Ago 9 2020
398 lecturas

Opini贸nPol铆tica

La Unidad Popular en Chile: a 50 a帽os de su triunfo electoral

 

No hab铆a quien no tuviera un ejemplar resumido, en versi贸n escrita o en 鈥渃omic鈥 para que no hubiera quien no lo entendiera. Luis Advis y Segio Ortega crearon una versi贸n musical, El Canto al Programa, interpretada por el popular grupo Intillimani, que el pueblo cantaba junto con Venceremos y La Canci贸n del Poder Popular en un ambiente festivo de eventos culturales masivos.

Adem谩s de responder a las necesidades b谩sicas de la poblaci贸n, como lo hab铆an hecho anteriores frentes populares, este Programa se dirig铆a tambi茅n a las ra铆ces de los problemas: el capitalismo, el imperialismo, los monopolios, los recursos b谩sicos en manos extranjeras y la concentraci贸n de la propiedad de la tierra. La clase obrera estaba unida y apoyada por la peque帽a burgues铆a. No hab铆a centro de trabajo o poblaci贸n donde no hubiera un Comit茅 de la UP que llevara el liderazgo organizativo de la campa帽a.

El 4 de Septiembre de 1970, la izquierda marxista, los Socialdem贸cratas, los Cristianos por el Socialismo, y sectores progresistas independientes, unieron fuerzas alrededor del Programa de la UP, superando a las dos fuerzas contendientes, la DC y el Partido Nacional (PN). El triunfo de Allende representaba la primera elecci贸n libre de un marxista comprometido con una transformaci贸n fundamental del orden vigente dentro del marco legal existente.

Si bien Allende hab铆a sido el candidato m谩s votado con 36,6% de votos, no equiparaba la suma de la de sus聽 contrincantes que no tardaron en aliarse entre s铆 y con el gobierno estadounidense, formando una poderos铆sima fuerza contra-revolucionaria.

En su Discurso de la Victoria desde los balcones de la Federaci贸n de Estudiantes de Chile, Allende afirm贸 que el triunfo era de los trabajadores, haciendo un llamado a los Comit茅s de Unidad Popular (CUP) a mantenerse vigilantes respecto a las tareas para poner en marcha al pa铆s y hacer cumplir el Programa. Concluy贸 diciendo: 鈥淎 la lealtad de Uds., responder茅 con la lealtad de un gobernante del pueblo; con la lealtad del Compa帽ero Presidente鈥 (1970). Y lo cumpli贸 siempre.

De acuerdo con la Constituci贸n, la candidatura ganadora deb铆a ser ratificada por el Congreso dominado por la oposici贸n, que aunque supuestamente democr谩tica, se torn贸 golpista gozando de amplio financiamiento por parte de los EU.

Los intereses de las transnacionales estadounidenses, estaban en juego, por lo que el Presidente Nixon orden贸 a la Agencia Central de Inteligencia impedir la ratificaci贸n de Allende. 脡sta emple贸 su arsenal habitual, incluida la guerra psicol贸gica, la presi贸n econ贸mico-financiera, los sobornos, e incluso orquest贸 un primer intento de Golpe de Estado con el secuestro que concluy贸 en asesinato del General constitucionalista, Ren茅 Schneider.

Chile no ten铆a una historia vinculada al asesinato pol铆tico, por lo que el repudio a esta acci贸n abominable perme贸 al Parlamento, que decidi贸, el 4 de Noviembre de 1970, ratificar el triunfo de Allende, no sin antes imponer un Estatuto de Garant铆as Constitucionales.

Esto no signific贸 que disminuyeran los afanes anti-democr谩ticos ni que la clase trabajadora se consolidara como fuerza dominante. La UP recurri贸 entonces al fortalecimiento de la consciencia de clase y a la unidad de los trabajadores, as铆 como tambi茅n a forjar una coexistencia con los sectores de clase media dentro de la oposici贸n.

La fuerza real del gobierno de Salvador Allende se encontraba en el apoyo de los trabajadores donde la correlaci贸n de fuerzas a su favor en elecciones sindicales, cerca del 70% de los votos, era muy superior a las del proceso electoral.

Allende entend铆a al Socialismo como una forma perfeccionada de la democracia, principio inspirador de la V铆a Chilena hacia el Socialismo.鈥淟a democracia pol铆tica es infecunda en la hora actual, la democracia econ贸mica y social es un imperativo鈥 (1943). La UP reconoc铆a que el socialismo no significaba ruptura de la democracia y del Estado de derecho, sino su plena realizaci贸n al no renunciar a su car谩cter revolucionario, poni茅ndola al servicio de las masas y de la lucha de clases.

La revoluci贸n latinoamericana… deber谩 ser, adem谩s de anti-imperialista y anti-feudal, democr谩tica, a fin de que la sientan, compartan y comprendan las masas ciudadanas. Deber谩 ser profundamente humana, al preocuparse de la realidad de la vida opaca, gris, sin destino ni juventud del hombre com煤n latinoamericano, y darle un futuro de trabajo, salud y educaci贸n (1960).

La aut茅ntica democracia… no puede limitarse a la peri贸dica entrega de un mandato representativo. La democracia se vive, no se delega. Hacer vivir la democracia significa imponer las libertades sociales (1972).38 a帽os del golpe militar en Chile: El tr谩gico final de la 鈥渧铆a pac铆fica鈥

Si en lo econ贸mico tenemos como tarea la de realizar una pol铆tica de guerra, debemos tener conciencia de que en el campo pol铆tico hay que afianzar el poder de los trabajadores. Esta es la mayor garant铆a de la democracia, de la aut茅ntica libertad y del pluralismo. Es garant铆a de estabilidad y progreso para Chile. Es garant铆a de paz (1972b).

Al apelar a la democracia participativa, la UP resulta ser precursora de las pocas democracias directas que se han intentado en el Socialismo del Siglo XXI donde el poder constituyente no abandona la escena despu茅s de haber instituido el poder, sino que se mantiene activo, acompa帽ando y controlando al poder instituido, tomando decisiones y vigilando que estas se pongan en pr谩ctica.

Los cambios de orientaci贸n de la UP eran tan profundos y afectaban de tal modo al funcionamiento del sistema econ贸mico que actuar de acuerdo a un plan participativo y descentralizado, era imprescindible. Solo se lograr铆an resultados en lo econ贸mico, social y cultural controlando una parte importante de los excedentes generados. Para ello se constituy贸 una fuerte 谩rea de propiedad social y mixta con participaci贸n de los trabajadores en su gesti贸n.

En una primera fase, la estrategia consist铆a en disminuir las disparidades, incorporando masivamente a la La pol铆tica econ贸mica de Salvador Allende y la Unidad Popular (por ...poblaci贸n a los procesos de cambio por la v铆a de la participaci贸n popular, de un gran aumento del empleo y de un sustantivo aumento real de sueldos y salarios de los estratos de menores ingresos. En una segunda fase, otra parte del excedente pondr铆a en marcha la totalidad de la capacidad instalada sub-utilizada, y se emprender铆an nuevas estrategias de desarrollo, e inversi贸n en la expansi贸n de la econom铆a.

Entre las tareas inmediatas, se plante贸 la construcci贸n del 谩rea de propiedad social de la econom铆a con el objetivo de poder reemplazar el modo de producci贸n capitalista mediante un cambio cualitativo de las relaciones de propiedad y de producci贸n. Integrar un centro productivo al 谩rea social representaba un hecho absolutamente distinto al de un simple cambio de patr贸n.

Se iniciaba una transformaci贸n radical en las relaciones de trabajo y en el modelo organizativo, dignificando al hombre de trabajo y su labor creadora.La socializaci贸n traspasaba a los trabajadores y a la sociedad la capacidad de utilizar los medios de producci贸n en correspondencia a los intereses de la mayor铆a.

…la construcci贸n del 谩rea de propiedad social tiene un significado humano, pol铆tico y econ贸mico. Al incorporar grandes sectores del aparato productor a un sistema de propiedad colectiva, se pone fin a la explotaci贸n del trabajador, se crea un hondo sentimiento de solidaridad, se permite que el trabajo y el esfuerzo de cada uno formen parte del esfuerzo colectivo (Allende, 1971).

La ampliaci贸n del 谩rea social o bien se logr贸 sobre la base de negociaciones; de la apertura de un poder comprador estatal de acciones; y de intervenciones o requisiciones en caso de infracciones legales o de la necesidad de terminar con monopolios, fueran nacionales o for谩neos. El 谩rea social de la econom铆a se desarrollaba simult谩neamente con las 谩reas mixtas y privadas, respondiendo las dos primeras al plan acordado.

Trascendental para la historia de Chile y para la construcci贸n del 脕rea Social de la econom铆a fue recuperar la propiedad del cobre. La DC la hab铆a iniciado en el periodo anterior con los fracasados procesos de Chilenizaci贸n del Cobre y de Nacionalizaci贸n Pactada. A pocos d铆as del inicio de su mandato, en Diciembre de 1970, el Presidente envi贸 el Proyecto de Nacionalizaci贸n del Cobre al Congreso.

El mensaje que lo acompa帽aba denunciaba que las cuatro grandes empresas norteamericanas que hab铆an explotado en Chile estas riquezas, hab铆an obtenido de ellas en los 煤ltimos 60 a帽os, ganancias equivalentes al patrimonio nacional logrado en cuatrocientos a帽os. Adem谩s, 鈥渁firmaba enf谩ticamente que por tratarse de la principal riqueza b谩sica del pa铆s y porque su nacionalizaci贸n daba paso a la 鈥淪egunda Independencia Nacional鈥, la nacionalizaci贸n del cobre deb铆a estar consagrada no en una simple ley, sino en la Constituci贸n Chilena鈥. (Caputo/Galarce, 2020).

鈥淨uienes administran esta riqueza y quienes la extraen de la tierra, tienen en sus manos no solo su propio destino o su propio bienestar, sino que el destino y el bienestar de todos los chilenos鈥 (Allende, 1971).

Tras un prolongado debate, el 11 de julio de 1971, la Reforma Constitucional sobre la Nacionalizaci贸n del Cobre fue aprobada por unanimidad en el Congreso. Aunque la oposici贸n estaba consciente que se estaba dando un espaldarazo a Allende, hubo de reconocer que la medida contaba con una gran apoyo, incluyendo en sectores de la Democracia Cristiana.

Los trabajadores del cobre no ser谩n due帽os de las minas para beneficio exclusivo de ellos, son due帽os de las minas en cuanto las minas les pertenecen al pueblo, y los trabajadores del cobre forman parte del pueblo, y los trabajadores del cobre tienen que entender, lo saben y lo van a vivir, que el esfuerzo de ellos estar谩 destinado a hacer posible que cambie la vida del ni帽o y la mujer chilena, que el esfuerzo de ellos y el cobre estar谩n destinados al progreso de la patria, y al sudar trabajando el fondo de la mina est谩n haci茅ndolo por un Chile distinto, por una sociedad nueva, por el camino que abrimos hacia el socialismo.

Compa帽eros mineros, trabajadores duros del rojo metal: una vez m谩s debo recordarles que el cobre es el sueldo de Chile, as铆 como la tierra es su pan (1971b).

Al determinar las indemnizaciones a las empresas estadounidenses, a modo de reparaci贸n hist贸rica y de acuerdo con la norma constitucional aprobada, se dedujeron las utilidades m谩s all谩 de las normales desde 1955. Las apelaciones de las compa帽铆as estadounidenses no se dejaron esperar. La Administraci贸n Nixon orquest贸 un boicot internacional e incluso provoc贸 una baja sustancial en los precios del cobre al poner en el mercado sus reservas estrat茅gicas.

A esto se sum贸 el boicot, las huelgas, los sabotajes y las infundadas acusaciones de mala administraci贸n desde la oposici贸n. A pesar de todo ello, se logr贸 un aumento de la producci贸n. David Silberman, el Gerente General de Chuquicamata, hasta ahora 鈥渄esaparecido鈥 por la Dictadura, como tantos otros, lo ilustraba diciendo: 鈥淟a conclusi贸n es una sola: cifras m谩s, cifras menos, problemas m谩s, problemas menos, los chilenos se la han podido. La nacionalizaci贸n es un 茅xito, pese a quien pese鈥 (Lawner et all, 2008).

La gesta heroica en el cobre chileno se vio truncada por la Dictadura y los Gobiernos de la Concertaci贸n que entre tantos otros cr铆menes, contraviniendo a la Resoluci贸n de Naciones Unidas de 1962 respecto a la soberan铆a permanente sobre los recursos naturales, y a contracorriente de los intereses del pueblo chileno, desnacionalizaron la mayor parte del 鈥渟ueldo de Chile鈥.

El gran desaf铆o para la UP consist铆a en avanzar hacia el socialismo siendo que s贸lo se hab铆a conquistado el Poder Ejecutivo. La oposici贸n parlamentaria usaba todos los medios posibles para frenar al Programa de la UP, incluyendo acusaciones constitucionales contra los miembros del gabinete y bloqueo de los presupuestos. El apoyo electoral a la UP creci贸 en las elecciones locales de abril de 1971 pasando del 36 al 49% en tan solo cinco meses y en Marzo de 1973, en elecciones parlamentarias, con 43,4% de los votos, a pesar del acoso permanente que paralizaba al pa铆s.

La UP buscaba cambiar la correlaci贸n de fuerzas en el Congreso para poder aprobar una Nueva Constituci贸n que hiciera posible los proyectos revolucionarios.

-El Congreso elabora la institucionalidad legal, y as铆 regula el orden social dentro del cual se arraiga; por eso durante m谩s de un siglo ha sido m谩s sensible a los intereses de los poderosos que al sufrimiento del pueblo.

-El pueblo de Chile est谩 conquistando el poder pol铆tico sin verse obligado a usar las armas. Avanza en el camino de su liberaci贸n social sin haber debido combatir contra un r茅gimen desp贸tico o dictatorial, sino contra las limitaciones de una democracia liberal.

-Someteremos a la voluntad soberana del pueblo la necesidad de reemplazar la actual Constituci贸n de fundamento liberal, por una Constituci贸n de orientaci贸n socialista. Y el sistema bicameral existente por una C谩mara 脷nica (Allende, 1973).

Tampoco faltaron discrepancias en el seno de la UP. El PS al que se uni贸 el Movimiento de Izquierda El MIR y la estrategia revolucionaria en Chile - VenceremosRevolucionaria (MIR) que no formaba parte de la UP, planteaba la necesidad de destruir la institucionalidad vigente calific谩ndola de Estado Burgu茅s. Allende se opuso vigorosamente argumentando que el poder de la burgues铆a no se alojaba en las instituciones -que m谩s que destruidas deb铆an ser modificadas- sino que en su poder econ贸mico.

El PS no aceptaba los ritmos pol铆ticos que el proceso demandaba, exigiendo 鈥渁vanzar sin transar鈥 con pol铆ticas p煤blicas que iban m谩s all谩 de las capacidades legales y pol铆ticas que maniataban a la UP, y con movilizaciones sociales que aumentaban la polarizaci贸n. El Partido Comunista apoyaba a los 贸rganos de Poder Popular (trabajadores y pobladores organizados) entendi茅ndolos como un poder integrado al gobierno, antagonizando al MIR que lo consideraba un poder independiente y alternativo al 鈥淓stado burgu茅s鈥.

El Partido Socialista tampoco aceptaba la ampliaci贸n de la base pol铆tica abri茅ndose al ala izquierda de la DC, fundamentalmente seguidores de la Teolog铆a de la Liberaci贸n. Por el contrario, avalaban las pr谩cticas violentas del MIR que provocaban a la derecha.

Ante el aumento del poder electoral de la UP y su restricto apego al r茅gimen legal, la alianza DC-PN intensific贸 la pol铆tica confrontacional y comenz贸 la conspiraci贸n en busca de una salida militar. El vac铆o en la estrategia pol铆tica-militar de la UP, redujo progresivamente su capacidad de defensa鈥.

El ataque a la casa presidencial con el apoyo entusiasta de Washington, result贸 en la muerte del Presidente, en la destrucci贸n del Estado que Allende hab铆a defendido con todas sus energ铆as, y en el nacimiento de un nuevo Estado dictatorial liderado por el General traidor, Augusto Pinochet, basado en el terror, la tortura, y el desmantelamiento de todo programa revolucionario.

Ir贸nicamente, Pinochet, sin consulta ni oposici贸n alguna, proclam贸 la Constituci贸n de 1980, vigente hasta el d铆a de hoy. Los gobiernos 鈥渄emocr谩ticos鈥 que lo sucedieron a partir de 1990, nunca tuvieron la intenci贸n de cambiarla a favor del pueblo. Aun hoy, en que al pueblo Chileno se lo busca apaciguar con una nueva f贸rmula para el cambio Constitucional, esta no resulta ser m谩s que un nuevo enga帽o antidemocr谩tico iniciado por la derecha en el poder ejecutivo y secundado por la ex-Concertaci贸n desde el parlamento.

El pueblo chileno se encuentra en un dilema en que no puede permitirse cumplir los deseos de la derecha rechazando el plebiscito, pero tampoco puede permitir un cambio para que no cambie nada.

Solo nos queda la fuerza del pueblo chileno y el ejemplo de Allende y la UP que hasta el d铆a de hoy ilusionana los movimientos progresistas en el mundo. El legado hist贸rico de Allende es el de un hombre que luch贸 junto al pueblo, y que no lo abandon贸 jam谩s, as铆 como tampoco abandon贸 sus compromisos con el mandato popular. Sus 煤ltimas palabras, en La Moneda en llamas, lo atestiguan.

-Trabajadores de mi patria: …Siempre estar茅 junto a ustedes鈥.La historia es nuestra y la hacen los pueblos (1973b).

Referencias:

Allende, Salvador, (1943, 25 de octubre).聽 Discurso de Homenaje al Triunfo del Frente Popular,聽 (Modak, Frida coord.), Salvador Allende, Pensamiento y acci贸n, CLACSO 2008. http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/coedicion/modak/

Allende, (1960, 27 de julio). Cuba y la revoluci贸n latinoamericana, (Modak, Frida coord.), Salvador Allende, Pensamiento y acci贸n, CLACSO 2008. http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/coedicion/modak/

Allende, (1970, 5 de septiembre).聽 Discurso de la Victoria, (Patricio Quiroga ed) Obras escogidas (1970-1973) Editorial Cr铆tica. 1989.

Allende, Salvador (1971, 21 de mayo). Primer Mensaje del Presidente Allende ante el Congreso Pleno (Patricio Quiroga ed) Obras escogidas (1970-1973) Editorial Cr铆tica 1989.

Allende, (1971b, 11 de julio) En el D铆a de la Nacionalizaci贸n del Cobre, (Patricio Quiroga ed) Obras escogidas (1970-1973) Editorial Cr铆tica 1989.

Allende, Salvador, (1972, 21 de mayo) Mensaje del Presidente Allende Ante el Congreso Pleno, Talleres Gr谩ficos Servicio de Prisiones.

Allende, Salvador, (1972b, 3 de Noviembre). Cuenta al pueblo al cumplirse dos a帽os de Gobierno.

(Martner, Gonzalo compil.) Salvador Allende Obras Escogidas, Centro Estudios Pol铆ticos Sim贸n Bolivar y Fundaci贸n Salvador Allende, Editores 1992

Allende, Salvador, (1973, 21 de mayo). Tercer Mensaje Presidencial (Patricio Quiroga ed) Obras escogidas (1970-1973) Editorial Cr铆tica 1989.

Allende, (1973b, 11 de septiembre). Las 脷ltimas Palabras, (Patricio Quiroga ed) Obras escogidas (1970-1973) Editorial Cr铆tica. 1989.

Caputo, Orlandoy Graciela Galarce, (2020,13 de julio). A los 49 a帽os de la Nacionalizaci贸n del Cobre, Le Monde Diplomatique, Edici贸n Chilena. https://www.lemondediplomatique.cl/a-los-49-anos-de-la-nacionalizacion-del-cobre-por-orlando-caputo-y-graciela.html

Lawner, Miguel, et all, (2008). La Nacionalizaci贸n del Cobre, Salvador Allende, Presencia en la Ausencia, Lom Ediciones

 

* Cientista social, particip贸 en el gobierno de Salvador Allende. Ense帽贸 en la Universidad de Columbia de Nueva York. Exfuncionaria de Naciones Unidas. Es docente, consultora internacional y publica notas sobre Am茅rica Latina. Nota distribuida por el Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE,聽www.estrategia.la)

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario