Dic 29 2019
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Opini贸n

Honor y gloria al pueblo chileno

Me pongo de pie, me quito el sombrero y grito a todo pulm贸n: 隆Viva el glorioso pueblo chileno! Es el pueblo -en su m谩s amplia y generosa acepci贸n- el protagonista de la rebeld铆a que convirti贸 el 2019 en un a帽o que pasar谩 a la historia de las luchas sociales de nuestra patria.

Hombres y mujeres, j贸venes y viejos, y hasta los ni帽os que hoy desbordan las calles con su protesta magn铆fica, son descendientes de las heroicas luchas contra la explotaci贸n y la discriminaci贸n de los siglos XIX y XX. La rebeld铆a que se levant贸 iracunda se forj贸 en la pampa salitrera, en el sur mapuche y campesino, en la Patagonia austral y en los puertos y ciudades de esta delgada 鈥渓铆nea de luz鈥 como llam贸 a Chile el gran Carlos Droguett .

La nuestra es una historia cuajada de matanzas y abusos que, sin embargo, jam谩s extirparon el furor rebelde que lat铆a en el coraz贸n del pueblo. 2019 pasar谩 a la historia como ejemplo de ese coraje hist贸rico. Es una p谩gina gloriosa escrita por millones de chilenos y chilenas.

El pueblo de todas las edades y condiciones sociales, proclam贸 隆basta! al sistema que lo oprime y humilla. El laboratorio de experimentaci贸n y cuna del neoliberalismo -la m谩s inhumana expresi贸n del capitalismo-, se puso de pie y reclama una Asamblea Constituyente que eche los cimientos de una Rep煤blica democr谩tica y participativa.

Resultado de imagen para Honor y gloria al pueblo chilenoEl poder popular pugna por ser definitivamente reconocido como la piedra angular de la sociedad. Existe una evidente continuidad hist贸rica entre el 18 de octubre y el 11 de septiembre. En la perspectiva del tiempo, esas fechas se hermanar谩n como anverso y reverso de nuestra tr谩gica historia.

El presidente Salvador Allende lo anunci贸 en La Moneda en llamas: 鈥渕谩s temprano que tarde se abrir谩n las grandes alamedas por donde pase el hombre libre para construir una sociedad mejor鈥. Esto es lo que hoy sucede: el hombre libre se ha echado a andar y ha convertido las calles en barricadas de la libertad. En realidad el pueblo nunca dej贸 de luchar.

Bajo el terrorismo de estado, hombres y mujeres entregaron sus vidas para reconquistar la libertad secuestrada por los oligarcas y asesinos con uniforme. La heroica resistencia contra el terrorismo de estado -que cost贸 m谩s de tres mil v铆ctimas y decenas de miles de prisioneros torturados- forma parte de las ra铆ces hist贸ricas de la rebeld铆a del pueblo chileno.

Nuestro pa铆s quiere vivir de manera diferente a la que impuso el neoliberalismo con ayuda de las bayonetas. Anhela una democracia con justicia social, una paz entre iguales, una institucionalidad -sujeta al escrutinio popular y a la revocaci贸n de sus mandatos- que haga respetar los derechos y deberes de los ciudadanos.

Resulta mezquino 鈥搚 deliberadamente desorientador- calificar la protesta y rebeld铆a solo como un 鈥渆stallido social鈥. Se han cumplido m谩s de 70 d铆as de un fen贸meno social, pol铆tico y cultural que desconoce a todas las instituciones del Estado. No es un 鈥渆stallido鈥, es un proceso insurreccional que ha desfondado la institucionalidad y disipado -con un solo bufido de millones- la falsa imagen del 鈥渙asis鈥 del conformismo y la resignaci贸n en Am茅rica Latina.

Esta insurrecci贸n no tiene liderazgo reconocido ni un itinerario predeterminado. Sin embargo tiene millones de voces que se帽alan el rumbo del movimiento: un cambio profundo y definitivo. La demanda que globaliza el conjunto de protestas parciales es una nueva Constituci贸n elaborada por una Asamblea Constituyente. A partir de la cual los chilenos construyamos una nueva sociedad de iguales.

M谩s de 27 muertos, centenares de heridos, miles de detenidos y torturados cuesta ya esta lucha. La represi贸n policial ha dejado en claro que los carabineros de Pinochet son los mismos de Pi帽era.

Es iluso creer que el proceso insurreccional en marcha va a tragarse el sapo de una 鈥淐onvenci贸n Constituyente鈥, como la que ha fabricado la casta pol铆tica. Lo previsible es una ola de presi贸n de masas para que la 鈥淐onvenci贸n鈥 rompa sus ataduras y limitaciones y asuma las funciones de una Asamblea Constituyente, depositaria del poder originario. Para el 茅xito de ese prop贸sito hay que permanecer unidos tal como en el primer d铆a de la insurrecci贸n de octubre.

Los enemigos del cambio -con la casta pol铆tica a la cabeza- intentan dividir y desalentar al pueblo. Se iniciar谩 una guerra sicol贸gica millonaria en recursos para ganar el plebiscito del 26 de abril. La respuesta necesaria consiste en afianzar la unidad social sin sectarismos ni oportunismos. El enemigo com煤n es la oligarqu铆a que pretende convertir la Constituyente en una farsa m谩s de las numerosas que registra nuestra historia.

Debemos confiar en nuestras propias fuerzas. Tenemos el orgullo de pertenecer a un pueblo valiente y rebelde que no permitir谩 que se vuelva a bloquear su derecho a vivir en una sociedad gobernada por la justicia social, las libertades p煤blicas y los derechos humanos.

A la Asamblea Constituyente corresponde echar las bases de esa sociedad que la esperanza del pueblo mantiene viva desde hace m谩s de un siglo.

 

*Periodista y escritor chileno, Director de Punto Final

 

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