Dic 23 2018
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Política

Los chalecos amarillos vuelven a las calles y toda Europa contiene el aliento

El gobierno y la prensa ya estaban pronunciando los elogios f√ļnebres de rigor, pero, sorpresivamente, los chalecos amarillos ‚Äúrevivieron‚ÄĚ para dar una nueva sorpresa sabatina: se presentaron por sorpresa en las escalinatas de la Bas√≠lica del Sagrado Coraz√≥n, en el barrio parisino de Montmartre, y tambi√©n bloquearon varios pasos fronterizos con Espa√Īa, B√©lgica e Italia.

Hubo 220 detenidos en las protestas contra los altos impuestos y la pol√≠tica econ√≥mica del presidente Emmanuel Macron, entre ellos Eric Drouet, considerado l√≠der de los chalecos amarillos, acusado de portar un arma prohibida. El pasado 7 de diciembre la Fiscal√≠a parisina abri√≥ una investigaci√≥n contra √©l por provocaci√≥n a la comisi√≥n de un crimen y de un delito, luego de que llamara ‚Äďpor televisi√≥n- a invadir el Palacio del El√≠seo.Foto

¬ęMenos concurridas¬Ľ repitieron los medios hegem√≥nicos, para tranquilizarse ellos mismos ante esta sexta jornada de lucha, aunque fuera una realidad virtual lejana a la realidad. Los datos del ministerio del Interior indican que el movimiento que naci√≥ con la exigencia de bajar el precio de la nafta y exige ahora la renuncia de Macron, va perdiendo poder de convocatoria. Pero las calles lo desmienten.

Esta vez, el movimiento ide√≥ una maniobra de despiste: anunciaron en Facebook una gran marcha en Versalles (al oeste de Par√≠s), pero se presentaron por sorpresa en Montmartre, sobre una colina en el extremo norte de la ciudad. La sexta jornada registr√≥ otra innovaci√≥n: bloquearon varios pasos fronterizos con Espa√Īa, B√©lgica e Italia y tuvieron su r√©plica en Portugal.

Los participantes vestidos con sus simbólicos chalecos fluorescentes, forzaron a la policía a desplegarse rápidamente para acordonar la marcha. Descendieron  desde Montmartre hacia las inmediaciones del palacio presidencial del Elíseo, y después se dispersaron por el centro de la ciudad.

La jornada transcurrió con relativa calma en París y los incidentes comenzaron al caer la noche, en el momento de la desconcentración cuando la policía comenzó a lanzar gases lacrimógenos y a disparar balas de goma.

En el resto del pa√≠s, esta sexta jornada de movilizaci√≥n registr√≥ bloqueos a veh√≠culos pesados cerca de la frontera espa√Īola de la Junquera, donde las c√°maras de televisiones mostraron a algunos participantes -supuestamente llegados del lado espa√Īol de la frontera- enarbolando banderas independentistas catalanas. En otros puntos de Francia, como en Saint-√Čtienne (sureste), se realizaron acciones de protesta en las rotondas.

La Asamblea Nacional donde el partido de Macron tiene mayoría, aprobó el jueves gran parte de las medidas que anunciara días atrás en beneficio del las demandas de los chalecos amarillos. En respuesta a las intensas manifestaciones, el gobierno anuló el aumento de la nafta, y otorgó 100 euros a aquellos que cobran el salario mínimo. En paralelo, aprobó una partida de 300 euros para 110.000 policías y gendarmes movilizados desde que el 17 de noviembre empezaron los bloqueos.

En un intento de reconectar con una ciudadanía que le percibe como un líder distante y arrogante, Macron puso en marcha un proceso para organizar debates abiertos a todos los ciudadanos del país, entre enero y marzo.

Gilles Le Gendre, jefe de la bancada parlamentaria macronista, explic√≥ el rechazo del pobrer√≠o a las medidas propuestas por el gobierno: ‚Äúal elaborarlas, el gobierno y yo mismo fuimos probablemente demasiado inteligentes, demasiado sutiles, demasiado t√©cnicos‚ÄĚ . Nada mejor para retratar la arrogancia de la elite incrustada en el poder.

Europa contiene el aliento

No solo Francia, sino también Europa, esperaba que las concesiones fiscales y el aumento del salario mínimo que anunció Macron fueran suficientes para sofocar más de un mes de violentas y desestabilizadoras protestas antigubernamentales. Con más de 1.500 detenidos, 450 heridos y un costo económico que asciende a miles de millones de euros, la revuelta de los chalecos amarillos representa un desafío formidable a la autoridad y la arrogancia del presidente galo.

Si fracasa esta prueba, no ser√° el √ļnico que lo pague, se√Īala Jon Henley en The Guardian. Frente a una creciente ola de populismo y autoritarismo derechista y euroesc√©ptico, Macron se present√≥ a s√≠ mismo como un defensor de la multilateralidad y un baluarte contra el nacionalismo ‚Äúego√≠sta y peligroso‚ÄĚ, advirtiendo el mes pasado, en el centenario del primer armisticio de la Primera Guerra Mundial, que los viejos demonios estaban resurgiendo.

Las ambiciones preelectorales de Macron de dar un aire nuevo al proyecto europeo a trav√©s de una revitalizada asociaci√≥n con Berl√≠n ya se han visto obstaculizadas por la relativa debilidad de la canciller alemana Angela Merkel tras sus decepcionantes resultados electorales del a√Īo pasado.

¬ęLa gente que han dejado atr√°s, las miles de personas honestas masacradas por el Gobierno franc√©s, est√°n ahora en la calle¬Ľ, tuite√≥ Matteo Salvini, el ministro de Interior y l√≠der de extrema derecha de La Liga italiana, con el que Macron ha librado una guerra dial√©ctica p√ļblica por las duras pol√≠ticas contra la migraci√≥n llevadas a cabo por el gobierno de Roma.

Steve Bannon, arquitecto de la campa√Īa de Donald Trump, que ahora est√° intentando organizar a las fuerzas nacional-populistas-fascistas de Europa, dijo en una reuni√≥n en Bruselas de este fin de semana: ¬ęPar√≠s est√° ardiendo. Los chalecos amarillos son exactamente el tipo de gente que eligi√≥ a Donald Trump y vot√≥ a favor del Brexit¬Ľ.

Por su parte, Trump tuite√≥ que Francia deber√≠a poner fin a los ¬ęrid√≠culos y extremadamente caros¬Ľ acuerdos clim√°ticos de Par√≠s y ¬ędevolver el dinero al pueblo en forma de impuestos m√°s bajos¬Ľ, mientras que el presidente de Turqu√≠a, Recep Tayyip Erdogan, destac√≥ el desorden callejero y lo que √©l calific√≥ como una ¬ęrespuesta policial violenta¬Ľ.

La fragilidad en el país conduce de manera irremediable a una disminución de la influencia francesa a nivel internacional. Macron ha repetido que su credibilidad internacional depende de su capacidad para aplicar reformas internas, que ahora corren el riesgo de descarrilar en una lucha por mantener su presidencia.

Meses antes de las elecciones al Parlamento Europeo, que se prev√© supondr√°n grandes avances para las fuerzas nacionalistas y antiliberales del continente, lo √ļltimo que necesita Europa es un Macron d√©bil a la cabeza de una Francia ca√≥tica e insurrecta.

 

*Periodista uruguayo, miembro de la Asociación de Corresponsales de prensa de la ONU  en Ginebra. Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

 

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    1 Coment√°rio

    Comentarios

    1. Juan MENARES
      24 diciembre 2018 23:52

      He conversado con decenas de franceses, francesas, arabes, catolicos, protestantes y musulmanes desde que comenzo el movimiento de los Chalecos amarillo. La opinion general es:

      1 Los chalecos amarillos tienen razon: Los bajos salarios que no siguen el alza del costo de la vida, la disminucion anunciada de las jubilaciones lo que dsiminuye el poder de compra de cientos de miles de personas de edad.

      2 Macron no piensa en la clase media ni en los trabajadores.

      3 No esta bien que este movimiento dé lugar a la destruccion de bienes publicos y privados. A esto también ha contribuido la falta de respuesta satisfactoria del gobierno.