

Junto a un paro de los gremios del transporte que inici贸 a media noche del 2 de octubre, apenas a un d铆a de anunciadas las medidas, dificultan el asalto a los intereses populares y conducen a que incluso sectores de derecha pretendan ser 鈥渃omprensivos鈥 con la respuesta popular que va en aumento. La lucha social apenas est谩 iniciando.

鈥淪e acab贸 el miedo, retomamos la lucha鈥, ha sido una expresi贸n repetida en las calles y las redes sociales. Hoy el miedo pas贸 a las filas del gobierno que a primeras horas de la tarde del 3 de octubre dispuso el Estado de Excepci贸n en todo el territorio nacional.

El Decreto Presidencial 884 tiene 10 art铆culos que, entre otras cosas, moviliza a las Fuerzas Armadas y la Polic铆a para mantener el orden, suspende en todo el territorio nacional el ejercicio del derecho a la libertad de asociaci贸n y reuni贸n, para impedir la conformaci贸n de aglomeraciones en espacios p煤blicos durante las 24 horas del d铆a, limita el derecho a la libertad de tr谩nsito en todo el pa铆s 鈥渆n los casos en que se atente contra los derechos y garant铆as del resto de ciudadanos鈥 y se autoriza la requisici贸n de bienes y de servicios.

La medida, altamente represiva y antidemocr谩tica, es condici贸n normal de las medidas impuestas por el FMI y los sectores empresariales de mayor poder. La injusticia de las decisiones gubernamentales se apoya en la reducci贸n de derechos.

En las marchas y calles, se observa una gran agresividad de las fuerzas represivas del Estado, se arresta a personas que est谩n amenazadas de juicios penales y se pretende amedrentar a la poblaci贸n. La paz social buscada por los gobiernos se ha roto en el Ecuador, ahora reinicia el tiempo de la lucha directa. 鈥淪e acab贸 el miedo, retomamos la lucha鈥.

* Acad茅mico y ex ministro de Medioambiente de Ecuador. Asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario