Jul 26 2016
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Pol铆tica

La visi贸n de Gabriel Boric: El renacer de la Izquierda en Chile

 

El diputado independiente por la Regi贸n de Magallanes Gabriel Boric Font (30), l铆der del Movimiento Autonomista chileno, se juega por la unidad de la Izquierda, reivindica los derechos de las regiones frente al centralismo y afirma que a la izquierda chilena emergente le falta imaginaci贸n para superar su tendencia a desarrollar identidades cerradas. Sin embargo, percibe ahora una mayor disposici贸n de esos sectores para relevar los aspectos que los unen por sobre aquellos que los separan.

Boric opina que la pol铆tica debe hacerse de manera m谩s horizontal y unida a los movimientos sociales, usando las nuevas tecnolog铆as de la informaci贸n y comunicaci贸n, para enfrentar desaf铆os como los que plantea el feminismo聽o el tema medioambiental. Considera que esos son asuntos prioritarios para la construcci贸n program谩tica actual.

El ex presidente de la Fech (2002) cree que el movimiento social mejor constituido -por su amplitud, influencia y logros-, es el estudiantil. Afirma que la contradicci贸n m谩s aguda de la sociedad chilena se da hoy entre mercado y democracia, teniendo como ejes las luchas por la salud, la educaci贸n, la vivienda y la previsi贸n, que fueron derechos sociales garantizados por el Estado.

Define el autonomismo como una corriente que propicia actores pol铆ticos representados a trav茅s de una democracia radical, concebida como una pr谩ctica de autorrepresentaci贸n de organizaciones sociales y pol铆ticas. Afirma que la corriente autonomista proviene de una larga tradici贸n que incluye al MIR, La Surda y la concepci贸n libertaria y latinoamericanista del PS.ch gabiel boric2

-Desafios para la izquierda

-鈥淣os ha faltado capacidad pol铆tica -reflexiona Gabriel Boric- para construir propuestas destinadas a superar el modelo neoliberal. No obstante, despu茅s de a帽os de dispersi贸n, fraccionamientos y m煤ltiples identidades, hoy percibo mayor voluntad de los grupos de Izquierda para encontrar puntos de entendimiento confrontando ideas. Anteriores experiencias, como el Juntos Podemos o candidaturas presidenciales como las de Marcel Claude y Jorge Arrate, se diluyeron despu茅s de las elecciones. Son hechos aleccionadores de lo que no debemos repetir.

Para constituirnos en alternativa es necesario colocar el bien com煤n por sobre lo que nos divide. Somos parte de una posta de muchos luchadores sociales que nos antecedieron en el siglo XX. Pero en el siglo XXI hay que entender la pol铆tica de manera distinta. Partiendo por construir nuestra propuesta en estrecha relaci贸n con los movimientos sociales. En forma mucho m谩s horizontal y haci茅ndonos cargo de nuevas realidades, como las tecnolog铆as de la comunicaci贸n, o desaf铆os que para la Izquierda tradicional estaban en segundo o tercer plano, como las demandas feministas o medioambientales, que son hoy una prioridad en la construcci贸n program谩tica.

Se est谩 produciendo una recomposici贸n del tejido social que todav铆a no se consolida. Se expresa en movimientos regionalistas, socioambientales, feministas, agrupaciones por la diversidad sexual, en los trabajadores que est谩n fuera de las organizaciones sindicales tradicionales, o en el movimiento estudiantil. Este ha logrado convocar a una multiplicidad de actores sociales y familias en sus movilizaciones.

Estos procesos de articulaci贸n demoran a帽os y no podemos caer en la ansiedad del presente, de lo inmediato, pensando solo en la dimensi贸n electoral de la pol铆tica. Ahora hay un pueblo m谩s informado y consciente de sus derechos. Este es el caldo de cultivo para el crecimiento de organizaciones m谩s potentes. En resumen: soy optimista respecto al futuro de nuestra Izquierda鈥.

-驴Cu谩l es el desaf铆o mayor de esta nueva Izquierda?

-鈥淓vitar que la fragmentaci贸n se consolide, trabajando una unidad pol铆tica y program谩tica. Si logramos generar confianza mutua en torno a una propuesta, lograremos la adhesi贸n popular para enfrentar los problemas que afectan a las mayor铆as. Por ejemplo, la segregaci贸n urbana, la mala calidad de la salud p煤blica y de la educaci贸n comunal, la imposici贸n de centrales hidroel茅ctricas o de proyectos mineros que afectan a las comunidades o la defensa de nuestro escaso patrimonio industrial, como sucedi贸 en Tom茅 con la f谩brica de pa帽os Bellavista. Si logramos responder unidos a estos problemas, nos convertiremos en una alternativa real de poder. Esto significa un di谩logo permanente al interior de una fuerza social que sea capaz de defender los procesos que se est谩n impulsando desde abajo.

El Movimiento Autonomista necesita un espacio de encuentro pero tenemos claro que el camino propio no es posible, que debemos converger con mucha gente que no ve una alternativa en los partidos tradicionales; y con grupos emergentes con los cuales nuestras diferencias no son mayores que las que tenemos al interior de nuestra propia organizaci贸n鈥.

ch gabiel boric1聽-驴Cu谩l es la esencia del autonomismo?

-鈥淓l autonomismo se origina en una larga tradici贸n, a la que aportan el MIR, La Surda y originalmente el Partido Socialista con su concepci贸n latinoamercanista y libertaria. La Izquierda universal trat贸 de construir un mundo nuevo y termin贸 estableciendo reg铆menes autoritarios. Estos reemplazaron una opresi贸n por otra. En cambio, proponemos una democracia radical, que est谩 muy lejos de lo que hoy se entiende por 鈥渄emocracia鈥 en Chile, reducida solo al acto de votar. No entendemos la pol铆tica como una delegaci贸n de representatividad, sino como la acci贸n de sectores sociales que por s铆 mismos se toman la pol铆tica a trav茅s de una pr谩ctica democr谩tica permanente, realizada sin suplantar a las organizaciones sociales.

Lo electoral no debe ser la 煤nica referencia que define si estamos o no unidos en la Izquierda. La unidad tiene que darse en torno a trabajos concretos y en luchas sociales. El movimiento estudiantil es el espacio donde mejor viene forj谩ndose esta unidad. La debemos proyectar en el mediano plazo a todas las luchas, a trav茅s de pr谩cticas concretas, como la defensa del patrimonio de Valpara铆so, la descentralizaci贸n de las regiones, la lucha estudiantil, la formaci贸n de sindicatos o las demandas de viviendas, como en el caso del Movimiento de Pobladores Ukamau.

En este sentido es esperanzadora la Primaria Ciudadana de Valpara铆so. Un proceso levantado sin recursos, con alta participaci贸n e impulsado por un amplio arco de fuerzas, que han logrado mantenerse unidas. Es un tremendo logro no solo para el movimiento autonomista, sino tambi茅n para todas las fuerzas de Izquierda que nos planteamos como alternativa a la Nueva Mayor铆a, a la derecha y al empresariado鈥.

-驴C贸mo ha sido su experiencia parlamentaria?

-鈥淢i participaci贸n en el Congreso me ha ayudado a saber en qu茅 no debo convertirme. Me recuerda de d贸nde vengo y por qu茅 estoy ac谩. Es muy importante mantener distancia de la casta parlamentaria y entender que el Congreso es una instituci贸n que reproduce el car谩cter elitista de la pol铆tica. No pierdo de vista que nuestro principal trabajo es contribuir a la organizaci贸n de sectores excluidos, aunque no pretendo representarlos ni digo que yo tenga incidencia significativa en los procesos de formaci贸n de leyes.

Chile est谩 despolitizado y la labor parlamentaria tiene una l贸gica clientelar. Hemos decidido remar contra esa corriente, asumiendo los costos electorales que se derivan de esto. Las organizaciones sociales est谩n acostumbradas a que el diputado entregue premios para rifas u otros beneficios. Nosotros hemos marcado un l铆mite duro con esas pr谩cticas. En Magallanes apoyamos a los no vinculados a la pol铆tica oficial: trabajadores de empresas privadas, movimiento estudiantil, ambientalistas o al mundo del arte y la cultura popular, usados hasta ahora solo como 鈥榬ostros鈥 de campa帽as pol铆ticas. En comunidad tambi茅n trabajamos temas como el uso de la energ铆a limpia o las pol铆ticas de desarrollo industrial de la regi贸n, excluyendo la instalaci贸n de salmoneras o la explotaci贸n indiscriminada de recursos naturales. Queremos un modelo regional de desarrollo que beneficie a toda la comunidad, no solo a los grandes capitalistas鈥.

聽-驴C贸mo se expresan hoy los conflictos sociales en el pa铆s?ch represion estudiantes

-鈥淓l sector tradicional de los trabajadores es muy corporativo. La principal demanda de la ANEF y la CUT sigue siendo el reajuste del sector p煤blico y la fijaci贸n del salario m铆nimo. Debemos recuperar la capacidad de organizaci贸n sindical de los trabajadores, que hoy apenas alcanza a cerca del 13%, y entender que sus luchas deben darse m谩s all谩 de cada empresa. Hoy todo el sector bancario debiera apoyar la huelga de los trabajadores del BCI, por ejemplo.

Es cada vez menos frecuente la idea del trabajador asociada a un casco y martillo. Existe una creciente industrializaci贸n del conocimiento y aparecen nuevas demandas de los trabajadores. Negar la contradicci贸n existente entre capital y trabajo, es absurdo pero hoy es mucho m谩s visible la contradicci贸n entre mercado y democracia. El mercado ha venido secuestrando cada una de las esferas de la vida en sociedad, mercantilizando espacios que antes se consideraban derechos sociales. El individualismo radical tiene expresiones muy violentas en la salud, la educaci贸n o las pensiones, que degradan las condiciones de vida de las personas.

Un modelo como el actual no es sostenible en el tiempo. Pero ante la propuesta de 鈥榟umanizar鈥 el capitalismo, que se cumpla la promesa de Lagos de crecer con igualdad, muchos otros pensamos que hay que cambiar el car谩cter mismo del modelo. Por eso nos enfrentamos a la presidenta Bachelet y sus reformas, que se visten de social dem贸cratas pero en la pr谩ctica buscan consolidar el libre mercado.

Esas contradicciones se expresan en la vida diaria de las clases populares o medias, que no tienen dinero para postular a una vivienda, que deben pagar arriendos de 400 mil pesos o m谩s; en adultos mayores con pensiones de miseria, y en familias que no tienen dinero para costear salud o educaci贸n. Para resolver esos problemas tenemos que convocar a sectores populares y medios a reemplazar este sistema que es contrario a la naturaleza humana. Eso no va a ocurrir de la noche a la ma帽ana porque es un desaf铆o de mediano o largo plazo. Pero debemos avanzar hacia all谩. Que el movimiento estudiantil haya resistido los embates del poder durante once a帽os, que la demanda de nueva Constituci贸n deje de ser el reclamo marginal de un sector ilustrado de la sociedad, que el rechazo a las AFP sea transversal, son logros importantes y crean condiciones para avanzar en la organizaci贸n del pueblo en defensa de sus derechos.

La mayor parte de nuestras discusiones se centran en lo que pasa en Santiago, y tenemos mucho que aprender de los movimientos regionales que se han levantado contra los procesos de modernizaci贸n capitalista. El reciente en Chilo茅 es el m谩s evidente, porque sin representaci贸n pol铆tica propia logr贸 levantar una reivindicaci贸n que estaba aislada. Esos movimientos sociales no se identifican con un partido pol铆tico en particular, o quiz谩 ni siquiera conoch gabiel boriccen la existencia las fuerzas alternativas de Izquierda. Son los sectores a los que tenemos que llegar. Lo que pas贸 en Chilo茅 pasa en muchos otros lugares: Caimanes, Puerto Natales o Ays茅n. Hay que abandonar la mirada centralista y pasar a una l贸gica m谩s integradora de la diversidad existente en el pa铆s鈥.

-驴La derecha y la Nueva Mayor铆a representan lo mismo?

-鈥淪on modos distintos de administrar el mismo modelo, por eso con ellos no hay espacio posible de alianzas. El chantaje de 鈥榥o hacerle el juego a la derecha鈥 es un discurso desgastado que no me compro. La Nueva Mayor铆a es esencialmente neoliberal. Hay mucha base del PS, el PC o la DC con la que es posible trabajar y debemos tender puentes hacia ellos en territorios o movimiento sociales, pero fuera de las desprestigiadas c煤pulas que los dirigen.

El proyecto de ley de reforma a la educaci贸n superior busca parchar un modelo que no funciona. No tiene la intenci贸n de fortalecer o reconstruir la educaci贸n p煤blica, sino moderar los excesos del mercado, humanizar los cr茅ditos, mantener la gratuidad v铆a becas, o prohibir el lucro en universidades para permitirlo en institutos profesionales y centros de formaci贸n t茅cnica鈥.

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 856, 22 de julio 2016.

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