Ago 7 2012
1565 lecturas

CulturaOpini贸n

El mundo global y la gram谩tica oficial de la violencia

La informaci贸n que recibimos a diario suele hacer que la realidad nunca forme parte de un mapa comprensible sino que se aparece como un mosaico, no siempre justificado, de hechos que se suceden unos a otros. 鈥淎travesamos una reorganizaci贸n del capitalismo de la que s贸lo reconocemos algunos aspectos鈥, se帽ala la polit贸loga Pilar Calveiro, que en su nuevo libro analiza las diversas formas de castigo ejercidas por los Estados.| MARCOS MAYER.*

 

Una de las tantas ventajas de ciertos libros es la de restablecer ese mapa disimulado en la vor谩gine noticiosa, pero de la cual nunca est谩 ausente. A esa clase de trabajos pertenece Violencias de Estado: la guerra antiterrorista y la guerra contra el crimen como medios de control global, el nuevo texto de la argentina Pilar Calveiro, que entra en una sinton铆a m谩s global con su anterior y valioso Violencia y/o poder.

 

El libro plantea que, por un lado, estamos inmersos en un proceso constante y progresivo de reorganizaci贸n de la hegemon铆a a nivel mundial y, por otro, que ese nuevo (viejo) poder se propuso dos batallas para avanzar y fortalecerse: contra el terrorismo y el llamado crimen organizado. Un panorama cuyas consecuencias son visibles, pero bastante menos que el rumbo de las cosas. De todos modos, se puede imaginar que en ese proceso de reconfiguraci贸n aparecen quiebres y resistencias, lugar desde el cual comienza la conversaci贸n.

 

鈥斅緾u谩les ser铆an las fisuras que se pueden percibir en esta reorganizaci贸n hegem贸nica actual?
鈥擭inguna hegemon铆a es completa. Implica s铆 una determinada organizaci贸n de las relaciones de poder que se sostiene, a la vez, en el uso de su potencial coercitivo y en la fuerza del discurso. Pero todo sistema hegem贸nico tiene fisuras y genera fuerzas contrarias que lo cuestionan, lo debilitan y, eventualmente, lo derrumban, oblig谩ndolo a transformarse constantemente.
芦En otras palabras, no hay poder sin resistencia y la historia de las sociedades se escribe con ambos. La nueva hegemon铆a se presenta como razonable, deseable e incluso inexorable para la mayor铆a. Sin embargo, no deja de haber luchas y oposiciones que resultan decisivas para fijar ciertos l铆mites y modificar as铆 los recorridos futuros.
芦Creo que estamos en medio de una reorganizaci贸n hegem贸nica del capitalismo, de car谩cter planetario y global, de la que s贸lo alcanzamos a reconocer algunos aspectos. Identificamos la transnacionalizaci贸n de la econom铆a, de la pol铆tica y de la comunicaci贸n, mediante procesos de extraordinaria concentraci贸n de la riqueza, de toda clase de recursos y de la toma de decisiones en redes p煤blico-privadas. Si esto es as铆, todo aquello que impida o debilite este proceso de concentraci贸n y polarizaci贸n representa una fisura en la actual reorganizaci贸n.
芦En este sentido, las pol铆ticas desarrolladas en algunos pa铆ses de Am茅rica del Sur, como Argentina, sin ser abiertamente contrarias a la reorganizaci贸n neoliberal, al aceptar algunos lineamientos pero rechazar otros o sencillamente condicionarlos, representan fisuras significativas, que es importante valorar en ese contexto, por completo adverso.
芦Por supuesto, todas las formas de protesta desde la sociedad civil representan fisuras y esto est谩 ocurriendo tanto en los pa铆ses centrales como en las periferias. Sin embargo, muchas de estas luchas menosprecian la lucha partidaria electoral. Es un error: acceder a los gobiernos no es irrelevante ya que estos 鈥揳compa帽ados de sus sociedades鈥 pueden ser instancias decisivas para demorar, entorpecer y as铆 desviar los rasgos m谩s letales del actual modelo.
芦La reorganizaci贸n global juega con la aceleraci贸n del tiempo; la demora y el desv铆o pueden ser formas de la resistencia禄.

 

鈥斅緾贸mo funcionar铆a esta reorganizaci贸n en un momento en que el neoliberalismo parece entrar en crisis?
鈥ㄢ斅縋or qu茅 pensar que el neoliberalismo est谩 en crisis? M谩s bien el neoliberalismo ha dado lugar a una serie de crisis, que pagan los sectores sociales excluidos del modelo, a la vez que se confirma la concentraci贸n de la riqueza y la incorporaci贸n de todos los 谩mbitos de la vida humana a la l贸gica del mercado, como parte del 茅xito de sus principios b谩sicos.
芦Si el neoliberalismo es la restricci贸n de la participaci贸n del Estado en la econom铆a 鈥攙igilada por organismos internacionales鈥, la restricci贸n de los gastos destinados a pol铆ticas sociales, la privatizaci贸n de la mayor parte de los bienes p煤blicos, la apertura irrestricta de los mercados, la aplicaci贸n de pol铆ticas fiscales que gravan el consumo antes que la producci贸n (el famoso IVA), la liberalizaci贸n de las inversiones y la desregulaci贸n de las actividades econ贸micas as铆 como la flexibilizaci贸n laboral, no parece estar en crisis sino haberse establecido muy firmemente.
芦Claro que las caracter铆sticas excluyentes de ese modelo generan crisis sociales y pol铆ticas; tambi茅n un escaso crecimiento. Ambos problemas se han salvado hasta el presente con el control social, la despolitizaci贸n y la exclusi贸n crecientes. Es posible que, en adelante, se tengan que realizar modificaciones o ajustes pero para entonces la reorganizaci贸n global y la nueva fase de concentraci贸n ya se habr谩n consolidado禄.

 

鈥斅緾贸mo se trama lo que aparentemente ser铆a una contradicci贸n entre el debilitamiento de la figura tradicional del Estado y un aumento de la violencia estatal dentro y fuera de las fronteras nacionales?

鈥ㄢ擡l problema se inicia con la identificaci贸n entre Estado y Estado-naci贸n. Se ha debilitado la soberan铆a de la mayor parte de los Estados-naci贸n. Sin embargo, la instituci贸n del Estado corresponde m谩s bien a la instancia capaz de establecer una legislaci贸n de car谩cter obligatorio, ejecutarla, vigilar su cumplimiento y castigar las posibles transgresiones (que son las funciones principales de los tres poderes).
芦Estas funciones, antes privativas de cada Estado-naci贸n, hoy se ejecutan a nivel nacional pero se establecen y se vigilan desde organismos internacionales que tienen la capacidad de implantar legislaciones que pr谩cticamente imponen a nivel global (como las leyes especiales antiterroristas), por no hablar de las pol铆ticas econ贸micas y sociales. Por su parte, vigilan su cumplimiento y tienen la fuerza econ贸mica y militar para castigar cualquier acto que consideran su violaci贸n, desde sanciones econ贸micas hasta intervenciones militares directas.
芦No es un Estado el que dicta e impone, ni siquiera un grupo de Estados, sino lo que podr铆amos llamar instancias estatales fuertemente ligadas con ciertos Estados y con grupos privados de poder, como las grandes corporaciones. De tal manera que se ejercen violencias de Estado, avaladas por Estados espec铆ficos y ejecutadas por sus ej茅rcitos, sus polic铆as y sus servicios de inteligencia pero, sobre todo, reconocidas y aceptadas como v谩lidas o, en todo caso como irresistibles, por la comunidad internacional禄.

 

鈥擹izek habla de una tercerizaci贸n de la represi贸n ilegal, y pone como ejemplo las torturas del ej茅rcito israel铆 que son funcionales a los Estados Unidos. 驴Coincide con esto, que implica que fronteras adentro se mantienen legalidades que no se respetan fuera?
鈥ㄢ擟laro, tambi茅n ocurre eso con el traslado de prisioneros acusados de terroristas a pa铆ses m谩s permisivos con la violaci贸n de los derechos humanos. Son las llamadas 鈥渞endiciones鈥 por las cuales se entrega a las personas a pa铆ses donde se las tortura para obtener informaci贸n.
芦Hay que decir, sin embargo, que los testimonios de Abu Ghraib, como de otros prisioneros sobrevivientes de centros clandestinos de detenci贸n, refieren que esos interrogatorios estaban a cargo de personal de la CIA. Para ello, Estados Unidos cuenta con acuerdos que garantizan la inmunidad de sus tropas as铆 como de su personal de inteligencia. Sin embargo, la frontera entre territorios de legalidad e ilegalidad no es tan clara.
芦El tratamiento que recibe en Estados Unidos el soldado Bradley Manning, implicado en el asunto Wikileaks, es claramente violatorio de derechos. Ni hablar de lo que ocurre en Guant谩namo, bajo la custodia estadounidense. Creo que m谩s que Estados en los que priman las garant铆as y otros en los que se las viola estamos frente a la diferenciaci贸n jur铆dica de las poblaciones, dentro de un mismo Estado.
芦Mientras para unos rige el Estado de derecho, para otros se aplican legislaciones de excepci贸n (como la antiterrorista y la que penaliza al crimen organizado) y para otros m谩s simplemente no opera ning煤n derecho, como en el caso de los inmigrantes ilegales禄.

 

鈥斅緾贸mo ve usted otros fen贸menos globales como la ampliaci贸n de redes de informaci贸n y la posibilidad de contrarrestar las versiones oficiales?
鈥ㄢ擫a reorganizaci贸n actual del poder se sostiene, en todos los 谩mbitos, desde lo comunicacional. Lo global es posible por la gran revoluci贸n de las comunicaciones y me atrever铆a a decir que su modelo organizacional es el de las redes comunicativas. Tambi茅n por eso nos fascinan tanto. Desde la perspectiva de las fisuras o las resistencias, creo que la ampliaci贸n de la informaci贸n a trav茅s de las redes sociales es un fen贸meno relevante.
芦Buena parte de las denuncias contra los poderes f谩cticos, contra la violaci贸n de derechos de las minor铆as, como la informaci贸n sobre experiencias alternativas nos llega a trav茅s de estos medios, y por ello se hacen intentos permanentes para establecer regulaciones, controles, restricciones. Sin embargo, no hay que olvidar que los usuarios no tienen el control de la red; s贸lo la usan.
芦Por otro lado, en t茅rminos pol铆ticos, la comunicaci贸n masiva en nuestras sociedades sigue estando a cargo de la televisi贸n, de los grandes monopolios televisivos que controlan y regulan la informaci贸n al tiempo que manipulan y crean opini贸n. As铆 que el papel de las redes sociales es importante pero limitado禄.

 

鈥擴sted habla de los m茅todos de tortura a los supuestos terroristas, en los que la brutalidad de la metodolog铆a y sus efectos destructivos parecen contradecir el declamado objetivo de la obtenci贸n de informaci贸n. 驴Hay algo as铆 como una refuncionalizaci贸n de la tortura?
鈥擫a tortura siempre ha tenido, y sigue teniendo, un primer objetivo que es la obtenci贸n de informaci贸n, ya sea para arrancar una confesi贸n de culpabilidad, para identificar m谩s 鈥渃ulpables鈥 o para fabricar un culpable que confirme la utilidad del dispositivo. No es producto de una irracionalidad del sistema sino que forma parte de una decisi贸n pol铆tica, porque la pr谩ctica de la tortura, cuando es sistem谩tica, s贸lo resulta posible en el marco de un Estado que la permite y la alienta.
芦As铆 como en el pasado su persistencia no represent贸 una 鈥渇uga鈥 del sistema, tampoco lo es en el presente. El hecho de que la dimensi贸n 鈥渋nformativa鈥 est茅 en el centro no implica que no tenga, tambi茅n, otras funciones. Su aplicaci贸n permite humillar y muchas veces destruir al prisionero, consumando una venganza social, de grupo o incluso individual no s贸lo sobre la persona sino incluso sobre el proyecto pol铆tico o el sector social que representa.
芦En las 鈥済uerras鈥 actuales sigue teniendo este doble sentido de instrumentalidad inmediata 鈥攑ara obtener informaci贸n鈥, y de destrucci贸n del 鈥渙tro鈥 en la persona del prisionero. Cuanto mayor sea su degradaci贸n, mayor confirmaci贸n obtiene el sistema de sus propios objetivos y de la 鈥渞az贸n鈥 de su existencia禄.

 

鈥斅緾u谩l ser铆a el papel de los medios en la construcci贸n y consolidaci贸n de esta reorganizaci贸n hegem贸nica?
鈥擫os medios son una pieza esencial y probablemente la piedra angular de la actual reorganizaci贸n hegem贸nica.
芦Construyen el discurso del miedo, el que legitima las pol铆ticas, arman falsos consensos, los crean e introducen los imaginarios y las representaciones de una subjetividad ‘cool’ que los sostiene.
芦Crean realidades que no sustituyen las vivencias directas en el mundo de lo cotidiano pero que tienen, por lo menos, una fuerza equivalente, sembrando una confusi贸n perpetua entre lo real y lo virtual.

 

鈥擫os procesos de despersonalizaci贸n que genera la c谩rcel, 驴tienen alg煤n correlato con lo que sucede del lado de afuera?
鈥擲铆, mi inter茅s por el estudio de los dispositivos de encierro tiene que ver precisamente con esto. Creo que lo que se hace sobre los sujetos en reclusi贸n es lo que se est谩 haciendo de una manera m谩s indirecta, pero no menos intensa, sobre el conjunto de la sociedad. En otras palabras, lo que all谩 ocurre est谩 sucediendo, al mismo tiempo, entre nosotros.
鈥斺
* Periodista.
En la Revista 脩 (www.revistaenie.clarin.com).

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario