Mar 20 2012
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Participación ciudadana

¿Quién cura a los médicos?: una historia que terminará mal

En diciembre de 2011 presenté un escrito en que el pedía se instruyera un juicio ético ante el Colegio Médico de Chile; en marzo de 2012, al no tener respuesta, fuí a la sede de la institución: el portero me comunicó que mi presentación aún no ha sido resuelta, indicándome que no hay fecha para dicho trámite. Considerando que ello constituye una burla —a menos que ese trabajador represente a la Orden profesional— he tomado la decisión de hacer pública mi solicitud. No lo hago con alegría, es un asunto de dignidad ciudadana. | RODOLFO NOVAKOVIC.*

 

La actitud del Colegio Médico muestra no sólo falta de respeto hacia mi persona —lo que no sería finalmente importante— sino una total falta de educación ciudadana y formación académica, porque no es posible que un portero sea quien comunique este tipo de asuntos sin que nadie debidamente facultado me haya recibido, atendido y explicado personalmente el estado y curso de mi presentación.

 

Este tipo de actitudes no sólo demuestra la falta de transparencia en los procesos, sino el comportamiento “tercermundista” por parte de personas que, al menos así dicen en sus páginas web, estarían en posesión de un título profesional de las características que inviste uno de médico.

 

Los hechos son simples y de redacción escueta

 

A fines de diciembre del año pasado, se interpuso reclamación ante el Colegio Médico de Chile A.G. solicitando se diese inicio a un juicio ético en contra del hoy presidente de la entidad, señor Oscar Enrique Paris Mancilla, comprometiéndose telefónicamente a tener respuesta sobre su admisibilidad o inadmisibilidad antes de mediados de enero del año en curso.

 

Empero, el jueves 15 de marzo de 2012, se me comunicó personalmente —por el portero de las oficinas de la entidad— que mi presentación no ha sido aún resuelta y que no existe una fecha para dicho trámite, por lo que se colige que la decisión —ahora que Paris preside la institución— podría resolverse incluso a fines de este año. O nunca.

 

Por otro lado, no es desconocido un “gran revuelo”, segñún un médico afiliado, que se eproduce al interior de la Orden a raíz de mi solicitud, lo que habría derivado —presuntamente-—en un sumario interno [investigación] sobre el actuar del mismísimo Oscar Paris.

 

Por lo anterior, y aunque inicialmente estimé no publicar el texto completo de mi presentación, dada la notoria falta de respeto del Colegio Médico de Chile hacia mi persona, puesto que abiertamente ha decidido dilatar su decisión o pronunciamiento, ya sea por temor o simplemente por un inexcusable abandono del deber de dicha entidad a resolver las peticiones que se le formulen de conformidad lo establece su propio protocolo y normas éticas, he resuelto publicar —para conocimiento de todos los ciudadanos— el texto íntegro (salvo algunos nombres y datos irrelevantes para este objetivo) de mi mencionada presentación.

 

Ésta se puede leer aquí.

——
* Físico, ingeniero físico, escritor.

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