Jul 2 2012
1281 lecturas

OpiniónPolítica

Palestina, Israel y la guerra en la red

Es evidente que la metamorfosis de los medios de comunicación ocurre a diario: desde su influencia y su papel como la cuarta autoridad tras los poderes ejecutivo, legislativo y judicial, hasta ocupar el primer puesto. Por consiguiente, somos conscientes de su poder para confeccionar sucesos y mapas, demoler y erigir, darle la vuelta a los acontecimientos y convertir los hechos en trivialidades y viceversa.| NAWAF AZ ZARO.*

 

En la era digital, los medios de comunicación se difunden con mucha facilidad. Su función estratégica —ya no solo influir en la opinión pública, sino también elaborar un criterio determinado en torno a un tema en concreto— ha evolucionado prácticamente hasta desempeñar un destacado papel psicológico y militar.

 

En las guerras arabe-israelíes, los medios de comunicación israelíes y los corresponsales occidentales en la zona desempeñaron un papel peligroso en este conflicto psicológico y moral, en la elaboración de crónicas y sucesos, así como en la resolución de las contiendas, por nombrar algunos. La evolución de este papel iba en paralelo al desarrollo de la tecnología y las herramientas de comunicación, con internet a la cabeza en la actualidad.

 

Según el suplemento Askim, perteneciente al periódico Maariv, los israelíes no han desaprovechado el rol que desempeña internet en su guerra cibernética contra los palestinos, los libaneses y el resto de ciudadanos árabes, pues consideran que el impacto de internet sobre la opinión pública mundial es indeleble; así como añade que “la corriente de las últimas guerras que ha presenciado Israel más bien ha beneficiado a la red de internet israelí, de ahí que los portales de noticias israelíes hayan dado un paso hacia adelante”.

 

Más: dichas fuentes se atrevieron a elevar el rango y la importancia de internet en el futuro, lo que se refleja en sus palabras: “En tiempos de crisis, estamos observando una alternativa real a los medios de comunicación tradicionales”. Estas mismas fuentes estimaron:
“La guerra mediática ha dejado una profunda huella en los portales digitales de noticias en hebreo; estas páginas web aprendieron a estar en el ojo del huracán, lo que las convierte en los únicos elementos de comunicación en el campo de batalla y, por lo tanto, transmiten las últimas noticias a gran velocidad”.

 

En el último informe que publicó Maariv sobre el cometido bélico que desempeña internet en Israel, se determinaba que “de acuerdo con la orden militar Nº 8, todo aquel que no se haya alistado en el ejército israelí tendrá que inscribirse en la guerra mediática. Por lo tanto, no solo no debemos hablar bien del trabajo de nuestros medios de comunicación, sino que además tenemos que esforzarnos para ayudar y apoyar la contienda mediática israelí”.
Esto es, los medios de comunicación israelíes hicieron un llamamiento para destruir las páginas web del enemigo.

 

Mientras se lanzaba este llamamiento israelí para hundir las páginas web del enemigo, el periódico israelí Yedioth Ahronoth reveló que “las conexiones de internet israelíes han hecho frente a cientos de intentos de infiltraciones y ataques cibernéticos por parte de palestinos, libaneses y árabes de todo el mundo a distintas páginas, entre ellas las vinculadas al despacho del primer ministro israelí”.

 

Por otro lado, las fuentes de comunicación israelíes seguidamente afirmaron que “la guerra entre las páginas web israelíes y las árabes es grave. De un bando, seguidores de Hezbolá atacaron páginas web israelíes de importancia, incluidas aquellas relacionadas con el Knesset, el movimiento Likud, el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí, así como las vinculadas al ejército israelí”. Hackers saudíes atacaron y destruyeron las conexiones de internet de decenas de instituciones bancarias, militares y de otra naturaleza, sitas en Israel.

 

En el contexto de la guerra cibernética, “el hacker palestino está en condiciones de acceder a decenas de páginas israelíes, en las que planta elementos y mensajes hostiles contra el sionismo, un daño económico que puede alcanzar los cientos de miles de shequeles”. Por ejemplo, un hacker palestino accedió a la página de “Argentinos recién llegados a Israel”, considerada una de más importantes del país, en la que colocó una imagen de la bandera israelí ardiendo, así como declaraciones y cortometrajes que dejan claro la ilegalidad del movimiento sionista”.

 

Este hacker palestino también puso en la página fragmentos de fotografías de niños palestinos heridos en la última incursión israelí en la franja de Gaza. El periódico Israel Today señaló que “este hacker penetró en otras páginas web israelíes, como la del gremio de periodistas”, así como también mencionó que “el hacker ha seguido haciendo de las suyas y ha podido colapsar una red de 40 páginas web, en la que causó un enorme daño”.

 

Con anterioridad a este ataque, informáticos de Cisjordania y la franja de Gaza se lanzaron a una batalla electrónica a fin de fijar el nombre de Palestina en la red mundial, en respuesta a su reciente eliminación de páginas web, como el conocido portal Yahoo!, el cual borró en su última actualización el nombre de Palestina o los territorios palestinos y cambió el nombre de Jerusalén por Urshali. Indignados, árabes y palestinos dirigieron sus quejas a la administración de la página de manera individual y colectiva. Este incidente recuerda a lo ocurrido con la página Facebook, en la cual se eliminó el nombre de Palestina antes de volver a establecerlo.

 

El portal en línea de noticias israelí Central Issues citó la advertencia de Yuval Diskin, exdirector del Shabak, el Servicio de Seguridad Interna israelí, sobre los grandes peligros que pueden acarrear los piratas informáticos árabes a Israel:
“Los sucesos de hoy en día pueden traducirse como un síntoma alarmante de lo que se ha denominado guerra terrorista de gran alcance contra Israel; las medidas de seguridad y los esfuerzos efectuados en la actualidad no están a la altura del volumen de ataques a los que posiblemente Israel tendrá que hacer frente en el futuro”.

 

Diskin admitió que “Israel corre el riesgo de sufrir 1.000 ataques cibernéticos por minuto”.

 

En conclusión, a la sombra de las consecutivas guerras de Israel, ¡internet se ha convertido en una herramienta mediática bélica en todos los sentidos! Este juguete militar no tiene ni límites ni fronteras: se trata de un espacio abierto con el que los palestinos y los árabes pueden materializar los peores temores de Diskin contra Israel.
——
* Periodista.
En www.aish.es —traducción de Isabel Ureña.

X

Envíe a un amigo

Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

1 Comentário

Comentarios

  1. Jaime Alfredo Carrasco
    4 julio 2012 2:01

    En muchos artículos periodísticos, y este no es la excepción, se menciona la palabra “guerra”. Lo que existe entre los Palestinos e Israelitas no es una guerra. Existe una ocupación militar por parte de Israel, que es la primera potencia en el medio oriente desde el punto militar (con inclusive un arsenal bélico nuclear). Esta superioridad militar le permite mantener un estado segregado que condena a los Palestinos a ser ciudadanos de segunda clase.