Ene 18 2014
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Cultura

Imagen

La imagen es la representación visual  que en la mente nos hacemos de los objetos y de los seres,  o cualquier otra cosa plausible de ser captada por el ojo humano a través de diferentes técnicas como la fotografía, la pintura, el diseño, y el video,  entre otras.
Esto significa que todo ente de existencia -las personas, los productos, los servicios, las marcas y las instituciones-  genera  imagen.  La imagen es el conjunto de creencias que cada persona tiene y de las asociaciones que efectúa.
La imagen es una figura,  semejanza y apariencia de una cosa, se dice que es imitación cuando copia al original. Mientras que el término efigie se refiere a la silueta de una persona, especialmente en monedas y medalla.  La estatua es la representación en madera, mármol, metal, o en cualquier otra materia de un individuo, animal  u objeto. Figura se llama la escultura, dibujo o boceto que caracteriza el cuerpo de un hombre o animal. El ícono es un retrato pintado sobre una tabla plegable; es objeto de veneración entre los rusos.  Cuando en una obra se encuentran ciertas semejanza con otra, se dicen que guardan un parecido.  El retrato es  una pintura o  fotografía que representa a alguna persona o grabado.
Dentro de este contexto, nos encontramos con la imagen corporativa, generalmente aceptada,  de lo que una compañía significa.
La imagen satelital es una fotografía tomada por un satélite artificial que muestra la geografía de un territorio específico, ya sea una ciudad, un país o un cuerpo celeste.
La imagen digital es una representación bidimensional de una imagen a partir de una matriz numérica, formato, código o sistema binario. Se puede modificar mediante filtros, añadir o suprimir elemento trasformar su tamaño.
Están las imágenes figurativas que representan de manera detallada la apariencia externa de los objetos, lugares, personas, tratando de imitar sus rasgos, proporciones, colores y texturas.
La imagen publicitaria es la figura o representación que  una empresa emplea con intención de llamar la atención de potenciales compradores o clientes.
En  muchas películas y videos se utiliza lo que se denomina  imagen real, que ha sido obtenida mediante la filmación directa de actores o elementos auténticos
En los medios de comunicación se utilizan  fotografías para transmitir información haciendo realidad la frase “una imagen vale más que mil palabras”.
La imagen corporal consiste en el conocimiento y representación simbólica global del propio cuerpo, es decir, la manera en que uno se ve y se imagina a sí mismo.
La imagen pública hace referencia al conjunto de rasgos, fundamentalmente morales y conductuales, que una persona en concreto tiene ante lo que es la sociedad. Crear una imagen pública es un proceso alejado de la superficialidad, la frivolidad y los gustos o caprichos personales. Es un procedimiento racional serio y profundo que requiere de conocimientos, creatividad y sensibilidad para alcanzar el objetivo.imagenes
De esa amplia iconografía constituida por las imágenes que vamos acumulando a través de nuestras percepciones y sensaciones, acaso la más difícil de configurar en nuestra mente sea la del hombre. Y es que existen del hombre y en el hombre dos imágenes distintas: una, la interna, la verdadera por su origen primario y evidente; otra, la externa, la secundaria, la aparente, la que salta a los ojos, la elaborada, la que  oculta la latente, la que, en definitiva, nos formamos y guardamos de él. Por eso, constituye una gimnasia intelectual, fértil, tras observar su  apariencia y analizar su comportamiento, edificarnos la hipótesis y la presunción de cómo es en su interior un hombre que, visto desde fuera, está así constituido.
Encontramos, entonces, que hay hombres que proyectan una imagen idéntica a la de su propio yo, coincidente con su autentico sí mismo, genuina  y congruente. Que hay otros cuya apariencia periférica refleja tan sólo un aspecto parcial e incompleto de lo que son por dentro y de lo que llevan en su interior. Que existen, igualmente, imágenes externas a manera de máscaras con los rasgos de una figura imaginaria para encubrir lo que sólo es proyecto irreal, inexistente e inalcanzable aspiración. Que hay, por último, la falsa imagen, la fraudulenta, la adulterada, la que es falsificada y, por ello mismo, contradictoria y cambiante.
Nuestro mundo está repleto de imágenes próximas y reales; de las lejanas que los medios de comunicación nos aproximan; de las publicitarias, de las elaboradas en un intento por volver ideales, según deberían ser o según conviene que sean,  los arquetipos que son  reflejos de los seres según su ineluctable realidad y de acuerdo a la estructura elemental que la naturaleza ha querido darles. Para que una imagen así creada pueda proyectarse, funcionar exitosamente, llegar al público, arraigarse y preservarse, debe enfatizar y resaltar los aspectos positivos de una personalidad sin inventarlos, so pena de colapsar al detectarse el fraude. Se produce este desmoronamiento cuando el imaginado no corresponde ni se mantiene fiel a la imagen fabricada, diagramada, plasmada y acuñada que pretenda reflejar.
Cuando ciertas características intrínsecas se repiten en los individuos, cuando existen entre ellos rasgos y notas comunes, actitudes análogas, comportamientos similares y reacciones coincidentes, se llega a un esquema de uniformidad vital que conforma una peculiar idiosincrasia y configura un determinado tipo genérico. Tenemos así, la imagen del nuevo rico derrochador, que viaja mucho, que alardea, en voz muy alta, de lo que es, de donde viene y de lo que tiene, que encubre su inferioridad bajo una aparente superioridad que le lleva a creer que todo lo sabe, a sentirse autosuficiente y a desdeñar lo que ve y lo que oye.
Hay imágenes perjudiciales que es preciso corregir. Hay imágenes distorsionadas que se deben enmendar. Hay imágenes contradictorias como las que proyectan los gobiernos que prometen luchar contra la deshonestidad y erradicarla y arremeten, en cambio, contra  personas de honestidad a toda prueba a quienes  han encargado de preservar la moral pública detectando y castigando la inmoralidad. Hay imágenes incongruentes. Hay imágenes sospechosas de rivalidades encubiertas, de intereses velados, de maniobras y temores ocultos.
Pero muy por encima de ellas, hay imágenes valiosas que se deben respetar, preservar y defender. Y somos muchos los dispuestos a ello.

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