Abr 30 2018
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Opini贸nPol铆tica

Marx, una existencia a lo largo de 200 a帽os (una mirada latinoamericana)

Este cinco de mayo se cumple el bicentenario de la presencia de Carlos Marx. Su fantasma recorre toda la actual lucha de clases, podr铆amos parafrasear. Pero se vuelve carne cada vez que alguien asume su m茅todo materialista dial茅ctico, pretende acercarse al mundo con la intenci贸n de transformarlo, cuestiona los hechos y la pr谩ctica para sacar conclusiones te贸ricas, se organiza y moviliza por la emancipaci贸n humana.

Sin duda son m谩s las interpretaciones err贸neas, con mala intenci贸n o solo ignorancia, sobre su obra.聽 Se lo ha calificado con una variedad de formas para encasillar su pensamiento y se ha pretendido negar la validez cient铆fica e integral de sus principales conclusiones. Se ha acentuado en sus fallas (驴Qu茅 cient铆fico no las comete?), pero no se ha podido desmontar el edificio monumental de su accionar te贸rico y pr谩ctico. Sobre 茅l se podr铆a decir lo mismo que Lewontin y Levins escriben en la dedicatoria de su libro 鈥淓l Bi贸logo Dial茅ctico鈥: 鈥淎 Engels, que se equivoc贸 muchas veces, pero acert贸 en lo que importa鈥.Resultado de imagen para marx y latinoamerica

Profusa ser铆a la lista de los aciertos de Marx, que cualquiera ampl铆a constantemente en medida que lee sus escritos. Tal vez el fundamental es que puso pies y cerebro de obrero a los mejores sue帽os de la humanidad; que demostr贸 que un futuro realmente humano es posible saliendo de esta prehistoria basada en la propiedad privada de los bienes de producci贸n y la consecuente super-explotaci贸n de trabajadores y la naturaleza; que dio pistas certeras l铆neas de acci贸n bajo la conformaci贸n del partido comunista.

Pocas veces se observa tanto impacto de un pensamiento en un hecho y per铆odo social como lo hizo el marxismo en la Revoluci贸n Bolchevique que transform贸 el mundo. Incluso la burgues铆a en el poder en la mayor parte del mundo, tuvo que iniciar una pol铆tica social para suavizar la influencia sovi茅tica y alejar el pensamiento marxista de los obreros. Algunos m谩s dir谩n que 鈥渃iertos鈥 an谩lisis de Marx valen la pena pero que no sus conclusiones en torno a la necesidad del socialismo, pretendiendo meterlo en una botella de alcohol para laboratorios universitarios alejados de la vida social.

Otro declarar铆a la victoria final del capitalismo como 鈥渆l fin de la historia鈥, teniendo que corregirse m谩s tarde. Por 煤ltimo, pensando que era cierto el 鈥渆conomicismo鈥 de Marx, algunos llegar铆an a plantear que si se resolv铆a el problema de la pobreza (c贸mo si eso fuera posible en el capitalismo), el fantasma del socialismo desaparecer铆a. Curiosamente esta posici贸n es compartida por ciertos 鈥減rogresistas鈥 latinoamericanos que fomentan el desarrollo del capitalismo en nuestros pa铆ses.

Pero la lucha de clases es un hecho real y presente. Claro, como dir铆a el cuarto mayor millonario del mundo, Warren Buffett para el Washington Post (30 de septiembre de 2011): 芦Hay una guerra de clases, de acuerdo, pero es la m铆a, la de los ricos, la que est谩 haciendo esa guerra, y vamos ganando禄. Pero cuando los oprimidos tomen la iniciativa, cuando los trabajadores hombres y mujeres ganen m谩s conciencia de su rol hist贸rico y se conviertan en clase para s铆, estar谩 germinando la semilla del socialismo y la guerra de clases ser谩 ganada en favor de la humanidad.

lucha-de-clasesPero ahora que la crisis general del capitalismo se expresa en todos los campos de la vida social, incluyendo la relaci贸n con la naturaleza, los ojos en b煤squeda de una explicaci贸n certera regresan su mirada a Marx. Acopiados con los logros y las lecciones de la Revoluci贸n Bolchevique, los sectores revolucionarios m谩s clarificados procuran no 鈥渁ctualizar鈥 a Marx sino poner su m茅todo en funci贸n de las luchas actuales. M茅todo que, como dijera Engels (1886) 鈥渘o es un dogma, sino una gu铆a para la acci贸n鈥; confirm谩ndolo m谩s adelante (1895) que: 鈥溾 toda la concepci贸n de Marx no es una doctrina, sino un m茅todo. No ofrece dogmas hechos, sino puntos de partida para la ulterior investigaci贸n y el m茅todo para dicha investigaci贸n鈥.

Si Marx y Engels se acercaron a lo m谩s avanzado de la ciencia de su 茅poca, as铆 tiene que hacerlo los marxistas de nuestros d铆as. El camino, sin embargo, no es f谩cil ante tanta pseudo ciencia que se difunde junto a mentiras descaradas (como en la negativa de las petroleras ante su relaci贸n con el cambio clim谩tico, cuando hay pruebas que lo conoc铆an desde los a帽os 1960), la mercantilizaci贸n de la investigaci贸n y los intentos de crear un h铆brido entre fanatismo religioso y ciencia.

Esa manera cient铆fica es necesaria para enfrentar la realidad latinoamericana, ante la que requerimos un pensamiento cr铆tico sin mitos viejos ni nuevos, sin doble moral, sin olvidar que son los hechos y no los discursos los que demuestran la verdad. Y requerimos la radicalidad de Marx, aquella que va a la ra铆z, es decir a lo humano, aquella que reconoce que necesario es superar al capitalismo y no pretender mejorarlo.Resultado de imagen para marx y latinoamerica

Am茅rica Latina tiene las condiciones de un continente de la esperanza, con pueblos en capacidad de enfrentar a los imperialismos, cualquiera que sea, pero que requieren tener un norte claro para enfrentar y derrotar tambi茅n a sus propias burgues铆as en el plano hist贸rico, socio-pol铆tico general y no solo electoral. La izquierda, para ser tal, debe plantearse la superaci贸n hist贸rica del capitalismo y para ello, el marxismo, como convocar铆a de Mari谩tegui, deber谩 ser estudiado y llevado a la acci贸n 鈥渟in calco ni copia鈥.

Marx est谩 aqu铆, ofreciendo la posibilidad de integrar todas las luchas, de evitar la fragmentaci贸n de los oprimidos y plantearles la posibilidad de romper sus cadenas sin desconocer las particularidades de los combates econ贸micos, ideol贸gicos, de g茅nero, 茅tnico 鈥 culturales, en torno a los bienes de la naturaleza y otros bienes comunes y dem谩s.

En sus obras se plantea que el objetivo es emancipar a la humanidad entera frente a todo elemento opresivo que impida su libertad; emanciparla de las relaciones de explotaci贸n y la consecuente opresi贸n pol铆tica; emanciparla de fanatismos y m谩s 鈥渙pios del pueblo鈥; emanciparla del patriarcalismo, etno-centrismo, racismo y m谩s formas de justificar la injusticia generalizada; emanciparla de la opresi贸n nacional; emanciparla del hambre y la necesidad; restituir el metabolismo entre sociedad y naturaleza; construir humanos integrales, polivalentes, de altos valores entre los cuales la solidaridad ocupar谩 un lugar central.

La revoluci贸n socialista es la revoluci贸n de emancipaci贸n social, emancipaci贸n que, dice Marx, tendr谩 lugar: 鈥淪贸lo cuando el hombre ha reconocido y organizado sus 鈥榝uerzas propias鈥 como fuerzas sociales y cuando, por lo tanto, no separa m谩s de s铆 la fuerza social bajo la forma de fuerza pol铆tica, s贸lo entonces se lleva a cabo la emancipaci贸n humana鈥.

Este bicentenario se presenta en una 茅poca en la que necesitamos de Marx y en la que interrogarse con 茅l es necesario. Caminar junto con Marx y Engels ser谩 necesario para enfrentar la disyuntiva entre Socialismo o Barbarie, resolviendo colectivamente las contradicciones del capitalismo.

Feliz cumplea帽os, Carlos Marx, feliz lucha por el comunismo y la libertad.

* Acad茅mico y ex ministro de Medioambiente de Ecuador. Asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE,聽www.estrategia.la)

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