Oct 8 2012
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Opini贸nPol铆tica

Pueblo venezolano derrota la oligarqu铆a y el imperialismo

En la madrugada del lunes 8 de octubre, el Consejo Nacional Electoral (CNE) de Venezuela anunci贸 la nueva victoria de Hugo Ch谩vez. El resultado electoral confirm贸 todas las previsiones de los 煤ltimos meses y demuestra un progresivo aumento del apoyo popular al proceso de transformaciones sociales venezolano. Seg煤n el primer bolet铆n del CNE, con el 90% de las urnas contabilizadas, Ch谩vez obtuvo 7.440.082 (54,4%).

El pueblo venezolano escribi贸 otra bella p谩gina de su historia al derrotar al candidato de la oligarqu铆a, de los grandes medios de comunicaci贸n y del imperialismo estadunidense. Y eso ser铆a memorable aunque fuese por un voto. Pero la victoria fue por m谩s de un mill贸n de votos. La abstenci贸n fue de solamente un 19,1%, una de las m谩s bajas de las 煤ltimas d茅cadas. El principal opositor Capriles Radonski, del Movimiento Primero Justicia (MPJ), tuvo 6.151.544 votos (45%).
El objetivo de este art铆culo es llamar la atenci贸n para el avance de la participaci贸n pol铆tica y demostrar que hay una tendencia creciente de ampliaci贸n del apoyo popular a Ch谩vez desde su primera elecci贸n en 1998. En 13 a帽os, el pa铆s tuvo diversas elecciones y referendos de consulta abierta. El actual presidente disput贸 y gan贸 las contiendas de 2001, 2006 y ahora 2012.
En 1998, Ch谩vez enterr贸 el llamado Pacto de Punto Fijo. Pese a la resistencia de la oligarqu铆a venezolana, que en aquel entonces todav铆a concentraba el poder sobre la empresa Petr贸leo de Venezuela S.A. (PDVSA), vinieron abajo 40 a帽os de alternancia de los partidos Acci贸n Democr谩tica (AD) y Comit茅 de Organizaci贸n Pol铆tica Electoral Independiente (COPEI) en el Palacio de Miraflores. Ch谩vez gan贸 las elecciones con un 56,2% (3.674.021 de votos) contra un 43,8% (2.864.343 de votos) de los dem谩s candidatos.
Pocos meses despu茅s, el mandatario cumpli贸 una de sus antiguas propuestas y convoc贸 un referendo popular sobre la posibilidad de elegir una Asamblea Constituyente con funciones de elaborar una nueva Carta Magna. Ese referendo fue aprobado en abril de 1999 con el 87,7% (3.630.666 de votos). Posteriormente se convoc贸 la elecci贸n de la Asamblea Nacional Constituyente, cuando los partidarios de Ch谩vez obtuvieron el 66% de los votos y eligieron el 90% de los parlamentares. En diciembre del mismo a帽o, el proyecto de Constituci贸n fue sometido a un nuevo referendo y aprobado con el 71,8%, equivalentes a 3.301.475 de votos.
A continuaci贸n, fueron convocadas para julio del a帽o 2000 las llamadas mega-elecciones generales, ocasi贸n en la cual Ch谩vez fue nuevamente vencedor, ahora bajo la Constituci贸n de 1999, con el 59,8% (3.757.773 de votos). El Polo Patri贸tico, bloque chavista, conquist贸 el 58% de los cargos de la nueva Asamblea Nacional. Los electores demostraron nuevamente su rechazo con relaci贸n a los partidos pol铆ticos tradicionales, que obtuvieron resultados bastante modestos: AD alcanz贸 33 diputados (el 16,1% de los votos) mientras COPEI eligi贸 seis (el 5,3%). Por primera vez en su historia, los dos partidos juntos alcanzaron solamente el 21,4% del total de votos.
La Constituci贸n de la Republica Bolivariana de Venezuela es una de las pocas del mundo que establece la posibilidad de suspensi贸n de mandatos del Poder Ejecutivo despu茅s de cumplida la mitad del ejercicio. Ese instrumento cre贸 una oportunidad sin precedentes para que una parcela insatisfecha de la poblaci贸n, un 20% de los electores, pueda convocar referendos con el objetivo de interrumpir mandatos y convocar nuevas elecciones. Bajo amparo de esa norma, en agosto de 2004 fue realizado un referendo que ratific贸 a Ch谩vez en la Presidencia con 5.800.629 de votos (59,1%) contra 3.989.008 de votos (40,6%).
En diciembre de 2005 fueron realizadas elecciones parlamentarias. Frente a la visible victoria abrumadora de las fuerzas bolivarianas, la oposici贸n intensific贸 鈥揳 trav茅s de sus medios comunicacionales鈥 una campa帽a en contra del Poder Electoral, el Consejo Nacional Electoral (CNE) y sus reglas. El grupo opositor reivindic贸 la eliminaci贸n de las m谩quinas capta-huellas, exigi贸 que se contaran los votos manualmente uno a uno y casi pidi贸 que se les regalaran 500 mil votos de ventaja antes de abrir la primera urna. Consciente de su derrota y resuelta a no reconocerla, la oposici贸n hizo otra maniobra inaudita: se fug贸 de los sufragios, alegando inseguridad y falta de garant铆as de elecciones limpias. Despu茅s, los derrotados acusaron al gobierno de concentrar el 100% de los diputados de la Asamblea Nacional, del Parlamento Latinoamericano y del Parlamento Andino.
En las elecciones presidenciales de 2006, el margen de votos pro-Ch谩vez continu贸 ampli谩ndose. El candidato bolivariano obtuvo 7.309.080 votos (62,8%) mientras la oposici贸n sum贸 4.321.072 votos (37,2%). El candidato opositor con m谩s votos fue el entonces gobernador del estado Zulia -y hoy pr贸fugo de la Justicia, Manuel Rosales, quien obtuvo el 36,9%. Rosales hab铆a sido miembro del partido Acci贸n Democr谩tica (AD), pero en 1999 fund贸 la agrupaci贸n 鈥淯n Nuevo Tiempo鈥. El d铆a 12 de abril de 2002, cuando el golpe de Estado en Venezuela, fue al Palacio para firmar el decreto de posesi贸n del empresario golpista Pedro Carmona, El Breve.
En 2007, 2008 y 2009 hubo otras tres elecciones que pueden enriquecer este an谩lisis. Deben notarse las grandes diferencias entre elecciones presidenciales, sufragios regionales y referendos nacionales. Es evidente que la participaci贸n tiende a ser mucho m谩s amplia en las primeras. Adem谩s, en las elecciones presidenciales se expresa efectivamente el apoyo o el repudio a un candidato espec铆fico, mientras que en las dem谩s, dichas voluntades no se reflejan de forma totalmente clara y absoluta. En los comicios regionales, por ejemplo, puede ser que los ciudadanos no logren asociar un determinado candidato bolivariano con la figura de Ch谩vez y con la Revoluci贸n. Es decir, hay estados y municipios en los cuales el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) perdi贸 la elecci贸n sin que eso signifique que Ch谩vez perder铆a si fuera candidato.
La propuesta de Reforma Constitucional de 2007 fue la primera y 煤nica derrota electoral de Ch谩vez. De manera poco planificada, el gobierno intent贸 aprovechar el elevado 铆ndice de popularidad del proyecto bolivariano para quemar etapas. Propuso la modificaci贸n de 69 de los 350 art铆culos de la Carta Magna de 1999. La iniciativa fue derrotada: 50,7% (4.379.392 de votos) contra 49,3% (4.504.354 de votos). Una diferencia de menos de 125 mil votos en un universo de casi 17 millones de aptos a votar. La expectativa de la oposici贸n estaba basada en esa victoria apretada contra la Reforma, no exactamente contra Ch谩vez. Por un lado, la oposici贸n relacion贸 su victoria en la Reforma con un rechazo a Ch谩vez. Por otro lado, es posible suponer que casi 3 millones de partidarios de Ch谩vez no asociaron la Reforma con el presidente. La abstenci贸n fue del 45% y se puede decir que en ese d铆a los chavistas simplemente no fueron a votar.
En noviembre de 2008, ocurrieron nuevos comicios regionales, en 22 de las 23 gobernaciones y en las 327 alcald铆as venezolanas. Las elecciones confirmaron de nuevo la amplia supremac铆a de las fuerzas bolivarianas. Aunque el voto contin煤e siendo optativo en el pa铆s, no obligatorio, el sufragio present贸 un 铆ndice de abstenci贸n del 35%, uno de los menores de la historia de las disputas regionales del pa铆s. Hab铆a 16.699.576 inscritos en el registro electoral, n煤mero que aument贸 mucho desde 2003, con la Misi贸n Identidad. En el per铆odo del Punto Fijo muchos pobres no ten铆an documentos, lo que reduc铆a la abstenci贸n y encubr铆a la pobreza, el analfabetismo y otros indicadores econ贸micos y sociales.
Los resultados post-2008 demuestran que el mapa nacional continu贸 鈥渢e帽ido de rojo鈥, ahora con el PSUV como principal agremiaci贸n: gan贸 en 17 de los 22 estados en disputa (un 77,3% del total) y en 265 de las 327 alcald铆as (un 81% del total). La base de apoyo a Ch谩vez super贸 los 5,7 millones de votos. Otra vez vale recordar que una cosa es votar por un candidato del partido de Ch谩vez y otra cosa, distinta, es votar por 茅l. La oposici贸n (UNTC y MPJ, acompa帽ados por lo que todav铆a queda de AD, COPEI, URD, MAS, Causa 携 y Podemos) ha mantenido m谩s o menos el mismo n煤mero de votos de los 煤ltimos procesos electorales (4,5 millones en 2007).
A煤n sobre las elecciones de 2008, cabe resaltar que la oposici贸n conserv贸 el poder en las gobernaciones de Nueva Esparta (Isla Margarita) y Zulia, adem谩s de haber conquistado los importantes estados Miranda, Carabobo y T谩chira (los 煤ltimos dos por un margen muy peque帽o de votos), as铆 como la Alcald铆a Metropolitana de Caracas. Hay otros seis puntos importantes: 1) el ex-vicepresidente de la Rep煤blica y gobernador Diosdado Cabello fue derrotado en el estado Miranda por Henrique Capriles Radonski; 2) el ex-ministro Arist贸bulo Ist煤riz perdi贸 las elecciones de la Alcald铆a Mayor para Antonio Ledezma (ex-AD); 3) el ministro Jesse Chac贸n fue derrotado en la popular parroquia Petare para un candidato del partido Primero Justicia (ambos obtuvieron mucho menos votos que las abstenciones); 4) un 55,3% de los votos totales de la oposici贸n provienen de los estados Zulia, Carabobo, Miranda y Caracas (las 谩reas de mayor producci贸n industrial); 5) los estados Zulia y T谩chira tienen alta relevancia geopol铆tica por tener cerca de 700 kil贸metros de frontera con Colombia; y 6) Manuel Rosales, el pr贸fugo, gan贸 con un 60% la alcald铆a de Maracaibo, que era gobernada por el PSUV.
Pese a los tropiezos, el resultado expone una victoria de Hugo Ch谩vez y las fuerzas nacionalistas. Uno de los primeros acontecimientos posteriores al triunfo fue el rescate de la discusi贸n sobre la relecci贸n presidencial. El tema era crucial para la continuidad del proceso bajo liderazgo de Ch谩vez. El articulo 230 de la Constituci贸n de 1999 preve铆a que: 鈥淓l periodo presidencial es de seis a帽os. El presidente o presidenta de la Rep煤blica puede ser reelegido o reelegida de inmediato y una sola vez para un nuevo periodo鈥. La Asamblea Nacional aprob贸 y el Consejo Nacional Electoral convoc贸 un referendo popular para la aprobaci贸n o no de una Enmienda Constitucional. En medio a las discusiones, la propuesta fue ampliada, abarcando la posibilidad de reelecci贸n tambi茅n para gobernadores, alcaldes y diputados (nacionales y regionales).
El d铆a 15 de febrero de 2009, 6.310.482 venezolanos votaron por el 鈥淪铆鈥, que obtuvo 54,8% de los votos validos. El 鈥淣o鈥, que aglutinaba los partidarios de la oposici贸n, alcanz贸 5.193.839 de votos (45,1%). Mientras Ch谩vez obtuvo 7,3 millones de votos en las elecciones presidenciales del 2006, su propuesta para poder postularse a la relecci贸n por tiempo indefinido tuvo 6,3 millones. Ese resultado puede ser interpretado de diversas formas. Una es que hab铆a gente que apoyaba Ch谩vez pero no estaba de acuerdo con la posibilidad de relecci贸n indefinida. Otra conclusi贸n posible es que una cantidad de partidarios de Ch谩vez no hayan dado la debida importancia al referendo y a la propuesta de relecci贸n. Una tercera interpretaci贸n, la asumida por la oposici贸n, argumenta que entre 2006 y 2009 Ch谩vez ha perdido cerca de 1 mill贸n de seguidores.
El nuevo triunfo del presidente, en 2012, ampl铆a el horizonte de transformaciones estructurales de Venezuela. El gobierno ha fortalecido el papel del Estado en la econom铆a, con mayor poder para planificar e implementar pol铆ticas, buscando intervenir 鈥揷on creciente participaci贸n popular鈥 en los principales medios de producci贸n. Internamente, el petr贸leo ha financiado la estructuraci贸n y el fortalecimiento del mercado nacional, con un proceso soberano de industrializaci贸n (distinto a la industrializaci贸n dependiente y asociada a las transnacionales, llevada a cabo a partir de los a帽os sesenta por R贸mulo Betancourt y Nelson Rockefeller), la creaci贸n de nuevas empresas b谩sicas e importantes obras de infraestructura.
Paulatinamente, los recursos que antes hab铆an sido canalizados para las compa帽铆as petroleras o hacia cuentas bancarias de la 茅lite privilegiada, fueron transformados en herramienta del Estado para combatir la pobreza y la econom铆a rentista, improductiva e importadora. Externamente, los recursos del petr贸leo han sido utilizados como instrumento para la integraci贸n latinoamericana y caribe帽a, as铆 como para el impulso a la construcci贸n de un mundo multipolar. Venezuela ha asumido una nueva posici贸n en sus relaciones internacionales: intenta diversificar su producci贸n y sus exportaciones; diversificar los or铆genes y los destinos del intercambio, no dependiendo comercialmente de un pa铆s comprador o un pa铆s proveedor.
La gran victoria de Ch谩vez abre las puertas, por lo menos hasta 2019, para un camino largo hacia la consolidaci贸n de un pa铆s independiente, soberano e industrializado. El gran espect谩culo democr谩tico de todos los venezolanos deber铆a ser suficiente para abrir los ojos de los desinformados. Deber铆a ser suficiente para ridiculizar a los grandes medios de comunicaci贸n, que niegan lo que es innegable. Gan贸 Ch谩vez, de nuevo. Gan贸 la democracia en Venezuela. Los derrotados fueron la 茅lite liberal y privatizadora, las transnacionales del petr贸leo y del gas, los poderosos medios de comunicaci贸n. Junto a los perdedores, por detr谩s de ellos, est谩n la CIA y el Departamento de Estado de los Estados Unidos.

* Profesor de Econom铆a, Integraci贸n y Desarrollo en la Universidad Federal de la Integraci贸n Latino-Americana, Brasil. Doctorando en Econom铆a Pol铆tica Internacional en la Universidad Federal de R铆o de Janeiro (UFRJ). Autor del libro 鈥淓conom铆a venezolana 1899-2008, La lucha por el petr贸leo y la emancipaci贸n鈥.

 

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