Sep 20 2013
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Sociedad

La corrupci贸n no es cultura popular

La corrupci贸n viene en muchas formas y tama帽os. Lo que caracteriza a la corrupci贸n, en general, es la forma en que los empresarios se apropian de los bienes p煤blicos de manera fraudulenta. La corrupci贸n no es parte de la cultura popular. Es el resultado de las condiciones estructurales que predominan en una sociedad.

La corrupci贸n se presenta especialmente en las luchas para llegar al poder pol铆tico y/o para conservar el poder pol铆tico. Los distintos grupos sociales pugnan por alcanzar el poder pol铆tico y usan -entre sus herramienta- la corrupci贸n. Hay casos en que la corrupci贸n es legalizada (hay leyes que la protegen) y/o legitimada (los valores sociales prevalecientes lo aceptan).

Pol铆ticamente, la corrupci贸n en Panam谩 (y en el resto del mundo) es generalizada. Puede ser perseguida como delito, protegida por la ley y/o aceptada por los valores de la sociedad. En este sentido, hay quienes pretenden decir que la corrupci贸n es parte de la cultura paname帽a. No hay algo m谩s alejado de la realidad.

驴Qu茅 se entiende por 芦cultura禄? La cultura es lo que heredamos de nuestros antepasados. Hay que incluir todas las influencias que recibieron de otras culturas. Como dir铆a un fil贸sofo, somos due帽os de nuestro destino pero subordinados a la realidad (cultura) de la cual formamos parte. Gran parte de la historia de Panam谩 (colonial y republicana) se asocia a la cultura 芦comercial禄 en la zona de tr谩nsito (鈥榯ransitista鈥). Panam谩 ha experimentado otros momentos – breves – en que sectores o fracciones de clase productivas han logrado apoderarse de las instancias gubernamentales y orientado el pa铆s en otra direcci贸n. (Se destacan los periodos del Estado Federal en el siglo XIX y el r茅gimen militar del siglo XX).

El siglo XXI quiz谩s constituye el per铆odo de mayor mercantilizaci贸n de nuestra pol铆tica. La generaci贸n de riqueza ha sido reducida casi exclusivamente a la circulaci贸n de mercanc铆as. No hay producci贸n. Panam谩 tiene, por ejemplo, un PIB de 36 mil millones de d贸lares seg煤n cifras oficiales. Apenas, 4 mil millones, un poco m谩s del 10 por ciento, es generado por el sector productivo. El resto de la riqueza es producto de la especulaci贸n, en forma de comercio y de las transacciones internacionales que utilizan a Panam谩 como plataforma.

Los especuladores imponen una cultural consumista/mercantilista. En pol铆tica el voto tiene un precio. En cultura la expresi贸n art铆stica tiene un precio. Todos los valores como la lealtad, la honradez y la amistad tienden a cotizarse en el merado. En la actualidad, la corrupci贸n tiene un sabor a comercio.

La duraci贸n de este estilo de acumulaci贸n sin sustento productivo es hist贸ricamente muy breve. Puede durar 10 a帽os. El pa铆s no produce, la riqueza pasa de las manos de los pobres a la de los ricos a escala mundial. Panam谩 que se encuentra en la 鈥榸ona de tr谩nsito鈥 recoge las migajas de los excedentes que circulan por el mundo.

A diferencia de los especuladores, los sectores productivos impulsan una cultura de trabajo y educaci贸n. La corrupci贸n tiene un significado negativo y es condenada por la sociedad. No quiere decir que se erradica la corrupci贸n. Es menos abierta pero igualmente org谩nica. La corrupci贸n que presenciamos en Panam谩 (o en cualquier otro pa铆s) es el resultado de las luchas entre los grupos y clases sociales que aspiran al poder. Hay una mala noticia y otra buena. La primera es que el problema de la corrupci贸n no se puede resolver con leyes. Los corruptos meten m谩s gente presa y aparecen muchos m谩s para reemplazarlos. Como ocurre en la actualidad, la mayor parte de la poblaci贸n no cuenta con los recursos para defenderse. La buena noticia es que la corrupci贸n puede resolverse mediante cambios claves o estrat茅gicos en la estructura social. La educaci贸n es importante. Pero la educaci贸n tiene que concebirse para convertir a todos los j贸venes en trabajadores altamente calificados y productivos contribuyendo a crear nuevas riquezas en el pa铆s.

En la actualidad, el gobierno paname帽o que maneja un presupuesto superior a los mil millones de d贸lares para la educaci贸n manifiesta, abiertamente y en sus documentos, que quiere crear un sistema para formar trabajadores improductivos. El objetivo de quienes controlan pol铆ticamente el pa铆s es tener mano de obra abundante y barata para apropiarse de riquezas (o despojar a quienes tienen riqueza). Este sistema de educaci贸n (que se basa en la noci贸n de 芦competencias禄) s贸lo favorece a los grupos que acumulan sobre la base de la captura de excedentes de la producci贸n de otros pa铆ses que utilizan el istmo (sobre el cual se construy贸 el Canal) para pasar sus mercanc铆as de manera m谩s expedita.

La corrupci贸n es un factor que frena y paraliza el desarrollo del pa铆s. Esta realidad paname帽a tiende a agudizarse desde la d茅cada de 1990 hasta el presente. Circula mucho dinero en manos de unos pocos. La gran mayor铆a de la poblaci贸n tiene 芦empleos informales禄 -no produce riqueza social- recibe remuneraciones precarias, se le impide participar pol铆ticamente y sus organizaciones son destruidas. Se convierten en 芦clientes pol铆ticos禄 de los grandes comerciantes y especuladores. El actual sistema pol铆tico descarta al trabajador informal, lo excluye, lo margina. Eso se llama corrupci贸n.

*Profesor de Sociolog铆a de la Universidad de Panam谩 e investigador asociado del Centro de Estudios Latinoamericanos Justo Arosemena (CELA) http://marcoagandasegui11.blogspot.com

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