Jul 12 2020
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CulturaOpini贸n

La pandemia de la desinformaci贸n y la manipulaci贸n

El problema no es que todos puedan opinar. Ese es un derecho inalienable. Lo que no es un derecho es la impunidad para mentir, a descargar un torrente interminable de fake news, mentiras, falsedades. Y menos que en nombre de la libertad de prensa ejerzan un escandaloso libertinaje para desinformar irresponsablemente, montados en campa帽as de terrorismo medi谩tico. No, no existe tal 鈥渓ibertad鈥 para contagiar la muerte.

Los 鈥減eriodistas鈥 de los medios hegem贸nicos vociferan contra quienes no comulgan con sus intereses (y, sobre todo los de sus patrones); insisten en silenciar a veces y otras en difamar a sus contradictores, ocultar toda informaci贸n que pueda exponer a la luz p煤blica los negociados (e inclusive los delitos) de sus patrones. Y repiten las mismas dosis de veneno los mismos, ampliado.Desinformaci贸n: la otra pandemia - Pie de P谩gina

Es f谩cil autocatalogarse como 鈥減eriodista鈥: hoy cualquiera que hable o escriba en un medio se considera como tal, cualquiera que tenga un blog (con mucho o pocos 鈥渕e gusta鈥) dice entrar en esa categor铆a y/o profesi贸n.

Pero son meros operadores propagand铆sticos al servicio de los grandes conglomerados econ贸micos unos, de las estrategias de los poderes hegem贸nicos otros, en esta guerra de cuarta o quinta generaci贸n, donde la principal arma en esta 茅poca de la posverdad, es imponer imaginarios colectivos.

Sus armas son el sensacionalismo, enfoques sesgados, omisi贸n de la realidad por alineaci贸n pol铆tica, para tratar de imponer su realidades virtuales. Lo triste es que el p煤blico tiende a dar mayor credibilidad a las fake news que a sus desmentidas. Son tiempos de infodemia, de circulaci贸n permanente de informaciones falsas tendientes a aumentar el p谩nico, que se propaga m谩s r谩pidamente que el Covid-19.

Curas milagrosas, teor铆as conspirativas, cat谩strofes inminentes, viralizadas por las redes sociales y difundidas como ciertas por los medios, las fake news (es decir, las mentiras) circulan y se reproducen al mismo paso que el Covid-19. Se explota la incertidumbre, los miedos, pero tambi茅n se expone la manipulaci贸n de intereses pol铆ticos. Ha resurgido un floreciente mercado de la informaci贸n falsa.

Los diversos temas relativos a la pandemia son tratados en la mayor铆a de los medios como una cuesti贸n binaria, por el s铆 o por el no. Los medios hegem贸nicos 鈥搚, lamentablemente tambi茅n algunos alternativos- se dedican a banalizar todo.

Come ajo, bebe alcohol, el virus se transmite por las l铆neas 5G鈥 Estas y algunas otras falsedades corren por internet, la televisi贸n, las redes sociales. La informaci贸n falsa y poco fiable se propaga de forma viral hasta el punto de estar poniendo en riesgo muchas vidas.

La crisis del COVID-19 dispara la 'pandemia de la desinformaci贸n'Tambi茅n es el nido donde proliferan los estafadores. Los da帽os que produce la desinformaci贸n y que son siempre muy severos contra el tejido social todo, ocurran donde ocurran. Este fen贸meno de la desinformaci贸n est谩 poniendo en riesgo vidas, ya que hay personas con s铆ntomas de estar enfermos por el coronavirus que prueban remedios no comprobados con la esperanza de 芦curarse禄 a s铆 mismos.

Los estudios del Observatorio en Comunicaci贸n y Democracia confirman que las fake news catastr贸ficas calaron mucho m谩s en los adultos que en los menores. Bueno, en los menores de 30 (e incluso de 50) a帽os, que saben que el virus, al menos hasta ahora, se llev贸 al 99% de personas mayores de 70 a帽os.

Entonces, esta relajaci贸n que se muestra por ejemplo en Europa, quiz谩s muestre el ego铆smo de los 鈥渏贸venes鈥, que saben que muy dif铆cilmente ellos mueran de coronavirus, aunque 聽pueden contagiar a sus聽padres o abuelos. Los m谩s asustados son los mayores de 70 a帽os, aunque esta gente 鈥搈e recuerda Iv谩n Gonz谩lez- padeci贸 hambre y terror, casi reci茅n nacida la posguerra mundial.

Crisis/oportunidad

El virus del Covid-19 es nuestro enemigo, estamos todos en guerra contra 茅l. Pero toda crisis trae aparejada una oportunidad. En este caso la de ver que este modelo de desarrollo, basado en la expoliaci贸n de la naturaleza, est谩 llegando a su fin, y cambiar el mismo es un problema de supervivencia para aquellos que sobrevivan (驴sobrevivamos?) al coronavirus.Coronavirus e informaci贸n: un ni帽o de 5 a帽os ciego y otros ...

驴Ser谩 el inicio de un nuevo ciclo hist贸rico, una ventana para el cambio de 茅poca y de civilizaci贸n, con justicia social, ambiental? Hay fuerzas, sobre todo desde el abajo que se mueven, que quieren, luchan, necesitan el cambio. Pero otras fuerzas que 鈥揹e la mano de la imposici贸n de imaginarios colectivos- crean una falsa dicotom铆a entre econom铆a y la vida y comenzaron optando por el negacionismo.

La mayor parte de la poblaci贸n mundial vive en situaciones de riesgo, y la pandemia聽 muestra que los gobiernos ya no pueden argumentar que no existe forma de prepararse para las emergencias sanitarias, de forma que 茅stas no se conviertan en problemas sociales.

Certezas, se buscan

Hay una creciente demanda de soluciones, de certezas, por parte de la poblaci贸n y, en general, los gobiernos cojean casi siempre por el lado de la informaci贸n y la comunicaci贸n. El modo obsesivo de adquirir informaci贸n es una forma de tranquilizarse, de controlar un entorno que se ha convertido en hostil y ca贸tico, se帽ala Ernesto Calvo, profesor de Gobierno y Pol铆tica en la Universidad de Maryland.

隆Pensar que cuando recibi贸 el Premio Nobel de Literatura, en 1976, Gabriel Garc铆a M谩rquez dijo que el periodismo era el mejor oficio del mundo! (Sin dudas lo era en aquellas 茅pocas de teletipos, pre-internet y medios cartelizados).

La verosimilitud de las noticias falsas se potencia por la inquietud y (a veces desesperaci贸n) p煤blica y de la falta de informaci贸n cient铆fica: de c贸mo son los procesos de los tratamientos, las curas, los kits de diagn贸stico, las medidas de distanciamiento social. Y hay personas, incluso gobernantes, que se aprovechan del desconocimiento general y hasta promueven medicamentos que no curan el coronavirus, pero que pueden constituir un buen negocio.

Interior detecta 200 casos de desinformaci贸n grave durante la ...En tiempos de pandemia aument贸 el consumo de noticias, sobre todo de la TV. Las personas conf铆an m谩s en los medios y su cobertura sobre Covid-19 que en los pol铆ticos (los acusan de desinformar). Va en aumento el temor a la desinformaci贸n, las famosas noticias falsas, y declaran que se dan m谩s en Facebook y WhatsApp que en otras aplicaciones. La desconfianza campea en todas partes, tambi茅n en la red.

Guy Berger, director de Pol铆ticas y Estrategias sobre Comunicaci贸n e Informaci贸n de la Unesco, se帽ala que en un momento de grandes temores, incertidumbres e inc贸gnitas, existe un terreno f茅rtil para que las fabricaciones florezcan y crezcan. El gran riesgo es que cualquier falsedad que gane fuerza puede anular聽la importancia de un conjunto de hechos verdaderos.

Algunas personas creen, err贸neamente, que los j贸venes o los afrodescendientes son inmunes (todo con un tono racista o xen贸fobo), o que aquellos que viven en climas c谩lidos o pa铆ses donde el verano est谩 en camino, no tienen que preocuparse demasiado. La consecuencia probable de estas mentiras es que podr铆a provocar m谩s muertes prematuras.

Esta pandemia ha dejado a la vista el esqueleto del sistema y ya resulta imposible disimular las intenciones detr谩s de las supuestas medidas de gobiernos autoritarios para hacer frente a la crisis y resulta triste comprobar c贸mo algunos profesionales, incluso de impecable reputaci贸n, caen en esos juegos de malabar pol铆tico y terminan apoyando a los gobernantes m谩s corruptos, de la mano de una prensa c贸mplice y complaciente.

A nuestras sociedades las han callado con el fantasma del contagio, los pueblos viven callados, temerosos. Fantasma que, aun siendo real, ha terminado por convertirse en un parapeto tras el cual se perpetra toda clase de delitos, como los de negociar cr茅ditos con el Fondo Monetario Internacional que impedir谩n siquiera imaginar un futuro.

Y a los ciudadanos les queda verter su frustraci贸n en las redes sociales, en una catarsis inocua para sus planes de dominaci贸n de las estructuras del Estado, redes que, de todos modos, ya est谩n cooptadas desde hace tiempo.

La glosolalia

Opiniones de Gabriel Andrade: La glosolalia es irracional, pero no ...Los motivos para difundir desinformaci贸n son muchos e incluyen objetivos pol铆ticos, autopromoci贸n y atraer la atenci贸n como parte de alg煤n modelo de negocio. Quienes lo hacen, juegan con las emociones, los miedos, los prejuicios y la ignorancia.

Podr铆a parecer extra帽o que los gobernantes de pa铆ses tan importantes como Estados Unidos o Brasil hayan intentado rebajar sistem谩ticamente la importancia de la actual pandemia o incluso negarla, interpret谩ndola 聽como una ocasi贸n de afianzar un liderazgo, y como oportunidad para restringir la libertad pol铆tica, en el caso de un proyecto autoritario.

Un bot贸n de muestra: la china Alibaba es la mayor empresa de ventas por internet del mundo, ofreciendo ventas de persona a persona, de firmas a personas, y entre firmas, con un alcance verdaderamente global. Su nueva campa帽a internacional de ventas es la de ofrecer nuevos modelos de ata煤des: simples, con almohadas de organd铆, con crestones bordados, todos acolchados y con una s谩bana haciendo juego.

Boaventura聽 de Sousa Santos se帽ala que para qui茅n, como Donald Trump, Jair Bolsonaro o Matteo Salvini, est谩 acostumbrado a la glosolalia, la irrupci贸n de lo real es una ruina, porque impone la b煤squeda urgente de discursos que puedan coordinar un significado-acci贸n com煤n.Populismo y glosolalia 鈥 Otras miradas

Se llama glosolalia a la vocalizaci贸n fluida de s铆labas sin significado comprensible alguno. En algunas creencias religiosas como el pentecostalismo, donde a esta pr谩ctica se le conoce como don de lenguas, a tales sonidos se los considera un lenguaje divino desconocido al hablante.

Durante la pandemia, el sistema tecnocient铆fico no s贸lo no ha sido tocado, sino que ha demostrado su poder铆o de otra manera: la conjunci贸n del miedo y el orden tecnocient铆fico ha mostrado toda su potencia, mientras los medios hegem贸nicos de comunicaci贸n hablan de la inminente sociedad de la vigilancia.

En 1603, William Shakespeare pon铆a en boca de Hamlet estas palabras: Nada tiene mejor apariencia que la falsedad.

 

*Periodista y comunic贸logo uruguayo. Mag铆ster en Integraci贸n. Fundador de Telesur. Preside la Fundaci贸n para la Integraci贸n Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la) y susrysurtv.

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