Jul 28 2012
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Opini贸nSociedad

El mito de la juventud mejor preparada

En todo informe que se precie, cuando se analiza la juventud del siglo XXI, se destaca su elevado nivel de formaci贸n. Se le atribuye estar mejor capacitada y tener, dada la evoluci贸n inform谩tica, una visi贸n del mundo de la cual carec铆an sus hom贸logas del siglo XX. Los adelantos tecnol贸gicos les brinda estar en las redes sociales y gozar de una comunicaci贸n horizontal, m谩s democr谩tica y abierta con una velocidad de v茅rtigo. Vivir al instante lo que sucede en el mundo. |MARCOS ROITMAN ROSENMANN.*

 

Asimismo, se le adjudican comportamientos inherentes a su tiempo: ser emprendedores, independientes, decididos y sobre todo competitivos. Estad铆sticas publicadas por organismos internacionales como la Comisi贸n Econ贸mica para Am茅rica Latina y el Caribe (Cepal), la Organizaci贸n Internacional del Trabajo (OIT) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), subrayan la disminuci贸n del analfabetismo y la baja deserci贸n escolar en las 煤ltimas d茅cadas.

 

Tal circunstancia se refleja en un aumento de la juventud que desea seguir estudios universitarios y de posgrado, lo cual abre un abanico de oportunidades para los j贸venes, 谩vidos de incorporarse al mundo laboral. Cada vez son m谩s los j贸venes que culminan con 茅xito sus ciclos escolares.

 

脕frica, Asia y Am茅rica Latina, continentes que han ido a la zaga en educaci贸n, salvo casos excepcionales, ven c贸mo una proporci贸n creciente de estudiantes obtienen diplomas, obligando a las universidades a diversificar su oferta.
Nuevas titulaciones aterrizadas en el mercado se publicitan como salidas profesionales.

 

Se ha producido una revoluci贸n educativa en todos los sentidos. Mayores exigencias en un orden globalizado obligan a los j贸venes a redoblar esfuerzos. M谩s competitivos y con deseos de comerse el mundo se reciclan para el 鈥渕ercado鈥. Ellos han interiorizado el mensaje y se han puesto a funcionar. Todos contra todos. Quienes obtienen un t铆tulo no se conforman con ello.

 

Cursos de especializaci贸n, idiomas, becas de intercambio. Son aut茅nticos triunfadores. Dominan el lenguaje de las nuevas tecnolog铆as y son un ejemplo de perseverancia y entrega.

 

Sin embargo鈥

 

Sin embargo, la crisis actual los ha dejado al pairo. Sus esperanzas se han frustrado, no pueden realizar sus sue帽os y sienten frustraci贸n. El relato del neoliberalismo se desvanece y resulta ser un espejismo.

 

驴Y ahora qu茅 hacemos con una juventud formada, deseosa de comerse el mundo, a la cual se le cierran las puertas? Sus padres invirtieron en educaci贸n, como un activo para que pudiesen vivir mejor, progresar y ser miembros de una exitosa clase media consumista. Pero el capitalismo depredador les da un ba帽o de realidad y les indica que su futuro es incierto y poco gratificante.

 

Ante tal fraude, la juventud se indigna, sale a la calle, protesta, toma las plazas y demanda ser atendida en sus reivindicaciones. El considerado factor diferenciador, su mejor formaci贸n, se constituye en una losa, incluso en un h谩ndicap. La escasez de empleo los hace bajar sus expectativas y contratarse en cualquier cosa.

 

Los ejemplos son muchos. El nivel de paro que afecta a la poblaci贸n entre 15 y 25 a帽os, en los pa铆ses de capitalismo occidental, aumenta de manera continua y la tendencia no presenta visos de revertirse.

 

En la Europa comunitaria, las cifras del desempleo juvenil siguen creciendo. Para hacerse una idea, en un informe de la Uni贸n Europea, redactado en 2011, la media del paro juvenil se sit煤a en 21.4 por ciento. Quince pa铆ses la superan. La primera, Espa帽a, con 46.4 por ciento; tras ella, Lituania (35.1), Letonia (34.5), Eslovaquia (33.6), Grecia (32.8), Estonia (32.9), Portugal (29.2), Irlanda (28.9), Italia (27.8), Bulgaria (26), Polonia (25.9), Hungr铆a (25.9), Rumania (23.5), Francia (23.2), Suecia (22.9) y Chipre (22 por ciento).

 

S贸lo 11 miembros de la Europa de los 27 tienen tasas por debajo de la media: Islandia (20.1), B茅lgica (19.9), Reino Unido (19.6), Rep煤blica Checa (18.2), Eslovenia (15.3), Luxemburgo (14.8), Dinamarca (14.4), Malta (13.6), Alemania (8.5), Austria (8.3) y Pa铆ses Bajos (7.6 por ciento).

 

Seg煤n el informe de la OIT Tendencias mundiales del empleo juvenil, el paro en este sector afecta a un total de 75.1 millones de j贸venes, 12.7 por ciento del total. Esta cifra se sit煤a dos puntos por encima en Am茅rica Latina, cuya tasa es de 14.4 por ciento. Estos datos, adem谩s, no hablan de la calidad y el tipo de empleo al que tienen acceso los j贸venes.

 

Si nos adentramos en esta l贸gica, en Am茅rica Latina otro informe del la OIT destaca el car谩cter precario, estacional y sin protecci贸n social del empleo, alcanzando a 67 por ciento del total del empleo juvenil. Y un dato que pone en cuesti贸n el elevado nivel de formaci贸n de la juventud como rasgo diferencial, al menos en Am茅rica Latina: de los 104 millones de j贸venes latinoamericanos s贸lo 13 por ciento estudia y trabaja, otro 33 por ciento s贸lo trabaja y un 34 por ciento s贸lo estudia; a lo cual, la directora regional de la OIT, Elizabeth Tinoco, le suma otro 20 por ciento de j贸venes que no estudian, no trabajan y no buscan empleo.

 

M谩s de 20 millones de j贸venes pertenecientes a la llamada generaci贸n ni-ni.

 

Una caricatura triste

 

La tesis de una juventud m谩s preparada y dotada para enfrentarse al mundo real se considera incuestionable. Hoy un joven de 15 a帽os, se dice, sabe m谩s f铆sica que Newton y m谩s filosof铆a que Arist贸teles. Es probable, en t茅rminos absolutos, el conocimiento avanza y es acumulativo. Pero dudo mucho que tengan la misma capacidad de razonamiento.

 

Lamentablemente estas afirmaciones, extendidas en determinados ambientes, son una caricatura que distorsiona la realidad. Mirar con esta lente supone construir una imagen llena de aberraciones. Tener acceso a internet, y no todos, gozar de tel茅fono m贸vil, twitter y participar de redes, supone estar mejor formado. No creo que la juventud de hoy est茅 mejor formada que sus antecesoras.

 

Tiene especificidades, eso s铆, propias de la 茅poca, pero ni peor ni mejor preparada, ni m谩s tonta ni m谩s inteligente. Incluso, si me apuran, el nivel de ignorancia funcional de los actuales licenciados y doctores en cualquier disciplina es cuando menos alarmante.

En una reciente encuesta realizada en la facultad de biolog铆a de la Universidad Complutense, 76.8 por ciento de estudiantes de cuarto y quinto curso reconocieron no haber le铆do a Charles Darwin. Y por experiencia, los futuros graduados en ciencias pol铆ticas y sociolog铆a no conocen a Mills, Sorokin, Adorno, Aron, Marcuse o Popper, ni pensar en la lectura de los cl谩sicos, a lo m谩s res煤menes de Marx, Weber o Durkheim.

 

Desconocen corrientes y escuelas de pensamiento. No saben citar bibliograf铆a o situar pa铆ses en el mapa. Los errores gramaticales y ortogr谩ficos son may煤sculos. Lo dicho, sin 谩nimo de molestar, es extensible a todas las 谩reas del conocimiento humano. Y se hubiese estudios comparados entre diferentes generaciones de universitarios a d铆a de hoy, no creo que las actuales salgan mejor paradas que sus iguales.

 

Hoy el sistema educativo en el neoliberalismo es un cascar贸n vac铆o. No prepara ciudadanos, no forma para ser mejores personas, s贸lo le interesa tener mayor control sobre la poblaci贸n y entre m谩s ignorantes mejor. Poseer una licenciatura o posgrado no da conocimientos, otorga t铆tulo y estatus. Esa es su l贸gica, no lo olvidemos.
鈥斺
* Soci贸logo, ensayista.
En el diario La Jornada de M茅xico (www.jornada.unam.mx).

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