Jul 12 2014
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Econom铆a

Los buitres y la postergada nueva arquitectura financiera regional

Argentina afronta nuevamente una extorsi贸n financiera sin precedentes. Los especuladores que compraron bonos de la deuda por 48 millones de d贸lares, lograron en Nueva York una sentencia de cobro por mil 500 millones. Este fraude retrata c贸mo funciona el capitalismo actual, sistema que empuja a nuestros pa铆ses a m谩s y m谩s padecimientos. Los buitres se disponen a repetir el mismo despojo que ya realizaron en otros lugares, como Per煤, y amenazan a toda la regi贸n.

Un fondo buitre es un fondo de capital de riesgo o fondo de inversi贸n libre que invierte en una deuda p煤blica de una entidad (o Estado) que se considera d茅bil o cercana a la quiebra, normalmente al 20% o al 30% de su valor nominal (su valor facial), y luego pleitear o 鈥渁pretar鈥 para lograr el pago del 100% de ese valor. En otras palabras, mediante la especulaci贸n financiera, los fondos buitres compran t铆tulos de deuda de los pa铆ses en situaci贸n econ贸mica dif铆cil a precio basura, para luego litigar en foros internacionales y ante instancias judiciales afines a sus intereses, e intentar cobrar la totalidad del valor de esos bonos.

El nombre -fondo buitre- es una met谩fora que compara a estos estafadores con los buitres, que sobrevuelan pacientemente esperando para lanzarse sobre los restos de una compa帽铆a que se debilite r谩pidamente; o, en el caso de las deudas soberanas, de un pa铆s deudor. Obviamente que ellos no quieren llamarse as铆, y los operadores de mercado los llaman distressed debt o 鈥渇ondo de situaciones especiales鈥 (special situations funds, en ingl茅s).

La presidenta argentina, Cristina Fern谩ndez de Kirchner, en ocasi贸n de una disputa con un fondo buitre que culmin贸 con el secuestro de la fragata Libertad en un puerto extranjero, afirm贸 que 鈥渓os buitres son las aves que comienzan a volar sobre los muertos; los fondos buitres聽sobrevuelan sobre pa铆ses endeudados y en default. Son depredadores sociales globales鈥. Al pueblo argentino le quieren imponer la misma confiscaci贸n que padecen los peque帽os deudores estadounidenses, los desalojados de viviendas de Espa帽a y los empobrecidos de Grecia, se帽ala el economista argentino Claudio Katz.

El objetivo es arrasar con el pa铆s y la obra de redistribuci贸n de la riqueza y solidaridad latino-caribe帽a realizada por los gobiernos Kirchner, postrarlo por hambre y desesperaci贸n, devolverlo al entreguismo de los gobiernos anteriores. Pero lo cierto es que ni a Washington le conviene que el juez estadounidense Thomas Griesa siente un precedente que puede desacreditar m谩s a煤n al sistema financiero internacional.

La concesi贸n de la justicia de EE.UU. a los requerimientos de los deudores altera toda la situaci贸n. Por un lado, y en lo inmediato, por representar un antecedente que podr铆a desembocar en la exigencia de pago completo e intereses por parte aquellos tenedores de bonos que no aceptaron canjes (alrededor de 15.000 millones de d贸lares), pero tambi茅n la posibilidad de impulsar nuevos reclamos por parte de acreedores que aceptaron una quita del 66,3% del valor nominal en renegociaciones anteriores.

聽Un poco de historia

La Suprema Corte de Estados Unidos resolvi贸 no dar lugar al pedido argentino para que se aboque al tema de los fondos buitres. De esa manera qued贸 a firme la sentencia del juez Thomas Griesa que orden贸 pagar 1.330 millones de d贸lares a un grupo de bonistas que no entraron en los canjes de 2005 y 2010. Se trata de un peque帽o grupo, parte de aquel 7,6% que no entraron en los canjes y que hicieron su reclamo ante la justicia estadounidense para que se les abone el 100% del valor nominal de los bonos.

Al mismo tiempo, tambi茅n autoriz贸 a los acreedores a embargar fondos del Estado argentino para cobrar dicha deuda. Un par de d铆as despu茅s, una Corte de Apelaciones de Nueva York, que hab铆a decidido una especie de medida cautelar por la cual no se pod铆an embargar bienes argentinos, decret贸 el fin de la medida que beneficiaba al pa铆s austral, de modo tal que los bienes argentinos en el exterior corren riesgo de ser embargados hasta que se cumpla con la sentencia de Griesa.fondos buitres y griesa

En esta crisis qued贸 claro c贸mo opera la justicia estadounidense, esa que muchos elogian como un ejemplo de independencia. No s贸lo Griesa, sino todos los magistrados que confirmaron el fallo demostraron su dependencia de Wall Street, protegiendo a los especialistas en estafas de alto riesgo y a los evasores de los para铆sos fiscales. Chocan con los gobiernos y organismos que pretenden regular su actividad al colocar al borde del abismo al mismo sistema financiero. Por esta raz贸n el propio FMI est谩 descontento con un dictamen que afecta los ajustes que monitorea, para refinanciar las deudas de los pa铆ses europeos colapsados por el socorro concedido a los bancos. La sentencia socava su proyecto de ordenar la quiebra de los Estados mediante normas de negociaci贸n mayoritaria con los acreedores.

El 30 de junio hubo un vencimiento con los bonistas que entraron en el canje. Ese monto se deb铆a pagar a trav茅s de la banca de Nueva York. Argentina quiere pagar, tal como viene haciendo 鈥渞eligiosamente鈥 como lo reconocen los acreedores. Pero no lo puede hacer porque podr铆a ser embargada. Argentina ofrecer铆a a los bonistas pagarles en Buenos Aires y/o transformar esos bonos en nacionales. Posiblemente el oficialismo confiaba en un gesto de la Corte estadounidense para posponer el conflicto, esperaba un reconocimiento por el giro ortodoxo que inici贸 a principio de a帽o con la devaluaci贸n del peso.

El gobierno argentino no se atrevi贸 a cambiar el domicilio de pago, pero intent贸 cumplir con los viejos bonistas soslayando la negociaci贸n que reclama Griesa. Los buitres exigieron el embargo de esos fondos y el juez bloque贸 la operaci贸n, confirmando que empujar谩 al pa铆s al default si no se aceptan las exigencias de los especuladores. Los buitres no reconocen a quienes intentan hacer buena letra鈥 Argentina tiene hasta fines de julio para resolver ese problema y llegar a un acuerdo. Dado el consenso entre oficialismo y oposici贸n derechista, lo m谩s probable es un acuerdo oneroso. Pero lo m谩s problem谩tico fue explicado por la propia presidenta: si en los pr贸ximos a帽os alg煤n juez de alguna jurisdicci贸n obliga a extender la mejora concedida a los buitres a los viejos bonistas, la hipoteca podr铆a llegar a cifras incuantificables.

El resto de los acreedores, el 92,4% que acept贸 los canjes, tiene a su favor una cl谩usula (conocida como RUFO). Seg煤n la misma, si Argentina mejora 鈥渧oluntariamente鈥 las condiciones de pago a quienes no entraron en el canje, debe igualar -con esas mismas ventajas- a los tenedores que s铆 aceptaron en 2005 y 2010. En ese caso las cifras a ajustar son siderales, porque se trata del total del canje, que supera los 200 mil millones de d贸lares. Esa cl谩usula rige hasta fines de este a帽o. En general, se considera que si Argentina paga forzada por el fallo de Griesa no corresponder铆a aplicar esa cl谩usula porque no ser铆a un 鈥減ago voluntario鈥. Es por ello que se evalu贸 el pago de esos 1.330 en efectivo o bonos sin que se disparara la mencionada cl谩usula RUFO.

聽Pagar o no pagar, he all铆 la cuesti贸n

El default aparece cuando no se puede pagar y hay que buscar otra forma de acordar para seguir adelante. Aun cuando no sea lo m谩s probable, puede llegar a ocurrir, y sus resultados inmediatos no ser谩n buenos. Se van a cerrar los cr茅ditos externos para el gobierno central, las provincias y las empresas privadas. Eso supondr谩 un enfriamiento mayor de la actividad econ贸mica, con repercusiones negativas en empleo y salario. Como es probable que, para el supuesto de un default, se produzca un fuerte desbarajuste en la econom铆a, tambi茅n se pueden disparar los precios, aumentando la inflaci贸n.

Es muy dif铆cil que los argentinos puedan resolver el tema de la deuda dentro de la l贸gica del 鈥渟istema de la deuda鈥. No parece posible plantear la ilegalidad de la deuda despu茅s que variados 鈥済obiernos democr谩ticos鈥 la han convalidado por medio de sucesivas negociaciones y aprobaciones de presupuestos nacionales que contemplan su pago. Pero estas consideraciones olvidan que un hecho que naci贸 nulo, contin煤a si茅ndolo y buena parte de lo que reclaman entra en la categor铆a de 鈥渄euda odiosa鈥.

arg basta buitresEsta nueva crisis de la deuda plantea a los argentinos la oportunidad de retomar lo que ha sido una fuerte y valorada bandera popular, como 鈥渟uspensi贸n del pago e investigaci贸n de la deuda鈥. Una vez determinado el monto de la deuda leg铆tima, acordar la forma de pago. Este principio form贸 parte de varios programas del movimiento popular, siendo -inclusive- uno de los 26 puntos levantados por la entonces central 煤nica de trabajadores, la CGT, conducida por Sa煤l Ubaldini en las d茅cadas de los 80 y 90.

Este caso de los fondos buitre contra Argentina pone en evidencia las limitaciones de los gobiernos para regular las finanzas globales, con Estados Unidos como protagonista principal. Cuando estall贸 la crisis internacional en 2008 y se tem铆a la debacle general, se realiz贸 la primera cumbre de presidentes del G-20, donde el diagn贸stico fue que exist铆a un problema sist茅mico y la manera de solucionarlo era a trav茅s de la creaci贸n de mecanismos de coordinaci贸n y de regulaci贸n para frenar el descontrol de los mercados financieros globales.

En los pa铆ses desarrollados predomina la idea de que el accionar de esos fondos es un tema complejo, que tienen herramientas limitadas para controlarlos y que, en 煤ltima instancia, litigar y vender deuda en mercados de deuda forma parte del funcionamiento del sistema financiero internacional. Esto qued贸 reflejado en los documentos revelados por WikiLeaks. O sea, pueden darse manifestaciones de preocupaci贸n y pronunciamientos sobre eventuales riesgos sist茅micos, pero en los hechos no se hace nada para frenar a los buitres.

La realidad argentina

Lo cierto es que el establishment ha impuesto nuevamente la idea que no habr铆a otra opci贸n que aceptar el fallo del juez de Nueva, York Thomas Griesa, en todos sus t茅rminos. Si no, el pa铆s 鈥渜uedar铆a fuera del mundo鈥 (como sostuvieron los dirigentes de la oposici贸n), se perder铆a el rumbo de 鈥渞ecuperar la confianza de los mercados鈥 que se hab铆a obtenido a partir de las sucesivas reaperturas de canjes de holdouts y el arreglo de controversias con cinco empresas privadas del exterior litigantes en el Ciadi/Banco Mundial, en que se desembols贸 la indemnizaci贸n pedida por Repsol y el acuerdo con los pa铆ses acreedores de deuda en default desde la crisis de 2001 del Club de Par铆s. Ninguna de estas medidas disuadi贸 a los protectores de los buitres que, al observar disposici贸n de pago, reforzaron sus presiones de cobro.

Hoy, cualquiera fuera la evoluci贸n -aceptando pagar o no- el pa铆s marcha a una crisis de la balanza de pagos. Por lo pronto, se ha cerrado objetivamente el camino al retorno inmediato al mercado para requerir nuevos cr茅ditos. Ya la situaci贸n de las cuentas externas se hab铆a venido deteriorando y se evidencia en la casi permanente ca铆da de las reservas del Banco Central (de 51 mil millones de d贸lares en agosto de 2010 a 29 mil millones en la actualidad). Los cr茅ditos del futuro no vendr谩n gratis, exigir谩n al Estado solvencia de repago, con la consiguiente contraparte de ajustes fiscales.

Nuevos cr茅ditos significar谩n recortes del gasto para los trabajadores, los jubilados y los desempleados. Posiblemente, ese reingreso al circuito de la refinanciaci贸n incluya un retorno del FMI, que es el gran encargado internacional de gestionar nuevos cr茅ditos para pagar deudas anteriores. Por otro lado, existen fuertes vencimientos con bajas reservas. Las obligaciones suman 30.000 millones de d贸lares hasta fines de 2015, con divisas actuales de resguardo por 27.000 millones.

A todo lo anterior, se sumaron como factores incidentes:FMI (1)

a) La erosi贸n del saldo de la balanza comercial, pese a ser un a帽o de cosecha r茅cord que debiera impulsar el ingreso por exportaciones -y no lo ha hecho- y que no se ha producido una ca铆da de importaciones significativa, pese a la menor actividad econ贸mica y limitarse autorizaciones a las importaciones. El saldo de la balanza comercial del pa铆s para los primeros cinco meses del a帽o fue de s贸lo 2.306 millones de d贸lares, contra 3.932 millones en el mismo periodo de 2013.

b) Los fuertes y crecientes pagos por deuda p煤blica. Desde 2003 Argentina ha pagado 192 mil millones de d贸lares y tiene compromisos en lo que resta del a帽o por 10.400 millones, y el a帽o pr贸ximo por algo m谩s de 20.000 millones de d贸lares.

c) La enorme y creciente significaci贸n de la fuga de capitales -desahorro nacional- que ha sido cr贸nico desde 2007, pese a la imposici贸n de restricciones cambiarias a partir de octubre de 2011, siendo un signo evidente del fen贸meno de permanente crecimiento de los activos privados externos (205.460 millones de d贸lares del sector privado no financiero, m谩s 3.158 millones del sector financiero, de acuerdo a estimaciones del Banco Central a marzo de 2014).

聽Alternativas para Argentina y la regi贸n

La cuesti贸n clave no es s贸lo hablar mal de los buitres y quejarse de lo terrible que son los especuladores -que no son sino un producto natural derivado de la desregulaci贸n y globalizaci贸n financiera-, sino preguntarse si hay alternativas en este momento. Por lo pronto, debe ponderarse que la situaci贸n no es asimilable a las recurrentes crisis que vivi贸 el pa铆s en las 煤ltimas d茅cadas.

Argentina y Venezuelarg kicilof y cristinaa son los 煤nicos pa铆ses de la regi贸n que pueden contar inmediatamente con saldos positivos de la balanza corriente de pagos, el nivel de endeudamiento es bajo, y la existencia de un nuevo marco internacional de p茅rdida de credibilidad de la arquitectura financiera mundial a partir de las consecuencias y los costos p煤blicos de la crisis de 2007-08.

No es cierto que el gobierno argentino carezca de alternativas. Ante la perspectiva del default forzado por los buitres y su aliada, la justicia de EE.UU., debiera avanzar en forma inmediata para proteger la econom铆a nacional y combatir decididamente la continuidad de drenajes y fugas. Debe poner en evidencia que se trata de una emergencia nacional y, tal como ocurre siempre ante 茅stas, los intereses particulares deben quedar subsumidos en los generales. La patria por sobre lo individual y ego铆sta, 驴no es lo que siempre afirm贸 el peronismo?

Debe imponer un estricto control, fiscalizaci贸n y apertura/transparencia informativa social de las operaciones de comercio exterior (combatir con leyes ya vigentes maniobras hoy extendidas de subfacturaci贸n y contrabando de exportaciones y sobrefacturaci贸n de importaciones) y los movimientos de capitales. Y, ante el estrangulamiento forzado, suspender inmediatamente pagos financieros, revisar su origen y definir legitimidad y prioridades.

Pero, sobre todo, debiera impulsar sin demora pasos concretos de unidad y protecci贸n regional que vayan m谩s all谩 de lo declamativo (constituci贸n de fondo com煤n de reservas, puesta en marcha del Banco del Sur, coordinar pol铆ticas y acciones para evitar devaluaciones competitivas y maniobras especulativas/fugas de capitales, decisi贸n com煤n de renunciar a la subordinaci贸n a tribunales extrarregionales, entre otros).banco del sur

Es cierto que el pa铆s ha recibido muchas declaraciones de solidaridad, desde el G77+China hasta la Unctad y la mism铆sima OEA. Pero son mensajes cordiales sin efectos pr谩cticos. Ning煤n escrito declamativo neutralizar谩 el pago forzoso que se le impone a la Argentina. Esta falta de acompa帽amiento es grave en Sudam茅rica, donde se debi贸 convocar una Cumbre de Presidentes para afrontar situaciones de emergencia como 茅sta. Es una bofetada a la regi贸n que no ha recibido respuesta clara ni de Unasur ni de Celac. Tampoco aparecieron propuestas de intermediaci贸n de Brasil o iniciativas conjuntas para cambiar las jurisdicciones de litigio con los bonistas, ni se ha hablado de reactivar el fondo latinoamericano de estabilizaci贸n de reservas, frente a un peligro de default.

Cada uno se solidariza con sus propias motivaciones: unos con la expectativa de que algo se modifique en el sistema mundial, y los otros, desde el Norte o sus repetidores locales, por temor al colapso que pueda generar la desobediencia de un pa铆s 鈥減agador serial鈥 y la potencial imitaci贸n en que pueda derivar la conducta rebelde de un acreedor global. El poder global teme que una cesaci贸n de pagos pueda disparar, especialmente en Am茅rica Latina y el Caribe, una recreaci贸n de las propuestas de nueva arquitectura financiera regional, en desmedro de la l贸gica liberalizadora y especulativa del sistema financiero y el mercado de capitales mundial.

Lo cierto es que el tema de la nueva arquitectura financiera se discut铆a entre 2006 y 2010: el Banco del Sur, la necesidad de construir una forma de pago regional en monedas locales, el Fondo del Sur y la estrategia de articulaci贸n productiva con base en la soberan铆a alimentaria y energ茅tica. Claro, en esos a帽os, tras la derrota del Alca, se luchaba por una integraci贸n alternativa no subordinada a la l贸gica de libre comercio, la misma que hoy propugna la Alianza del Pac铆fico (Chile, Per煤, Colombia y M茅xico).

*Publicado en nodal.am y en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 808, 11 de julio, 2014

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