Ago 27 2015
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Cultura

La pobreza mental de la horda occidental

¬ŅDebi√©ramos extra√Īarnos de que la inmensa mayor√≠a de la poblaci√≥n del imperio occidental,¬† es decir, Estados Unidos y Europa finalmente han llegado a pensar de la misma manera? Un intelecto¬† masivo cuidadosamente¬† dise√Īado por el Gran Poder ¬ŅCu√°les son los instrumentos de la docilidad mental que han logrado un √©xito¬† tan grande que ni siquiera los grandes dictadores del pasado so√Īaron? ¬ŅC√≥mo el poder finalmente¬† ha logrado la absoluta obediencia y servilidad de la masa?

Las escuelas y universidades que imparten la educaci√≥n¬† est√°n llenas de profesores mediocres,¬† sometidos o productos de la misma receta intelectual. La prensa o medios de comunicaci√≥n, en los que¬† se concentran periodistas y analistas cobardes y¬† serviles, repite fielmente¬† la narrativa oficial. Representantes¬† pol√≠ticos manejados por el¬† gran dinero. Consejeros, sacerdotes y sic√≥logos pertrechados con una sofisticada metodolog√≠a¬† destinada a¬† recuperar al desviado.¬† El resultado es que en la ‚Äúgran democracia¬† occidental‚ÄĚ, que hay que exportar a punta de ca√Ī√≥n a otras partes del mundo si no la quieren , la gente¬† se ha tragado el credo de la libertad, la ilusi√≥n de que esta en control,¬† de que puede elegir y decidir y que vive en la civilizaci√≥n¬† mas grande del mundo.¬† De lo que no se dan cuenta es que el grado de¬† conformidad al que han llegado es mucho mayor de lo que las novelas de ciencia ficci√≥n del siglo pasado hab√≠an imaginado.

La replicaci√≥n¬† mental esta disponible para los menos civilizados a trav√©s de innumerables escuelas ‚Äúinternacionales‚ÄĚ,¬† iglesias cristianas, ‚Äúinstituciones culturales‚ÄĚ, la industria del entretenimiento¬† y los ONG (organizaciones no gubernamentales). Pa√≠ses con culturas milenarias como China, Jap√≥n, India o Ir√°n, por ejemplo,¬† no han logrado escapar a la influencia¬† de la ‚Äúgrandeza del occidente‚ÄĚ.¬† Los hijos son adoctrinados por las universidades,¬† las fuerzas armadas, los expertos, los consejeros¬† y¬† los¬† predicadores¬† que exportan la buena nueva imperial¬† a los cuatro vientos. Esta buena nueva no es el conocimiento multifac√©tico y multicultural o la¬† filosof√≠a y teor√≠a critica de la tradici√≥n filos√≥fica, sino una bien calculada dosis de adoctrinamiento refinada y mejorada a trav√©s de siglos de colonialismo e imperialismo.¬† manipulacion

Ahora, dice el escritor Andre Vltchek, el Imperio sabe extremadamente bien como manipular la mente,¬† extraer todas las riquezas naturales indiscriminadamente¬† de acuerdo a sus intereses y, mas encima,¬† las victimas tienen que¬† agradecerles¬† por construir edificios administrativos, ferrocarriles y carreteras para transportar sus productos a las metr√≥polis. En lugar de motivar el pensamiento independiente, de revolucionar el pensamiento mismo, la gente¬† queda a merced de una camisa de fuerza intelectual. La independencia mental¬† es vilificada, desestimada¬† y empeque√Īecida. Los rebeldes son marcados como anarquistas¬† y r√°pidamente clasificados como anti sociales y desempleados. La mediocridad y sumisi√≥n son promovidas¬† por un complejo sistema de propaganda y espect√°culos manejados por la industria corporativa de las noticias¬† que pasan por cultura.

Lo que vemos y escuchamos en la televisión, los periódicos, las revistas, las redes sociales, en el trabajo o en el café son clichés y  lugares comunes que evitan por todos los medios posibles  los problemas reales,  poniendo todo el esfuerzo en una comunicación que patéticamente no comunica nada.

Finalmente el occidente se ha encontrado con el ‚ÄúUltimo Hombre‚ÄĚ que anunciaba Nietzsche. Sonriente, orgulloso manejando el auto ultimo modelo, poseedor de todo tipo de aparatos electr√≥nicos, viviendo en ‚Äúsuper size houses‚ÄĚ, lleno de confianza y ego√≠smo.¬† Una vida reaccionaria que elige la felicidad a¬† la acci√≥n,¬† la pasividad narc√≥tica a la b√ļsqueda de un fin.¬† Una criatura¬† apat√©tica, sin pasi√≥n ni compromisos, sin sue√Īos ni ideales. Su √ļnica aspiraci√≥n es¬† ganarse la vida, sentirse satisfecho y evitar cualquier sacrificio. La felicidad es consumir y la pol√≠tica es conformismo pasivo.¬† ¬ŅNo es este el modelo ideal de la sociedad occidental?¬† Un¬† conformista compulsivo¬† sujeto a la manipulaci√≥n infinita del mercado, disociado de los otros, sin mayor consideraci√≥n por sus semejantes cuya √ļnica¬† auto-valoraci√≥n depende de cuantos deseos pueda satisfacer.¬† Y en el fondo, ir√≥nicamente, se siente miserable, descontento con su trabajo y su vida. No es de extra√Īar que la venta de sedativos, anti depresivos¬† y ‚Äúdrogas‚ÄĚ haya llegado a niveles sin precedencia. Solo los desordenes de ansiedad¬† en EEUU, por ejemplo,¬† alcanzaban ya, a finales de la decada, a un 18% de la poblaci√≥n, con un costo de 42 billones al a√Īo, seg√ļn¬† la ‚ÄúAnxiety and Depresi√≥n Association of America‚ÄĚ.

depresionMuchos dictadores ya hab√≠an tratado de producir¬† una horda social¬† obediente y aparentemente feliz, pero sin resultado. El imperio occidental, sin lugar a dudas, lo ha logrado. Ha reemplazado al ser humano con un humano reciclado de acuerdo con su propio modelo.¬† Un humano¬† con un pensamiento estandarizado. Nos asombramos de la adoctrinacion de los talibanes, alkaida o¬† ISIL.¬† El imperio es mucho mas efectivo. No es solo una cuesti√≥n de l√≥gica o filosof√≠a, como dice Vitchek,¬† sino de miles de percepciones, dogmas y¬† codes¬† con el prop√≥sito de mantener a la gente fuera de la realidad y del pensamiento independiente.¬† Las acciones y¬† los trucos¬† son sucios, pero transparentes. Si son aceptados por millones y millones es por que son repetidos infinitamente. Pascal dec√≠a que ‚Äúsi todos los d√≠as me arrodillo y rezo, finalmente creer√©‚ÄĚ.

El anhelo humano de crear una mejor, apacible¬† y mas benevolente sociedad¬† no se encuentra en la narrativa diaria del imperio.¬† Sus victimas a trav√©s del mundo son bombardeadas, asesinadas, explotadas y humilladas¬† diariamente y los ciudadanos de Europa, Israel¬† y EEUU, en lugar de rebelarse ante estos cr√≠menes, reclaman protecci√≥n frente a las respuestas de las victimas¬† y a la ola migratoria que ellos mismos han desatado.¬† El ‚Äúterror‚ÄĚ se les viene encima.¬† El orden mundial que el imperio promueve¬† es racista, brutal¬† y etnocentrico y los ciudadanos del imperio idioticamente todav√≠a creen que ellos son tolerantes y progresistas. Con esta mentalidad auto replicante no hay¬† mucha¬† esperanza de un porvenir diferente en estos pa√≠ses¬†¬† ¬ŅC√≥mo podr√≠an surgir narrativas¬† distintas¬† si la mentalidad en existencia es¬† producto de la narrativa oficial?¬† Por supuesto siempre hay aquellos que escapan a la garra imperial‚Ķ¬† Galeano, Pinter,¬†¬† Enrique Dussel , Chomsky, Saramago, Zizek para nombrar solo unos pocos.¬† Algunos de ellos ya se han ido,¬† pero otros quedan. Detr√°s de estos rostros visibles hay innumerables hombres y mujeres que denuncian y luchan en contra¬† de la garra del halc√≥n.¬† Estos son los que se reh√ļsan¬† quemar los libros y cancelar el pensamiento. Pero, todav√≠a no son¬† suficientes.

El sentimiento de rebeli√≥n nace de la opresi√≥n.¬† Entonces, si no es aqu√≠,¬† en el imperio, tendr√° que ser donde las victimas viven.¬† Am√©rica del Sur, √Āfrica,¬† el Medio Oriente y de cualquier lugar en donde el¬† imperio intervenga. Am√©rica del Sur ha empezado ya a dar los primeros pasos para sacudirse del apret√≥n imperial. Que contin√ļe caminando es una cuesti√≥n que todav√≠a esta por verse. No olvidemos que los vasallos siempre est√°n al acecho.

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