Jun 10 2012
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CulturaSociedad

Fallece Camilo Taufic, destacado periodista

Sorpresivamente falleci√≥ anoche en Chill√°n el periodista chileno Camilo Taufic, de 74 a√Īos y una dilatada carrera profesional en varios pa√≠ses de Am√©rica Latina. Relatan sus familiares que despu√©s de observar por televisi√≥n el partido de f√ļtbol Chile-Venezuela, en la noche del s√°bado 9, Taufic repentinamente manifest√≥ sentirse mal y, mientras aguardaban la llegada de ayuda m√©dica, falleci√≥ de un ataque card√≠aco fulminante. Sus funerales se efectuar√°n el martes 12 de junio en el Cementerio General de Santiago, mausoleo del Colegio de Periodistas.| ERNESTO CARMONA.*

 

Taufic se destac√≥ como periodista, docente, investigador y consultor en comunicaci√≥n en diferentes pa√≠ses de la regi√≥n, acumulando una importante experiencia internacional. Comenz√≥ de joven como reportero de revista Ercilla, trabajando cerca de Lenka Franulic y Luis Hern√°ndez Parker, dos figuras emblem√°ticas del periodismo chileno del siglo 20 previo a la dictadura militar. M√°s tarde, se desempe√Ī√≥ en diarios de la cadena El Mercurio, en el vespertino izquierdista √öltima Hora, Empresa Zig-Zag¬† y Editorial Nacional Quimant√ļ. A comienzos de los a√Īos 60 residi√≥ un breve tiempo en Cuba.

 

Taufic fue profesor de periodismo en la Universidad de Chile hasta que ‚ÄĒal igual que otros docentes‚ÄĒ fue expulsado por los interventores designados en esa casa de estudios por la dictadura militar inaugurada en 1973. A√Īos despu√©s regres√≥ a la c√°tedra en Venezuela y Argentina, donde alcanz√≥ gran difusi√≥n su libro Periodismo y lucha de clases, escrito a comienzos de los a√Īos 70 y publicado masivamente por Quimant√ļ, bajo el gobierno de Salvador Allende.

 

En 1974 publicó en Buenos Aires la denuncia testimonial Chile en a Hoguera, una de las primeras historias periodísticas sobre las atrocidades inéditas, quema de libros y violaciones terribles a los derechos humanos que comenzaba a cometer la dictadura militar. Este libro fue reproducido y conocido en Chile recién a comienzos de los 90, con el regreso de la democracia.

 

A fines de los a√Īos 70, Camilo public√≥ en Venezuela el libro Cr√≥nica del primero de mayo, ilustrado por An√≠bal Ortizpozo, una valiosa recopilaci√≥n de los despachos period√≠sticos enviados desde Estados Unidos sobre la represi√≥n en Chicago que dio origen al D√≠a Internacional de los Trabajadores, escritos por el corresponsal del diario La Naci√≥n de Buenos Aires.

 

Las notas period√≠sticas incluyeron tambi√©n reportajes a la farsa de juicio ama√Īado contra los ocho l√≠deres por la jornada de ocho horas, Oscar Neebe, George Engel, Michaelo Schwab, A.R. Parsons, Louis Lingg Samuel Fielden, Autust Spies y Adolph Fischer, lucha que les costo la vida a cinco de estos trabajadores (uno de los condenados a la pena capital se suicid√≥ antes de la ejecuci√≥n) y a largas penas de prisi√≥n a los otros tres. Lo notable de estas cr√≥nicas es que el autor y corresponsal de La Naci√≥n en EEUU era nada menos que el cubano Jos√© Mart√≠, periodista, escritor, l√≠der pol√≠tico y padre de la patria de Cuba, llamado el Ap√≥stol de ese pa√≠s.

 

En ese tiempo, ya de regreso en Chile, Taufic dict√≥ cursos y seminarios sobre Periodismo en internet, en las universidades Academia de Humanismo Cristiano y ARCIS. En 2005 el Observatorio de Medios Fucatel public√≥ su trabajo Manual de √©tica period√≠stica comparada, libro que culmina una larga b√ļsqueda de materiales en distintos pa√≠ses.

 

En total, Taufic public√≥ seis libros de temas period√≠sticos ‚ÄĒindagativo, testimonial o te√≥rico‚ÄĒ, con ediciones en Chile, Argentina, M√©xico y Espa√Īa.

 

Durante su exilio, trabaj√≥ en Buenos Aires en el diario Noticias, fue redactor de La Opini√≥n cuando la dirig√≠a Jacobo Timerman, y luego se desempe√Ī√≥ como corresponsal en Europa, pa√≠ses del Pacto Andino, el Caribe y EEUU para diversas publicaciones del Cono Sur sudamericano

 

En los a√Īos 90, fue redactor de reportajes especiales para distintos medios impresos, entre ellos la cadena mundial de diarios Metro/MTG, el diario Nuevo Fort√≠n y las revistas Rocinante y El Periodista, de Santiago de Chile. Fue columnista en Buenos Aires del peri√≥dico P√°gina 12, durante una nueva residencia en Argentina entre 1996 y 1998.

 

Tambi√©n, entre 1987 y 1991, fue jefe de redacci√≥n de la revista de ciencias sociales Nueva Sociedad, de circulaci√≥n latinoamericana, cuando se publicaba en Caracas con el auspicio de la germana Fundaci√≥n Friedrich Ebert, y anteriormente se desempe√Ī√≥ como encargado de Informaci√≥n P√ļblica del Sistema Econ√≥mico Latinoamericano (SELA), organismo internacional con sede en Venezuela, al que pertenecen todos los gobiernos de la regi√≥n.

 

En el prólogo de su Manual de ética periodista comparada, Taufic escribió que su obra tenía propósitos académicos, pero también de aplicación práctica y uso cívico:
‚ÄúEste libro pretende contribuir a la b√ļsqueda de un periodismo de mayor calidad y credibilidad, al que tenemos derecho todos los ciudadanos a comienzos del siglo 21.
¬ęRe√ļne una selecci√≥n ampl√≠sima de valores profesionales y √©ticos que inspiran a grandes diarios del mundo, para que miremos en ella ‚ÄĒcomo en un espejo‚ÄĒ las reales dimensiones del derecho a la informaci√≥n de que disponemos¬Ľ.

 

Cuando murió, estaba haciendo gestiones para concretar su proyecto de publicar un Manual de periodismo concebido para la legión de periodistas empíricos que desarrollan los nuevos medios de información alternativos, populares y comunitarios, sean escritos o audiovisuales.

 

Sin abandonar su estilo, que defin√≠a como ‚Äúcronista de la vieja guardia‚ÄĚ, recopil√≥ 21 historias fant√°sticas, algunas fruto de su imaginaci√≥n y otras m√°s o menos plausiblemente reales, bajo el t√≠tulo Un extraterrestre en La Moneda, publicado por Planeta.

 

En 2008, Camilo Taufic fue uno de los ganadores del Fondo del Libro que le otorg√≥ financiamiento para la publicaci√≥n de Memorias de 50 a√Īos de un periodista. Encuentros in√©ditos con personas ‚Äėtop‚Äô y otros testimonios.

 

Entre las historias asombrosas de Un extraterrestre en La Moneda est√° ‚ÄúEl extra√Īo caso del pasaporte turco‚ÄĚ, el cuento m√≠tico sobre un exilado ‚ÄĒde cualquier nacionalidad latinoamericana‚ÄĒ que en la Europa de los a√Īos 70 se confecciona √©l mismo un pasaporte con el men√ļ de un restaurante turco europeo que le permite ingresar a Suecia y pedir asilo pol√≠tico.

 

Sobre esta historia, el propio Camilo dijo en El Mercurio:

 

‚ÄĒLa historia del exiliado que viaj√≥ con el men√ļ de restor√°n turco, ¬Ņse conoc√≠a anteriormente?
‚ÄĒ√Čsa la viv√≠ yo, directamente. Se public√≥ en Chile en el a√Īo 83 y provoc√≥ una gran conmoci√≥n. Me he encontrado con cuentacuentos que reproducen esta historia. Pero hoy no es conocida a nivel masivo ni por las nuevas generaciones.
¬ęEs una historia que ha fascinado a muchas personas, que siempre me piden que se las cuente, que les d√© nuevos detalles. Tiene que ver con el alma nacional, por ser un p√≠caro chileno, y tiene un trasfondo pol√≠tico. A quienes han le√≠do el libro, incluso gente joven, es la historia que m√°s les gusta.
‚ÄĒ‚ÄĒ
* Periodista.

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    4 Coment√°rios - A√Īadir comentario

    Comentarios

    1. Juan Eteban Garcés
      11 junio 2012 20:36

      Me uno solidariamente a la familia Taufic especialmente a su hijo CAmilo Taufic Mendoza y a Gabriela Salgado Mendoza, a ellos les envío mi mas sentido pésame.

    2. Teódulo López Meléndez
      15 junio 2012 15:58

      Conocí a Camilo. Me apena mucho su muerte. Desde Caracas mi palabra de pésame a sus familiares.

    3. jorge ariel madrazo
      12 julio 2012 22:47

      Me duele mucho esta noticia. Trabaj√© con Camilo en la revista Elite, en Caracas (ambos residimos all√≠ durante una buena parte de nuestro ¬ętransterramiento¬Ľ). Me daba pudor ser su secretario de redacci√≥n, porque resultaba m√°s que obvia su gran formaci√≥n y experiencia period√≠stica, aparte de la gran calidad humana.Volvimos a encontrarnos en Buenos Aires y luego la vida nos llev√≥ a cada uno por su lado. Dolorido por su fallecimiento, adem√°s tan brusco. Jorge Ariel M.

    4. salvador sosa
      12 abril 2014 9:00

      es una p√©rdida lamentable para todos los que nos ganamos la vida de la pluma y el papel, aqu√≠ en santo domingo, rep√ļblica dominicana, sus escritos siguen causando revuelo por lo profundo y consiso de sus declaraciones. Paz a sus restos.