Jun 16 2019
646 lecturas

Cultura

Marta Harnecker, luchadora incansable

Otros hablar谩n con mayor propiedad sobre su obra. Yo, que fui su amiga y colaboradora durante las dos 煤ltimas d茅cadas, voy a centrarme en aquella mujer que la produc铆a y la compart铆a.

Proven铆amos de diferentes or铆genes aunque ambas chilenas. Ella de la Acci贸n Cat贸lica, yo de la educaci贸n y dem谩s c铆rculos laicos. En tanto que yo en Chile me dedicaba al activismo estudiantil y estudiaba arquitectura, ella fue becada a la 脠cole Normal de Par铆s donde estudi贸 con Louis Althuser. Esa enriquecedora experiencia la hizo abandonar su militancia en el catolicismo en favor del marxismo. Dej贸 de ser s贸lo periodista y psic贸loga para desempe帽arse tambi茅n como educadora popular, lo que fue su pasi贸n y que sigui贸 desarrollando hasta el final.

Esta transformaci贸n personal se plasma en su primer libro, publicado por Siglo XXI en 1969. Imagen relacionadaEl mas conocido y le铆do de todos los suyos, el generador de consciencias, Los Conceptos Elementales del Materialismo Hist贸rico. En el, estudiantes, militantes revolucionarios y estudiosos en el mundo entero han encontrado en lenguaje sencillo y motivador un instrumento te贸rico que les permita el estudio cr铆tico del marxismo.

Su intenci贸n era entregar los conceptos te贸ricos necesarios para el conocimiento cient铆fico de la realidad concreta, sin el cual ser铆a imposible intentar transformarla. La evidente efectividad de esta obra motiv贸 a Marta, ya con un mayor bagaje intelectual y experiencia internacional, a publicarlo en edici贸n revisada en 1971 y en una nueva revisi贸n en 1984. Entre toda su obra: libros, art铆culos de opini贸n, cuadernos de educaci贸n popular, y audiovisuales, pongo el acento en esta obra porque refleja tanto su propia transformaci贸n como su af谩n por ayudar a los dem谩s en similar empresa.

Ambas vivimos activamente los d铆as pol铆ticamente m谩s extraordinarios en Chile colaborando con el Gobierno de Salvador Allende, aunque segu铆amos movi茅ndonos por c铆rculos diferentes. Vino el horror y para ella el exilio a Cuba donde se integr贸 totalmente y donde form贸 su familia. Para mi la lucha clandestina y una posterior ilegalidad inicial en Espa帽a. Nos conocimos en Caracas durante una clase que daba su segundo esposo, el eminente economista canadiense Michael Lebowitz, en el Auditorio de la Facultad de Econom铆a. Ella hab铆a sido requerida por el gobierno de Hugo Ch谩vez para actuar de asesora en temas puntuales que el Presidente fuera se帽alando, y para actuar como su consciencia cr铆tica. Ch谩vez escuchaba a todo el mundo. Eso es cierto. Pero ten铆a especial inter茅s y respeto por las opiniones de Marta.

Fiel a su pensamiento, ella recorr铆a las comunidades conversando con sus habitantes antes de proporcionar sugerencia alguna. Para ella, la pedagog铆a popular no s贸lo significaba transmitir su conocimiento. M谩s importante a煤n, significaba tambi茅n ser una 鈥渁prendedora鈥. Ella ense帽aba lo que iba aprendiendo. Se sumerg铆a en la realidad popular, especialmente en las luchas de los pueblos por cambiar una realidad generalmente adversa. La documentaba, la sistematizaba y la devolv铆a a sus or铆genes para que pudiera ser 煤til. En ese af谩n estaba cuando me invit贸 a integrarme a su equipo para viajar al interior del Estado de Lara y estudiar los procesos de profundizaci贸n de la democracia a trav茅s de los Consejos Comunales.

Marta iba grabadora en mano conversando con la gente. Para nuestra sorpresa, lleg贸 corriendo una maestra de escuela con un ejemplar de Los Conceptos Elementales鈥 solicitando un autografo. Lo mismo se repiti贸 con una funcionaria municipal. 鈥淎hora, yo tambi茅n soy gente鈥 le dijo una campesina. Era su forma de expresar la diferencia. La mujer pertenec铆a a un Consejo Comunal, participaba en desarrollar un diagn贸stico de su territorio, en elaborar un plan de proyectos prioritarios, en administrar el presupuesto p煤blico descentralizado correspondiente, y en gestionar su ejecuci贸n. Pero, adem谩s, a ella, como vocero de su comunidad, se le abr铆an las puertas del ayuntamiento donde era recibida, reconocida, donde negociaba la soluci贸n a los peque帽os problemas y donde se le presta asistencia t茅cnica para los proyectos m谩s complejos. Ella era parte del nuevo Estado Venezolano. Ya no s贸lo era 鈥済ente鈥, tambi茅n era 鈥渁utoridad p煤blica鈥 (usando el viejo lenguaje autoritario).

Marta siempre estaba en el lugar donde hab铆a que estar. Donde se est谩n produciendo cambios. Donde surge la esperanza. Por eso no vio raz贸n de volver a Chile. No solo ha estado en Venezuela. Estuvo en su d铆a en Nicaragua, en El Salvador, en Uruguay, en Porto Alegre, Brasil, en Bolivia, en Ecuador, etc. y m谩s recientemente en Grecia, en el Estado de Kerala en India, y m谩s. En este permanente andar y conversar, Marta ha demostrado una gran sabidur铆a. No s贸lo por su capacidad de entender y explicar los procesos sociales y su articulaci贸n con el Estado. Ni tampoco s贸lo porque ha sido capaz de entregar oportunamente los se帽alamientos necesarios que contribuyan a orientar los caminos. Tambi茅n ha sido sabia al saber distinguir 鈥渓o negro del blanco鈥 como dir铆a Violeta Parra. Supo distinguir entre lo importante y lo superfluo. Entre lo que construye futuro colectivo y lo que lo estanca.

Por todo esto es que puedo decir que Marta era fundamentalmente generosa y no s贸lo porque el af谩n de lucro jam谩s motiv贸 su trabajo. Lo ha sido precisamente porque compart铆a lo aprendido con aquellos que m谩s lo necesitaban. Con los que luchan. Tambi茅n fue generosa porque estimul贸 y apoy贸 las iniciativas de otros, abri茅ndoles espacios para enriquecer sus caminos. Como colaboradora puedo decir que tambi茅n fue
generosa e integradora al escuchar. Para ella la opini贸n de los dem谩s era siempre importante. Son innumerables las personas que nos hemos beneficiado de sus esfuerzos, de su generosidad y de sus m煤ltiples sabidur铆as.

Hace 10 a帽os atr谩s, celebr谩bamos 40 a帽os de su trayectoria y 100 obras publicadas. Pero hubo m谩s. En 2013 el Viejo Topo le publicaba Un Mundo a Construir y m谩s adelante, Planificando desde Abajo. Se nos ha ido esta tit谩nida incansable, plena de energ铆a f铆sica, intelectual y creativa. La realidad actual nos hace pensar que no la merec铆amos. En cualquier caso, nos ha dejado con una tarea clara.

*Consultora internacional chilena

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario