Ene 27 2012
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Sociedad

Llueve sobre mojado en el Vaticano, y no es agua

El mundo parece haber dado una vuelta hacia atr√°s de siglos: aumentan las tasas de explotaci√≥n de los trabajadores, cunde el semialfabetismo entre los pol√≠ticos, la guerra ‚ÄĒo los asaltos en despoblado y poblados‚ÄĒ surge otra vez como recurso de pol√≠tica exterior, los intelectuales no logran dar con una teor√≠a que explique la historia contempor√°nea… y la Iglesia Cat√≥lica regresa a la corrupci√≥n pre luterana.| RIVERA WESTERBERG.

 

En Am√©rica ‚ÄĒsalvo los ciegos‚ÄĒ todos ven que por cada curita bueno y santo, no menos de tres o cuatro tienen amantes (de cualquier sexo), lucran de su pastoreo y alguno se dedica con entusiasmo a los ni√Īos. Y todos tambi√©n saben que la santa madre no es que haga la vista gorda, sencillamente hurt√≥ la venda de la Justicia, no para juzgar con imparcialidad sino para cubrir la luz de tanta insania.

 

El papado vuelve a ser como un arca gigantesca rumbo al desastre con sus bodegas lastradas de corruptela y fotograf√≠as de un banquero que cuelga de uno de los puentes romanos ‚ÄĒpara no mencionar (como en otras √©pocas) a un papa presuntamente envenenado a mediados del siglo XX.

 

Nada basta ni parece poco en el Estado secreto que ayer nom√°s se ¬ęhizo el tonto¬Ľ con los trenes de la muerte all√° en Polonia de la misma forma como se hab√≠a hecho el tonto ‚ÄĒy quiz√° se hace todav√≠a‚ÄĒ con los etnocidios americanos.

 

Los curas de voz pausada y todos con leve acento que en alguna academia de retórica aprendieron están otra vez, como en el siglo XVI con el trasero en el sartén: falsificación de facturas, por ejemplo, de los museos del Vaticano, sospechas de que Cáritas tiene enjuagues con los entes recolectores de limosnas, robos de mobiliario, vajilla y obras de arte en las casas pontificias, en fin, han salido a la luz.

 

Dicen que el papa se mostr√≥ triste, trist√≠simo, porque un diario (sin duda amarillista) haya descubierto la perdiz (tambien lo hizo un canal de TV italiano, LA7, que no es de Berlusconi). Lamentablemente no es invenci√≥n de un afebrado periodista en hora de cierre. Las denuncias fueron realizadas por un alto funcionario en un cargo clave para la curia: el ex secretario general de la Gobernaci√≥n del Vaticano, arzobispo Carlo Maria Vigan√≥ ‚ÄĒque debi√≥ irse, lo echaron, por la tremenda indignidad de decirlo.

 

La prensa¬† inform√≥ al comienzo que este poco sabroso banquete ‚ÄĒinvitaci√≥n de Vigano en forma de carta dirigida al papa teut√≥n en marzo de 2011, en la que denunciaba ‚Äúcorruptelas y privilegios‚ÄĚ (indebidos) de los que fue testigo desde que asumi√≥ la Secretar√≠a General del Governatorato, en julio de 2009.

 

Antes le hab√≠a escrito infructuosamente al secretario de Estado del Vaticano, Tarcisio Bertone para defender sus tareas al frente del Governatorato ‚ÄĒque controla concursos y adjudicaci√≥n de contratos de obras de la (¬Ņsanta?) sede.
Como no pod√≠a ser menos, un medio berlusconiano abri√≥ fuego contra el Vigan√≥, haciendose eco, o fomentando, una campa√Īa de desprestigio y amedrentamiento contra el prelado.

 

Vigan√≥ hab√≠a acusado al director de los Museos Vaticanos, monse√Īor Paolo Nicolini, de quien dijo que era persona ‚Äúvulgar y sin escr√ļpulos‚ÄĚ, que falsific√≥ facturas cuando estaba al frente de la Pontificia Universidad Lateranense, a la que caus√≥ un desfalco de 70 mil euros. Nicolini, adem√°s, tendr√≠a intereses en la sociedad SRI Group, que acumula incumplimientos hacia el Governatorato por al menos dos millones doscientos mil euros. ‚ÄúEl comportamiento de Nicolini adem√°s de representar una grave violaci√≥n de la justicia y de la caridad son perseguidos como delitos, tanto en el ordenamiento can√≥nico como en el civil‚ÄĚ.

 

‚ÄúEn caso de que no se proceda en su contra por v√≠a administrativa, considero mi deber proceder por v√≠a judicial‚ÄĚ, amenaz√≥ Vigan√≥, quien tambi√©n acus√≥ al responsable de las Villas Pontificias, Saverio Petrillo, de haber cubierto un robo en una de esas sedes.
Seg√ļn el peri¬ī√Īodico digital que destap√≥ la maloliente olla, Il Fatto Quotidiano, las denuncias presentadas por el prelado ocasionaron su remoci√≥n del Governatorato y su ‚Äúexilio‚ÄĚ en Estados Unidos, donde fue nombrado nuncio apost√≥lico.

 

Se√Īoras, se√Īores: esto reci√©n comienza.

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