Oct 24 2019
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Opini贸n

EU y la OEA apuestan a desestabilizar la regi贸n, pero se encuentran con la resistencia popular

Todo indica que en su plan de reelecci贸n, el presidente estadounidense Donald Trump, con el apoyo de la secretar铆a general de la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA) ha desatado una ofensiva para la desestabilizaci贸n de las naciones latinoamericanas y terminar no solo con gobiernos progresistas sino tambi茅n con las organizaciones sociales que los sustentan.

El pasado 11 de septiembre 12 pa铆ses miembros del belicista Tratado Interamericano de Asistencia Rec铆proca (TIAR) aprobaron la resoluci贸n seg煤n la cual 鈥渓a crisis en Venezuela tiene un impacto desestabilizador, representando una clara amenaza a la paz y a la seguridad en el Hemisferio鈥. Lo m谩s desestabilizante parece ser la necesidad de EU de apoderarse de sus 聽riquezas energ茅ticas y mineras y de robar sus recursos. Como las de Ecuador o de Bolivia.

Resultado de imagen para america latina desestabilizacion trumpLa puesta en marcha del TIAR confirma el uso de los sectores civiles en los planes militares de Washington. La cosecha fue el paquetazo ecuatoriano, la poblada chilena, la puesta en marcha de un聽 golpe en Bolivia y el intento de un 鈥渃erco sanitario鈥 a Venezuela.

Era evidente que el 鈥減aquetazo鈥 ecuatoriano y el intento de golpe de estado en Bolivia iban a desembocar en fuertes tensiones sociales y disturbios. De all铆 el gui贸n tan poco original de que la culpa la tiene Cuba y el gobierno venezolano de Nicol谩s Maduro. Para la derecha, siempre la culpa es otros: nunca de sus planes de miseria y hambre para las grandes mayor铆as.

Pero quiz谩 lo que no preve铆an los 鈥済uionistas鈥 estadounidenses era la fuerza y resiliencia de la respuesta ind铆gena y popular en Ecuador y la explosi贸n chilena, luego del llamado de atenci贸n de las elecciones primarias argentinas el pasado 11 de agosto. Y, en Uruguay, a煤n no hallaron la f贸rmula para desalojar al frente Amplio del gobierno, tras 14 a帽os de gesti贸n.

Y tampoco tuvieron en cuenta que no todos los pa铆ses est谩n de acuerdo con las posiciones asumidas por el secretario general de la OEA Luis Almagro y tampoco con la misi贸n de observaci贸n electoral (MOE) enviada a Bolivia. La representante permanente de M茅xico ante la OEA, Luz Elena Ba帽os, dej贸 en claro que ninguna misi贸n debe entrometerse en los comicios de un pa铆s y menos opinar cuando el mismo a煤n no concluye; su trabajo debe limitarse al asesoramiento t茅cnico y no tratar de tomar decisiones vinculantes.Resultado de imagen para Luz Elena Ba帽os oea

鈥淓l trabajo de la MOE es de naturaleza t茅cnica y no vinculante. La Carta Democr谩tica Interamericana, en su art铆culo 23, brinda asesoramiento o asistencia, no dictamina elecciones鈥, prosigui贸 Ba帽os, para quien el trabajo de las misiones debe ser neutral y no intervencionista.

Las reacciones surgieron luego de que el representante de Estados Unidos en la OEA exigi贸 una segunda vuelta electoral en Bolivia, pese a que a煤n no se hab铆a terminado el conteo oficial de voto, mientras los delegado de Brasil, Colombia, Argentina, Chile y Canad谩, hicieron de repetidores de la voz del amo y 聽hablaron de supuestos fraudes denunciados por el candidato perdedor, el derechista Carlos Mesa.

Casuales causalidades

Tres semanas despu茅s de la invocaci贸n al TIAR, el presidente ecuatoriano Len铆n Moreno anunci贸 su 鈥減aquetazo鈥 econ贸mico, impuesto por el Fondo Monetario Internacional, desatando un estallido social a煤n no resuelto. Al inicio de la segunda quincena de octubre, medidas anunciadas por el presidente chileno Sebasti谩n Pi帽era desataron la protesta de los estudiantes secundarios, que pronto se torn贸 en estallido social, que a煤n persiste.

El 20 de octubre en Bolivia se realizaron las elecciones presidenciales, en las que el actual mandatario Evo Morales, logr贸 su reelecci贸n. La oposici贸n de derecha desconoci贸 los resultados y comenz贸 la desestabilizaci贸n del pa铆s. Morales denunci贸 que est谩 en marcha un intento de golpe de Estado orquestado desde la derecha e hizo un llamado a los organismos internacionales a defender la democracia boliviana.

Bolivia, la OEA y el golpe

El mi茅rcoles, una masiva marcha en apoyo al presidente boliviano cop贸 el centro de La Paz, mientras la oposici贸n tuvo su protesta m谩s fuerte en Santa Cruz de la Sierra, mientras continuaba el escrutinio definitivo que parece orientado a confirmar la victoria en primera vuelta del Movimiento Al Socialismo (MAS), evitando el balotaje.

Resultado de imagen para bolivia moePero h茅te aqu铆 que la Misi贸n de Observaci贸n Electoral (MOE) de la OEA 鈥搒in verg眉enza- pidi贸 al gobierno que m谩s all谩 del resultado que arroje la elecci贸n llame a segunda vuelta.

Hay claras diferencias en la naturaleza social de clase de los que en Bolivia alientan el golpe de Estado y聽 en las bases sociales que lideran las sociedades en rebeld铆a de Ecuador y Chile, pero el inter茅s final es aterrorizar a la poblaci贸n argentina y uruguaya para que inclinen sus votos hacia los candidatos de derecha y no al Frente de Todos argentino o el Frente Amplio uruguayo.

La desestabilizaci贸n e intento de golpe de Estado que la derecha vern谩cula, con el apoyo estadounidense y de la OEA, se est谩 desarrollando en Bolivia a pocos d铆as de la primera vuelta electoral en los dos pa铆ses del R铆o de la Plata y trata de incidir en el miedo a situaciones similares que alimentan las derechas en ambas naciones.

No pueden sorprender, en este contexto, las declaraciones del estadounidense Secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, Michael G. Kozak, donde exige a Bolivia 鈥渞estaurar la credibilidad en el proceso de recuento de votos鈥, como si no hubiera sido cuidadosamente respetado. Es una forma de crear el imaginario colectivo de que hubo anomal铆as.

Luego que el canciller de Bolivia Diego Pary hiciera p煤blica la carta a Almagro solicitando una completa auditor铆a de los resultados electorales, la oposici贸n, alentada por Washington y la secretar铆a de la OEA, impide que se haga el conteo de los votos, quemando instituciones del estado como las infraestructuras del Tribunal Supremo Electoral en los departamentos (provincias) de Chuquisaca, Santa Cruz y Potos铆.

El cinismo de la OEA

Es de un cinismo sin precedentes el comunicado de la secretar铆a General de la OEA, que se帽ala que 鈥渓as actuales corrientes de desestabilizaci贸n de los sistemas pol铆ticos del continente tienen su origen en la estrategia de las dictaduras bolivariana y cubana, que buscan nuevamente reposicionarse, no a trav茅s de un proceso de reinstitucionalizaci贸n y redemocratizaci贸n, sino a trav茅s de su vieja metodolog铆a de exportar polarizaci贸n y malas pr谩cticas, pero esencialmente financiar, apoyar y promover conflicto pol铆tico y social鈥.

La comunicaci贸n hecha en nombre del conjunto de naciones del continente, afirma que la crisis en Ecuador es una expresi贸n de las distorsiones que las dictaduras venezolana y cubana han instalado en los sistemas pol铆ticos del continente. 鈥淪in embargo, lo que tambi茅n han demostrado los hechos recientes es que la estrategia intencional y sistem谩tica de las dos dictaduras para desestabilizar las democracias ya no es efectiva como en el pasado鈥, a帽ade.

Y tambi茅n aboga la posibilidad de intervenir (驴a tav茅s del TIAR?) para 鈥減roteger los principios democr谩ticos y los derechos humanos, y de defenderlos donde 茅stos sean amenazados鈥, y 鈥渉acer frente a los factores de desestabilizaci贸n organizados por la dictadura venezolana y cubana鈥.

Ecuador, roto el di谩logo 驴qu茅 viene?

Resultado de imagen para ecuador conaie rompe dialogoLa movilizaci贸n del pueblo ecuatoriano fue m谩s all谩 de la dirigencia de la Confederaci贸n de Nacionalidades Ind铆genas de Ecuador (CONAIE) -algunos dirigentes quisieron apagarla-, mientras el gobierno de Moreno mostr贸 su ra铆z de clase, subordinada a los mandatos de Washington y del FMI.

Pero no solo el mandatario sale con plomo en el ala, sino tambi茅n los cuadros de la derecha como Jaime Nebot, Cynthia Viteri, Guillermo Lasso, Abdal谩 Bucaram y los 鈥渟ocialistas鈥 de Carlos Ayala.

Tambi茅n el corre铆smo sali贸 chamuscado y pag贸 el costo de su l贸gica caudillesca. Cuando era gobierno intent贸 cooptar al movimiento ind铆gena; no intent贸 siquiera sustraerlo de la influencia de las ONGs socialdem贸cratas y las sectas religiosas extranjerizantes, sino que lo arrincon贸 y no lo incorpor贸 al proceso de cambios.

Aquellos que desde afuera trazaron los planes de Moreno, lograron por el momento impedir la conformaci贸n de un Frente amplio. Su meta era destruir al corre铆smo: encarcelaron a su principal dirigente, la gobernadora de Pichincha, Paola Pab贸n y obligaron a la expresidenta de la Asamblea nacional, Gabriela Rivadeneira a pedir asilo en la embajada de M茅xico.

El mi茅rcoles 23, el presidente de la CONAIE, Jaime Vargas, inform贸 que la organizaci贸n decidi贸 suspender el di谩logo con el Gobierno, que manten铆an desde el 13 de octubre y que puso fin a duras protestas antigubernamentales. 芦Hemos parado porque no ha habido ambiente de di谩logo禄, dijo Vargas.

Vargas denunci贸 que desde el gobierno, emprendieron una persecuci贸n contra los dirigentes de la CONAIE. 芦No podemos estar en la mesa mientras nos est谩n persiguiendo禄, agreg贸. Vargas es uno de los perseguidos y se le abri贸 juicio por hablar en Macas sobre la formaci贸n de un ej茅rcito ind铆gena.

Chile y los falsos positivos

Chile es un pa铆s donde la 芦primera dama禄 (l茅ase esposa del presidente Pi帽era) teme a la invasi贸n alien铆gena y pide a sus amigas burguesas reducir 芦privilegios禄.

El Presidente de la Comisi贸n de Derechos Humanos del Senado, Alejandro Navarro, anunci贸 el pedido de la visita de una Misi贸n de trabajo y observaci贸n de la Comisi贸n Interamericana de DDHH y un observador de la Comisi贸n de DDHH de la ONU, que dirige Michelle Bachelet.

La Comisi贸n de Derechos Humanos de la OEA (CIDH) expres贸 su preocupaci贸n por denuncias hechas al Instituto Nacional de Derechos Humanos sobre violencia sexual, desnudamientos forzados y torturas en el contexto de las detenciones de manifestantes. 芦Chile debe investigar y sancionar estos hechos con diligencia, as铆 como la actuaci贸n policial y militar en las que se habr铆a hecho uso desproporcionado de la fuerza contra civiles. El uso de la fuerza debe regirse por los principios de legalidad, necesidad y proporcionalidad禄, expres贸 la CIDH.

Primero fueron los golpes, las humillaciones y las amenazas, pero en las 煤ltimas horas las torturas y violaciones de mujeres en Chile se convirtieron en una realidad. El estado de excepci贸n que implement贸 el gobierno de Sebasti谩n Pi帽era trajo las pr谩cticas de la dictadura, tambi茅n respecto a las desapariciones. Muchas de las mujeres que han sido detenidas hasta el momento se encuentran desaparecidas, denunciaron organismos humanitarios.

Adem谩s, las apresadas en Santiago de Chile fueron desnudadas delante del personal masculino, manoseadas en sus genitales y 鈥渓es han metido la punta del fusil en la vagina mientras las amenazaban con violarlas y asesinarlas鈥, tal como surge de los testimonios recogidos por compa帽eras de detenci贸n.

Otras denuncias hablan de detenidos que fueron 芦crucificados禄 en la Comisar铆a de Pe帽alol茅n y de torturas en la estaci贸n de Metro Baquedano en Santiago.

En una guerra, la primera v铆ctima es siempre la verdad. Y tambi茅n lo es en estas guerras de quinta generaci贸n, donde la informaci贸n juega un papel importante sobre la percepci贸n, los sentimientos de la ciudadan铆a. La lucha no solo se da en las calles sino tambi茅n en las llamadas redes sociales y, sobre todo, en los medios hegem贸nicos de comunicaci贸n e informaci贸n, nacionales y trasnacionales.

El miedo al pueblo ha puesto a temblar a la clase dominante, que teme a un pueblo harto de abusos, segregaciones, 聽humillaciones y desigualdad. La indignaci贸n acumulada por a帽os se ha volcado a las calles y no da se帽ales de retornar a la l铆nea de resignaci贸n que era su refugio.

Hace m谩s de 45 a帽os que la opini贸n de los ciudadanos no ha sido escuchada, ni la sensibilidad de la clase pol铆tica ha sido capaz de darse cuenta de las profundas inequidades existentes en el pa铆s, y la complicidad y corrupci贸n de la clase pol铆tica. Todo eso est谩 hoy impugnado.

Se trata de una insurrecci贸n popular espont谩nea, pac铆fica, sin direcci贸n ni programa, pero que ha incorporado a vastos sectores sociales. Es un malestar profundo que no solo tiene motivaciones econ贸micas y que no disminuy贸 con el anuncio del a煤n presidente Sebasti谩n Pi帽era de una agenda social, un ofert贸n de campa帽a electoral consensuada con los partidos del sistema.

En los 煤ltimos d铆as se desat贸 un verdadero festival de la demagogia 鈥搊freciendo caridad y no justicia- desde el gobierno y el empresariado multimillonario en d贸lares, en un pa铆s donde 650 mil j贸venes, entre 18 y 29 a帽os, no estudian ni trabajan; suman altas tasas de enfermedades mentales y suicidios entre ellos; miles de ancianos solos, abandonados, de los que nadie se preocupa, con tasas de suicidio cada vez mayores鈥

La violencia y la soledad en Chile son una pandemia, denunciaba desde la sure帽a Concepci贸n el obispo Fernando Chomal铆.

Mucha informaci贸n sobre lo que acontece en Chile ha llegado a los chilenos y al mundo por redes sociales. La diferencia mayor que hay con levantamientos anteriores es que ahora todos cargan celulares y graban los acontecimientos. Es la realidad real, dicen.

Pero muchos de esos videos salen de los laboratorios de los servicios de inteligencia, para imponer un imaginario colectivo de anarqu铆a, protesta desmadrada. Una realidad virtual que permita una mayor y mejor represi贸n.

Hay mucha informaci贸n que no cierra. Mucha des-informaci贸n alentada por la televisi贸n y los medios hegem贸nicos, que cubrieron聽 la poblada de la Alameda santiague帽a, donde no hab铆a polic铆a ni聽 fuerzas armadas, que llegaron luego a reprimir. La idea de los laboratorios medi谩ticos es crear el imaginario de que est谩 todo sobrepasado, para que sea la clase media, la gente, la que pida mayor represi贸n.Resultado de imagen para huelga general chile

V铆deos difundidos por redes sociales muestran que carabineros son causantes de incendios y saqueos, que disparan contra j贸venes desarmados y a cara descubierta, que hoy son identificados por los programas de reconocimiento facial de la seguridad del estado.

No hay que subestimar a esta derecha que se ha mantenido en el poder por 46 a帽os, que cuenta con servicios de inteligencia bien asesorados por expertos estadounidenses e israel铆es. Una de las estrategias del poder es poner a la gente contra la gente para poder validar las acciones programadas, una represi贸n mayor, alertan organizaciones sociales.

Desde los medios hegem贸nicos lanzan la informaci贸n de que est谩n saqueando casas, y es cierto. Y las fuerzas policiales los dejan actuar, en zonas de clase media y alta, para que luego la gente, a gritos, pida m谩s militares en la calle, m谩s seguridad. Es crear el imaginario colectivo de la necesidad de mayor presencia policial y militar para retomar el poder, sin que se tenga a un amplio espectro de la poblaci贸n cuestionando las medidas.

Es necesario permanecer atentos. El presidente estadounidense es capaz de cualquier desm谩n o tropel铆a para apuntalar su cada vez m谩s dif铆cil reelecci贸n, con su cabeza pendiente de un juicio pol铆tico.

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