Ago 21 2019
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Econom铆aSociedad

La OMC: la crisis econ贸mica en el campo de batalla del belicismo comercial

La soluci贸n de diferencias se ha convertido en la actividad principal de la din谩mica cotidiana de la Organizaci贸n Mundial de Comercio (OMC), en medio del apogeo de la guerra comercial y una persistente crisis capitalista que condena al desempleo y la precariedad al 80% de la poblaci贸n mundial en beneficio del 1% m谩s rico del planeta.

Pero est谩 claro que la agenda de la OMC, 贸rgano rector del comercio internacional, no es solo comercial y, al igual que los Tratados de Libre Comercio (TLC) que nos imponen, no contempla solo cuestiones de aranceles (impuesto a importacions de otros pa铆ses), sino que abarca el derecho a la propiedad intelectual, servicios, inversiones, compras de los Estados e incorpora la negociaci贸n a este espacio de negociaci贸n de la posguerra mundial en temas comerciales.

Todo es competencia, comercio y rentabilidad, la guerra comercial est谩 en su apogeo, en esta 鈥渆n茅sima crisis capitalista鈥. Estas vicisitudes del capitalismo no son nada nuevo, aunque esta vez la disputa es de pesos pesados de la econom铆a mundial, y las consecuencias son al menos preocupantes.

脡sta es la din谩mica de la OMC:

鈥淓n la reuni贸n del 脫rgano de Soluci贸n de Diferencias (OSD) celebrada el 15 de agosto, los Miembros de la Organizaci贸n Mundial del Comercio (OMC) aceptaron la solicitud de establecimiento de un grupo especial presentada por China para examinar una medida de salvaguardia impuesta por los Estados Unidos a las importaciones de productos fotovoltaicos de silicio cristalino.
-Los Miembros tambi茅n aceptaron la solicitud de establecimiento de un grupo especial presentada por el Brasil, Australia y Guatemala en relaci贸n con las medidas de ayuda de la India al sector del az煤car鈥
-鈥淪e ha sometido a arbitraje en la (OMC) una solicitud presentada por Corea para que se le autorice a adoptar medidas de retorsi贸n contra los Estados Unidos en el marco de una diferencia sobre medidas antidumping adoptadas por los Estados Unidos. La cuesti贸n se examin贸 en una reuni贸n del 脫rgano de Soluci贸n de Diferencias (OSD) de la OMC celebrada el 9 de agosto.鈥

Junto con los buenos oficios, la conciliaci贸n y la mediaci贸n, las consultas son el principal instrumento no judicial/diplom谩tico del sistema de soluci贸n de diferencias, que permiten que las partes esclarezcan los hechos del asunto y las alegaciones del reclamante, disipando posiblemente los equ铆vocos en cuanto a la naturaleza real de la medida en litigio.

En el concierto actual del comercio mundial, no hay un solo d铆a en que no nos encontremos con alg煤n comunicado de prensa, en el cual uno o m谩s miembros de los 148 pa铆ses que conforman la OMC denuncie las dificultades en el logro de consensos superadores del actual estancamiento.

O no haya solicitado la celebraci贸n de consultas, en el marco del sistema de soluci贸n de diferencias de la OMC en relaci贸n con los derechos de salvaguardia impuestos por los Estados Unidos a las importaciones de productos.

Las amenazas de la globalizaci贸n

Es indudable que el horizonte del tiempo atrae, pero tambi茅n amenaza. S贸lo donde hay una amenaza futura, surge la aspiraci贸n al poder; pues 茅ste ha de asegurar el futuro. Puesto que en definitiva se trata de poner en jaque el ilimitado futuro, las guerras comerciales (eufemismo del control de materias primas) contin煤an con m谩s voracidad que nunca.

Pero, las guerras comerciales, m谩s tarde o m谩s temprano conducen al choque entre naciones o entre grupos de naciones -no es algo nuevo-, al punto que a veces deriva en conflicto b茅lico.

La amnesia de algunos no nos debe hacer olvidar a todos, que, en nuestro continente, sucedi贸 un episodio que a煤n hoy arrastramos, muchas veces reflejado en el 谩mbito de la dial茅ctica y la ret贸rica de algunos dirigentes andinos.

La historia nos recuerda que, en los or铆genes de la Guerra del Pac铆fico en 1879 entre Chile, Bolivia y Per煤, se origin贸 un conflicto laboral de obreros chilenos que trabajaban en las salitreras bolivianos sobre la Costa del Pac铆fico.

El inter茅s estrat茅gico chileno se proyectaba en la expansi贸n de su frontera norte precisamente en el 谩rea de las salitreras, fuente valiosa y primitiva de abono org谩nico para sus yermas tierras andinas. El resultado fue que Bolivia perdi贸 su salida al mar y Per煤, la provincia de Arica.

Cien a帽os despu茅s, las guerras comerciales contin煤an.

La disponibilidad de fuentes energ茅ticas es determinante para el crecimiento y el desarrollo del capitalismo. Las guerras desatadas sobre los territorios de Afganist谩n e Irak tienen un alto componente geopol铆tico que es la disponibilidad del petr贸leo en cantidad y calidad para las potencias hegem贸nicas del norte.

No debemos olvidar que Asia Central dispone del 64% de las reservas mundiales del crudo. Mientras tanto Ir谩n y Venezuela esperan su turno en la amenaza y la complicidad del cipayismo interno.

Tampoco deber铆amos olvidar que nuestro continente posee una de las reservas naturales de agua dulce m谩s importante para el futuro de la humanidad.

No est谩 claro hacia donde encamina su rumbo el sistema de comercio internacional, pero deber铆amos estar muy atentos, ya que detr谩s de estas negociaciones, detr谩s de estas guerras, se ocultan los verdaderos intereses de las multinacionales, depredadores sin alma de las materias primas y fuentes energ茅ticas de los pa铆ses pobres y dependientes.

La otra visi贸n de la crisis

Hoy, el comercio abarca todos los temas que est谩n en la OMC desde su nacimiento, por ejemplo, el derecho de propiedad intelectual, servicios, inversiones, compras de los Estados. Incluye adem谩s distintos tipos de temas como la incorporaci贸n de la agricultura que no estaba en el espacio de negociaci贸n de la posguerra en temas comerciales.

Est谩 claro que la crisis econ贸mica-comercial, son fen贸menos inevitables por cuanto su causa principal radica en la propia esencia del r茅gimen capitalista y ellas mismas son una manifestaci贸n de las contradicciones del sistema, lo que defini贸 Karl Marx como su contradicci贸n econ贸mica fundamental, la contradicci贸n entre el car谩cter social de la producci贸n y el car谩cter privado de la apropiaci贸n capitalista.

Es decir, las contradicciones inherentes al modo capitalista de producci贸n provocan la aparici贸n tarde o temprano de un cumulo de crisis, econ贸micas o comerciales que act煤an como una forma de ajuste violento de los desequilibrios existentes, y constituyen un mecanismo de autorregulaci贸n del sistema que convierte a las crisis como algo inevitable.

Durante muchos a帽os, los te贸ricos defensores del sistema capitalista -en los cuales est谩n inmersos la mayor铆a de los intelectuales de estas organizaciones- se empe帽aron en ignorar el car谩cter inevitable de las crisis. Pero la realidad no se puede ocultar eternamente y se impone, a tal punto que ya todos reconocen el 鈥渃ar谩cter c铆clico鈥 (cada vez m谩s frecuente) de la econom铆a capitalista.

Sin embargo, son muy pocos los que reconocen que las crisis son una enfermedad cr贸nica del capitalismo y que, por lo tanto, su desaparici贸n s贸lo es posible con la desaparici贸n de este sistema.

La teor铆a econ贸mica de Marx aporta dos conclusiones fundamentales en relaci贸n a las crisis econ贸micas: en primer lugar, que 茅stas surgen del mismo desarrollo del capitalismo, como una soluci贸n a las desproporciones que inevitablemente se reproducen como consecuencia del patr贸n de acumulaci贸n del sistema y, por lo tanto, son inevitables.

En segundo lugar y derivado de lo antedicho, mientras exista el capitalismo, existir谩n las crisis econ贸micas, sin importar las medidas que tomen los organismos internacionales o los gobiernos para tratar de evitarlas. Por lo tanto, estas s贸lo desaparecer谩n cuando el capitalismo no exista.

Asistimos al vergonzoso espect谩culo del capitalismo neoliberal; y no se puede limitar hoy simplemente a la crisis del multilateralismo, es algo que viene de larga data. En los 煤ltimos a帽os, como consecuencia de estas pol铆ticas y de esta orientaci贸n neoliberal, hemos visto emerger algunos fen贸menos nefastos relacionados con la globalizaci贸n, al promover pol铆ticas de liberalizaci贸n y libre comercio para defender las finanzas, la propiedad y las inversiones, en desmedro de los derechos de los seres humanos.

Sin embargo, la crisis capitalista emerge en toda su dimensi贸n, cuando los centros financieros, sus bolsas de valores suben o bajan en el gran casino planetario de las finanzas, cuando el engranaje del comercio mundial se engripa en sus propias contradicciones.

Pero matar de hambre a m谩s de 900 millones de habitantes, condenar al desempleo y la precariedad al 80% del planeta, dejar sin agua al 45% de la poblaci贸n mundial, derretir los polos, negar auxilio a los ni帽os y migrantes en las fronteras o costas del Mediterr谩neo, acabar con los 谩rboles, o destruir la selva amaz贸nica, ya no es suficientemente rentable para 200 o 300 empresas multinacionales.

La ignominia del 芦茅xito禄 capitalista queda manifestada en un pu帽ado de 26 multimillonarios, el 1% m谩s rico de la poblaci贸n mundial, que se reparti贸 el 82% de la riqueza mundial generada durante 2018, mientras el 50% m谩s pobre 鈥3.700 millones de personas鈥 no se benefici贸 en lo m谩s m铆nimo. La econom铆a mundial transcurre en el campo de batalla de la globalizaci贸n capitalista, con m谩s factores de incertidumbre, o al menos m谩s relevantes, que los que hab铆a al empezar el a帽o.

Desde la Uni贸n Europea, desde el Fondo Monetario Internacional, desde los centros financieros, los expertos en econom铆a advierten de que est谩 en ciernes una nueva crisis econ贸mica. Lo 煤nico que no parecen saber a煤n los expertos es el alcance de la nueva crisis.

Por su parte la OMC, seg煤n el Bar贸metro sobre el Comercio de Mercanc铆as, publicado el 15 de agosto, se帽ala que el crecimiento de los vol煤menes del comercio mundial de mercanc铆as permanecer谩 鈥渄茅bil鈥 en el tercer trimestre de 2019. Mientras tanto, el 鈥減ir贸mano proteccionista鈥 de la Casa Blanca en una nueva ocurrencia tuitera amenaza una vez m谩s con irse de la OMC鈥 o comprar Groenlandia.

*Analista uruguayo acreditado en ONU-Ginebra, asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE,聽www.estrategia.la)

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