Sep 23 2020
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CulturaSociedad

El saqueo

La palabra saqueo tiene una larga historia y en el contexto pol√≠tico se usa mayormente para indicar que estos son la expresi√≥n de la cr√≠tica enfurecida en contra de las relaciones sociales desiguales. La destrucci√≥n y el robo, especialmente a peque√Īos comerciantes, a menudo impide reconocer que tales acciones representan la revuelta de los oprimidos.

Seg√ļn algunos comentaristas, por ejemplo, la expropiaci√≥n de bienes y la destrucci√≥n de la propiedad son estrategias directas, inmediatas y pragm√°ticas de redistribuci√≥n de la riqueza. Incluso unos pocos afirman que dicha distribuci√≥n puede mejorar, aunque s√≥lo sea temporalmente, la vida de los pobres. En el fondo, tales actos de protesta, dicen, son un ataque frontal a la creencia com√ļn de que la propiedad privada es sacrosanta. El saqueo y la violencia destructiva, dice el escritor David Rosen, le han ayudado a la gente a ganar una voz pol√≠tica y recuperar su humanidad y, en algunos casos, construir organizaciones pol√≠ticas viables.Sentencia de hasta 20 a√Īos para participantes en saqueos

Participar en elecciones, sindicatos, partidos políticos, concentraciones, marchas pacíficas y acciones que promuevan políticas de identidad son expresiones políticas tolerables en las llamadas sociedades democráticas. Muestra disgusto, pero manténlo regular, modesto y contenido. La revuelta es permisible mientras opere dentro de los límites aceptables y el régimen pueda seguir al mismo ritmo con cambios modestos suficientes para disminuir la presión. Un juego político recurrente que asegura la continuación del estatu quo. Un principio que adoptan los estados de todos los matices políticos.

Los disturbios y saqueos no tiene defensores y, en mayor o menor medida, son condenados universalmente y ninguna fuerza pol√≠tica quiere estar asociado con ellos. Conductas moralmente aborrecidas, conceptualmente despolitizadas y legalmente perseguidas. Una amenaza al bienestar de peque√Īos comerciantes y la vida p√ļblica. Es por √©sto que los que participan en ellas raramente argumentan p√ļblicamente en su favor. Y los medios informativos, los intelectuales, las iglesias y universidades prefieren no analizarlas cr√≠ticamente con amplitud y rigurosidad te√≥rica ni tampoco registrarlas como formas de lucha por temor a que se difundan o inspiren a otros.

Lo m√°s inquietante y peligroso de estos actos incontrolables es que son un ataque directo a las creencias centrales de la sociedad capitalista, una violaci√≥n de la legitimidad de la ley y el orden y un desaf√≠o a la ideolog√≠a que los presenta como si fueran una realidad natural. Seg√ļn la controversial escritora y agitadora pol√≠tica Vicky Osterweil, el saqueo es un exceso destructivo dirigido a la naturaleza misma de la mercanc√≠a cuando se la saca del ciclo del intercambio y beneficio al apropiarse de ella gratuitamente, destrucci√≥n que continua con las estructuras f√≠sicas de los negocios y la propiedad p√ļblica. Este saqueo no es el robo com√ļn, sino una pr√°ctica y t√°ctica comunal que no puede realizarse sola.

Arde EE:UU: hubo saqueos en la 5ta avenida de New YorkUn robo masivo durante un periodo de agitación y protesta diferente del robo por la fuerza o la invasión de una casa. Estos disturbios crean un espacio en el que la masa produce una situación donde las leyes generales que gobiernan la sociedad ya no funcionan. Es la suspensión del orden, pero no lo suficiente para transformar la sociedad. El saqueo rápidamente es controlado por las fuerzas del estado.

Uno de los mitos recurrentes es el de los ‚Äúagitadores externos‚ÄĚ utilizado ampliamente en diferentes pa√≠ses, no solo por la elite dirigente, sino tambi√©n por sectores de los mismos protestantes. La l√≥gica de este mito es que las experiencias, la vida y los deseos de quienes protestan no bastan para inspirar y explicar estos actos. La idea impl√≠cita es que no hay raz√≥n para destruir y saquear en un mundo en donde todo est√° relativamente bien. Estas tienen que ser las acciones de fuerzas externas que se infiltran en las protestas pac√≠ficas. Los saqueadores no son parte de estas manifestaciones.

Pero la cosa es que, si no son parte de las protestas, ¬Ņpor qu√© aparecen una y otra vez en todos los levantamientos sociales? No solo ahora, sino que en gran parte de la historia.¬† Al canto de ‚ÄúEvadir y no pagar es otra forma de luchar‚ÄĚ se inicio en Santiago de Chile, en octubre del 2019, una serie de protestas por la subida de la tarifa del metro que muy pronto se extendi√≥ a todo el pa√≠s provocando incendios, saqueos y destrucci√≥n de supermercados e infraestructura p√ļblica, acompa√Īada de muertes y heridos.

En EU, saqueos y revueltas se han producido en las siguientes ciudades en un solo d√≠a de mayo de este a√Īo en protesta por el asesinato de afroamericanos: Atlanta, Bakersfield, Boston, Chicago, Columbus, Dallas, Des Moines, Denver, Detroit, District of Columbia, Houston, Los Angeles, Louisville, Memphis, Minneapolis, Phoenix, Portland, Sacramento y San Jos√©. En Europa, las revueltas y destrucciones continuaron en Alemania y otras ciudades del continente.Protestas y saqueos en EEUU tras la muerte de un hombre negro tras ser detenido por la polic√≠a - NIUS

Una serie de estudios sociol√≥gicos llevados a cabo en los a√Īos 70 en EU sugieren, en contra de la narrativa com√ļn, que los que participan en estos destrozos y saqueos tienden a ser m√°s informados pol√≠tica y socialmente y comprometidos en los asuntos de la comunidad, en tanto que los m√°s ap√°ticos y desconectados participan en un n√ļmero mucho menor. Esto indica, seg√ļn Osterweil, que los saqueadores y destructores entienden el significado de la lucha y usan estas acciones para escalar las posibilidades.

Si los disturbios se ven como erupciones de iras y resentimientos sin sentido, tambi√©n es un lugar com√ļn el hecho de que los famosos disturbios hist√≥ricos tambi√©n ‚Äúdan a luz‚ÄĚ a movimientos sociales. ‚ÄúLos disturbios de Stonewell dieron nacimiento al movimiento de la liberaci√≥n homosexual. El asalto a la Bastilla dio a luz, para los franceses, a la Revoluci√≥n, y la destrucci√≥n y saqueo del cargamento de te en Boston el 16 de diciembre de 1773, dio a luz a la ‚ÄúRevoluci√≥n Americana‚ÄĚ. Las revueltas son violentas, extremas y destructivas.

Rasgan, quiebran, queman y destruyen y, con o sin intenci√≥n, crean un nuevo mundo. Una t√°ctica radical y poderosa para llegar a las ra√≠ces del sistema contra el que lucha el movimiento. No se trata ciertamente de que todos los casos de saqueo aumenten la libertad, sean justos o pol√≠ticamente antipropietarios. En la mayor√≠a de los casos no llevan a ninguna parte. Pero, si las protestas no hubieran quemado y destruido,¬† ¬Ņhubieran tenido la atenci√≥n y las concesiones que tuvieron recientemente, por ejemplo, en Chile o en EU? No lo sabemos.

Las 17 fotos de los saqueos masivos en M√©xico: se llevaron electrodom√©sticos y juguetes - InfobaeA diferencia de las luchas organizadas con una clara direcci√≥n pol√≠tica, estas revueltas no est√°n motivadas por la argumentaci√≥n racional o el di√°logo pol√≠tico, sino por el deseo, el afecto, la rabia, el dolor y la p√©rdida. Actos desordenados, emocionales, ca√≥ticos y nihilistas. Seg√ļn Osterweil estos disturbios se experimentan como una celebraci√≥n y liberaci√≥n de emociones cat√°rquicas violentas y sangrientas capaces de aterrorizar a la burgues√≠a, a la polic√≠a y a los pol√≠ticos.

Y, sin embargo, a pesar de ello, no podemos considerarlos solo como actos totalmente apolíticos, caóticos o sin sentido. Son, de alguna manera, insurrecciones puntuales que ciertamente tienen poca interacción con las formas cotidianas de transformación social pero que, paradójicamente, pueden dar origen a experiencias transformadoras para todos los involucrados.

¬ŅY por qu√© necesitar√≠amos transformaciones? Porque, como dijo el Papa el 26 de agosto del 2020 en la Biblioteca del Palacio Apost√≥lico del Vaticano, la desigualdad es el fruto de un crecimiento econ√≥mico injusto que prescinde de los valores fundamentales. ‚ÄúEs un virus que viene de una econom√≠a enferma‚ÄĚ. El Vaticano tradicionalmente ha apoyado el sistema capitalista. Para que el Papa reconozca que ya no es posible seguir viviendo as√≠ es porque el sistema, a todas luces, esta destruyendo las posibilidades futuras de la humanidad.

La rebeli√≥n que viene existiendo desde hace tanto tiempo, y que en ocasiones adquiere formas tremebundas, es en contra de √©sto. Vivimos en una sociedad capitalista totalmente estructurada alrededor de la producci√≥n y circulaci√≥n de la mercanc√≠a. Es un sistema cruel construido para la creaci√≥n de cosas y no para el florecimiento del ser humano. La mercanc√≠a no es cualquier cosa. Es, en verdad, un tipo especial de cosas. Son bienes y servicios que producen valor en la forma de ganancias. En el capitalismo estas ganancias van al propietario de los medios de producci√≥n, a los grandes accionistas y a los jefes de corporaciones. ¬ŅD√≥nde esta la justicia de esta repartici√≥n?Saqueos en masa captados en VIDEO en todo Estados Unidos, la polic√≠a pide las im√°genes - Los Angeles Times

Si miramos bien, la realidad es que estos no pueden fabricar productos básicos por sí solos. Ellos deben tener trabajadores que dirijan sus fábricas, cultiven sus tierras o excaven sus minas. Pero, en lugar de compartir las ganancias con los que producen los bienes, éstos se quedan con todo lo que pueden y pagan el salario más bajo que les sea permitido, lo suficiente para que los trabajadores no mueran de hambre. En buenas cuentas, explotan mientras ellos viven generosamente.

Para proteger el sistema de la propiedad y la mercanc√≠a, la clase dirigente ha organizado y desarrollado un estado capaz de imponer su voluntad donde las leyes del mercado no puedan hacerlo. Su innovaci√≥n particularmente novedosa para cumplir esta tarea fue la creaci√≥n de la polic√≠a, una burocracia destinada a proteger la gran propiedad privada, controlar las multitudes urbanas y reprimir las revueltas. La actual militarizaci√≥n de esta fuerza es el √ļltimo intento de responder a las crecientes rebeliones de los pueblos.

El saqueo y el levantamiento en contra de la polic√≠a y el estado va dirigido al coraz√≥n mismo de esta historia. Y por eso, seg√ļn las ‚Äúalmas hermosas‚ÄĚ, es un crimen que merece la c√°rcel y la muerte.

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