Jun 5 2012
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Política

La Asamblea de la OEA, si acaso una tribuna para confrontar ideas

El tema de los derechos humanos, y m√°s se√Īaladamente el de la Comisi√≥n Interamericana de los Derechos Humanos (CIDH) se convertir√° en uno de los m√°s importantes de la Asamblea General del OEA (si acaso no en el m√°s relevante) que se inaugur√≥ ayer en Bolivia y que se prolongar√° hasta ma√Īana, aunque oficialmente figura como tema central el de la ‚ÄúSoberan√≠a alimentaria con Soberan√≠a en las Am√©ricas‚ÄĚ.| N√ČSTOR FRANCIA.*

 

Se trata de una discusión de fondo que tiene que ver tanto con lo conceptual como con lo instrumental. Desde el punto de vista de lo conceptual, se trata de una redefinición de las ideas que privan en torno al tema y a qué derechos refiere.

 

El imperialismo, a través de sus medios y sus herramientas de dominación cultural, ha tratado de convencer a las personas de que los derechos humanos tienen un carácter universal e inamovible, lo cual, por supuesto, no es cierto, ya que nada revista ese carácter en la práctica social.

 

El concepto moderno de derechos humanos fue impuesto en la Declaraci√≥n Universal de los Derechos Humanos por la¬† Asamblea General de las Naciones Unidas en 1948. Pero las luchas de los pueblos han venido modific√°ndolos y ampli√°ndolos. La¬† Organizaci√≥n para la Unidad Africana proclam√≥ en 1981¬†la¬† Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos, que recog√≠a principios de la¬† Declaraci√≥n Universal de Derechos Humanos y a√Īad√≠a otros que tradicionalmente se hab√≠an negado en √Āfrica, como el Derecho de libre determinaci√≥n¬†o el deber de los Estados de eliminar todas las formas de explotaci√≥n econ√≥mica extranjera.

 

En una línea similar se pronuncian la Declaración de Bangkok, emitida por países asiáticos y la Declaración de los Derechos Humanos en el Islam, firmada por la Organización de la Conferencia Islámica en 1990.

 

El origen de los derechos humanos como se concibieron en la Declaración de 1948 hay que buscarlos en las revoluciones burguesas del siglo XVIII, cuando se proclama la Declaración de Derechos de Virginia en el marco del proceso de independencia de Estados Unidos, y la  Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano durante la Revolución Francesa, en 1789. La noción de derechos humanos recogida en esas Declaraciones se basa en la ideología burguesa del individualismo y en el Liberalismo, por eso pone su énfasis en los derechos humanos individuales, en contraposición al derecho divino y teóricamente masificado proclamado por la Iglesia y los escolásticos en la Edad Media.

 

En la medida en que se han venido desarrollando las luchas obreras y por derechos civiles conculcados por los poderosos, la noción de derechos humanos se ha venido modificando en la práctica. Ejemplo de ello son los movimientos por el  sufragio femenino, los movimientos de liberación nacional, los de las minorías raciales, religiosas o sexo-diversas, así como movimientos de defensa de la autodeterminación cultural de colectivos humanos.

 

En los tiempos que corren, pa√≠ses regidos por reg√≠menes revolucionarios y progresistas luchan por una transformaci√≥n radical del concepto de derechos humanos, lo cual es parte de la lucha contra el Imperialismo y el mundo burgu√©s. Se trata de voltear la tortilla, de manera que prevalezcan los derechos colectivos de los pueblos sobre los derechos de los individuos, sin que estos √ļltimos dejen de existir y de ser tambi√©n importantes, por supuesto.

 

Claro está, esto no conviene a los intereses de los factores opresores de la Humanidad, porque este cambio pondría claramente como principales violadores de los derechos humanos al Imperialismo y sus cómplices. La actuación actual de los gobiernos revolucionarios y progresistas en la OEA y otras instancias es parte de esa lucha fundamental.

 

En ese sentido es indispensable revisar la constitución y las actuaciones de los organismos internacionales de derechos humanos, la mayoría de los cuales han devenido en instrumentos del imperialismo contra los pueblos, coronando así la espiral que partió desde aquellos tiempos de las revoluciones burguesas del siglo XVIII, con las declaraciones que favorecían los intereses de la burguesía. Si bien en aquella época tales declaraciones representaban un avance en las luchas de la Humanidad, pues enfrentaban los largos siglos del feudalismo, y de dominio monárquico y teocrático, poco a poco se fueron transformando en herramientas reaccionarias opuestas a los mejores intereses de la especie humana.

 

En ese contexto, nuestro canciller Nicol√°s Maduro ha dicho:
‚ÄúHemos tenido una reuni√≥n de cancilleres del ALBA y hemos revisado algunos puntos de lo que ser√° esta Asamblea de la OEA en Cochabamba, territorio del ALBA‚Ķ Hemos conversado sobre el tema del cuestionamiento profundo que hay al Sistema Interamericano de Derechos Humanos y de c√≥mo se ha ido derivando y degradando en los √ļltimos a√Īos y se ha convertido tanto la Comisi√≥n Interamericana como la Corte Interamericana, en instrumentos ejecutores de la pol√≠tica exterior del departamento de Estado de Estados Unidos‚ÄĚ +y agreg√≥ que durante la reuni√≥n ‚Äúnos hemos puesto de acuerdo en presentar los argumentos y las pruebas que tenemos todos los pa√≠ses del Alba, junto a otros pa√≠ses hermanos de Am√©rica Latina y el Caribe, sobre la degradaci√≥n del sistema Interamericano y la Comisi√≥n Interamericana de Derechos Humanos‚Ķ En ese sentido estamos de acuerdo en ir a fondo y convertirlo en un tema central de esta Asamblea‚ÄĚ.

 

Por supuesto, el imperialismo y sus agentes internacionales están muy preocupados por el matiz que está tomando el debate, hasta el punto de que están cuestionando incluso a José Miguel Insulza, a pesar de que las posiciones de este sobre el tema son más bien tibias y ambiguas. Un ejemplo de ello es la opinión de José Miguel Vivanco, quien hasta hace poco estuvo al frente de la CIDH:

 

‚ÄúLo m√°s valioso que hemos logrado construir colectivamente en este hemisferio para defender y expandir los derechos humanos y las libertades p√ļblicas corre serio peligro. Se trata de la Comisi√≥n Interamericana de Derechos Humanos, para muchos observadores imparciales una de las pocas instituciones con credibilidad y que funciona en la OEA‚Ķ ¬Ņpor qu√© se ha desatado una verdadera campa√Īa en su contra? Muy sencillo: porque ha tocado intereses importantes de gobiernos con claras tendencias autocr√°ticas o lo suficientemente poderosos como para creer que tienen el peso para no rendir cuentas de sus pol√≠ticas o pr√°cticas a un √≥rgano de supervisi√≥n regional‚Ķ
¬ęLamentablemente, el secretario general de la OEA, Jos√© Miguel Insulza, en lugar de ejercer liderazgo para proteger a esta importante instituci√≥n, en la pr√°ctica, se ha sumado a esfuerzos que la debilitan‚Ķ Si la OEA, reunida en Bolivia en los pr√≥ximos d√≠as, aprueba el informe elaborado por el secretario general, se reducir√° la independencia de la Comisi√≥n, al otorgarle a la Asamblea General poderes para redefinir lo que la Comisi√≥n y sus relator√≠as puedan o no hacer. Insulza propone reformar el estatuto de la Comisi√≥n en √°reas clave para la protecci√≥n como son las intervenciones urgentes de la Comisi√≥n, la tramitaci√≥n de casos y algo que incomoda a quienes m√°s violan los derechos humanos, como son los informes de pa√≠ses‚ÄĚ.

 

Vivanco carga tambi√©n contra una idea que el imperialismo y sus secuaces tratan de presentar como ‚Äúanacr√≥nica‚ÄĚ: la idea de soberan√≠a de los Estados, cuando habla de ‚ÄúGobiernos de distinto tinte ideol√≥gico, pero con nostalgia por la soberan√≠a y el principio de no injerencia‚ÄĚ.

 

También es importante la opinión del argentino Ricardo Trotti, pues es un vocero oficial de la SIP, organismo que regenta y protege los intereses de la canalla mediática en nuestro continente:
‚ÄúEn juego est√° la independencia y funcionalidad de la Comisi√≥n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y su Relator√≠a Especial para la Libertad de Expresi√≥n, ya que los gobiernos podr√≠an aprobar una serie de recomendaciones hechas por un grupo de trabajo intergubernamental y por el secretario general, Jos√© Miguel Insulza, que buscan reformar los estatutos de la Comisi√≥n. Los cambios al estatuto y las recomendaciones sobre funcionalidad apuntan a darle a la Asamblea General poderes para redefinir las funciones de la Comisi√≥n y sus relator√≠as en materia de tramitaci√≥n de casos, elaboraci√≥n de informes e, incluso, permitiendo que los estados definan los t√©rminos de c√≥mo son monitoreados por sus violaciones a los derechos humanos. Tambi√©n establecen que la Relator√≠a no podr√° buscar fondos por fuera de los gobiernos americanos, que su informe anual no podr√° referirse a cada pa√≠s sino que deber√° ser general y que deber√° regirse por un c√≥digo de conducta fiscalizado por los gobiernos‚ÄĚ.

 

Por supuesto el se√Īor Insulza no ha dejado de temblar ante estas presiones provenientes del imperialismo y las oligarqu√≠as, y ayer declar√≥ que ‚ÄúDebemos ser especialmente cuidadosos en este aspecto, por cuanto la defensa de los derechos humanos es una de las funciones principales de esta Organizaci√≥n‚ÄĚ.

 

Como todas nuestras luchas, la de la transformación en este terreno será complicada y larga, pero estamos arreando en la dirección correcta.

 

El plano interno

 

José Vicente Rangel dijo algo certero:
‚ÄúEl problema de la oposici√≥n trasciende al candidato fallido y al formato adoptado por √©ste. Hay un problema de car√°cter cultural, de √≠ndole sociol√≥gico, que tiene que ver con que la oposici√≥n no reconoce que Venezuela cambi√≥, que en el pa√≠s de hoy se manejan valores distintos a los que ellos manejaron, que el pueblo que apoya a Ch√°vez percibe en ellos discriminaci√≥n y desprecio porque no hay capacidad de reflexi√≥n en ese liderazgo y en quienes lo soportan‚ÄĚ.

 

Esto se demuestra a cada rato y con muchas declaraciones del candidato majunche y de su entorno. Por ejemplo lo dicho por Capriles de que ‚ÄúEllos critican y hablan de la oligarqu√≠a, la burgues√≠a, todo eso, y son ellos los que est√°n all√≠ aburguesados, aburguesados all√≠ metidos dentro de un palacio y no salen‚ÄĚ.

 

Pero nuestro pueblo, que se informa y est√° pilas ante los que pretenden enga√Īarlo, ve todos los d√≠as al Gobierno en la calle, con los ministros inaugurando obras, pasado revista a proyectos socioecon√≥micos, entregando viviendas. Claro que el Gobierno est√° en la calle trabajando, a diferencia de Capriles que ha abandonado al estado Miranda y anda solo hablando sandeces por doquier.

 

El presidente Santos de Colombia

 

Pareciera que Juan Manuel Santos ha empezado a acusar en alg√ļn grado las presiones del uribismo, la ultraderecha y sectores militares en Colombia, y ha comenzado a endurecer sus posiciones en torno al conflicto armado de ese pa√≠s. Es lo que podr√≠a inferirse de lo que ha dicho este fin de semana:
‚ÄúUna orden a los se√Īores generales, a los se√Īores miembros de nuestras Fuerzas Armadas: Hay que intensificar sus acciones contra las FARC ¬°M√°s plomo, m√°s plomo contra las FARC!‚ÄĚ.

 

Estas debilidades de Santos y la presencia de contradicciones internas en Colombia ‚ÄĒque ya no se pueden ocultar‚ÄĒ podr√≠an afectar en alg√ļn momento nuestras relaciones con el vecino pa√≠s, pues es este uno de los objetivos principales de la derecha, tanto en Colombia como en Venezuela.

 

Por ahora pareciera que en ese sentido las cosas siguen bien. Ayer el presidente Santos felicit√≥ a la Organizaci√≥n Nacional Antidrogas (ONA) de Venezuela, por la captura del narco-paramilitar Diego P√©rez Henao, conocido como ‚ÄúDiego El Rastrojo‚ÄĚ. En su cuenta en Twitter, el jefe de Estado colombiano escribi√≥: ‚ÄúCapturado y plenamente identificado en Venezuela alias Diego Rastrojo por polic√≠a con colaboraci√≥n plena del vecino pa√≠s. Gran captura‚ÄĚ.

 

Sólo que no podemos saber lo que nos depara el futuro en este terreno.
‚ÄĒ‚ÄĒ
* Periodista

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1 Coment√°rio

Comentarios

  1. Antonio Casalduero Recuero
    6 junio 2012 21:34

    Es de esperar que prime la sensatez solidaria, que los países de la región boguen para el mismo lado, que aquellos que han alcanzado sociedades más progresistas sepan transmitir sus experiencias al resto, respetando la diversidad del vecino; o dicho de otro modo, que la unión regional esté basada en la riqueza de su diversidad.
    Pero el problema real es otro, son los hilos que se manejan desde el Pent√°gono, son los planes que se elaboran en La Casa Blanca, en muchos casos en detrimento para el conjunto de nuestro hemisferio regional. Desde m√°s de una veintena de bases militares instaladas -ya sean ocultas, veladas, o abiertamente- atisban los ojos del poder del norte, amo y se√Īor en estos lares. Nuestro pa√≠ses son debiles ante el gigantesco poder√≠o de su maquinaria -tanto pecuniaria, subterr√°nea, como tecnol√≥gica, y en √ļltimo caso militar- ; s√≥lo en el terreno diplom√°tico es posible conseguir algunos triunfos ante ese poder.