Sep 20 2012
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Sociedad

México: Veracruz, infierno del periodismo

El estado mexicano de Veracruz vio morir en menos de un año a 10 periodistas. El riesgo de ejercer allí esa profesión alcanza niveles heroicos. El trabajo de reporteros gráficos, caricaturistas y redactores parece provocar la mayor ira de las narco-organizaciones —y no sólo en Veracruz, sino también en Morelos, Sinaloa, Coahuila, Chihuahua, Durango, Tamaulipas, Estado México, Guerrero, Zacatecas, Oaxaca…ı ERNESTO CARMONA-*

 

Según la ONG Artículo 19, unos 20 comunicadores del interior acudieron a Ciudad de México en busca de refugio, pero la cifra puede ser mayor según Ricardo González, de Protección y Seguridad de la organización defensora de periodistas: “Siempre que vamos a los estados nos enteramos de casos de gente que salió en total anonimato; hay una cifra negra”.

 

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal –Ciudad de México– (CDHDF) implementó acciones de gestión y apoyo psicológico para estos exiliados internos que para peor viven en condiciones de incertidumbre y pobreza, hacinados en casas de parientes y amigos.

 

Emigración forzada a la capital
Laura Salas, encargada de la Relatoría para la Libertad de Expresión de la CDHDF, dijo: “En 2010 recibimos 5 casos, en 2011 fueron 10, y en lo que va de 2012 hemos recibido a 15 periodistas o familiares de periodistas de Veracruz, más dos periodistas de Morelos y uno de Coahuila”.
Después del asesinato de 5 comunicadores en Veracruz entre mayo y junio de 2012, el miedo caló hondo entre los reporteros locales.

 

Elia Baltazar, cofundadora de la Red Reporteros de a Pie, dijo que desde 2010 una docena de periodistas abandonó el Estado Morelos tras sufrir agresiones o por aparecer en listas de amenazados. Luego arribaron otros al DF, provenientes de la Comarca Lagunera (región de Coahuila y Durango) y el Estado Guerrero. Muchos comunicadores de estados variados emigraron por su cuenta, de manera individual y privada.

 

“En el caso de Morelos hubo arropo colectivo por parte de organizaciones, pero después vino la parte complicada: dejas tu vida, tu casa, tu trabajo, y ¿qué sigue? Ya no hubo seguimiento de qué pasó con ellos”, precisó Baltazar.

 

Rafael Pineda Rapé, talentoso caricaturista de Milenio y la revista El Chamuco, de Xalapa —la capital de Veracruz—, conocido por su mordacidad contra el gobierno estadal, cumplió el 10 de septiembre un año de abandonar su terruño, refugiado en Ciudad de México.

 

Después de darle alojamiento a un corresponsal que sufrió un intento de secuestro encontró que en el parabrisas de su auto escribieron “Calladito”. Se fue de inmediato. Y describe su vida como un infierno: “Tengo afectos muy importantes allá que no puedo ver tan seguido como antes y eso me da en la madre”. Lo peor viene de noche: “Lo más significativo es el insomnio, pues duermo tres o cuatro horas, máximo”.

 

“Es lamentable lo que está pasando en Veracruz. No hay garantías para ejercer la libertad de expresión, es evidente que el gobernador está jugando a ser una especie de ‘dictador’ “, afirmó Rapé a Carmen Aristegui, de Noticias MVS, el 27 de septiembre de 2011, recién llegado a la capital por razones de seguridad. “No confío en las autoridades veracruzanas como para hacer una denuncia”, comentó.

 

Narco violencia = autocensura
Catalina Botero Marino, Relatora Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, dijo (18-09-2012) en Imagen del Golfo, periódico y agencia de noticias:

 

“La violencia contra periodistas en el estado Veracruz y la nación es alarmante, preocupante. En especial, esta violencia se aplica con mayor frecuencia sobre aquellos que cubren temas relacionados con delincuencia organizada, redes de narcotráfico, inseguridad y demás. Como consecuencia se tiene que, al sentir amenazada su vida y la de quienes lo rodean, el periodista comienza a autocensurarse, y con ello los afectados son los integrantes de la sociedad a los que se les priva de poder saber lo que tienen derecho a saber
“(…) Es obligación del Estado cumplir con tres obligaciones básicas: prevenir, proteger e investigar (…) Y es que cuando se asesina a un periodista porque escribía de tal o cual tema, no sólo se le lastima a él y a su familia, sino a toda la sociedad y al gremio porque viene un efecto de silenciamiento
“(…) La mayoría de los casos de violencia están en la impunidad, de allí la importancia de que se haga real investigación. Cuando en un país, estado o región se cuenta con mecanismos de investigación certeros se dificultan las condiciones para que la delincuencia pueda actuar y tener algún control sobre la prensa
“(…) El silenciamiento y la impunidad generan un clima perfecto para el crimen organizado; es más difícil tener redes del narco que controlen cuando hay una prensa protegida (…) Países como Brasil, Colombia y Guatemala son de los pioneros en materia de protección a periodistas”.

La “protección” en Brasil parece falaz, pues han asesinado a 7 periodistas en lo que va de 2012, contra 8 en Honduras, 15 en México y 8 en otros 5 países de la región.

 

La Relatoría Especial para la Libertad de Expresión asegura tener carácter permanente, independencia funcional y presupuesto propio. Fue creada por la CIDH en 1998 y opera dentro del marco jurídico de la Comisión. Es responsable de velar por la protección y promoción de la libertad de pensamiento y expresión en la región.

 

¿Visión antagónica? o simples consejos raros
Laura Salas, relatora para la libertad de expresión de DDHH del DF dijo (18-09-2012) en la misma edición de Imagen del Golfo:
“Mucho de esto pudiera evitarse si el periodista, tomando en cuenta ciertos puntos que lo protegerían… Nos alarman las cifras, 10 periodistas asesinados en menos de un año coloca al Estado (Veracruz) como una de las entidades mas peligrosas para ejercer la profesión: es lamentable que el Estado no esté tomando medidas emergentes que solucionen el problema (…) Hablar de estos crímenes sin duda no mantiene en alerta (…) Se debe tener sumo cuidado con la cobertura de temas propios de la seguridad pública.
“No debemos olvidarnos del principio de presunción, nadie es culpable hasta que no se sepa, y aquí es donde debemos aprender que no podemos ser cómplices de las autoridades cuando exhiben a las personas sin que se haya dictado ya una sentencia por parte de un juez
“(…) En este tipo de notas es importante aprender a proteger la imagen e intimidad de las personas, antes de revelar generales y nombres de quien se presume es delincuente, o bien que ha sido víctima de algún suceso; hay que esperar a que las autoridades lo confirmen.
“No debemos olvidar el potencial de los medios para generar alarma social, por eso es importante que seamos prudentes (…) Ante los casos de violencia e inseguridad que han afectado al gremio en los últimos tiempos, la auto censura o autocontrol se ha venido acrecentando
“(…) La existencia de comisiones como la de Protección y Atención para los Periodistas es una herramienta para que los que se dedican a este quehacer puedan exigir procuración de justicia, protección y garantías (…) Para su buen funcionamiento debe ser totalmente independientes del gobierno del Estado. Para que una comisión como ésta funcione deberá tener autonomía, independencia e imparcialidad, además es necesario que se reconstruyan los lazos de confianza entre las instituciones y el gremio periodístico, de no ser así, la Comisión no sirve”.

 

Fuentes:
– Imagen del Golfo: aquí.
– Noticias MVS: aquí.
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* Perodista.
Miembro de la Federación Latinoamericana de Periodistas; integra la Comsión investigadora de atentados a periodistas.
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