Sep 1 2012
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Ciencia y Tecnolog铆aPol铆tica

Estados Unidos: las armas y la contaminaci贸n planetaria

El ej茅rcito estadounidense es responsable de la contaminaci贸n m谩s atroz y extendida del planeta. Aun as铆, esta informaci贸n y los documentos que la acreditan pr谩cticamente no se publican. A pesar de las evidencias, el impacto del ej茅rcito estadounidense sobre el medioambiente para nada es un asunto tratado por las organizaciones medioambientalistas; tampoco fue el centro de ninguna de las discusiones o de las propuestas de restricciones en la reciente Conferencia sobre Cambio Clim谩tico de las Naciones Unidas en Copenhague. | PROYECTO CENSURADO.*

 

Este impacto incluye el uso indiscriminado de combustibles f贸siles, gran producci贸n de gases de efecto invernadero y una gigantesca emisi贸n de contaminantes radiactivos y qu铆micos en el aire, agua y suelo.

 

Las extensas operaciones militares globales de EEUU (guerras, intervenciones y operaciones secretas, m谩s de 1.000 bases en todo el mundo y 6.000 otras instalaciones militares en su territorio) est谩n exentas de limitaciones para el vertido de gases de efecto invernadero. La investigadora pol铆tica Sara Flounders escribi贸:
芦De cualquier forma que se mida, el Pent谩gono es el m谩s grande consumidor de productos petroleros y de energ铆a en general. Aun as铆, el Pent谩gono sale totalmente exonerado en todos los acuerdos internacionales sobre el clima禄.

 

Mientras los informes oficiales de EEUU reportan el uso militar de 320.000 barriles diarios de petr贸leo (50,9 millones de litros), 茅sa cantidad no incluye el combustible consumido por los contratistas, o en instalaciones arrendadas o privadas, ni en la producci贸n de armas. 鈥

 

El aparato militar de EEUU es el principal generador de di贸xido de carbono, un gas de efecto invernadero que la mayor铆a de los cient铆ficos consideran responsable de provocar del cambio clim谩tico. Steve Kretzmann, director de Oil Change International, inform贸:
芦La guerra de Iraq fue responsable de por lo menos el equivalente a 141 millones de toneladas m茅tricas de di贸xido de carbono (MMTCO2e) entre marzo de 2003 y diciembre de 2007 (鈥) Esa guerra emite m谩s del 60 por ciento de lo que el resto de los pa铆ses鈥
芦A esta informaci贸n no se puede acceder con facilidad, pues las emisiones del ej茅rcito en el extranjero est谩n exentas de incluirse en el reporte nacional bajo la ley estadounidense y la Convenci贸n Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Clim谩tico禄.

 

De acuerdo con Barry Sanders, autor de The Green Zone: The Environmental Costs of Militarism (La zona verde: costos mbientales del militarismo): 芦la m谩s grande agresi贸n contra el medioambiente, contra todos nosotros alrededor del mundo, proviene de una sola agencia: las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos禄.

 

A trav茅s de una larga historia de preparativos militares, acciones y guerras, el militarismo de EEUU no ha sido se帽alado como responsable de los efectos de sus actividades sobre el medioambiente, las personas o los animales. Durante las negociaciones de los Acuerdos de Kyoto, en diciembre de 1997, EEUU exigi贸 como condici贸n para su firma esta exenta de l铆mites o reducciones para todas sus operaciones militares por todo el mundo, incluyendo acciones con participaci贸n de la ONU y la OTAN. 鈥Despu茅s de lograr esta concesi贸n, la administraci贸n Bush rechaz贸 firmar los acuerdos y el Congreso de EEUU aprob贸 una disposici贸n expl铆cita que garantizaba que el ej茅rcito de EEUU no estar铆a limitado por reducciones o limitaciones para el uso de la energ铆a.

 

El documental Baraka (1992) muestra las aberraciones del ser humano con relaci贸n a nosotros mismos, con nuestros semejantes, la falta de conciencia hacia nuestro medio ambiente, vital para nuestra supervivencia. El cap铆tulo empieza con la invasi贸n de Irak por EEUU y la destrucci贸n de los campos petrol铆feros.

 

Los informes de la periodista especializada en temas medioambientales, Johanna Peace, divulgaron que las actividades militares continuar谩n estando exentas, al contar con el apoyo de un decreto firmado por el presidente Barack Obama que pide reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero antes de 2020 a otras agencias federales. Peace asegur贸: 芦El ej茅rcito es responsable del 80 por ciento de la demanda de energ铆a del gobierno federal禄.

 

Tal como est谩n las cosas, el Departamento de Defensa es el contaminador m谩s grande del mundo, produciendo desechos m谩s peligrosos que las cinco m谩s grandes compa帽铆as qu铆micas de EEUU juntas. Uranio empobrecido, petr贸leo, combustibles, pesticidas, agentes defoliantes 鈥揷omo el Agente Naranja鈥, plomo y grandes cantidades de radiaci贸n derivadas de la producci贸n, prueba y uso de armas, son solo algunos de los agentes contaminantes con los cuales el ej茅rcito estadounidense est谩 contaminando el medio ambiente.

 

Flounders identifica algunos ejemplos claves:

鈥 Uranio empobrecido: decenas de miles de libras de micropart铆culas de residuos radioactivos y altamente t贸xicos contaminan el Medio Oriente, Asia Central y los Balcanes.
鈥 Las minas terrestres y las bombas de racimo de fabricaci贸n estadounidense diseminadas en grandes 谩reas de 脕frica, Asia, Latinoam茅rica y el Medio Oriente contin煤an provocando muerte y destrucci贸n, incluso despu茅s del fin de las guerras.
鈥 Treinta y cinco a帽os despu茅s de la Guerra en Vietnam, la contaminaci贸n por dioxina es tres a cuatro veces m谩s alta que los niveles seguros, trayendo como consecuencia severos defectos de nacimiento y c谩ncer que llegan hasta la tercera generaci贸n de las personas afectadas.
鈥 Las pol铆ticas militares estadounidense y la guerra en Irak han provocado severos niveles de desertificaci贸n en el 90% de las tierras de este pa铆s, antiguo exportador de alimentos convirti茅ndolo en un importador del 80% de sus productos alimenticios.
鈥 En los EEUU, las bases militares encabezan la lista Superfund que incluye los sitios m谩s contaminantes, mientras el perclorato y el tricloroetileno se van filtrando en el agua potable, en los acu铆feros y en el suelo.
鈥 Las pruebas nucleares realizadas en el suroeste de los EEUU y en las Islas del Pac铆fico han contaminado miles de acres de tierra y agua con radiaci贸n, en tanto los desechos de uranio da帽an las reservas del pueblo navajo.
鈥 Los barriles de qu铆micos y solventes herrumbrosos y millones de municiones son abandonados ilegalmente por el Pent谩gono en bases militares alrededor del mundo.

 

EEUU planifica una enorme concentraci贸n de fuerzas militares, por 15.000 millones de d贸lares, en la isla Guam, en el Pac铆fico. El proyecto, que transformar铆a a la isla de 50 km de largo en un centro importante para las operaciones militares de EEUU en el Pac铆fico, se ha descrito como la concentraci贸n de fuerzas militares m谩s grande de la historia m谩s reciente y podr铆a conllevar la llegada de nada menos que a 50.000 personas a esa peque帽a isla. El abogado de derechos civiles Julian Aguon, de la etnia chamoru 鈥搉ativa de Guam鈥, advirti贸 que esta operaci贸n militar traer谩 a la isla consecuencias sociales y ambientales irreversibles.

 

Como un territorio no incorporado, o colonia de EEUU, la gente no tiene derecho a la autodeterminaci贸n, ni posee ning煤n medio gubernamental para oponerse a una ocupaci贸n impopular y destructiva.

 

Ensayos nucleares del ej茅rcito de EEUU en las islas Bikini, Polinesia
Entre 1946 y 1958, EEUU arroj贸 m谩s de 60 bombas nucleares sobre Islas Marshall. La cercana poblaci贸n chamoru de Guam, que adem谩s est谩 en la direcci贸n del viento, todav铆a experimenta alarmantes tasas de c谩ncer asociado.

 

En el Capitolio, las conversaciones se han limitado a decidir si los trabajos de construcci贸n militar planificados deben otorgarse a estadounidenses del continente, a trabajadores extranjeros o a residentes de Guam. Pero raramente se escuchan las preocupaciones sobre los ind铆genas de Guam (la etnia chamoru), que constituyen m谩s de un tercio de la poblaci贸n de la isla.

 

Entretanto, como si el mundo ya no estuviera bastante contaminado por el ej茅rcito de EEUU, un nuevo plan estrat茅gico quinquenal de la marina de guerra esboza la militarizaci贸n del 脕rtico para defender la seguridad nacional, las riquezas submarinas potenciales y otros intereses mar铆timos, anticip谩ndose a que el oc茅ano 脕rtico tendr谩 v铆as seguras de acceso y abrir谩 sus aguas hacia 2030. Este es un plan estrat茅gico para las operaciones de ampliaci贸n de la flota, desarrollo de recursos, investigaci贸n, turismo, y posiblemente podr铆a reformular de nuevo el transporte global.

 

Mientras el plan propone asociaciones fuertes con otras naciones (Canad谩, Noruega, Dinamarca y Rusia, que tambi茅n han hecho inversiones sustanciales en armamento militar apto para el 脕rtico), es muy evidente que EEUU se ha tomado en serio el aumento de su presencia militar y capacidad naval de combate. Adem谩s del rearme naval previsto, EEUU estacion贸 en Anchorage, Alaska, 36 aviones de combate F-22 Raptor stealth fighter (indetectables por radar), lo que constituye el 20% de su flota en este tipo de armamento. Algunos 芦Puntos de Acci贸n禄 del documento Hoja de ruta (roadmap) 脕rtico de la Marina estadounidense incluyen:
鈥 Evaluaci贸n de la capacidad actual y requerida para ejecutar guerra submarina, guerra expedicionaria, guerra rel谩mpago, sistema de transportaci贸n estrat茅gico y cooperaci贸n de seguridad regional.
鈥 Evaluaci贸n de las amenazas actuales y pronosticadas para determinar las amenazas m谩s peligrosas y probables en la regi贸n 谩rtica en 2010, 2015 y 2025.
鈥 Brindar atenci贸n a las amenazas para la seguridad nacional de EEUU, aunque tambi茅n pueden considerarse las amenazas para la seguridad mar铆tima.

 

Detr谩s de la apariencia p煤blica que ofrece la cooperaci贸n 谩rtica internacional, Rob Heubert, director adjunto del Centro de Estudios Militares y Estrat茅gicos de la Universidad de Calgary, se帽al贸:
芦Si leen el documento cuidadosamente observar谩n un dualidad en el lenguaje, por una parte dicen: tenemos que comenzar a trabajar juntos鈥 y por otra: tenemos que conseguir nueva instrumentaci贸n para nuestros oficiales de combate 鈥 Est谩n entendiendo claramente que el futuro no es tan agradable como plantean todas las declaraciones de car谩cter p煤blico禄.

 

M谩s all谩 de las preocupaciones por los conflictos humanos en el 脕rtico, ni siquiera se est谩n considerando las consecuencias de la militarizaci贸n para el medio ambiente. Y, teniendo en cuenta los antecedentes de devastaci贸n ambiental que ha causado el ej茅rcito de EEUU, este silencio es inaceptable.

 

Actualizaci贸n de Mickey Z.
Mientras escribo esta actualizaci贸n, los 芦drones禄 (aviones teledirigidos) vuelan sobre Afganist谩n, Iraq y Paquist谩n, el petr贸leo se derrama en el Golfo de M茅xico y el 53,3% de nuestros aportes en impuestos es destinado al ej茅rcito de EEUU.
M谩s sencillo: no se siente la diferencia entre la esperanza y el cambio y el shock y el miedo鈥 sin embargo, los grandes medios continuar谩n difundiendo mentiras bipartidistas. Vincular a los movimientos pacifistas con los medioambientales sigue siendo un paso muy necesario. Como me dijo recientemente Cindy Sheehan:
芦Pienso que una de las mejores cosas que podemos hacer es mirar la transformaci贸n econ贸mica de la industria de defensa hacia la industria verde, trabajando en formas de energ铆a sustentables y renovables, y/o a trav茅s de la comunicaci贸n con los ind铆genas que est谩n intentando reclamar por la contaminaci贸n del complejo militar-industrial en sus tierras. Lo mejor ser铆a comenzar a niveles locales el reclamo por un planeta sano para la vida禄.

 

Todo es cuesti贸n de reconocer las conexiones, c贸mo nos manipulan a apoyar las guerras y c贸mo esas guerras est谩n matando a nuestro ecosistema. Tambi茅n debemos reconocer nuestra conexi贸n al mundo natural, ya que si miramos todas las cosas vivas, incluy茅ndonos a nosotros mismos, como parte de un alma colectiva, 驴c贸mo no vamos a defender lo que necesita esa alma colectiva con todos los medios disponibles?

 

Estamos al borde del hundimiento econ贸mico, social y ambiental. En otras palabras, 茅sta es la mejor 茅poca de la historia para ser un activista.

 

Actualizaci贸n de Julian Aguon
En 2010, el pueblo de Guam se prepara para una militarizaci贸n catastr贸fica, casi sin paralelo en la historia m谩s reciente. Planificada para comenzar formalmente este a帽o, esta concentraci贸n de tropas le est谩 pisando los talones a la decisi贸n de EEUU de fortalecer su presencia militar en la regi贸n Asia-Pac铆fico.

 

En el centro del esquema de realineamiento militar de EEUU se encuentra el re帽id铆simo acuerdo entre Washington y Jap贸n para el traslado de miles de infantes de marina estadounidenses desde Okinawa a Guam. Este fatal desenlace, ligado a la percepci贸n estadounidense de China como amenaza a su seguridad, augura grandes da帽os a la poblaci贸n y al medioambiente de Guam, y sin embargo, contin煤a siendo pr谩cticamente desconocido para los estadounidenses y el resto de la comunidad internacional.

 

Lo ocurre en Guam es interesante, pues mientras EEUU env铆a a sus soldados y ciudadanos a la guerra con el pretexto de 芦diseminar la democracia禄 en su propio patio, toda una civilizaci贸n de supuestos estadounidenses miran con ansiedad como la gente por las cuales no podemos votar y que est谩n a miles de millas de distancia, toman decisiones en nuestro nombre a costos etnocidas.

 

Aunque esta concentraci贸n de tropas signifique el cambio demogr谩fico m谩s vol谩til de la historia reciente de Guam, la poblaci贸n de la isla nunca ha tenido una oportunidad de participaci贸n significativa en ninguna discusi贸n sobre el tema. Hasta la fecha, la escasa cobertura period铆stica del rearme militar se ha centrado casi exclusivamente alrededor de EEUU y Jap贸n, ignorando la oposici贸n de los habitantes de Guam. De hecho, el reportaje de Democracy Now! Residentes de Guam se organizan contra planes de emplazamiento militar por 15 mil millones de d贸lares en la isla del Pac铆fico fue el primer informe de los medios estadounidenses de consideraci贸n en relaci贸n con este emplazamiento desde 2005. Mucho menos entonces se ha tenido en cuenta la oposici贸n de este pueblo.

 

El quid de esta historia no est谩 tanto en los detalles m谩s agudos del emplazamiento militar, sino m谩s bien en el contexto pol铆tico m谩s grande del colonialismo del siglo XXI. Bajo la ley de EEUU, Guam es un territorio no incorporado. Lo cual significa que Guam es un territorio que pertenece a EEUU, pero no forma parte de este. Como territorio no incorporado la Constituci贸n de EEUU no procede autom谩ticamente. Lo que sucede en realidad es que, el Congreso de EEUU tiene amplios poderes sobre los territorios no incorporados, incluyendo el poder de elegir qu茅 partes de la Constituci贸n se aplican a estos. Realmente, Guam a煤n est谩 bajo el mandato de la Oficina de Asuntos Insulares del Ministerio del Interior de EEUU.

 

Bajo el derecho internacional, Guam es un territorio sin gobierno propio, o colonia reconocida por la ONU, cuya poblaci贸n todav铆a tiene el m谩s elemental derecho a la autodeterminaci贸n. El art铆culo 73 de la Carta de Naciones Unidas, que instituye los derechos de las poblaciones de territorios no aut贸nomos, establece que aquellos estados que los gobiernan 芦reconozcan que el principio de que los intereses de los habitantes son supremos禄. Estos poderes de administraci贸n aceptan como creencia sagrada la obligaci贸n de desarrollar gobiernos aut贸nomos en los territorios, teniendo en cuenta las aspiraciones pol铆ticas del pueblo. Como indican los tratados internacionales y las leyes habituales, la poblaci贸n colonizada de Guam tiene derecho a la autodeterminaci贸n bajo el derecho internacional que EEUU reconoce, por lo menos en teor铆a.

 

El despliegue de fuerzas militares, sin embargo, revela el fracaso de EEUU en cumplir su obligaci贸n legal internacional. Esto es particularmente preocupante ante el hecho de que este mismo a帽o 2010 marca el t茅rmino formal del plazo 鈥搉o de una, sino de dos d茅cadas鈥 establecido internacionalmente por la ONU para erradicar el colonialismo.
En 1990, la Asamblea General de la ONU proclam贸 1990-2000 como la D茅cada Internacional para la Erradicaci贸n Definitiva del Colonialismo. Hacia el fin de ese plazo, la Asamblea General adopt贸 un plan de acci贸n detallado para acelerar el fin de todas las formas de colonialismo. Y鈥╡n 2001, argumentando la falta de progreso real durante la primera d茅cada, la Asamblea General proclam贸 una segunda d茅cada para hacer efectiva esta meta. Y esta d茅cada est谩 terminando, y s贸lo Timor Oriental (o Timor Este) ha logrado alcanzar la independencia de Indonesia en 2002.
En noviembre de 2009 鈥搖n mes despu茅s de la aparici贸n del reportaje Residentes de Guam se organizan contra planes de emplazamiento militar por 15 mil millones de d贸lares en la isla del Pac铆fico鈥, el departamento de Defensa de EEUU lanz贸 una Declaraci贸n de Impacto Ambiental (DEIS, por su sigla en ingl茅s) sin precedentes, detallando por primera vez en 11.000 p谩ginas la verdadera connotaci贸n de la total militarizaci贸n para Guam.

 

En su punto m谩s cr铆tico, este emplazamiento militar llevar谩 a m谩s de 80.000 nuevos residentes a Guam, incluyendo m谩s de 8.600 infantes de marina de EEUU y a sus 9.000 acompa帽antes, a 7.000 supuestos empleados flotantes de la marina de guerra de EEUU, de 600 a 1.000 personal del ej茅rcito y a unos 20.000 trabajadores extranjeros contratados para las construcciones militares.

 

Este tsunami humano, como se le est谩 llamando, representa un grueso aumento del 47% de la poblaci贸n total de Guam en un per铆odo de cuatro a seis a帽os. Hoy, la poblaci贸n total de Guam asciende a 178.000 personas, donde los ind铆genas chamoru son solamente el 37% de esta poblaci贸n. Estamos siendo testigos de un cambio demogr谩fico vol谩til y casi repentino, de la composici贸n de esta isla; incluso el ej茅rcito de EEUU admite que esto conllevar谩 al desalojo pol铆tico de la etnia chamoru.

 

Para poner en contexto este etnocidio, digamos que justo antes de la Segunda Guerra Mundial, el pueblo chamoru constitu铆a m谩s del 90% de la poblaci贸n de Guam.

 

Como n煤cleo de esta concentraci贸n de tropas se proponen tres acciones importantes: 鈥1) la construcci贸n de instalaciones permanentes y de infraestructura para apoyar la totalidad del espectro del entrenamiento de guerra de miles de infantes de marina reubicados; 鈥2) la construcci贸n de un nuevo muelle de aguas profunda en el 煤nico puerto de la isla para dar paso a portaaviones nucleares; y 鈥3) la construcci贸n de una Fuerza de Tarea Conjunta para la Defensa Antimisil – modelada en la Base de Pruebas de M铆siles Bal铆sticos Ronald Reagan en las Islas Marshall- para la intercepci贸n de misiles bal铆sticos intercontinentales.

 

En cuanto a los impactos negativos, estas construcciones significar谩n, entre otras cosas: la destrucci贸n de mesetas de caliza arbolada y la profanaci贸n de sitios de enterramiento de unos 3.500 a帽os; tambi茅n la restricci贸n para el acceso a 谩reas ricas en plantas indispensables para la pr谩ctica de la medicina ind铆gena; la negaci贸n de acceso a lugares de culto y zonas de pesca tradicionales; la destrucci贸n de unas 28 hect谩reas de arrecife de coral florecientes, que hoy sirven de h谩bitat indispensable para muchas especies en peligro de extinci贸n; y el sobreconsumo de las reservas de agua de Guam, incluyendo la perforaci贸n de otros 22 pozos adicionales.

 

Adem谩s, aumentar谩 enormemente la probabilidad de accidentes relacionados con la actividad militar. Ya ocurrieron sietes accidentes a茅reos durante el entrenamiento militar desde agosto de 2007 a julio de 2008, el m谩s reciente fue el bombardero B-52, en el cual muri贸 toda la tripulaci贸n. La presencia creciente de fuerzas militares de EEUU en Guam tambi茅n aumenta la vulnerabilidad de la isla como blanco de los enemigos de EEUU.

 

Finalmente, un tema que ha conllevado a discusiones m谩s acaloradas sobre Guam ha sido el anuncio de que el Departamento de Defensa, en caso necesario, sacrificar谩 otras 890 hect谩reas de tierra de Guam para la futura construcci贸n de nuevas instalaciones militares. Este nuevo atraco de tierras ha sido enfrentado con crecientes protestas por parte de los residentes de la isla, principalmente debido a que el ej茅rcito de EEUU posee ya cerca de una tercera parte de la peque帽a isla, que en su mayor铆a fue ocupada ilegalmente despu茅s de la Segunda Guerra Mundial.

 

En febrero de 2010, tras realizar la revisi贸n de la DEIS, la Agencia de Protecci贸n Ambiental de EEUU (EPA, por sus siglas en ingl茅s) la evalu贸 de insuficiente y ambientalmente insatisfactoria, otorg谩ndole el grado m谩s bajo posible para una DEIS. Entre otras cosas, las investigaciones de la EPA sugieren que la infraestructura hidr谩ulica de Guam no pueda aguantar el boom poblacional y que recursos de agua dulce estar谩n en alto riesgo de contaminaci贸n. 鈥

 

La EPA predice que si no se mejora la infraestructura del sistema hidr谩ulico, la poblaci贸n que reside en las afueras de las bases experimentar谩 un d茅ficit de agua de 49,6 millones de litros diarios en 2014.

 

La agencia indic贸 que los planes masivos de emplazamiento militar del Pent谩gono en Guam no deben proceder de la forma propuesta. A la poblaci贸n de Guam le dieron apenas 90 d铆as para leer el voluminoso documento de 11.000 p谩ginas y comentar sobre su contenido; el per铆odo de 90 d铆as para estos comentarios culmin贸 el 17 de febrero de 2010, con una fecha de registro de puesta en marcha de inmediato.

 

La respuesta a este tema en los grandes medios de EEUU ha sido un silencio ensordecedor. Desde que se anuncio por primera vez el emplazamiento militar en 2005, han pasado tres a帽os y ning煤n medio de comunicaci贸n de EEUU se ha pronunciado sobre el tema. En realidad, la entrevista en Democracy Now! de octubre de 2009 fue la primera cobertura informativa nacional de peso sobre el emplazamiento militar.
鈥斺
* El Proyecto Censurado (en ingl茅s: Project Censored) nace en 1976, en la Universidad Sonoma State de California, cuando el profesor Carl Jensen decidi贸 comenzar a investigar 鈥攃on sus alumnos y algunos colegas鈥 qu茅 temas ocultaba anualmente la prensa entre todo lo que ocurr铆a en EEUU.
En la actualidad se publican las 25 noticias m谩s importantes, a juicio de los investigadores, que la prensa comercial de Estados Unidos minimiza u oculta de la opini贸n p煤blica.

En Red Voltaire (www.voltairenet.org).

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