Jul 24 2017
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Cultura

Juan Rulfo y Eduardo Galeano: Admiraciones mutuas y vasos comunicantes

La relaci贸n de admiraci贸n y amistad que el escritor uruguayo tuvo y mantuvo con Juan Rulfo est谩 bien y sabrosamente documentada en este acucioso art铆culo que pone a dialogar a estos dos grandes nombres de la literatura latinoamericana.

Una novela y un libro de relatos absolutamente geniales, y la figura ya m铆tica de su autor a cien a帽os de su nacimiento, han sido y ser谩n fuente de estudio e inspiraci贸n para las nuevas generaciones. Sus ramajes en la cultura occidental son inagotables.

El tercer volumen de Memoria del fuego, publicado por Eduardo Galeano en 1986, comienza con una frase de Juan Rulfo: 鈥測 agarr谩ndonos del viento con las u帽as鈥. El ep铆grafe era un homenaje por partida doble: lo admiraba y el a帽o iniciaba con la muerte de Rulfo, acaecida el 7 de enero de 1986. El cazador de historias escribi贸: 1927. San Gabriel de Jalisco. Un ni帽o mira.

Resultado de imagen para rulfo y galeano[鈥 Juan Rulfo contempla a ojo desnudo su tierra 谩spera. Ve a los jinetes, federales o cristeros, que lo mismo da, emergiendo del humo y, tras ellos, all谩 lejos un incendio. Ve la hilera de ahorcados, pura ropa en girones vaciada por los buitres, y ve una procesi贸n de mujeres vestidas de negro.

Juan Rulfo es un ni帽o de nueve a帽os rodeado de fantasmas que se le parecen.

Aqu铆 no hay nada viviente. No hay m谩s voces que los aullidos de los coyotes, ni m谩s aire que el negro viento que sube en tremolina. En los llanos de Jalisco, los vivos son muertos que disimulan.

En la p谩gina 245 del memorial, Galeano pas贸 de la ni帽ez de 1927 a la madurez de 1953 (a帽o de la publicaci贸n de El Llano en llamas, pero lo confunde con la aparici贸n de Pedro P谩ramo en 1955). 鈥淗ace quince a帽os dijo lo que ten铆a que decir鈥, se帽al贸 en el cap铆tulo fechado: 1968. Ciudad de M茅xico. Rulfo.

En el silencio, late otro M茅xico. Juan Rulfo, narrador de desventuras de los vivos y los muertos, guarda silencio. Hace quince a帽os dijo lo que ten铆a que decir, en una novela corta y unos pocos relatos, y desde entonces calla. O sea: hizo el amor de hond铆sima manera y despu茅s se qued贸 dormido.

Una d茅cada despu茅s de Memoria del fuego, el poeta Marco Antonio Campos public贸 el libro de entrevistas Literatura en voz alta (1996), fue la primera vez que le preguntaron directamente por Rulfo, a lo largo de la conversaci贸n Galeano dijo:

Mi maestro es m谩s Rulfo que Carpentier, aunque admire a los dos [鈥 Quien me influy贸 m谩s desde ni帽o fue Horacio Quiroga. Una influencia temprana. Pero la influencia mayor no es de un uruguayo, sino de un mexicano: Juan Rulfo. Me dio una lecci贸n de sobriedad y econom铆a verbales. Era la suya una sequedad mojada. El lenguaje de Rulfo es muy elaborado; 茅l me ense帽贸 que se escribe con el l谩piz, pero que ante todo debe cortarse con el hacha.

Durante la gira de promoci贸n del libro Espejos (2008), Galeano convers贸 con Armando G. Tejeda (corresponsal de La Jornada en Espa帽a), el narrador uruguayo afirm贸: -鈥淪铆, yo escribo a mi manera, que es a su vez una manera muy influida por mi maestro Juan Rulfo. En una entrevista, hace ya alg煤n tiempo, me pidieron que eligiera a los escritores m谩s importantes en mi formaci贸n literaria. Yo contest茅: Juan Rulfo, Juan Rulfo y Juan Rulfo鈥 (29/05/2008).

La declaraci贸n sobre los escritores preferidos de Galeano data de la presentaci贸n de Bocas del tiempo (2004), en la Feria Internacional del Libro de Madrid: 鈥渁bri贸 su discurso contando una an茅cdota curiosa; al pasear por la Feria se encontr贸 con que la librer铆a Juan Rulfo ocupa el n煤mero 333. El mismo n煤mero de sus historias breves [en Bocas del tiempo]. Rulfo fue mi amigo y maestro 鈥搒e帽al贸 Galeano-. Fue el escritor del que me siento m谩s cerca, que admiro y quiero. Cuando me preguntan cu谩les son mis escritores favoritos repito: Juan Rulfo, Juan Rulfo, Juan Rulfo鈥澛 (Agencia EFE, 7/05/2004). La primera vez que Galeano public贸 un relato sobre su maestro fue en D铆as y noches de amor y de guerra (1978), en el cap铆tulo El hombre que supo callar:

Juan Rulfo dijo lo que ten铆a que decir en pocas p谩ginas, puro hueso y carne sin grasa, y despu茅s guard贸 silencio.

En 1974, en Buenos Aires, Rulfo me dijo que no ten铆a tiempo para escribir como quer铆a, por el mucho trabajo que le deba su empleo en la administraci贸n p煤blica. Para tener tiempo necesitaba una licencia y la licencia hab铆a que ped铆rsela a los m茅dicos. Y uno no puede, me explic贸 Rulfo, ir al m茅dico y decirle: 鈥淢e siento muy triste, porque por esas cosas no dan licencia los m茅dicos鈥.

Los detalles de esta amistad no son conocidos en Sudam茅rica, en el libro Galeano. Apuntes para una biograf铆a (2015), Fabi谩n Kovacic menciona una vez al autor de Pedro P谩ramo: 鈥淵 en este caso ya hay cuatro nombres que influyeron sobre el boom y personalmente sobre Galeano. Se trata del uruguayo Juan Carlos Onetti, amigo mayor de Galeano y su maestro literario; el guatemalteco Miguel 脕ngel Asturias, iniciador de la saga de obras realistas en Am茅rica Central utilizando para eso a la propia historia de su patria; el mexicano Juan Rulfo, promotor del realismo en su pa铆s, y el cubano Alejo Carpentier鈥. La genealog铆a literaria est谩 en el radar del bi贸grafo Fabi谩n Kovacic, sin embargo nadie hab铆a mencionado que Rulfo admiraba a Galeano, si bien fueron amigos, no hab铆a ning煤n registro del sentimiento rec铆proco.

En la C谩tedra Juan Rulfo convers茅 con su hijo Juan Francisco, me dijo que recientemente encontr贸 un ejemplar de Pedro P谩ramo dedicado y autografiado para Eduardo Galeano. La biblioteca personal de Rulfo resguarda 10,000 t铆tulos, destacan 700 libros de fotograf铆a, 50 traducciones de Pedro P谩ramo y 30 de El Llano en llamas, las ediciones latinoamericanas de sus tres libros (por ejemplo: Rulfo recibi贸 -desde Montevideo- El gallo de oro publicado por Heber Raviolo en 1981), y varios ejemplares de Pedro P谩ramo con anotaciones en los m谩rgenes.

En exclusiva para La Jornada Semanal, y con autorizaci贸n de Juan Francisco Rulfo, estas l铆neas vienen acompa帽adas por la imagen de la dedicatoria que Rulfo escribi贸 para Eduardo Galeano.

驴Por qu茅 Rulfo no envi贸 el libro al domicilio de Galeano en Espa帽a?, no tenemos la certeza. Empero, el bi贸grafo Alberto Vital afirma: 鈥淩ulfo mand贸 muchas postales y escribi贸 muchas cartas. La familia conserva los originales de misivas personales que 茅l nunca envi贸 a sus destinatarios鈥 (Noticias sobre Juan Rulfo, 2017). Rulfo muri贸 sin leer los dos cap铆tulos de Memoria del fuego y Galeano muri贸 sin leer la dedicatoria en Pedro P谩ramo. Incluso, el cineasta Juan Carlos Rulfo no sab铆a que su hermano Juan Francisco hab铆a encontrado el ejemplar autografiado, Juan Carlos estren贸 -en el Instituto Cultural Caba帽as- la serie documental Cien a帽os con Juan Rulfo (siete episodios de cincuenta minutos cada uno), para el proyecto entrevist贸 a Galeano en Montevideo (marzo de 2014), los adelantos de la serie pueden verse en YouTube, resulta conmovedor escuchar a Galeano leyendo un fragmento de Pedro P谩ramo, y hubiera sido maravillosa la secuencia de im谩genes y silencios de Galeano recibiendo el ejemplar autografiado por Rulfo. Juan Carlos hered贸 la amistad de su pap谩, Galeano viaj贸 a M茅xico para ser padrino y testigo ante el juez del registro civil en la boda de Juan Carlos (en la actualidad, 茅ste prepara un documental dedicado a Galeano y, seguramente el largometraje retomar谩 esta historia exclusiva de La Jornada Semanal). Cuando entrevist茅 a Eduardo Galeano en Xalapa, con la intenci贸n de que escribiera un texto para el libro Juan Rulfo. Otras miradas, le pregunt茅:

-驴Reconsiderar铆a reescribir un ensayo sobre Rulfo sumando las declaraciones que usted ha hecho a la prensa?

-No, porque justamente es lo que me ense帽贸 鈥揻ue mi amigo- le debo mucho, esa lecci贸n de silencio que nos dio a todos, 茅l nos ense帽贸 a valorar el silencio, a saber que las palabras est谩n de antemano condenadas porque compiten con el silencio que es el m谩s hondo de los lenguajes y uno sabe que va a perder. Aplica aquello que Onetti 鈥搊tro gran maestro- me ense帽贸: 鈥渘unca dejes en el papel escritas palabras que no te parezcan mejores que el silencio, palabras que no te parezcan mejores que el silencio s谩calas, suprimilas鈥.

Claro a m铆 se me va la mano 鈥揳 veces- porque saco todo, me quedan dos o tres palabras sin publicar; esa fue una lecci贸n que aprend铆 de Rulfo y que no olvid茅 nunca 鈥揙netti despu茅s la complement贸-, ese valor inmenso del silencio y el desaf铆o que implica, entonces hay que saber callarse, los escritores tenemos que saber callarnos, cuando creo que he dicho una cosa de una manera redondita y que est谩 bien, y expresa lo que quiero, como lo que dije de Rulfo: 鈥渉ab铆a escrito poco en cantidad, pero lo hab铆a escrito de tal modo, con tanta intensidad y con tan alta perfecci贸n que eso era como alguien que hace el amor de hond铆sima manera y despu茅s se queda dormido鈥. Eso no hay que palabrearlo, creo que la vida no hay que palabrearla. Muchas veces recibo libros que est谩n muy bien hechos, bien armados, pero est谩n muy palabreados, a m铆 me gusta que la vida viva, no una vida palabreada (teleSUR, 25/05/2009).

Para conmemorar el centenario de Rulfo, el bi贸grafo Alberto Vital escribi贸: 鈥淯n acontecimiento en verdad importante para la vida de Juan Rulfo fue la lectura de Pablo Neruda. Si se quiere hablar de la biograf铆a de Juan Rulfo, hay que hacer esto: hablar de sus lecturas, de su escritura y de sus fotograf铆as鈥 (Brecha, 19/05/2017). Lo mismo podemos decir de Galeano, conocer a Rulfo fue un acontecimiento importante; no podemos hablar de la biograf铆a del uruguayo sin mencionar sus lecturas, su escritura y sus dibujos.

*Edici贸n impresa de La Jornada Semanal (n煤m. 1168, pp. 2-3). Ciudad de M茅xico, 23 de julio de 2017.

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