Jun 2 2012
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AmbientePolítica

Entre la farsa y la tragedia: los retos de Rio+20

Brasil acoge en R√≠o de Janeiro, del 20 al 22 de este mes de junio, la Conferencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible, llamada tambi√©n ‚ÄúRio+20‚ÄĚ porque se ¬≠celebra dos d√©cadas despu√©s de la primera gran Cumbre de la Tierra de 1992. Asistir√°n a ella m√°s de 80 jefes de Estado. | IGNACIO RAMONET.*

 

Las discusiones se centrar√°n en torno a dos temas principales:
1) una ‚Äúeconom√≠a verde‚ÄĚ en el contexto del desarrollo sostenible y la erradicaci√≥n de la pobreza; y
2) el marco institucional para el desarrollo sostenible.
En paralelo al evento oficial, tambi√©n se celebra la ¬ęCumbre¬Ľ de los Pueblos que congrega a los movimientos sociales y ecologistas del mundo.
 

 

Las cuestiones ambientales y los desaf√≠os del cambio clim√°tico siguen constituyendo urgencias mayores de la agenda internacional[1]. Pero esta ¬≠realidad est√° siendo ocultada, en Espa√Īa y en Europa, por la gravedad de la crisis econ√≥mica y financiera. Normal.¬†
 

 

La Eurozona atraviesa uno de sus momentos m√°s dif√≠ciles a causa del ¬≠fracaso manifiesto de las pol√≠ticas de ‚Äúausteridad a ultranza‚ÄĚ. La recesi√≥n se ha instalado en varias econom√≠as, con un desempleo en alza y dram√°ticas ¬≠tensiones financieras. Espa√Īa, en particular, vive sus momentos m√°s preocupantes desde 2008; peores que cuando ¬≠quebr√≥ el banco Lehman Brothers. La econom√≠a ha debido someterse a la auditor√≠a de los inspectores de Bruselas. La prima de riesgo se dispar√≥ entrando en zona de intervenci√≥n, y se han vuelto a despertar todas las dudas sobre la solvencia del sistema bancario espa√Īol, arrastrado por la escandalosa quiebra de Bankia.¬†
 

 

Ante el fracaso del Banco de Espa√Īa, y las dudas sobre la credibilidad del sistema financiero, se ha tenido que recurrir a un grupo de firmas ‚Äúindependientes‚ÄĚ extranjeras para analizar la morosidad oculta de los bancos espa√Īoles[2]. Entre los ciudadanos se extiende la idea de que Espa√Īa va a necesitar, de manera m√°s o menos inmediata, el apoyo del Fondo de Rescate Europeo, como ya le ocurri√≥ a Irlanda, Grecia y Portugal. El 62% de los espa√Īoles lo teme.
 

 

Cunde pues el pesimismo. El premio Nobel de econom√≠a Paul Krugman ech√≥ le√Īa al fuego cuando, el mes pasado[3], avis√≥ que es ‚Äúmuy posible‚ÄĚ que Grecia abandone el euro en el curso de este mes de junio… Una salida de Atenas de la moneda √ļnica europea tendr√≠a como consecuencia inmediata la fuga de capitales hacia los pa√≠¬≠ses vecinos y la retirada en masa de los dep√≥sitos bancarios. Fen√≥menos que se contagiar√≠an inevitablemente a Portugal e Irlanda y, sin duda, a Espa√Īa e Italia.

 

Krugman vaticin√≥ por cierto que no descartaba que, despu√©s, llegara a Espa√Īa y a Italia un corralito bancario[4]…¬†
 

 

En esas preocupaciones estamos. Y por eso los ciudadanos europeos siguieron y siguen con tanta atención la agenda electoral europea: elecciones legislativas francesas el 10 y el 17 de junio; nuevas elecciones griegas ese mismo día 17 de junio. Y la cumbre de Bruselas del 28 y 29 de junio que decidirá por fin si la Unión Europea sigue la senda alemana de la austeridad hasta la muerte, o si adopta la vía francesa del crecimiento y del resurgimiento. Dilema vital.
 

 

Pero ello, a pesar de su dramatismo, no debe hacernos olvidar que, a escala del planeta, hay otros dilemas vitales no menos decisivos. Y el principal de ellos es el desastre climático del que será cuestión, también este mes, en Río de Janeiro.
Recordemos que, en 2010, el cambio climático fue la causa del 90% de los desastres naturales que ocasionaron la muerte de unas 300.000 personas, con un quebranto económico estimado en más de 100.000 millones de euros…
 

 

Otra contradicci√≥n: en Europa, los ciudadanos reclaman, con raz√≥n, m√°s crecimiento para salir de la crisis; pero en R√≠o, los ecologistas advertir√°n que el crecimiento ‚ÄĒsi no es sostenible‚ÄĒ significa siempre mayor deterioro del ambiente y mayor peligro de agotamiento de los limitados recursos del planeta…
 

 

Los dirigentes mundiales, junto con miles de representantes de gobiernos, empresas privadas, organizaciones no gubernamentales, movimientos sociales y otros grupos sociales, se re√ļnen pues en R√≠o de Janeiro para definir precisamente una agenda global a fin de garantizar la sostenibilidad ambiental y tambi√©n reducir la pobreza y promover la igualdad social. El debate central estar√° entre el concepto de ‚Äúeconom√≠a verde‚ÄĚ que defienden los portavoces del neoliberalismo, y el de ‚Äúeconom√≠a ¬≠solidaria‚ÄĚ, promovida por los movimientos que creen que sin la superaci√≥n del modelo actual de ‚Äúdesarrollo predatorio‚ÄĚ, basado en la acumulaci√≥n privada de riqueza, no habr√° preservaci√≥n ambiental.
 

 

Los pa√≠ses ricos acuden a R√≠o con esa propuesta principal de la ‚Äúeconom√≠a verde‚ÄĚ. Un concepto-trampa que se limita a designar, la mayor√≠a de las veces, un simple camuflaje verde de la econom√≠a pura y dura de siempre. Un ‚Äúenverdecimiento‚ÄĚ, en suma, del ¬≠capitalismo especulativo. Esos pa√≠ses desean que la Conferencia Rio+20 les otorgue un mandato de las Naciones Unidas para empezar a definir, a ¬≠escala planetaria, una serie de indicadores de medici√≥n para evaluar econ√≥micamente las diferentes funciones de la naturaleza, y crear de ese modo las bases para un mercado mundial de servicios ambientales.
 

 

Esa ‚Äúeconom√≠a verde‚ÄĚ desea no s√≥lo la mercantilizaci√≥n de la parte material de la naturaleza ¬≠sino la mercantilizaci√≥n de los procesos y funciones de la naturaleza. En otras palabras, la ‚Äúeconom√≠a verde‚ÄĚ, como afirma el activista boliviano Pablo Sol√≥n, busca no s√≥lo mercantilizar la madera de los bosques sino mercantilizar tambi√©n la capacidad de absorci√≥n de di√≥xido de carbono de esos mismos bosques[5].¬†
 

 

El objetivo central de esa ‚Äúeconom√≠a verde‚ÄĚ es crear, para la inversi√≥n privada, un mercado del agua, del ambiente, de los oc√©anos, de la biodiversidad, etc. Asignando precio a cada elemento con el objetivo de garantizar las ganancias de los inversores privados. De tal modo que la ‚Äúeconom√≠a verde‚ÄĚ, en vez de crear productos reales, organizar√° un nuevo mercado inmaterial de bonos e instrumentos financieros que se negociar√°n a trav√©s de los bancos.
El mismo sistema bancario culpable de la crisis financiera del 2008, que recibió miles de millones de euros de los gobiernos, dispondrá así, a su antojo, de la Madre Naturaleza para seguir especulando y realizando de nuevo cuantiosas ganancias.
 

 

Frente a estas posiciones, paralelamente a la Conferencia de la ONU, la sociedad organiza en R√≠o la Cumbre de los Pueblos. En este foro se presentan alternativas en defensa de los ‚Äúbienes comunes de la humanidad‚ÄĚ. Producidos por la naturaleza o por grupos humanos, a nivel local, nacional o global, estos bienes deben ser de propiedad colectiva.

 

Entre ellos est√°n el aire y la atm√≥sfera, el agua, los acu√≠feros ‚ÄĒr√≠os, oc√©anos y ¬≠lagos‚ÄĒ, las tierras comunales o ancestrales, las semillas, la biodiversidad, los parques ¬≠naturales, el lenguaje, el paisaje, la memoria, el ¬≠conocimiento, ¬≠Internet, los productos distribuidos con licencia libre, la informaci√≥n gen√©tica, etc. El agua dulce empieza a ser vista como el bien com√ļn por excelencia, y las luchas contra su privatizaci√≥n ‚Äďen varios Estados‚Äď han tenido notable √©xito.¬†
 

 

Otra idea que preconiza la Cumbre de los Pueblos es la de una transici√≥n gradual entre una civilizaci√≥n antropoc√©ntrica y una ‚Äúcivilizaci√≥n bioc√©ntrica‚ÄĚ, centrada en la vida, lo que implica el reconocimiento de los derechos de la Naturaleza y la redefinici√≥n del buen vivir y de la prosperidad de modo que no dependan del crecimiento econ√≥mico infinito. Tambi√©n defiende la soberan√≠a alimentaria. Cada comunidad debe poder controlar los alimentos que produce y consume, acercando consumidores y productores, defendiendo una agricultura campesina y prohibiendo la especulaci√≥n financiera con los alimentos.¬†
 

 

En fin, la Cumbre de los Pueblos reclama un vasto programa de ‚Äúconsumo responsable‚ÄĚ que incluya una nueva √©tica del cuidado y del compartir; una preocupaci√≥n contra la obsolescencia artificial de los productos; una preferencia por los bienes producidos por la econom√≠a social y solidaria basada en el trabajo y no en el capital; y un rechazo del consumo de productos realizados a costa del trabajo esclavo[6].
 

 

La Conferencia Rio+20 ofrece as√≠ la ocasi√≥n a los movimientos sociales, a escala internacional, de reafirmar su¬†lucha por una justicia ambiental en oposici√≥n al modelo de desarrollo especulativo. Y su rechazo del intento de ‚Äúenverdecimiento‚ÄĚ del capitalismo. Seg√ļn esos movimientos, la ‚Äúeconom√≠a verde‚ÄĚ no constituye una soluci√≥n a la crisis ¬≠ambiental y alimentaria. Al contrario, se trata de una ‚Äúfalsa soluci√≥n‚ÄĚ que agravar√° el problema de la mercantilizaci√≥n de la vida[7].
En suma: un nuevo disfraz del sistema. Y los ciudadanos est√°n cada vez m√°s hartos de los disfraces. Y del sistema.
… … …
1) L√©ase Ignacio Ramonet,¬† ‚ÄúUrgencias clim√°ticas‚ÄĚ, Le Monde diplomatique en espa√Īol, enero de 2012.
2) El País, Madrid, 21 de mayo de 2012.
3) The New York Times, Nueva York, 13 de mayo de 2012. http://krugman.blogs.nytimes.com/2012/05/13/eurodammerung-2/?smid=tw-NytimesKrugman&seid=auto
4) ‚ÄúCorralito‚ÄĚ es una palabra surgida durante la crisis econ√≥mica argentina de 2001, cuando ante la avalancha de clientes a los bancos para retirar sus ahorros, el ministro¬† Domingo Cavallo decidi√≥ que cada titular de cuenta s√≥lo podr√≠a retirar un m√°ximo de 250 pesos por semana. El ministro espa√Īol de Hacienda, Crist√≥bal Montoro, declar√≥, al revuelo causado por la palabras de Krugman, asegurando que un corralito en Espa√Īa es una posibilidad t√©cnicamente imposible.
5) Pablo Sol√≥n, ‚Äú¬ŅQu√© pasa en la negociaci√≥n¬† para Rio+20?‚ÄĚ, 4 de abril de 2012. http://rio20.net/documentos/que-pasa-en-la-negociacion-para-rio20
6) http://rio20.net/en-camino-a-rio
7) L√©ase, ‚ÄúDeclaraci√≥n de la Asamblea de movimientos sociales‚ÄĚ, Porto Alegre, 28 de enero de 2012. http://redconvergenciasocial.org/?p=160
‚ÄĒ‚ÄĒ
* Periodista.
En www.monde-diplomatique.es

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