Abr 27 2017
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Cultura

La Tupac Amaru y Milagro Sala: Construcci贸n, Comunidad, Cultura

Visitamos a Milagro Sala en el penal donde la parlamentaria del Mercosur est谩 privada de su libertad. Muchos organismos internacionales la consideran una presa pol铆tica y han reclamado al gobierno argentino por su liberaci贸n. Milagro Sala es la l铆der del m谩s importante movimiento social de una de las provincias m谩s pobres de Argentina. La pregunta que nos hac铆amos en el avi贸n era c贸mo podr铆amos abordar la visita desde la perspectiva cultural.

Cuenta la leyenda que la l铆der del movimiento social Tupac Amaru de la provincia norte帽a de Jujuy, Milagro Sala, se encontr贸 por primera vez con el entonces presidente argentino N茅stor Kirchner en un aeropuerto. El encuentro fue fugaz, ni siquiera llegaron a sentarse. El presidente le ofreci贸 asistencia social para acompa帽ar el trabajo del movimiento en ayuda a los sectores m谩s castigados por la reciente crisis argentina. Sala le dijo que no necesitaba planes de ayuda sino trabajo. Kirchner le respondi贸 que para poder incorporarlos como trabajadores ten铆an que constituir cooperativas y sumarse como proveedores en la obra p煤blica.

Cuenta la leyenda que en dos d铆as las cooperativas estaban constituidas.Imagen relacionada

La organizaci贸n barrial Tupac Amaru naci贸 a fines de los a帽os 鈥90 como consecuencia de la falta de trabajo, los problemas de vivienda, salud, educaci贸n, la miseria y la discriminaci贸n que mucho de sufr铆an en la provincia de Jujuy. Comenzaron con comedores comunitarios o Copas de Leche, para acercar alimentos a los m谩s necesitados.

Jujuy es una de las provincias con mayor nivel de pobreza de Argentina.

Comprendieron que lo fundamental era organizar el trabajo, porque a la vez garantizaba el ingreso digno permit铆a construir viviendas para miles de familias que no ten铆an un techo o viv铆an en condiciones de extrema precariedad.

La construcci贸n fue, con el tiempo, mucho m谩s que viviendas. La construcci贸n de un barrio devino comunidad.

Un conjunto de casas construidas y vendidas en el marco de una relaci贸n puramente capitalista donde juegan tierra, salario, costo, precio y mercado puede tener una identidad arquitect贸nica e incluso reunir entre sus habitantes a grupos similares. Sin embargo, cuando el desarrollo de ese conjunto implica un movimiento colectivo que integra el trabajo digno, la soluci贸n a problemas centrales de la vida (vivienda, salud, educaci贸n, esparcimiento) y la construcci贸n de un actor social m谩s all谩 de la acci贸n individual, se construye comunidad. Este fue el caso del barrio de La Tupac.

La comunidad no es el barrio, no es la escuela, no son las personas. La comunidad es un espacio simb贸lico y material que fue clave para revertir los efeResultado de imagen para milagro sala presactos devastadores de las mareas neoliberales del mundo. Donde el eje fue lo individual, el nombre propio como dador de sentido y la inexistencia de la relaci贸n entre lo p煤blico y lo com煤n, la comunidad impuso un sentido arrolladoramente contrario.

La comunidad se construye (nunca mejor usado el t茅rmino) en el encuentro, en la b煤squeda de un inter茅s colectivo, en la generaci贸n del sentido que otorga el nombre de la organizaci贸n y en la comprensi贸n de que lo p煤blico es propio. Esa comunidad, que trabaja en la construcci贸n pero tambi茅n corta el pasto en la plaza o cuida los espacios comunes, se convierte en identidad cuando el nombre de la organizaci贸n se hace propio, cuando cada uno dice 鈥渟oy tupaquero鈥, cuando las propuestas de comunidad se internalizan como propios deseos y cuando el lenguaje se transforma y comienza a referir a un universo simb贸lico m谩s rico, novedoso y complejo.

Esa reconstrucci贸n identitaria permite la recuperaci贸n colectiva de las tradiciones culturales que aquel de marginaci贸n urbana y discriminaci贸n hab铆a arrasado. Reaparecen hablas, lenguas, pr谩cticas, artes, rituales que hab铆an sido olvidados, ocultados o borrados de la conciencia. De este modo el proceso no solo implica el trabajo digno, la vivienda familiar justa, la salud necesaria y la educaci贸n deseable, sino tambi茅n el encuentro de los iguales, de aquellos que dejaron de ser 鈥渓os nadies鈥 de quienes hablaba Galeano.

Resultado de imagen para milagro sala tupac amaruLa reconstrucci贸n cultural sirve a la fortaleza de una comunidad. Porque ese conjunto de valores, identidades y deseos permiten que se puedan pensar tambi茅n como iguales a otros. No es casual que el barrio se llame, ir贸nicamente, el 鈥渃antri鈥 de la Tupac, en relaci贸n con el uso de la voz sajona 鈥渃ountry鈥 que se usa para los barrios cerrados de las clases pudientes. He ah铆 una forma auto percepci贸n que funciona justamente en el orden de la cultura, que funciona como una 茅tica 鈥搉uestra comunidad puede ser igual que cualquiera- pero tambi茅n como un desaf铆o. Esto es posible porque aquel sujeto colectivo super贸 la identidad b谩sica del 谩mbito laboral y se integr贸 en una comunidad con una cultura compartida.

De este modo pudo incorporar a sus pr谩cticas rituales ancestrales, para los que se construy贸 el Templo Kalasasaya, y llevar a cabo la marcha de los pueblos originarios, al mismo tiempo que recuperar la pr谩ctica de la artesan铆a tradicional, como incorporar a los espacios comunes las figuras de los dinosaurios o los duendes, ajenos a las viejas tradiciones pero parte de una construcci贸n cultural que est谩 en proceso y no es en una mera folklorizaci贸n de la vida aut贸ctona. A este proceso le seguir谩 la dimensi贸n social de los derechos pol铆ticos, la democratizaci贸n de la palabra y la reivindicaci贸n de la igualdad de g茅nero y la diversidad sexual.

Esta fue un proceso en el que trabajo, construcci贸n, comunidad, identidad y cultura fueron todos y uno en el tiempo.

Estuvimos en el barrio de la Tupac el mi茅rcoles 19 de abril. Vimos la devastaci贸n de un proyecto. Vimos el pasto crecido, los mu帽ecos de la plaza rotos, la pileta comunitaria vac铆a, sin bombas, arrasada. Vimos la piezas del templo pintarrajeadas, intervenidas por nombres que solo dicen, 鈥渁c谩 estuve yo鈥, dando cuenta del borramiento de lo colectivo. La impudicia de lo individual mancillando el valor de la cultura sagrada con un aerosol que pone fechas a lo que se propone trascendente.Resultado de imagen para milagro sala tupac amaru

驴C贸mo se logr贸 en tan poco tiempo arrasar con el poder potente de la comunidad cultural?

Eliminando el trabajo.

Me apropio (indebidamente) de los conceptos de labor y trabajo que bien utilizaba Hanna Arendt, para pensar en la relaci贸n entre trabajo y cultura a partir del caso de la Tupac. El trabajo no est谩 solamente destinado a la satisfacci贸n de aquello que llamamos necesidades b谩sicas (pensando en un hombre que ya no es s贸lo cazador recolector). El trabajo es un eslab贸n esencial en la cadena de comunidad, identidad y cultura de un colectivo. La labor es la mera acci贸n para satisfacer aquellas necesidades. El trabajo articula, la labor provee.

Al quitarles el trabajo en las cooperativas, que sosten铆an la construcci贸n pero tambi茅n espacios de salud, educaci贸n, deportes y cultura, desarmaron el sost茅n b谩sico de esta gran comunidad cultural. Como un castillo de naipes, golpeando en la base, voltearon el universo simb贸lico, a la vez que abrieron las puertas a los discriminadores, a los violentos y a la polic铆a brava a borrar toda huella identitaria.

Para que una comunidad sea capaz de interactuar socialmente, ya sea influyendo, ense帽ando, colaborando con otros, participando pol铆ticamente, es central la construcci贸n cultural, pues es a partir de ella que valores y deseos emergen, crecen, cobran vida, visibilidad y se comparten. Y cuando esto ocurre, el colectivo se convierte en un actor con potencia para disputar poder, porque no solo ejerce resistencia, sino que es portador de un conjunto de valores que pueden proyectarse hacia una totalidad.

Quitando el trabajo creativo y subsumiendo a los marginados urbanos nuevamente en labores y planes sociales, el poder de los pocos logra invisibilizar nuevamente las batallas de los muchos nadies. Haber apresado a Milagro Sala y otras mujeres de la Tupac era el primer paso para poder pegar en la base de esta construcci贸n que lleva m谩s de 15 a帽os. Con el golpe que as铆 dieron a la cultura de la comunidad se impide su reproducci贸n, su crecimiento y su comunicaci贸n con los otros. Su participaci贸n en el orden de lo pol铆tico y de la discusi贸n del poder.

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