Jun 15 2019
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CulturaPolítica

La temible cruzada del gobierno estadounidense contra Julian Assange y Chelsea Manning

 

‚ÄúEl Congreso no podr√° hacer ninguna ley (‚Ķ) que limite la libertad de expresi√≥n, ni la libertad de prensa‚ÄĚ. As√≠ lo indica la Primera Enmienda de la Constituci√≥n de Estados Unidos. Sin embargo, por primera vez, un editor est√° siendo procesado en virtud de la Ley de Espionaje, que data de la Primera Guerra Mundial. Julian Assange, cofundador del sitio web de denuncia WikiLeaks, podr√≠a enfrentar una condena de hasta 170 a√Īos de prisi√≥n en caso de ser extraditado a Estados Unidos desde el Reino Unido.

El caso podr√≠a asestar un gran golpe a la libertad de prensa en Estados Unidos. EU acus√≥ formalmente a Assange por primera vez en abril de este a√Īo, por el delito de intentar ayudar a un informante del Ej√©rcito estadounidense a ingresar a un sistema inform√°tico militar, delito por el cual Assange podr√≠a enfrentar hasta cinco a√Īos de prisi√≥n.

M√°s adelante, el 23 de mayo, el Departamento de Justicia emiti√≥ una acusaci√≥n adicional, en la que se sumaron 17 cargos m√°s, por violar la Ley de Espionaje. Los nuevos cargos, seg√ļn escribi√≥ el comit√© editorial del peri√≥dico The New York Times el d√≠a en que se anunciaron, ‚Äúpodr√≠an tener un efecto escalofriante sobre el periodismo estadounidense tal como se ha ejercido durante generaciones. Est√° dirigido directamente al coraz√≥n de la Primera Enmienda‚ÄĚ.

El periódico The New York Times fue una de las varias organizaciones de prensa en asociarse con la plataforma web de denuncia en la publicación de material que se brindaba de forma anónima. Desde su lanzamiento en 2007, WikiLeaks demostró ser una fuente confiable de evidencia documental crítica en torno a actividades ilícitas empresariales y gubernamentales.

En 2007, WikiLeaks public√≥ un manual secreto de la c√°rcel de la Bah√≠a de Guant√°namo, escrito en 2003, que conten√≠a instrucciones para que los guardias les negaran a los prisioneros el acceso al Cor√°n y a las visitas de la Cruz Roja para ‚Äúexplotar la desorientaci√≥n y la desorganizaci√≥n que siente un detenido reci√©n llegado‚ÄĚ; esto constituye una violaci√≥n de la legislaci√≥n internacional acerca de los derechos humanos. No mucho despu√©s, el Centro de Contrainteligencia del Ej√©rcito estadounidense elabor√≥ un documento secreto ‚Äďposteriormente filtrado y publicado por WikiLeaks‚Äď donde se calificaba a la web de denuncia como ‚Äúuna potencial amenaza a la protecci√≥n de las fuerzas, las operaciones de contrainsurgencia, la seguridad operacional y de seguridad de la informaci√≥n del Ej√©rcito de Estados Unidos‚ÄĚ.

En abril de 2010, WikiLeaks salt√≥ a la primera plana de la prensa internacional cuando hizo p√ļblico un video en el que se muestra un ataque y masacre indiscriminada de civiles en Bagdad. El video fue grabado el 12 de julio de 2007 por un helic√≥ptero militar estadounidense de combate Apache e incluye el audio de las transmisiones de radio militares.

Dos empleados de la agencia de noticias Reuters ‚Äďel periodista iraqu√≠ Namir Noor-Eldeen y su chofer, Saeed Chmagh‚Äď murieron en el ataque, junto con al menos otras ocho personas. Dos ni√Īos resultaron gravemente heridos. Las transmisiones de radio muestran no solo la absoluta insensibilidad de los soldados, que se r√≠en e insultan mientras matan, sino tambi√©n el estricto procedimiento que siguen, donde se aseguran de que todos sus ataques est√©n claramente autorizados por su cadena de mando.Resultado de imagen para Namir Noor-Eldeen

Reuters había solicitado en reiteradas ocasiones información al Pentágono sobre la muerte de sus dos empleados, pero no había recibido nada. Fueron necesarios un denunciante valiente y WikiLeaks para revelar el horror del ataque del helicóptero, una clara prueba en video de un posible crimen de guerra.

El denunciante fue finalmente identificado como el soldado Bradley Manning. Manning fue encarcelado en r√©gimen de aislamiento, en condiciones que Naciones Unidas describi√≥ como equiparables a la tortura. Luego fue juzgado y condenado. Inmediatamente despu√©s de recibir una condena de 35 a√Īos de prisi√≥n, Manning anunci√≥ una transici√≥n de g√©nero y cambi√≥ su nombre a Chelsea. El presidente Barack Obama finalmente conmut√≥ su sentencia y Manning fue liberada en mayo de 2017.

No obstante, su calvario no había terminado. En febrero de 2019 la convocaron a comparecer ante un gran jurado para declarar sobre WikiLeaks y Julian Assange. Ella afirmó que ya había dado testimonio completo ante el tribunal militar que cursó su juicio en 2013, por lo que se negó a declarar de nuevo. Por ello, la encarcelaron durante dos meses. A continuación, la convocaron para testificar ante un segundo gran jurado. Por negarse a declarar una vez más, permanece encarcelada desde el 16 de mayo.

En cuanto a Julian Assange, desde el a√Īo 2012 estuvo viviendo en la Embajada de Ecuador en Londres, donde le hab√≠an dado asilo pol√≠tico. Assange huy√≥ a la embajada porque tem√≠a ser extraditado a Estados Unidos. El pasado 11 de abril, las autoridades brit√°nicas ingresaron a la embajada y lo arrestaron por la fuerza. Ahora est√° cumpliendo una sentencia de 50 semanas de prisi√≥n por violar los t√©rminos de su libertad condicional en otro caso aparte.

Nils Melzer, relator especial de Naciones Unidas sobre la tortura, afirm√≥ tras visitar a Assange en la prisi√≥n brit√°nica donde se encuentra recluido: ‚ÄúEl se√Īor Assange muestra todos los s√≠ntomas de una persona que ha estado expuesta a la tortura psicol√≥gica durante un per√≠odo prolongado de tiempo‚ÄĚ. Julian Assange no pudo comparecer en su audiencia judicial m√°s reciente debido a problemas de salud.

Ben Wizner, director del Proyecto de Discurso, Privacidad y Tecnolog√≠a de la Uni√≥n Estadounidense por las Libertades Civiles, afirm√≥ acerca de la nueva acusaci√≥n: ‚ÄúPor primera vez en la historia de nuestro pa√≠s, el gobierno ha presentado cargos penales contra un editor por la publicaci√≥n de informaci√≥n veraz. Esta es una escalada extraordinaria de los ataques del gobierno de Trump contra el periodismo, y un ataque directo contra la Primera Enmienda‚ÄĚ.

*Directores de Democracy Now!

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