Dic 20 2017
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Ciencia y Tecnología

Internet para pobres y ricos

El 15 de diciembre la Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos decidió revocar las reglas que impiden a los proveedores del servicio de Internet acelerar, bloquear o hacer más lento el acceso a cierto contenido, aplicaciones o sitios de la red. La administración Trump cumple así su promesa de desmantelar la regulación heredada de su predecesor y puesta en marcha en 2015 para garantizar la neutralidad de Internet. Los argumentos son los mismos que hemos escuchado una y otra vez para justificar la desregulación: la intervención gubernamental es un obstáculo para la inversión y para la introducción de innovaciones, lo que impide refinar el servicio.

Se inicia así la destrucción del principio de no discriminación en la red. Las implicaciones de esta serie de medidas llegan a todos los rincones de las comunicaciones y de la vida democrática. El acceso a voces independientes y al conocimiento científico está en peligro mortal. Y esto no es un problema privativo de Estados Unidos. Sus ramificaciones para México y Europa pueden ser devastadoras.Resultado de imagen para internet para pobres y ricos

La votaci√≥n en la FCC estuvo cerrada, pues dos de los cinco comisionados votaron en contra del proyecto de desregulaci√≥n que lleva el enga√Īoso nombre de Orden para restaurar la libertad en Internet. El resultado final es muy importante porque es la primera vez que dicha agencia renuncia a su misi√≥n de servir al p√ļblico. Quiz√°s lo m√°s negativo es que priva a la FCC de los medios para intervenir cuando alg√ļn proveedor de servicios de Internet comience a manipular tarifas, velocidades de acceso o de plano a bloquear contenidos que considere indeseables.

Muchos analistas consideran que lo m√°s grave de la desregulaci√≥n es que ser√° muy dif√≠cil para los usuarios darse cuenta de lo que est√° sucediendo con su acceso a la red. En algunos casos podr√°n experimentar una lentitud inusual para ingresar a una cierta p√°gina o canal, en otros puede ser que reciban la notificaci√≥n de que el sitio que buscan no est√° disponible. En cambio, otros sitios podr√°n ser accesibles a muy buena velocidad y sin riesgo de que se interrumpa la se√Īal. Los usuarios se quedar√°n perplejos. Sin saberlo, habr√°n perdido el control que anteriormente ten√≠an para escoger libremente su derrotero en la navegaci√≥n. De golpe, Internet habr√° dejado de ser el espacio libre al que estamos acostumbrados y se habr√° convertido en un recinto cercado en el que todo es posible para los proveedores, desde la discriminaci√≥n por contenidos hasta la descarada censura.

En las audiencias p√ļblicas en el seno de la FCC sobre estas reformas los representantes de las principales compa√Ī√≠as proveedoras de servicios de Internet aseguraron que nunca adoptar√≠an este tipo de pr√°cticas en detrimento de la libre circulaci√≥n de ideas en t√©rminos igualitarios. Pero es absurdo creer en la palabra de esta gente. Son los mismos proveedores que han invertido millones de d√≥lares para cabildear en favor de esta desregulaci√≥n.

Uno de los argumentos para justificar la destrucci√≥n de la neutralidad es que la desregulaci√≥n permitir√° aumentar la competencia en el sector. Pero lo cierto es que el sector est√° copado por un f√©rreo oligopolio que hoy busca garantizar la rentabilidad al construir el muro digital que separar√≠a Internet para ricos y pobres. En Estados Unidos las tres principales compa√Ī√≠as en este sector (AT&T, Verizon y Comcast) controlan m√°s de 70 por ciento del mercado de banda ancha de alta velocidad (definida por la FCC como una capacidad superior a los 25Mbps). Y los datos del censo de telecomunicaciones muestran que s√≥lo 9 por ciento de los usuarios puede escoger entre dos o m√°s proveedores del servicio de alta velocidad. Es decir, se trata de un mercado altamente concentrado en el que es dif√≠cil que la desregulaci√≥n incremente la competencia y permita reducir precios.

Para pa√≠ses como M√©xico o los miembros de la Uni√≥n Europea el ejemplo que viene de Estados Unidos es mala noticia. En M√©xico el mercado tambi√©n se encuentra altamente concentrado. La Ley federal de telecomunicaciones supuestamente preserva el principio de neutralidad de la red. Pero el excelente estudio de Luis Fernando Garc√≠a y Carlos Brito, de la organizaci√≥n R3D, revela que los lineamientos para aplicar la ley no han sido emitidos, lo que es un mal presagio. Por otra parte, la renegociaci√≥n del TLCAN puede ser el caballo de Troya para imponer las nefastas reformas de Trump en el espacio digital mexicano. Si a esto a√Īadimos los t√©rminos de la nueva Ley de Seguridad Interior el panorama se torna siniestro.

En noviembre Trump design√≥ a Ajit Pai, antiguo abogado de Verizon, como presidente de la FCC. Durante toda su carrera este personaje ha sido ac√©rrimo enemigo del principio de la neutralidad en la red. Hoy parece que su objetivo est√° a su alcance. Pero la lucha no ha terminado. Millones de personas y miles de organizaciones est√°n protestando. Cientos de demandas judiciales ya han sido interpuestas en contra de la decisi√≥n de la FCC por violar la Ley federal de comunicaciones (en especial, el T√≠tulo II). La batalla legal apenas est√° comenzando. El pr√≥ximo a√Īo ser√° decisivo para la supervivencia de Internet.

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