Mar 20 2012
1364 lecturas

Pol铆tica

Honduras y EEUU: cuando la cooperaci贸n se convierte en complicidad

El vicepresidente de EEUU, Joe Biden, viaj贸 a Honduras el seis de marzo con una doble misi贸n: acabar con el parloteo sobre legalizaci贸n de la droga, reforzar la guerra de la droga patrocinada por su pa铆s en Centroam茅rica y apoyar la presidencia de Porfirio Lobo. | LAURA CARLSEN.*

 

El gobierno hondure帽o emiti贸 una declaraci贸n diciendo que durante la conversaci贸n a puertas cerradas de una hora de duraci贸n entre Biden y Lobo, el vicepresidente 鈥渞eiter贸 el compromiso de EEUU de intensificar la ayuda al gobierno y al pueblo de Honduras y destac贸 los esfuerzos emprendidos e implementados durante los 煤ltimos dos a帽os por el presidente Lobo鈥.

 

El 1潞 de marzo, en una informaci贸n de prensa, el Consejero Nacional de Seguridad de EEUU, Tony Blinken, cit贸 鈥渆l tremendo liderazgo que el presidente Lobo ha demostrado en el progreso de la reconciliaci贸n nacional y del orden democr谩tico y constitucional鈥.

 

Se podr铆a pensar que hablaba de otro pa铆s distinto del que visitamos solo semanas antes en una misi贸n de investigaci贸n sobre la violencia contra las mujeres.

 

Lo que encontramos fue una naci贸n sumergida en la violencia y el desorden, un presidente incapaz o no dispuesto a hacer gran cosa al respecto, y un sistema judicial hecho un desastre.

 

Una ca铆da de dos a帽os

 

La crisis de los derechos humanos y de la gobernabilidad en Honduras es evidente para el mundo y es un hecho de la vida diaria en el pa铆s. En los dos a帽os desde que Lobo lleg贸 al poder en unas elecciones boicoteadas por la oposici贸n, Honduras se catapult贸 al punto m谩ximo de los homicidios per c谩pita,

 

El Estudio Global sobre el homicidio de la Oficina de las Naciones Unidas contra la droga y el delito estableci贸 una tasa oficial de homicidios de 82 por 100.000 habitantes en 2010. Hubo 120 asesinatos pol铆ticos en el pa铆s en 2010-2011. En la regi贸n de Bajo Agu谩n, donde los campesinos defienden sus tierras contra grandes empresarios, 42 campesinos han sido asesinados 聽y 18 periodistas, 62 miembros de la comunidad LGBT y 72 activistas por los derechos humanos han sido asesinados desde 2009.

 

El Centro Hondure帽o por los Derechos de las Mujeres informa que los femicidios se han m谩s que duplicado y que m谩s de una mujer al d铆a ha muerto asesinada en聽2011.

 

Un informe de la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos sobre el golpe hondure帽o registr贸 por lo menos siete muertes, acoso de miembros de la oposici贸n, uso desproporcionado de la fuerza por las fuerzas de seguridad, miles de detenciones ilegales, violaciones sistem谩ticas de los derechos pol铆ticos y de la libertad de expresi贸n, violencia sexual y otros cr铆menes, sin que haya habido casi ninguna investigaci贸n o procesamiento.

 

A pesar de que las fuerzas de seguridad perpetraron muchos de estos cr铆menes, la reacci贸n del gobierno hondure帽o 鈥揷on apoyo de EEUU鈥 ha sido reforzar la presencia militar. Honduras, una de las naciones m谩s pobres del Hemisferio Occidental, aument贸 sus gastos militares de 63 millones de d贸lares en 2005 a 160 millones en 2010. El gobierno de Lobo justifica la militarizaci贸n diciendo que no puede confiar en sus propias fuerzas policiales. Nos dijo en una reuni贸n: 鈥淓stamos trabajando para limpiar la polic铆a pero va a tomar algunos a帽os. La corrupci贸n es profunda鈥.

 

La impunidad con la cual los criminales comunes, los poderosos intereses transnacionales y los elementos del Estado violan los principios m谩s b谩sicos de la sociedad, con la complicidad o indiferencia gubernamental, deriva del hecho de que el propio gobierno se basa en la violaci贸n de esos principios. La crisis de los derechos humanos y la violencia 鈥揷on todo lo profunda que es鈥 solo es un s铆ntoma de un mal mayor. Al permitir que el golpe de 2009 conservara el poder y escapara del procesamiento, se debilitaron de inmediato la gobernanza, el vigor de la ley y la cohesi贸n social. La crisis constitucional de Honduras se ha convertido ahora en una prolongada crisis social y pol铆tica.

 

La responsabilidad de EEUU por lo que ha sucedido despu茅s del golpe es un tema que merece mucho m谩s an谩lisis e introspecci贸n. Al decidirse a no apoyar el retorno al orden democr谩tico y a una recuperaci贸n pol铆tica antes de las elecciones presidenciales, EEUU ayud贸 a dar un serio golpe al sistema pol铆tico y a la sociedad hondure帽a. EEUU tiene una tremenda responsabilidad por la desastrosa situaci贸n, y la pregunta urgente es qu茅 hacer al respecto.

 

Un golpe para los criminales

 

El golpe de Estado del 28 de junio de 2009 no fue solo un acto criminal. Fue un acto planificado para beneficiar a los criminales.

 

Cuando los miembros de las fuerzas armadas secuestraron al presidente democr谩ticamente elegido, Manuel Zelaya, y lo llevaron en pijama a Costa Rica, destruyeron la fr谩gil democracia edificada desde la era de las dictaduras militares. Ninguna de las enrevesadas discusiones sobre lo que el presidente supuestamente hizo para merecer su alejamiento forzoso cambia el hecho de que se hab铆a perpetrado el primer golpe de Estado del milenio en las Am茅ricas.

 

La OEA y todos los principales 贸rganos pol铆ticos en el mundo se dieron cuenta de inmediato de que Honduras se hab铆a convertido en el s铆mbolo y la realidad de las nuevas batallas por la democracia del mundo.

 

Lo que muchos no saben es que el desarrollo de la historia es m谩s tr谩gico que el propio golpe, y contiene a煤n mayores lecciones para la gobernabilidad global. Dicho en pocas palabras, el r茅gimen del golpe hondure帽o sobrevivi贸 incre铆blemente a los embargos internacionales y a las negociaciones diplom谩ticas que a fin de cuentas solo sirvieron para extender su control sobre el ileg铆timo poder.

 

La inquietante sospecha de que el gobierno de EEUU, padrino hist贸rico de la regi贸n, hab铆a otorgado su bendici贸n al nuevo r茅gimen se convirti贸 en certeza cuando el Departamento de Estado negoci贸 un acuerdo que allan贸 el camino para unas elecciones patrocinadas por el golpe sin asegurar el retorno del gobierno elegido.
Porfirio Lobo lleg贸 al poder y un pa铆s golpeado por la pobreza se hizo a帽icos en un s谩lvese quien pueda caracterizado por la polarizaci贸n pol铆tica, un aumento del crimen y las apropiaciones de tierras. Honduras no es un Estado fracasado. Es un Estado violado.

 

El crimen 鈥攃rimen com煤n, crimen organizado, crimen estatal y crimen corporativo鈥 ha prosperado desde el golpe. El narcotr谩fico ha aumentado en el pa铆s. El 煤ltimo Informe internacional de narc贸ticos de EEUU calcula que un 79% de los vuelos de contrabando de coca铆na de Suram茅rica utiliza pistas de aterrizaje en Honduras. Frecuentemente aparecen informes de que el cerebro de la droga mexicano El Chapo Guzm谩n y otros utilizan Honduras como escondite.

 

La militarizaci贸n del pa铆s ha tenido lugar junto a la propagaci贸n del crimen organizado, un fen贸meno que deber铆a provocar cierta consideraci贸n. Pero los gobiernos de Honduras y de EEUU han estado demasiado ocupados impulsando la guerra de la droga para prestar atenci贸n a la correlaci贸n entre la militarizaci贸n y el crimen organizado.

 

Las apropiaciones de tierras para transferir tierras y recursos de peque帽os agricultores, pueblos ind铆genas y residentes urbanos pobres a manos de grandes empresarios y mega-proyectos han generado violencia en todo el pa铆s. Muchos de los testimonios de violencia y abuso sexual que escuchamos de las mujeres hondure帽as ten铆an que ver con conflictos por las tierras en los que el r茅gimen apoya activamente los聽intereses de los acaudalados contra la gente pobre en las ocupaciones ilegales de tierras para el turismo, la miner铆a y proyectos de infraestructura, como聽las actividades del magnate del aceite de palma Miguel Facusse en Bajo Agu谩n.

 

La falta de investigaci贸n y procesamiento por los cr铆menes 鈥搚 la evidencia de las que fuerzas estatales est谩n involucradas en las violaciones de los derechos humanos contra la oposici贸n y sectores 鈥渋ndeseables鈥濃 crean un para铆so para los criminales y un infierno para la mayor铆a de los ciudadanos.

 

驴Cooperaci贸n o complicidad de EEUU?

 

La responsabilidad de EEUU por lo que sucedi贸 despu茅s del golpe es un asunto que merece mucho m谩s an谩lisis y examen de conciencia. Al posicionarse contra el retorno del orden democr谩tico y la mejora pol铆tica antes de las elecciones presidenciales. EEUU contribuy贸 a asestar un fuerte golpe al sistema pol铆tico y a la sociedad hondure帽a. EEUU tiene una tremenda responsabilidad por la desastrosa situaci贸n, y la pregunta urgente es qu茅 hacer al respecto.

 

Biden destac贸 los programas estadounidenses para seleccionar a funcionarios policiales y de la justicia. Cuando nos reunimos con la embajadora de EEUU, Lisa Kubriskie, esta insisti贸 en que la continuaci贸n del financiamiento de las fuerzas de seguridad hondure帽as terminar铆a por conducir a la reforma al 鈥渃ooperar鈥 con fuerzas del gobierno.

 

Pero incluso si eso llega a ocurrir, mientras tanto las fuerzas gubernamentales siguen asesinando, violando, golpeando y deteniendo a los hondure帽os, con la ayuda de EEUU

 

驴Cu谩ndo se convierte la cooperaci贸n en complicidad? Grupos ciudadanos y miembros del Congreso de EEUU han llegado a la conclusi贸n de que esa l铆nea se cruz贸 hace tiempo. Hasta ahora m谩s de 60 miembros del Congreso han firmado una carta promovida por la representante Jan Schakowsky (dem贸crata de Illinois) para que se corte la ayuda a los militares y a la polic铆a hondure帽os, afirmando que el financiamiento de esas instituciones alimenta el abuso.

 

No hay excusa para que se gasten d贸lares del contribuyente estadounidense en la ayuda a la seguridad de Honduras mientras se acumulan las violaciones de los derechos humanos. Ninguna cantidad de dinero invertido en esos programas cambiar谩 la corrupci贸n sist茅mica y las violaciones de los derechos humanos hasta que haya un verdadero compromiso pol铆tico con la justicia y la reconciliaci贸n. Y este no parece existir bajo el actual r茅gimen.

* Directora del Programa de Pol铆tica de las Am茅ricas, ()www.americaspolicy.org en Ciudad de M茅xicoy columnista de Foreign Policy In Focus.
En www.rebelion. org, traducido por Germ谩n Leyens.

Fuente: http://.commondreams.org
漏 2012 Foreign Policy in Focus.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario