May 22 2019
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Ambiente

Informe sobre la biodiversidad: los motores invisibles

Hace 10 d铆as el Panel Intergubernamental sobre Biodiversidad dio a conocer el resumen de su informe sobre el estado de la biodiversidad en el mundo (www.ipbes.net). El contenido es alarmante: la bi贸sfera, nuestra casa en el planeta, est谩 siendo perturbada a una escala sin precedente. La biodiversidad est谩 declinando m谩s r谩pidamente que nunca antes en la historia de la humanidad.

La lista de da帽os al medio ambiente es el cat谩logo de una pesadilla: 75 por ciento de la superficie cultivable se encuentra alterada, 66 por ciento de los ecosistemas marinos sufre impactos negativos acumulativos y el 85 por ciento de la superficie de los humedales en el mundo se ha perdido. Resultado de imagen para informe IPBES

La mitad de los arrecifes coralinos en el mundo ha desaparecido en los pasados 100 a帽os y las p茅rdidas se aceleran por los efectos del cambio clim谩tico. Entre 2010 y 2015 se perdieron 32 millones de hect谩reas de bosque primario en los ecosistemas tropicales de alta biodiversidad. El tama帽o de las poblaciones silvestres de vertebrados ha declinado en los pasados 50 a帽os.

El informe de IPBES revela que desde 1970 la producci贸n agr铆cola, la extracci贸n de pesquer铆as y la producci贸n forestal han amentado. Pero las aportaciones de la bi贸sfera para mantener la producci贸n futura en esas actividades han declinado. Esto significa que la producci贸n no es sustentable.

Resultado de imagen para informe IPBES驴Cu谩les son los motores de esta destrucci贸n sin precedente? En este terreno, el informe de IPBES se queda en la superficie. En IPBES los motores de la degradaci贸n ambiental se dividen en dos categor铆as.

En la primera est谩n los cambios en uso de suelos y aguas, explotaci贸n directa de organismos, cambio clim谩tico, contaminaci贸n y la invasi贸n de especies ex贸ticas. Seg煤n IPBES, estos cinco factores directos son el resultado de los factores indirectos: crecimiento de la poblaci贸n y expansi贸n de la econom铆a mundial.

La debilidad del an谩lisis sobre los motores econ贸micos de la destrucci贸n ambiental es caracter铆stico de este tipo de estudios. Seg煤n el IPBES, los factores indirectos dependen de valores sociales y patrones de producci贸n y consumo. Esta redacci贸n revela una falta absoluta de categor铆as anal铆ticas para abordar el problema de las causas de la degradaci贸n ambiental.

En la oscuridad quedan las fuerzas econ贸micas responsables de la sobre-inversi贸n en capital fijo y la intensificaci贸n de tasas de extracci贸n en la producci贸n minera, forestal, pesquera y en desarrollo de monocultivos en grandes superficies. Lo mismo se puede decir de la expansi贸n de la mancha urbana a escala mundial, producto de la especulaci贸n inmobiliaria y de la malsana relaci贸n del sistema financiero con el sector de bienes ra铆ces.

Resultado de imagen para informe IPBESEl informe IPBES s铆 menciona pr谩cticas no sustentables en la producci贸n pesquera, agropecuaria y forestal, pero las atribuye a incentivos malsanos, como los subsidios que favorecen el uso de combustibles f贸siles, fertilizantes y plaguicidas. Pero si bien los subsidios perversos efectivamente desempe帽an un papel nefasto, son s贸lo una parte del problema.

A escala global, las fuerzas econ贸micas que impulsan el deterioro ambiental est谩n 铆ntimamente relacionadas con la transformaci贸n de la econom铆a bajo el esquema neoliberal. La obsesi贸n con las exportaciones como motor de crecimiento ha dejado una profunda cicatriz ambiental a escala planetaria. A eso hay que a帽adir la concentraci贸n de poder de mercado, la din谩mica de la competencia intercapitalista, as铆 como el papel del sector financiero.

Varios ejemplos ilustran lo anterior. El uso de commodities como activos financieros es un factor de destrucci贸n ambiental de primera magnitud. Se debe a la desregulaci贸n que permiti贸 la irrupci贸n de la especulaci贸n financiera en los mercados de futuros de materias primas. Esto ha sido confirmado por el comovimiento de los precios de commodities en los tres complejos de materias primas (energ铆a, agropecuario y minerales).

En la agricultura encontramos que 92 por ciento de unidades de producci贸n agr铆cola en el mundo son peque帽as propiedades y se ubican en 24,7 por ciento de la superficie cultivable global. A pesar de ser responsables de la producci贸n del 50 por ciento de los alimentos consumidos en el planeta, tienen que luchar en contra de estructuras adversas de precios y falta de apoyos gubernamentales. En cambio, los proyectos de agricultura comercial en gran escala, intensivos en agroqu铆micos y grandes destructores de biodiversidad, reciben todo tipo de apoyos.

La secci贸n sobre Intervenciones de pol铆tica, del informe IPBES, deja mucho qu茅 desear. Es normal. Las recomendaciones de pol铆tica para contrarrestar y revertir la destrucci贸n ambiental ser铆an m谩s pertinentes en la medida en que el diagn贸stico sobre las causas fuera m谩s riguroso. Por el momento parece que tenemos que conformarnos con m谩s an谩lisis sobre las m煤ltiples enfermedades del cuerpo ambiental, pero sin ahondar en las causas de esos males. Lo grave: el mal diagn贸stico no permite recetar la medicina adecuada.

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