Oct 27 2013
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CulturaOpinión

El nihilista

¬ŅMarxismo? Si, pero sin revoluci√≥n ¬ŅSauna? Sin mucho¬† sudor, por favor ¬ŅTocino? Siempre que sea sin grasa.¬† La moderaci√≥n es lo¬† que ha venido reemplazando¬† todo aquello que es grande, bello o peligroso‚Ķ ¬ŅCierto? Si no, solo miremos la tecnolog√≠a del ‚Äúgene silencioso‚ÄĚ que nos promete la cebolla sin l√°grimas.¬† O el centrismo¬† que ofrece una pol√≠tica sin lucha de clases.
¬ŅY que hay de malo en esto? Todos queremos evitar los extremos, sobre todo el peligro‚Ķ ¬Ņo no? Por supuesto. Desgraciadamente el problema es¬† que por mucho que queramos evitarlos, el conflicto, el¬† dolor¬† y el¬† peligro son parte de la vida y la inhabilidad de reconocerlos como tal nos lleva¬† a la negaci√≥n del mundo. Originariamente el¬† nihilismo fue el intento de escapar del caos y el sin sentido de este mundo inventando otra realidad trascendente,¬† otro mundo celestial¬† en donde el sufrimiento, la guerra y el desprop√≥sito¬† dejan de existir. Los¬† mejores productores de mundos ilusorios fueron las¬† religiones monote√≠stas.¬† Si rascamos la superficie del¬† Juda√≠smo, el Islamismo o el Cristianismo encontramos al nihilismo yaciendo en su interior.¬† Hoy el nihilismo¬† ha adquirido vida propia y el fin de las creencias religiosas no significa¬† el fin del nihilismo.

El  mundo contemporáneo que  inicia el Modernismo inaugura  la división  religiosa entre nihilismo radical y nihilismo pasivo,  entre  la logica de la  negación de este mundo que, llevada a su  extremo, llama por  su aniquilación  y el  contentamiento con este mundo que renuncia a su aspecto maligno y  a la pasión y los valores que  contiene. Es decir, entre valores que no pueden encontrar un mundo y un mundo sin valores. Entre el deseo de nada y la aniquilación de la voluntad.  Entre el suicidio terrorista y el llamado a la moderación.

La destrucci√≥n como¬† √ļltima experiencia, la nada que reemplaza la realidad,¬† la inmersi√≥n en el vac√≠o es la respuesta del que nada quiere con la pasividad y los tranquilizantes que el¬† gobierno y el mercado ofrecen. Es la respuesta radical del fracasado. Las noticias de la TV est√°n llenas de historias¬† incre√≠bles. El empleado que es despedido y vuelve por ultima vez al lugar de trabajo armado con una pistola con la que¬†¬† mata al jefe y a todos los que se cruzan en su camino para¬† caer en pocos minutos¬† bajo el fuego policial. El adolescente que entra a su liceo con metralleta¬† disparando a diestra y siniestra para morir bajo una lluvia de balas. O el padre divorciado que mata a sus hijos y luego se dispara as√≠ mismo‚Ķ

¬ŅQu√© es lo que ha ocurrido aqu√≠?¬† ¬ŅPor que en todos estos casos hay el deseo de herirse a si mismo?¬†¬† La envidia, el ego√≠smo y el miedo llevan al asesinato del negro, del jud√≠o, del gitano, del hereje¬† o¬† del homosexual para mantener la homogeneidad del grupo. El sacrificio del chivo expiatorio es un acto de afirmaci√≥n y purificaci√≥n social. La decepci√≥n y el resentimiento, en cambio, son la situaci√≥n opuesta en donde el deseo¬† destruye la sociedad en lugar de construirla. Aqu√≠ no se salva nadie, todos son amenazados igualmente con la destrucci√≥n. El resentido no acepta que se le haga responsable por su fracaso y ve como √ļnica salida¬† la¬† radicalizaci√≥n del resentimiento en actos destructivos. La fusi√≥n de la destrucci√≥n¬† y la auto destrucci√≥n¬† es el √ļnico punto donde el fracasado logra sentir el sentimiento de poder sobre los otros y sobre si mismo.

La finalidad destructiva¬† del nihilismo radical¬† en la sociedad de consumo se entrelaza con el nihilismo pasivo. Y, aunque¬†¬† parezca curioso, esto¬† no es de¬†¬† extra√Īar. Cuando la politica del consenso clausura el antagonismo social el resentimiento¬† se transforma en¬† politica destructiva¬†¬† y la impotencia politica¬† en pasividad sopor√≠fica.¬† La sociedad de consumo ve¬† el conflicto entre estas¬† dos¬† formas de nihilismo como el antagonismo fundamental de la¬† √©poca.

Pero‚Ķ ¬ŅQue tal si este es un antagonismo falso y¬† el verdadero¬† antagonismo se encuentran en otra parte?¬†¬† ¬ŅNo¬† seria mejor considerar el nihilismo¬† como una logica parad√≥jica que simult√°neamente destruye y constituye lo social?

El Ultimo Hombre, dice Nietzsche, prefiere la ausencia de la voluntad a la voluntad de la nada. Una vida reaccionaria que elige la felicidad a¬† la acci√≥n,¬† la pasividad narc√≥tica a la b√ļsqueda de un fin.¬† Una criatura¬† apat√©tica, sin pasi√≥n ni compromisos, sin sue√Īos ni ideales. Su √ļnica aspiraci√≥n es¬† ganarse la vida, sentirse satisfecho y evitar cualquier sacrificio. La felicidad es consumir y la pol√≠tica es conformismo pasivo.¬† ¬ŅNo es este el modelo ideal de la sociedad occidental?¬† Un¬† conformista compulsivo¬† sujeto a la manipulaci√≥n infinita del mercado, disociado de los otros, sin mayor consideraci√≥n por sus semejantes cuya √ļnica¬† auto-valoraci√≥n depende de cuantos deseos pueda satisfacer. Con el Ultimo Hombre¬† el nihilismo pasivo se¬† convierte en la banalizaci√≥n del nihilismo y la devaluaci√≥n de los valores¬† termina en¬† un mundo sin valores. Con la econom√≠a del dinero la diferencia entre los valores tiende a desaparecer.

Cuando el dinero reduce  la cualidad a cantidad las diferencias valoricas se borran y el valor de la distinción entre cosas y cosas pierde sentido. Con el dinero electrónico, el dinero, para peor, se vuelve una entidad espectral, un marco abstracto mucho más violento y poderoso que  no puede ser localizado, a pesar de que  domina completamente la vida social. Confrontados con esta realidad la gente ya no siente que tienen control sobre el desarrollo social y lo ven como algo que les pasa igual que la lluvia y los terremotos.

La¬† pol√≠tica, en estas circunstancias, queda reducida¬† a la competencia entre grupos reconocidos que compiten y negocian intereses particulares y estilos de vida¬† sin desafiar o cambiar las relaciones hegem√≥nicas,¬† carente de¬† proyectos fuera de su propia perpetuaci√≥n. Un juego pol√≠tico sin la posibilidad de cambiar el juego porque su fin es mantener a distancia la irrupci√≥n revolucionario.¬† Y, en el caso que esto fallara, siempre¬† esta ah√≠¬† ‚ÄúThe American Army‚ÄĚ.

Al otro lado del nihilismo pasivo  nos encontramos con  el fundamentalismo ultra antagónico, violento y terrorista que nada quiere con el mundo banal del capitalismo tardío en donde  los valores supremos no tienen lugar. A  este mundo imperfecto e inadecuado el nihilista radical le niega autoridad política y su objetivo  es  derrumbarlo completamente.  El fanático iconoclasta  se ve como el instrumento de una autoridad absoluta que busca destruir la Ciudad  para crear la Ciudad de Dios, para hacer que la sociedad se ajuste a sus valores. Y  para lograrlo  esta dispuesto a sacrificar su vida  por la verdad que ama. Para el nihilista radical el mundo como es no debiera ser y el mundo que debiera ser no es.  No esta interesado, como el anarquista o el revolucionario, en las contradicciones internas del sistema. Nihilista1

El se separa del sistema que odia  y su blanco es el tejido mismo de lo social. Una estrategia desesperada en contra de la indiferencia social. Lo que caracteriza al ataque de New York como nihilista es la transformación de uno mismo y de los otros en instrumentos,  la absoluta indiferencia hacia las victimas y el silencio de los autores y planificadores del ataque. A diferencia de la política afirmativa y liberadora que reclama responsabilidad, la violencia nihilista permanece anónima y carente de proyecto, fuera de su propia perpetuación.

La diferencia entre terror y¬† guerra en contra del terror es la muerte. Al sacrificar¬† la propia vida, lo m√°s valioso que uno tiene, el terrorista desaf√≠a el pasivismo nihilista de la sociedad de consumo¬† en la que¬† el sacrificio por una causa social es inimaginable. El nuevo terrorismo, en su pasi√≥n por purificar el mundo, termina¬† en destrucci√≥n total. La violencia que desencadena y las muertes que causa sobrepasa cualquier limitaci√≥n y consideraci√≥n puramente humana al¬† ejercerse en nombre de Dios o de un texto sagrado que se elevan por encima de la vida‚Ķ ‚ÄúCree en Dios y todo esta permitido‚ÄĚ. El terror fundamentalista moraliza la pol√≠tica y conceptualiza¬† las diferencias como un antagonismo absoluto entre el Bien y el Mal que lleva a la auto destrucci√≥n total.

Con¬† la pol√≠tica de seguridad¬† despu√©s el 9/11 el terror y la guerra en contra del terror se transforman en un factor social que, curiosamente, en lugar de destruir el ‚Äúbusiness as usual‚ÄĚ, lo sostiene.¬† El Terrorismo ya no es una calamidad excepcional, sino que se ha transformado en una t√©cnica de gobierno que impone conductas y¬† modelos de normalidad que redefinen las relaciones de poder¬† y cancelan los principios democr√°ticos¬† fundamentales. Los derechos individuales quedan sujetos a la voluntad del los aparatos de seguridad. El terror interno elimina la dial√©ctica de la excepci√≥n y la norma. Ahora el estado de excepci√≥n es la norma y la democracia, una ilusi√≥n hip√≥crita.

El antagonismo fundamental, entonces, no es entre nihilismo radical y nihilismo pasivo, entre la política sin creencia y la creencia sin política, sino entre nihilismo y  anti nihilismo, entre el trabajo muerto y el trabajo vivo, como decía Marx.

¬ŅY que significa ser¬† anti nihilista? Nietzsche dec√≠a que se necesita un martillo para destruir los √≠dolos nihilistas y construir nuevos valores. Lo que, en un curioso sentido, significa que¬†¬† el anti nihilismo es un perfecto nihilismo que se vuelve en contra de si mismo y se destruye para crear nuevos valores inmanentes.¬† La idea es la de que los valores se producen y lo que hoy necesitamos es transvaluar los valores existentes para crear nuevos basados en la fuerza de la vida.¬† La destrucci√≥n activa¬† que es necesaria para convertir la voluntad de la nada en afirmaci√≥n¬† vital no significa la eliminaci√≥n¬† de simismo o de los¬† otros. Si la destrucci√≥n es necesaria lo es para crear algo diferente. El riesgo, por supuesto, es que la¬† destrucci√≥n puede resultar en una aniquilaci√≥n nihilista¬† o en el retorno de los valores trascendentes. El problema permanente del anti nihilismo es el de distinguir cuidadosamente entre destrucci√≥n creativa y su doble, la¬† destrucci√≥n negativa. Entre la metaf√≠sica de un mundo de esencias eternas¬† y el materialismo de este mundo. Desde la perspectiva este mundo, es decir¬† de la inmanencia, dice Deleuze, no hay nada mas all√° porque la inmanencia es inmanente solo para si misma¬† y no deja lugar para ‚Äúdimensiones suplementarias‚ÄĚ.

Nuestros valores son la forma en que nuestra  vida se expresa a si misma. Sin  vida, obviamente, nada seria posible y un valor inmanente es un valor enraizado en la vida. La cuestión, por tanto, no es  valor y no valor, sino el valor de los valores, su  relacion positiva o negativa con la vida, es decir, si el pensamiento y la acción se orientan hacia  la destrucción o renovación del mundo.

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    4 Coment√°rios - A√Īadir comentario

    Comentarios

    1. sandra
      29 octubre 2013 15:10

      Excelente art√≠culo, el enfoque es genial, hace pensar y da sentido a mucha de la incoherencia dominante, pero…. pero como a todo lo que analiza la izquierda tiene un l√≠mite ideol√≥gico, falta la perspectiva de quien no tiene ni ha tenido nunca en la historia del patriarcado, nada que perder. El personaje ausente, quien no es parte de la construcci√≥n ideol√≥gica ni del manejo del proyecto pol√≠tico/cultural, es decir de las nacidas en cuerpo mujer y culturizadas en los m√°rgenes de la dignidad y en el hoyo negreo de la feminidad.
      Es indispensable incorporar este sujeto ahistórico, no protagonista, para que el proyecto futuro tenga viabilidad y sea constructivo de cultura y sociedad para todas y todos. Ese es mi parecer. Igual saludo con respeto y mucho entusiasmo una reflexión tan estimulante como la contenida en sus líneas.

    2. nieves y miro fuenzalida
      30 octubre 2013 18:30

      Sandra
      Bien venido tu comentario. Tu dices…¬Ľfalta la perspectiva de quien no tiene ni ha tenido nunca en la historia del patriarcado, nada que perder¬Ľ… Cierto… Te invitamos a desarrollar esta perpectiva en SurySur. No creemos que el editor tenga problema en publicarla.
      Que tengas un buen dia.

      N&M

    3. blanca
      2 noviembre 2013 4:18

      Me gustó la nota.
      Muy buena.

    4. Silvia Calderón Soto
      14 noviembre 2015 18:35

      El proyecto del ser humano es un eterno retorno a lo mismo, al deseo de vivir y al miedo a la muerte que en algunos momentos se juntan como las puntas de lo opuesto. No hay camino como dirian los teoricos de Frankfurt. ¬ŅPensar√°n lo mismo las comunidades indigenas de los distintos paises?, es una condici√≥n humana o el Nihilismo es una condici√≥n humana del capitalismo moderno.
      gracias por este artículo.