Feb 7 2017
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Cultura

Envidia

La envidia es la tristeza y pesar por el bien ajeno. Es un sentimiento inmovilizado, primitivo, que existe en los seres humanos y que en algunos casos asume caracter√≠sticas patol√≥gicas y en otros aparece frecuentemente. La palabra envidia viene del lat√≠n ‚Äúinvidere‚ÄĚ compuesta de ‚Äúin‚ÄĚ (poner sobre, ir hacia) y ‚Äúvidere‚ÄĚ mirar. Envidia, significa ‚Äúponer la mirada sobre algo‚ÄĚ En su origen representa lo que se denomina ‚Äúmal de ojo‚ÄĚ.
El mal de ojo es una creencia popular supersticiosa extendida por muchos pueblos, seg√ļn la cual muchas personas tienen
la capacidad de causar da√Īo a otros con solo mirarlas intensamente. Esta superstici√≥n permanece a√ļn entre los griegos modernos, los cuales temen a la envidia o mal de ojo.
Calificada como la primera de las pasiones, para el cristianismo es uno de los pecados capitales. Todas las doctrinas la proscriben, la religión católica -como podemos apreciar en la Biblia- hace mucha referencia a esta perturbación en términos condenatorios.
La envidia parece ser un fenómeno universal. No importa la etnia, la educación, o la religión que se practique. En todas las civilizaciones, hasta en la más atestada ciudad industrial, está presente de alguna manera.

No existe sociedad alguna donde la envidia sea desconocida, ni m√©todo que la haya extirpado de ra√≠z. Cuando investigo lo relacionado con esta pasi√≥n encuentro que ha acompa√Īado al ser humano, como su sombra, desde la creaci√≥n del mundo. Al remontarnos a las Sagradas Escrituras, encontramos en muchos pasajes del Antiguo Testamento testimonios acerca de la envidia:Resultado de imagen para abel y cain
-Caín mató a su hermano Abel, por animadversión, porque este era agradable a los ojos de Dios.
-Esa√ļ aborreci√≥ a Jacob, por la bendici√≥n con que su padre lo hab√≠a santificado.
-Jos√© fue vendido como esclavo por sus hermanos…
Encontramos otro caso en el mito de la fundaci√≥n de Roma, seg√ļn el cual R√≥mulo, impulsado por la ambici√≥n y los celos, asesina a su hermano mellizo Remo. En la Am√©rica precolombina, la envidia est√° encarnada en Hu√°scar y Atahualpa, dos hermanos enemigos que se disputaron el imperio incaico en una guerra sin cuartel, en la que Atahualpa hijo bastardo del Inca Huayna Capac, hace prisionero a su hermano Hu√°scar, legitimo heredero del trono, y lo elimina como su peor enemigo.
Homero encarn√≥ en Tersistes al resentido de los tiempos heroicos. Shakespeare traz√≥ su silueta en su Yago. ¬°A terra!…e piengi! le dice Otelo a Desd√©mona, en la √≥pera de Verdi, convencido de su traici√≥n. ¬°Pobre v√≠ctima de la envidia!
En los tiempos que el Profeta Natan quiso estimular el arrepentimiento del rey David, le cont√≥ la historia del pobre que s√≥lo pose√≠a una oveja, a la que trataba como a un hijo, y del rico que, a pesar de sus numerosos reba√Īos, envidiaba al primero, y acabo por robarle la oveja.
San Agust√≠n la percib√≠a como: ‚Äúel pecado diab√≥lico por excelencia‚ÄĚ. Y San Gregorio Magno, se√Īala: ‚ÄúDe la envidia nacen el odio, la maledicencia, la calumnia, la alegr√≠a causada por el mal del pr√≥jimo y la tristeza causada por su prosperidad‚ÄĚ.
San Juan Cris√≥stomo, manifiesta: ‚Äú¬ŅQuer√©is ver a Dios glorificado por vosotros? Pues bien, alegraos del progreso de vuestro hermano y con ello Dios ser√° glorificado por vosotros. Dios sea alabado ‚Äďse dir√°- porque su siervo ha sabido vencer la envidia poniendo su alegr√≠a en los meritos de otros‚ÄĚ.
Resultado de imagen para Catena AureaSanto Tom√°s de Aquino, no se limita a se√Īalar la tristeza que provoca el bien ajeno, la envidia puede consistir en la alegr√≠a frente a un mal ajeno. En la Catena Aurea, Aquino compara la envidia con una polilla que corroe ocultamente las t√ļnicas, pues dilacera el amor y, por esto deshace la unidad:
-La envidia es ciega.
-La envidia muerde
-La envidia duele.
El filosofo griego, Arist√≥teles, en su Retorica se√Īala un nuevo tipo de envidia cuando dice: ‚ÄúTambi√©n son envidiosos [aquellos a] los que poco les falta para tenerlo todo, ya que piensan que todos quieren arrebatarles lo que es suyo.‚ÄĚ Esta modalidad es t√≠pica entre los hombres de acci√≥n y de la pol√≠tica, especialmente entre los tiranos o dominadores como se ha constatado a lo largo de los siglos, este sentimiento degenera en odios que se consume con terribles injusticias.
Dante Alighieri en ‚ÄúEl Purgatorio‚ÄĚ, define la envidia como: ‚Äúamor por los propios bienes pervertido al deseo de privar a otros de los suyos‚ÄĚ. El castigo para los envidiosos es cerrar sus ojos y coserlos por que hab√≠an recibido el placer de ver otras cosas.
En la literatura romana la envidia aparece en las Metamorfosis del poeta Ovidio, -43 a.C.-7 d.C.- en el mito de Narciso y Eco. Narciso era un bello joven del cual se enamoraban tanto muchachos como muchachas, incluso ninfas, entre ellas Eco. Eco se enamoró de Narciso, pero limitada por la maldición de Juno, terminó extinguiéndose por la pena hasta que solo de ella quedo su voz.Resultado de imagen para narciso y eco

Luego un muchacho desconocido, que tambi√©n se hab√≠a enamorado de Narciso, y hab√≠a sido rechazado, suplic√≥ a Envidia que alg√ļn
d√≠a el desde√Īoso joven conociera el dolor del amor no correspondido; entonces Envidia, un d√≠a, estando Narciso muy sediento y habi√©ndose acercado a un rio para beber agua, hace que vea su propio reflejo y se sienta atra√≠do por √©l. Viendo Narciso que no pod√≠a tener a la persona deseada, acabo arroj√°ndose al rio y los dioses lo transformaron en la flor que lleva su nombre…
La envidia es también argumento importante en la literatura tanto clásica como contemporánea, en los cuentos de hadas y en las fabulas de Esopo, Samaniego y La Fontaine, entre
otros, cuyas m√°ximas permiten comprender mejor las causas de este mal y sus consecuencias nefastas.
También ha estado presente en muchos episodios históricos: Los Templarios, eran una orden militar y religiosa fundada en 1119, se distinguieron en Palestina. Adquirieron importantes
riquezas y se convirtieron en banqueros del Papa Clemente V y de numerosos reyes europeos. Felipe IV el Hermoso de Francia, por envidia, deseando apoderarse de sus inmensas riquezas y destruir su poderío hizo detener a Jacques de Molay, Gran Maestro de la Orden, y a todos los caballeros que se hallaban en Francia y, tras un inicuo proceso, los condeno a morir en la hoguera.
Como consecuencia de ello, en 1312, el Papa Clemente V, para dar satisfacción a su protector, Felipe IV El Hermoso, emitió una bula que suprimió la Orden. El Obispo de Roma, pidió que las propiedades de los Templarios fueran puestas a disposición de los Estados Pontificios y que en Alemania, Inglaterra y Francia pasaran a la corona.
Resultado de imagen para papa clemente vJacques de Molay, maldijo a Felipe IV el Hermoso y al Papa Clemente V desde la pira en que lo iban a quemar diciendo que lo citaba ante el Tribunal de Dios en el que se volver√≠an a ver en menos de un a√Īo. En menos de un a√Īo, murieron ambos: Clemente V de horribles dolencias y Felipe IV, en un accidente muy extra√Īo: iba a caballo y no vio la rama de un √°rbol que lo tumb√≥ de forma misteriosa. Nunca volvi√≥ a estar consciente y muri√≥ con terribles padecimientos
Asimismo, encontramos que la decisión de Alfonso VI, Rey de Castilla y León, de desterrar en 1081, de Castilla a Rodrigo Díaz de Vivar, llamado el Cid Campeador, se debió a la envidia que el monarca sentía hacia él, debido a los triunfos que este había obtenido.
Todos la hemos sentido en alg√ļn momento de nuestras vidas. Alguien tiene algo que uno no tiene y muere por tenerlo. Uno realiza la misma tarea que el de al lado y no recibe ning√ļn reconocimiento. Cuando uno cree estar a punto de conseguirlo todo, tiende a pensar que alguien quiere perjudicarnos y arrebatarnos el fruto de nuestros esfuerzos.
Estas situaciones la vemos día a día. Sin duda, no hay quien se libre de este sentimiento y no solo al hecho de sentirlo propiamente, sino al hecho de ser envidiado por otro.
El envidioso es un ser desdichado, vive de comparaciones y se pasa el tiempo tratando de menospreciar y desacreditar a los que envidia; marcha al calvario cuando observa cómo otros llegan a la cumbre. Es corriente escuchar, cuando se alaba a una persona, esa frase
insidiosa: ‚ÄúSi, pero‚Ķ‚ÄĚ. Y ese pero destruye todo lo bueno que se estaba diciendo. Parece dif√≠cil reconocer el bien que se dice del otro sin tratar de empa√Īarlo.
Por eso Tem√≠stocles -525- 460 a.C-, pol√≠tico y general ateniense dec√≠a, en su juventud, que a√ļn no hab√≠a realizado ning√ļn acto brillante porque todav√≠a no ten√≠a adversarios Se envidia, lo que otros ya tienen y uno desear√≠a poseer: la salud, el talento, la paciencia, la hermosura. El envidioso es un ser inferior que nunca ha podido alcanzar nada con su esfuerzo y solo pretende descargar sus sucias pasiones en la v√≠ctima martirizada. La competencia se confunde con la excelencia, siendo ambos un aspecto de un mismo fen√≥meno. La diferencia est√° en que la admiraci√≥n nace en el fuerte y la rivalidad en el subalterno y es una forma de rendir homenaje a la superioridad.
El hombre com√ļn desea posiciones y fortunas. Cree que ser admirado y ocupar un alto cargo es lo ideal. El dinero permite al ambicioso satisfacer sus vanidades m√°s inmediatas.Resultado de imagen para envidiosos
Las envidias pueden llegar a producir efectos desastrosos dentro de la familia, la sociedad, la religi√≥n, las artes, la pol√≠tica, las amistades. El envidioso no para en su af√°n de satisfacer su amargura y su descontento, y llega a cometer actos que afectan gravemente a seres cuyo √ļnico
delito es tener éxito.
El castigo a los resentidos estaría en cubrirlos de favores para hacerlos sentir que su celo es recibido como un homenaje y no como un estiletazo. Los entendidos sostienenque la mayor satisfacción del hombre es provocar la envidia, estimulándola con los propios méritos. No ser emulado es una garantía inequívoca de ser mediocre.
Por √ļltimo debo recordar aquello que alguien manifest√≥: ‚ÄúLa envidia es el tributo que la mediocridad paga al genio¬Ľ.

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    2 Coment√°rios - A√Īadir comentario

    Comentarios

    1. laura marcoccia
      8 febrero 2017 1:51

      Qu√© art√≠culo t√°n bueno amiga, no me asombro pu√©s ya se que eres tremenda investigadora. Pero √©ste, es t√°n pero t√°n profundo y real que lo hace a uno temblar como a trav√©s de los siglos y la historia del mundo, haya personas que en vez de tratar de alcanzar sus objetivos, anhelos y logros……hacen maldades sin pensarlo. Ahora entiendo porque te buscan en el mundo entero como maestra. Orgullosa de ser tu amiga. Gracias. Laura

    2. MARIA DE LOURDES SIERRA
      9 febrero 2017 18:00

      Brillnte!!!!!! como siempre tu artículo. Tu investigación a través del tiempo comprueba, juna vz más, que estamos ante una educadora fuera de serie.Muy agadecida, mi querida amiga Gisela, por proporcionarme y transmitirme tanta sabiduría. Desde Uruguay te mando un abrazo inmenso. Lourdes.