Dic 5 2013
1243 lecturas

OpiniónPolítica

La crisis de la derecha latinoamericana

Este comienzo de siglo no ha sido particularmente favorable para la derecha latinoamericana. Despu√©s de haber gobernado gran parte de los pa√≠ses del continente por d√©cadas seguidas ‚Äď con dictaduras militares y gobiernos neoliberales, entre otros -, la derecha vive una situaci√≥n de profunda debilidad pol√≠tica y aislamiento social en la regi√≥n.

La derecha paga el precio de haber gobernado a través de dictaduras militares y/o de gobiernos neoliberales. Estuvo identificada con la ruptura con los procesos democráticos y/o con la centralidad del mercado. Pasados esos períodos, dejó de tener plataforma a proponer, cuando el modelo neoliberal se agotó y surgieron gobiernos que se proponen la superación de ese modelo.

A la vez que su gran aliado internacional, los Estados Unidos, igualmente identificado con las políticas neoliberales, además de los Tratados de Libre Comercio con ese país, también dejó de tener propuestas que hacer a los países del continente y perdió espacios en la región donde históricamente impuso su hegemonía.

El pa√≠s que avanz√≥ por la v√≠a propuesta por el neoliberalismo, los organismos internacionales y los Estados Unidos fue M√©xico ‚Äď el primero en firmar un Tratado de Libre Comercio (de Am√©rica del Norte). Basta hacer un balance de lo que ha pasado con M√©xico desde entonces y lo que pas√≥ con pa√≠ses que no han seguido ese camino, como los de los gobiernos progresistas, antineoliberales, del continente.

Basta constatar que México tiene más del 90% de su comercio exterior con Estados Unidos, hoy un factor recesivo y no dinamizador. México ha retrocedido desde entonces: es más violento, más concentrador de renta, más subordinado en el plano internacional, con un Estado más débil, una sociedad más fragmentada.

Mientras que los países que han optado no por Tratados de Libre Comercio con Estados Unidos, sino por los procesos de integración regional y el intercambio Sur-Sur, ya han logrado disminuir significativamente la desigualdad, la pobreza y la miseria, han afirmado una política externa independiente. Han expandido sus mercados internos de consumo popular mediante políticas redistributivas, en lugar de la centralidad de los ajustes fiscales.

Los resultados positivos de esas pol√≠ticas en pa√≠ses como Bolivia, Argentina, Brasil, Venezuela, Ecuador, Uruguay, son un desaf√≠o para la derecha. En un comienzo buscaron desconocer esos avances, denunciando como ilusorios los avances sociales, atribuy√©ndolos a la demagogia, al uso abusivo del Estado para ‚Äúcomprar‚ÄĚ apoyos populares (populismo), en base al desequilibrio de las cuentas p√ļblicas.

Hasta que, derrotados, sucesivamente, en los procesos electorales, se han dado cuenta de que esos países han cambiado y han cambiado para mejor .Pero no le queda a la derecha sino oponerse frontalmente a gobiernos que los han desalojado del gobierno y que los derrotan sistemáticamente.

Recién se pasó a promover a la Alianza para el Pacífico como la alternativa de las derechas latinoamericanas y de Estados Unidos para el continente, en oposición al Mercosur y a Unasur. Como si la salida para América Latina fuera abrirse al Pacífico.alianza del pacifico pres1

¬ŅPero qu√© pa√≠ses est√°n con esa propuesta? M√©xico, Chile, Per√ļ, Colombia: todos con gobiernos debilitados, que presentan muy bajos √≠ndices de apoyo. Chile tendr√° pronto nueva presidenta, que ya anunci√≥ que pretende bajar el perfil de la participaci√≥n del pa√≠s en la Alianza para el Pacifico y acercarse a los otros pa√≠ses del continente.

El fracaso del gobierno de Sebasti√°n Pi√Īera, en Chile, agot√≥ r√°pidamente la nueva carta que la derecha se jugaba, la de promover empresarios de √©xito en la esfera privada a gobernantes. Le queda el retorno del PRI en M√©xico, cuyo nuevo presidente ya empez√≥ su primer a√Īo de gobierno con m√°s rechazo que apoyo, augurando un sexenio que fracasar√° como fracas√≥ el de su antecesor.

Per√ļ, Colombia, M√©xico, tienen presidentes con muy bajo apoyo pol√≠tico interno, reflejando c√≥mo sus propuestas de gobiernos se distancian tanto de pa√≠ses como Brasil, Ecuador, Bolivia, Uruguay, donde los gobiernos gozan de amplia popularidad y tienden a reelegirse o a elegir a sus sucesores.

Despu√©s de una d√©cada de emergencia de gobiernos nuevos, la polarizaci√≥n del campo pol√≠tico latinoamericano sigue siendo la que opone fuerzas neoliberales a fuerzas antineoliberales. La nueva forma que asumi√≥ la derecha, proponi√©ndose encarnar ‚Äúlo nuevo‚ÄĚ, ha envejecido prematuramente, pero insiste en sobrevivir, aun con cada vez menos apoyo.

Mientas que los gobiernos posneoliberales encuentran dificultades para afirmarse en medio de un mundo donde todavía es hegemónico el neoliberalismo, más aun con la prolongada y profunda crisis de los países rectores de ese modelo. Pero claramente los gobiernos progresistas latinoamericanos representan lo nuevo, por el empuje de su crecimiento económico y, sobretodo, por su capacidad de para combatir la desigualdad, la pobreza y la miseria que siempre han aquejado a América Latina.

*Soci√≥logo y cientista pol√≠tico brasileiro, es coordinador del Laboratorio de Pol√≠ticas P√ļblicas da Universidade Estadual do Rio de Janeiro (Uerj).

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario