Abr 15 2013
1414 lecturas

Opinión

Los votos se cuentan, la vida sigue y la nave va…

GordianoPromediada la mañana de hoy lunes 15 de abril recibimos un correo desde Venezuela —no desde Caracas, importante consignarlo—; uno de sus párrafos señala: “…A pesar de no estar completamente convencida por Maduro, mi voto fue claro y rojo; mi voto fue por Chávez, esperemos a ver cómo se desarrolla lo demás”. LAGOS NILSSON.

 

Y agrega mi hija venezolana: “Hoy debemos reflexionar y así se los he dicho a mis amigos activos, reflexionar sobre los resultados; la oposición creció y nosotros nos mantuvimos, la brecha es corta, hacemos la lectura, pero no nos escuchamos”.

 

Y más adelante: ” …La memoria no es suficiente para generar cambios o para seguir en la cúspide y hacer lo que se cree bien: buscar la excelencia y desastrarnos de los mal llamados chavistas rojos rojitos, oficialistas.
 “De todos todos, me siento bien, trabajé duro pero feliz de haber participado y de haber sido protagonista de la jornada.”

 

Hay victorias que no cantan, hay amaneceres con colores de crepúsculo de tierras lejanas.

 

Probablemente haya sido este medio periodístico el primero en América, y en el mundo, que ofreció un análisis de lo que decían los números en la madrugada de Venezuela. Escribió Aram Aharonian:
“El enemigo más temible está dentro del mismo gobierno solía decir Chávez, en la ineficacia, ineficiencia y la corrupción de gobernantes y funcionarios, sin capacidad de seguir buscando las soluciones propias a los problemas, más propensos a repetir formatos y modelos que se dice combatir”.
(El artículo completo se lee aquí, y apunta bastante más allá que el mero comparar cifras).

 

A cinco semanas del fallecimiento de Chávez —o del hundimiento del portaaviones insignia— la base del bolivariansimo venezolano mermó en más de 600.000 votos, prácticamente la misma suma que ganó la oposición —y lo cierto es que se impuso en ocho de los 23 estados, y en los de mayor población, como Zulia, Miranda, Lara y Anzoátegui, pero también en Tachira, Mérida y Trujillo (Andes), Nueva Esparta (Margarita) y le industrial Bolívar.

 

Cunde el desconcierto. Escribe Néstor Francia, uno de los panegiristas mayores entre los que apostaban por un triunfo algo menos triste:

 

“Esta mañana, cuando escuchamos a Tania Díaz diciendo en VTV que “el margen no fue estrecho”, apagué el televisor. Como si el pueblo fuera pendejo, tratándonos igual que lo hace la oposición, dorándonos la píldora.

 

“Es el momento de ser absolutamente responsables, como el camarada Diosdado Cabello, que ha llamado de inmediato a una “profunda reflexión” y ha dicho en su Twitter que “Es contradictorio que sectores del pobre voten por sus explotadores de siempre”. Fue la expresión más clara, aunque también se refirieron la necesidad de rectificar Nicolás Maduro y Freddy Bernal.

 

“El resultado de ayer hay que analizarlo en distintos planos, y es lo que haremos en nuestro Análisis de mañana, por ahora estamos tragando grueso el sabor de esta victoria que es indudable pero también un tanto amarga, eso es lo que sentimos la mayoría de los revolucionarios y lo peor que podemos hacer en este momento es meter la cabeza bajo la tierra como el avestruz.

 

“Por lo pronto, nos despedimos hasta mañana, cuando presentaremos un análisis con mayor profundidad. Entretanto, a defender la victoria y a prepararse para las duras batallas que se avecinan”.

 

Aceptémoslo de una vez. No se trata del triunfo o derrota del chavismo en Venezuela; la elección de ayer se planteaba también como un mensaje a la ciudadanía rebelde de América Latina, iba a marcar otro hito en los a veces, ay, apesadumbrados caminos que recorre el ansia de ser libres y vivir mejor en este continente. Pero Chávez no estaba, nadie lo recordó.

 

Hay quienes no tienen herederos. Y no sería extraño ver como la dirigencia de la familia boliviariana, olvidada ya de llegadas al Cielo y pajaritos sobre el hombro, imposibilitada por fatiga e hipocresía de mencionar al caudillo (en vano y ser escuchada), se embarca en una lucha por el poder —o los restos del poder—, o para ver quién negocia mejor —o menos peor— con una derecha exultante que, de todos modos, en rigor no las tiene tampoco todas consigo y por ello es más peligrosa.

 

Nos escribieron:
“Fuimos todos con alegría, diferencias de criterio, pero claros en una meta ‘No volverán’, trabajamos todo el día en el centro de votación, a ratos ambiente de fiesta, fiesta por tener el privilegio de participar y hacer del voto un ejercicio efectivo de nuestra soberanía, hasta que no se contó el ultimo voto no me retiré, y cuando lo hice me retire digna a pesar de no haber ganado en nuestra unidad de batalla”.

 

La gran pregunta, la agonía que marca la situación es: cómo hará oír su voz el pueblo. ¿Lo dejarán?
Las buenas intenciones quizá pavimenten el camino al Infierno, pero ciertamente no el de la Historia. La incapacidad y la corrupción tampoco.

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

10 Comentários - Añadir comentario

Comentarios

  1. Gustavo
    16 abril 2013 14:13

    Una pena por Venezuela. Un país tan rico y a la vez tan pobre… y la pobreza aumenta al despilfarrar sus recursos al financiar proyectos personales de otros gobernantes. La corrupta sra. K salta de felicidad porque la hemorragia de dinero venezolano continúa para mantener a sus soldados adictos. Los Castro saben que aun tienen oxígeno. Evo no pierde a un amigo y algunos amamantados de mi país continuarán saboreando la generosa teta caribeña y bananera. Los comunistas chilenos no tendrán que trabajar.

  2. Asdrubal
    16 abril 2013 15:25

    El peor enemigo es el que los movimientos llevan dentro, es la burocratizacion y falta de implementacion de verdaderas soluciones, asi como dejar sin control el crecimiento de la prepotencia y la corrupcion. Creo que es tiempo de analizar a fondo las fallas del Chavismo para saber rectificar a tiempo y parar la gran mentira que la derecha esta tratando de vender al presentarse como el panacea de los problemas populares.

  3. Freddy Pacheco León
    16 abril 2013 15:33

    Votaciones muy cerradas no son poco comunes en el mundo electoral y no electoral. En Costa Rica, Oscar Arias ganó su última elección en una segunda ronda y por menos del 1% al candidato Ottón Solís. Décadas antes, el profesor José Joaquín Trejos (q.d.D.g.) venció a Daniel Oduber (q.d.D.g.) del mismo partido político que Arias, por unos 1500 votos. Ahota le tocó el turno a Nicolás Maduro frente a Henrique Capriles. ¡No hay nada extraordinario! en una contienda que se puede decidir por un voto.

  4. Luigi
    16 abril 2013 16:18

    Mi opinión: ¡No hay fallas! Hay un enemigo perverso que se apropió de la plataforma electoral de Chavéz. Prometió las mismas cosas y además prometió un aumento de sueldos del 40%. Todas promesas mentirosas que una parte del la población creyó. No se pueden deshacer las promesas que los ingenuos acatan…

  5. Luigi
    16 abril 2013 16:19

    Excelente y muy humana la nota. Felicito a su autor.

  6. Mercedes
    16 abril 2013 18:07

    La derecha venezolana no iba a permitir un triunfo, con más o menos votos del electo presidente Maduro, era y es la oportunidad para volver a recuperar sus privilegios, aprovechándose de la humildad de un pueblo qué aún le falta comprometerse con quien está en contra de sus explotadores. Fuerza pueblo de Venezuela. EEUU a través de Caprile está cerquita.

  7. Mercedes
    16 abril 2013 19:01

    La derecha, independiente más o menos votos para el presidente electo Maduro, no lo iba a reconocer, era y es la oportunidad para tratar de recuperar sus provolegios perdidos, lamentablemente para eso se aprovecharon de un electorado muchas veces humilde, qué aún les falta mucho para saber reconocer quien está contra sus explotadores. Fuerza Venezuela, EEUU a través de Caprile está demasiado cerca.

  8. Mercedes
    16 abril 2013 19:06

    La mía: independiente de votos más o menos para el presidente electo Nicolás Maduro, la derecha no iba, ni va a reconocer este triunfo, porque esta es la oportunidad qué tienen para recuperar sus privilegios perdidos, para ello se aprovecharon de un pueblo muchas veces humilde y que aún no sabe reconocer quien está defendiéndolo de sus explotadores. Fuerza Venezuela, a través de Caprile, EE.UU está demasiado cerquita.

  9. María
    17 abril 2013 3:20

    Comparto la opinión de Luigi:No hay fallas.
    El candidato de la derecha ha tenido dos años haciendo campaña presidencial, con el apoyo diario de toda la gran prensa internacional y nacional (ya hasta tiene rasgos de celebridad..!), nunca comparable con la brevísima aunque intensa campaña de Maduro.
    ¿Acaso se esperaba alcanzar los record de votos que el portavión Chavez arrastraba? Que ilusos seríamos, si pensaramos asi.
    Cuanto interés despierta la Revolución Bolivariana, cuanto significa para nuestro hemisferio! Viviremos y venceremos!!!

  10. Antonio Calduero Recuero
    18 abril 2013 22:04

    Me pareció hallar rasgos autoflagelantes en este artículo. Nunca una elección es igual a otra, aunque beneficien al mismo sector. Los pueblos muchas veces van cambiando sus sensibilidades, pero lo importante ahora es que se ha logrado conservar el gobierno, y de eso no hay vuelta atrás. Cómo lo haga el gobierno Nicolás Maduro, ese ya es otro cuento, a la vuelta de ese período,la masa votante lo castigará o premiará, ésa será la principal prueba de fuego. Los gobiernos progresistas suscitan siempre enconados debates entre los que se van y los que se quedan, en otras palabras, entre conservadores y liberales. Cierto que no será fácil hallarse con un nuevo Chávez, y Nicolás tampoco es Hugo, por más que se empeñe en serlo, pero el hombre ha de tener su oportunidad. Es triste leer opiniones rabiosamente resentidas como las de Gustavo, él es incapaz de comprender lo que significa el concepto de solidaridad entre los sectores populares de nuestro continente. Los países no son más que demarcaciones geográficas ficticias que los sectores dominantes han creado para mantener dividos a los pueblos, el dinero no tiene patria, las multinacionales lucran donde se les deje hacerlo, ellos no tienen fronteras, por eso hay que mantener levantadas las fronteras para los pueblos, y el fútbol se ha convertido en la herramienta más eficaz al respecto. Si Venezuela ha ayudado a otros pueblos, pues ahí van mis aplausos; si ha comerciado inteligente y solidariamente, más apausos; y si ha cambiado petróleo por médicos cubanos, nuevos aplausos; o si ha comercializado carne argentina por ayuda petrolera, qué duda cabe, más aplausos.