Ago 14 2012
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OpiniónPolítica

Los comunistas chilenos y sus candidatos a la CUT


Los primeros lugares de la lista que presentará el Partido Comunista a la elección el 23 de agosto de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), incluyen a dos mujeres, un “gay”, dirigentes experimentados y líderes de las nuevas generaciones.| Grupo Reporte.*

 

Igualdad de género, respeto a la diversidad sexual y combinación generacional marcó la tónica de las personas que los comunistas presentaron para, como lo dijeron, “disputar la conducción de la CUT” que hace casi dos décadas está en manos de Arturo Martínez, militante del Partido Socialista

 

Un golpe a la cátedra que prácticamente nadie se esperaba. Los medios de prensa habían instalado que el Partido Comunista se debatía entre el dirigente de los trabajadores del cobre, Cristian Cuevas, y el presidente del Colegio de Profesores, Jaime Gajardo y atizaron la confrontación entre grupos simpatizantes de ambos.

 

Pero los comunistas tomaron una decisión que estuvo por arriba de esa situación y que apuntó a responder al clamor de la gente de que las colectividades políticas promuevan nuevos liderazgos, den espacio a las nuevas generaciones, otorguen representatividad a las mujeres y vayan renovando las directivas.

 

Guillermo Teillier, presidente del PC, aseveró que “es primera vez en la historia del movimiento sindical chileno que un partido proclama a una mujer para presidir la organización de los trabajadores”. Se refería a Bárbara Figueroa, dirigente nacional del Colegio de Profesores e integrante de la Comisión Política del PC. Joven, proveniente de las Juventudes Comunistas y del trabajo político y social en la popular comuna de Puente Alto, Figueroa participó activamente en las movilizaciones por educación sin lucro el año pasado, tuvo activa presencia en las movilizaciones de la CUT y es reconocida por su capacidad de conducción en el magisterio.

 

Según averiguaciones realizadas en el entorno del PC y la organización de los profesores, ella no se inserta en algún grupo específico y más bien responde a la línea general de su colectividad y su organización gremial. La dirigente podría convertirse en la principal rival de Arturo Martínez.

 

El PC, por lo demás, al golpear la cátedra, dejó sin argumentos a quienes en el mundo sindical levantan la crítica de que los partidos no presentan gente nueva. Es posible, eso sí, que ahora la joven candidata deba encarar a la burocracia de dirigentes y funcionarios sindicales, especialmente dentro de la CUT e incluidos militantes de su propio partido, que en privado o en público le quieran “pasar la máquina” y la tilden de inexperta o no capaz para asumir el desafío.

 

En todo caso, ella estará acompañada de otros dirigentes sindicales jóvenes y apoyada por la dirección de los comunistas y seguramente contará con la simpatía de quienes desean echar a un lado a antiguos dirigentes de la CUT, incluidos algunos comunistas.
No es menor que entre los primeros lugares de la lista de los comunistas no esté ninguno de los actuales representantes de esa colectividad en la multisindical.

 

En la elección del 23 de agosto se eligen 60 consejeros nacionales de la CUT. El PC aspira a elegir al menos la mitad y de esa forma tener los votos para designar al presidente de la organización de trabajadores. Ello podría lograrse si, como se supo, dirigentes sindicales de otros grupos de izquierda, algunos concertacionistas e independientes se suman a la lista comunista. El objetivo es lograr que Martínez salga y presentar ante la opinión pública y los trabajadores una renovación en la conducción de la multisindical.

 

Junto a Bárbara Figueroa, Cristian Cuevas y Jaime Gajardo van Karen Palma de la Federación Nacional de Trabajadores de la Salud; Jorge Murúa, de la Confederación de Trabajadores Metalúrgicos; Jorge González, presidente de la Federación de Trabajadores Forestales y Carlos Insunza, dirigente nacional de la Asociación Nacional de Empleados Fiscales. Una mezcla de dirigentes jóvenes emergentes con otros de más experiencia, equidad de género, representatividad de distintos sectores laborales y de regiones.
 

 

Primeras declaraciones

 

La joven mujer que puede convertirse en la primera figura femenina en dirigir la Central Unitaria de Trabajadores dio luces de su posición en la conferencia de prensa donde fue presentada como la candidata de los comunistas. Dijo que esperan “convencer a los trabajadores que esta es la mejor alternativa para poder avanzar en los cambios y en las transformaciones que Chile demanda y que, por cierto, exigen de los trabajadores un rol principal”.

 

Bárbara Figueroa enfatizó que “nuestra lista es de disputa dentro de la Central, pero que espera ser la voz de todos los trabajadores, los que están hoy día organizados al calor de la CUT y todos aquellos que no lo están” y que se trabajará por un salario mínimo justo, por la sindicalización y la negociación colectiva y por rechazar proyectos como la Ley de Pesca que afecta a pescadores artesanales.

 

Planteó que ella trabajará por “conjugar de la mejor forma posible la trayectoria que exige y demanda la conducción de estas organizaciones del mundo del trabajador organizado, con los necesarios espacios de nuevos liderazgos que puedan empezar un camino que permita ir generando mejores condiciones en torno a los temas y demandas que no se agotan ni hoy día ni mañana, ni cuando termine el gobierno de derecha”.

 

Figueroa añadió que “Éste es un camino largo, hemos sido opositores a los gobierno de la Concertación, hemos sido críticos del gobierno de derecha y no creemos que las demandas del mundo trabajador se resuelvan única y exclusivamente por tener liderazgos nuevos o una nueva conducción en la Central.

“Este proceso demanda unidad y convergencia y ese es el debate que queremos dar con el conjunto de la sociedad, los partidos políticos y también con las organizaciones de trabajadores”.

 

Sobre las disputas que puedan prevalecer o la confrontación general con Arturo Martínez, la dirigente indicó que espera que en “Esta disputa por la conducción se entienda que a los comunistas no nos interesa sacar a los dirigentes antiguos o generar falsas contradicciones. Para avanzar, el movimiento sindical nos necesita a todos. Si podemos conducir la Central y obtener más de 30 consejeros electos, tendremos las mejores condiciones para estar a la cabeza de la CUT. Si no se lograse, tenemos toda la voluntad de generar la más amplia unidad con todos los sectores para avanzar”.
 

 

Atrás  la disputa Cuevas-Gajardo

 

Al interior del partido de la hoz y el martillo, se comenzó a hablar a inicios de julio de una “tercera opción” frente a la disputa entre Cristian Cuevas y Jaime Gajardo. Una primera idea era evitarse tener que optar por uno u otro para encabezar la lista comunista y otro era dar una señal de real renovación por parte del PC. Así se instaló el nombre de Bárbara Figueroa que fue encontrando consenso en la colectividad.

 

Finalmente Cristian Cuevas quedó en segundo lugar en la lista y Jaime Gajardo en tercer lugar. Esto también fue sorpresivo porque siempre se pensó que el dirigente del magisterio tenía más peso al interior de la directiva del PC y que Cuevas era considerado muy problemático. Otra tesis desechada por los hechos.

 

Varias personas consultadas indicaron, eso sí, que la discusión dentro del Comité Central del PC fue dura, ardua y larga. Tuvieron que votar y salvo dos abstenciones, todos respaldaron las candidaturas y en el orden propuesto. Que hayan quedado Bárbara Figueroa y Cristian Cuevas a la cabeza de la lista comunista, rompió todas las consideraciones, análisis y reportes de prensa que hablaban de que el PC apoyaría el continuismo en la CUT y que respaldaría a Gajardo como dirigente tradicional y disciplinado. Todo se fue por otro lado.

 

Por lo demás, el presidente de la colectividad, Guillermo Teillier se encargó de precisar que la lista es de unidad y que los comunistas van todos juntos respaldando e impulsando a los candidatos al Consejo Nacional de la CUT. Ante la prensa enfatizó:
“Estos son los candidatos que hemos querido presentar  para dejar de lado cualquier especulación de algunas diferencias (y) que iríamos divididos. No, sería un craso error, porque eso significaría la división del movimiento sindical y eso no lo vamos a permitir y tenemos todos pleno acuerdo”.

 

En todo caso se sabe que hay grupos que tienen críticas para Cuevas y también para Gajardo. El primero porque despierta desconfianzas políticas internas en su colectividad y se “va con las suyas sin hablar con el partido” y el segundo porque se le ve desprolijo en sus actuaciones y como imagen de continuismo.

 

Dentro del PC se comenta que hubo perdedores con estas designaciones, sobre todo dirigentes sindicales de la colectividad que llevan años en puestos directivos de la CUT y sobre quienes hay cuestionamientos por prácticas negativas y haberse vistos involucrados en episodios irregulares. Algunos de ellos incluso han estado o están en riesgo de no ser incluidos en la lista de su organización.

 

Un episodio que marcó lo anterior fue una criticada y desautorizada conferencia de prensa que organizó el dirigente comunista Guillermo Salinas, subsecretario general de la CUT, de la mano de Jaime Gajardo, donde se dijo que para el PC el candidato a presidir la multisindical era el presidente del Colegio de Profesores. Con ello, ese grupo de sindicalistas del PC quiso adelantar una decisión, posicionar a Gajardo y, de paso, propinar un golpe a Cristian Cuevas. Pero desde el PC se dijo que esa no era la forma de decidir sobre la lista comunista y que mientras no hubiera discusión y votación colectiva, nada estaba decidido.

 

Como sea, todo indica que ahora están todos alineados en torno de la lista decidida por votación interna y que quedarán, al menos hasta la elección de agosto, suspendidos los debates o disputas entre las corrientes sindicales del PC que, por cierto, seguirían existiendo.
——
* www.reporte.cl

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6 Comentários - Añadir comentario

Comentarios

  1. Gustavo
    14 agosto 2012 15:40

    “Si con algo se puede contar en política es con la legendaria disciplina de los comunistas, producto —entre otras cosas— de sus métodos analíticos.” aahhhhhhh??, ¿de dónde sacaron, manga de talibanes, que por analíticos son disciplinados? Simplemente son unos tarados que no quieren reconocer que han vivido equivocados. Que son flojos, aprovechadores, viciosos, sediciosos. Son unas ovejas que esperan la orden del partido. Lo que de verdad analizan son los atentados terroristas casi perfectos que han cometido en todo el mundo. Manitos con sangre.

  2. Antonio Casalduero Recuero
    15 agosto 2012 1:50

    Son una verdadera lástima las palabras de Gustavo, incapaz de ver la historia del movimiento sindical chileno, dejándose únicamente llevar por un anticomunismo cavernario y trasnochado. Es bueno que él sepa que los mayores representantes de la cultura popular, tales como Pablo Neruda, Violeta Parra, Víctor Jara, y varios más, han sido comunistas de toda una vida. Él aún asocia al PC con Stalin, pese a que eso ha sido largamente superado desde hace décadas, pero por lo visto Gustavo no se ha enterado, sería bueno que se informara bien, nunca la descalificación ha sido un argumento muy sólido. Ojalá que Bárbara inyecte una savia nueva al anquilosado directorio de la CUT, y que Martínez se vaya a descansar, tampoco podemos negar que él ha tenido momentos gloriosos, que se la ha jugado en varias ocasiones, pero ha terminado haciéndole caso al mafioso de Escalona, el mismo que crea anticuerpos en el PS, el causante de varias bajas importantes de este partido, Marco Enríquez O. entre otros. El sindicalismo chileno ya se parece al congreso, son los mismo de siempre, reeligiéndose en cada período gracias el binominal, esta lacra política que creó el ajusticiado Jaime Guzmán.

  3. Hernán Montecinos
    15 agosto 2012 14:37

    1) Todo sea por sacar a Martínez
    2) Juega a desfavor que Bárbara Figueroa puede ser una buena militante, pero la mayoría de los trabajadores no la conocen ni en pintura
    3)Fue un as que el P.C sacó bajo la manga para aquietar las aguas frenter al despelote que se armó cuando hizo las primeras designaciones, con el corrupto y desprestigiado de Guillermo Salias Incluido.
    4)En todo caso, cualquiera que salga no creo mucho que ello vaya a significar algo significativo para los trabajadores. Va a seguir la alianza contubernio Martínez-P.C, eso es lo malo de toda esta película

  4. Paulina
    16 agosto 2012 4:47

    ¡Vamos con toda la Fuerza Bárbara, a sacar a Martínez y sus malas prácticas, a recuperar la CUT y a darles el poder a los trabajadores!

  5. Arturo
    16 agosto 2012 4:53

    Yo si conozco a Bárbara Figueroa ella es docente igual que mi persona y sabe trabajar muy bien…muchos docentes dirigentes la apoyaremos al igual que apoyamos a Jaime y a Cristian…no duden que somos disciplinados y flojos no tenemos de nada…queremos un Estado comprometido con lo que corresponde…basta de Neoliberalismo.

  6. Rolando
    17 agosto 2012 20:39

    Creo que estamos de acuerdo en un punto crucial: lo principal es la unidad para rescatar al país de la bota derechista. Con la derecha en el poder nadie puede estar seguro de nada, ni en el asunto político, ni en el económico que ha sido incapaz de ofrecer empleo a los sectores de la juventud que necesitan optar por la emigración para salir de su situación actual, de los campesinos mapuches que continúan situados en el ostracismo como si fueran ajenos a nuestra nacionalidad, ni en la seguridad que continúa generando delincuentes que proifitan de los sectores más pobres de la población, ni menos en la educación donde los estudiantes desde ya cuatro décadas qye fueron condenados a una situación infamante.
    La unidad de todos los sectores contra la oligarquía y sus negocios que bajo el neoliberalismo los ha vuelto extremadamente ricos. Los comunistas salen de ese oscuro rincón donde habían sido enviados bajo el acuerdo de la propia Concertación y se convierte en factor de unidad. Adelante que los insultos anticomunistas que fueran moldeados durante la Guerra Fría no son capaces ya de asustar a nadie. Menos ahora cuando todos sabemos a la era de terror más espantosa a que nos llevaron esos discursos fuera de quicio.