Abr 12 2012
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OpiniónPolítica

Rusia: Putin, hablan los datos -I-

Antes de iniciar estas consideraciones ‚ÄĒde las que √©ste es el cap√≠tulo primero‚ÄĒ acerca de los doce a√Īos de gobierno ‚ÄĒo desgobierno‚ÄĒ de Putin, dos cuestiones previas:
La primera: ¬Ņpor qu√© insistimos en hablar de Putin, si √©l ‚ÄĒ mal o bien ‚ÄĒ ya ha triunfado holgadamente en las elecciones presidenciales reci√©n pasadas?; y la segunda: ¬Ņqu√© similitud existe entre Chile y Rusia que pueda interesar al lector chileno ‚ÄĒo latinoamericano‚ÄĒ, m√°s preocupado con el devenir nacional, tan conmocionado en los √ļltimos tiempos? | JAIME GARRIDO.*

 

Relativamente a la primera cuesti√≥n, es menester se√Īalar que, precisamente antes y despu√©s de las fraudulentas elecciones presidenciales en Rusia, en diversos √≥rganos de comunicaci√≥n social, tanto en Chile como en el extranjero, han surgido voces que hablan, en t√©rminos encomiables, de un Vladimir Putin totalmente desconocido en Rusia, sin considerar, por cierto, al Putin que la propaganda oficial y la mayor√≠a aplastante de los medios de comunicaci√≥n televisiva, radial y escrita rusos ‚ÄĒ todos en manos de la oligarqu√≠a y del Gobierno ‚ÄĒ pintan, presentando al electo Presidente poco menos que como el Padre de la Naci√≥n, el gran salvador de Rusia.

 

En el fondo, lo que ocurre es que se ha creado un nuevo mito que nos habla de un verdadero patriota, de un estadista interesado en recuperar para Rusia el terreno perdido en los malhadados a√Īos 90 del siglo pasado.

 

As√≠, hace pocas semanas, Pepe Escobar, que suele escribir para las revistas Asia Times y Rebeli√≥n, en un art√≠culo bajo el estramb√≥tico t√≠tulo de Putin enloquece a W√°shington, hace comentarios que, a la luz de la realidad que ha vivido Rusia en los √ļltimos 12 a√Īos bajo la conducci√≥n de Putin ‚ÄĒo mejor, en la era putiniana‚ÄĒ pueden ser tildados de aventurados, como lo corroboran algunas de sus aserciones dignas de una antolog√≠a a eso de asumir como real lo deseado:

 

Las elites angloestadounidenses todav√≠a se retuercen ante la menci√≥n de su legendario discurso de 2007 (de Putin, J. C.) en Munich cuando critic√≥ al gobierno de George W Bush por su agenda imperial obsesivamente unipolar ‘mediante un sistema que no tiene nada que ver con la democracia’ y su continua violaci√≥n de las ‘fronteras nacionales en casi todas partes‚Ķ’ M√°s elementos esenciales: no a las bases que rodean a Rusia; no a la defensa de misiles sin una admisi√≥n expl√≠cita y por escrito de que el sistema nunca tendr√° a Rusia como objetivo; y una creciente cooperaci√≥n con el grupo BRICS de las potencias emergentes‚Ķ

 

¬ęLos atlantistas enloquecer√°n en masa cuando invierta todos sus esfuerzos en la coordinaci√≥n de ‘una poderosa uni√≥n supranacional que puede convertirse en uno de los polos del mundo actual y un eficiente v√≠nculo entre Europa y la din√°mica regi√≥n Asia‚ÄĒPac√≠fico’… Putin encabez√≥ casi en solitario la resurrecci√≥n de Rusia como mega‚ÄĒsuperpotencia energ√©tica (el petr√≥leo y el gas representan dos tercios de las exportaciones de Rusia, la mitad del presupuesto federal y un 20% del producto interno bruto)‚Ķ

 

¬ęQue no quepan dudas. Tras la interminable satanizaci√≥n de Putin y la mir√≠ada de intentos de deslegitimar las elecciones presidenciales de Rusia, se encuentran algunos sectores muy encolerizados y poderosos de las elites de W√°shington y angloestadounidenses‚Ķ Saben que Putin ser√° un negociador ultra duro en todos los frentes. Saben que Mosc√ļ aplicar√° una coordinaci√≥n cada vez m√°s estrecha con China: en la frustraci√≥n de bases permanentes de la OTAN en Afganist√°n; en el apoyo a la autonom√≠a estrat√©gica de Pakist√°n; en la oposici√≥n a la defensa de misiles; en garantizar que no se ataque a Ir√°n‚ĶSer√° el demonio predilecto porque no podr√≠a haber un oponente m√°s formidable a los planes de W√°shington en el escenario mundial, se llamen Gran Medio Oriente, Nueva Ruta de la Seda, Dominaci√≥n de Espectro Completo o Siglo Pac√≠fico de EE.UU. Se√Īoras y se√Īores, prepar√©monos para el estruendo…

 

Fue el ippon* de Putin contra la OTAN, el Fondo Monetario Internacional y el neoliberalismo de la l√≠nea dura. Y la pregunta surge, pertinente, natural: ¬Ņen que mundo vive este analista? Hay otros observadores que, an√°logamente a Pepe Escobar, sin tener un conocimiento real de la situaci√≥n que vive Rusia, arriesgan conclusiones de dudoso contenido:

 

Para la mayor√≠a de los rusos, no todos por supuesto, los gobiernos desde 2000 a la fecha, con Putin en la mayor√≠a del lapso y una fracci√≥n con Medv√©dev, han mejorado relativamente su situaci√≥n econ√≥mica-social‚Ķ Este es un hecho, que los opositores y los imperios de afuera explican como mera consecuencia del empinamiento de los precios del petr√≥leo y el gas‚Ķ Rusia es un fuerte productor y exportador de esos recursos. Por ejemplo, aspira a producir 10 millones de barriles de crudo diarios seg√ļn un plan de inversiones que tiene en marcha. Por otro lado tiene acuerdos con pa√≠ses europeos y China, para abastecerlos con nuevos gasoductos hacia el sur y Siberia, respectivamente‚Ķ

 

¬ęEsa cr√≠tica a Putin es la misma que la derecha venezolana y mundial le hace al presidente Hugo Ch√°vez. La cotizaci√≥n del barril ser√≠a la exclusiva explicaci√≥n de la mejor√≠a de los ingresos de la mayor√≠a de los venezolanos‚Ķ Al mandatario ruso electo le pegan con el mismo garrote, como si su pol√≠tica de este decenio para que el Estado ruso recuperara capacidad de decisi√≥n en cuanto a sus recursos energ√©ticos no tuviera ning√ļn m√©rito‚Ķ Este no es un debate del pasado pisado. Es muy actual, porque en el programa de Putin en la √ļltima compulsa se destac√≥ su propuesta de aumentar los salarios de m√©dicos, educadores, militares y polic√≠as.

 

Este tipo de preocupantes comentarios ‚ÄĒno por la opini√≥n que en s√≠ encierran, sino por su car√°cter marcadamente subjetivo en t√©rminos de la evaluaci√≥n de una realidad inexistente‚ÄĒ nos impele a asumir que, desgraciadamente, los medios de comunicaci√≥n de masas, concentrados como estuvieron y est√°n en manos de las oligarqu√≠as, en lugar de informar, contin√ļan desinformando y nosotros continuamos cayendo en la magistral telara√Īa, sabiamente tejida por los hacedores de conciencias y de opini√≥n.

 

Y habr√≠a que preguntarse ¬Ņpor qu√© analistas y comentaristas pol√≠ticos, que se puede presumir est√°n insertos en ese vasto espectro de las mayor√≠as que no concuerdan con el orden de cosas imperante en este injusto mundo actual, reproducen la interesada informaci√≥n divulgada por las grandes cadenas informativas occidentales?

 

En las p√°ginas que siguen haremos una tentativa de mostrar no solamente cu√°les han sido las formas de las pol√≠ticas implementadas por Putin a lo largo de los doce a√Īos en que ha dirigido los destinos de Rusia, sino su contenido, que, al final de cuentas, es lo que efectivamente importa.

 

Similitudes

 

En cuanto a la segunda cuestión de las eventuales similitudes que existen entre Rusia y Chile y que pueden interesar al lector chileno y, por extensión, al latinoamericano, diremos que, a simple vista, para quien no conoce cabalmente la realidad de ambos países, no hay prácticamente nada que los asemeje. Empero, si observamos las políticas neoliberales aplicadas en ambos países, encontraremos, entonces, la primera similitud.

 

Luego, si, en t√©rminos de horizonte temporal, analizamos lo que ha provocado la aplicaci√≥n de dichas pol√≠ticas en ambos pa√≠ses, concluiremos que hay m√°s de alguna semejanza. A seguir, si no ignoramos el origen del poder estatal en ambos pa√≠ses, constataremos que los reg√≠menes pol√≠ticos imperantes en ellos son el resultado de una prolongada secuencia de gobiernos democr√°ticos que, a su vez, tuvieron como fuente la herencia de un poder generado por golpes de Estado: en Chile, el putsch fascista de Pinochet; en Rusia, el golpe de Estado llevado a cabo por Eltsin en 1993, que culmin√≥ con el ataque militar contra el √ļnico y leg√≠timo titular del poder estatal: el Soviet Supremo de Rusia.

 

Después, si verificamos que, tanto en Rusia como en Chile, los oligarcas locales, amén de disponer del poder económico, se han hecho del poder político, gobernando a favor propio y de los grandes conglomerados internacionales del capital, estaremos en presencia de una nueva semejanza.

 

Por √ļltimo, the last but not least, los oligarcas de Chile y Rusia han pasado a engrosar las listas de los hombres m√°s ricos del mundo en el mismo per√≠odo y, como contrapartida, han generado en sus propios pa√≠ses el mayor n√ļmero de pobres y de personas marginadas de la sociedad, que se van sumando al floreciente ej√©rcito de drogadictos, alcoh√≥licos y delincuentes producidos con considerable eficiencia por las econom√≠as neoliberales. Es obvio que las mencionadas similitudes son tan s√≥lo la punta del iceberg, toda vez que la mayor√≠a aplastante de los innumerables fen√≥menos que tienen lugar en ambas sociedades son similares. De all√≠, pues, el inter√©s evidente que la situaci√≥n de Rusia puede tener para el lector latinoamericano y, en particular, para el chileno.

 

Esclarecidas las causas que estuvieron en el origen de nuestra decisión de enfocar una vez más, de modo crítico, los hechos reales de Vladimir Putin, diremos que, para evaluar la actividad de cualquier gobierno, es de uso generalizado recurrir al análisis de la evolución o comportamiento de los siguientes parámetros:

 

‚ÄĒ Territorio;
‚ÄĒ Recursos naturales;
‚ÄĒ Poblaci√≥n;
‚ÄĒ Administraci√≥n;
‚ÄĒ Econom√≠a;
‚ÄĒ Cultura y religi√≥n;
‚ÄĒ Fuerzas armadas; y
‚ÄĒ Pol√≠tica externa.

 

Todos los datos que citaremos en estos comentarios pueden ser encontrados y corroborados en fuentes abiertas, fidedignas e idóneas, principalmente oficiales, que dan cuenta, precisamente, de una situación que nada tiene que ver con la propugnada por los analistas cuyos artículos fueron extensamente citados más arriba.

 

Es menester se√Īalar que las condiciones espec√≠ficas del desarrollo de Rusia despu√©s del a√Īo 1991 influyeron de modo determinante en la formaci√≥n del peculiar r√©gimen pol√≠tico, cuya personificaci√≥n ha sido y contin√ļa siendo Putin. Como ha quedado demostrado por el propio devenir de los pertinaces hechos reales, Medv√©dev, el segundo de a bordo, no es m√°s que el ni√Īo de los mandados, que estuvo cuatro a√Īos sentado en el sill√≥n presidencial, calent√°ndolo para que Putin regresara a utilizarlo.

 

La propaganda oficial, mucho antes de las elecciones presidenciales, apuntaba a distanciar a Putin de los malditos a√Īos 90, cuando el pa√≠s fue saqueado por sus propios gobernantes, con Eltsin a la cabeza. La misma t√≥nica fue utilizada en el a√Īo 2007, cuando, majaderamente, se comenz√≥ a hablar de un supuesto Plan de Putin, que tambi√©n estar√≠a dirigido a resucitar a Rusia como gran potencia despu√©s de la destrucci√≥n de la Uni√≥n Sovi√©tica. Putin, afirman sus propagandistas, habr√≠a comenzado la ejecuci√≥n de su plan a partir del a√Īo 2000.

 

Veamos cómo han ocurrido, objetivamente, los hechos

 

A inicios de los a√Īos 90 ‚ÄĒdespu√©s de haber regresado de su misi√≥n como funcionario del KGB en Alemania‚ÄĒ Putin se desempe√Ī√≥ como jefe del Comit√© de Relaciones Externas de la Municipalidad de San Petersburgo y como principal hombre de confianza del tristemente c√©lebre alcalde de la segunda capital de Rusia, A. Sobchak.

 

De acuerdo con informaciones nunca desmentidas ‚ÄĒpor lo dem√°s, debidamente sustentadas por documentos del Parlamento Municipal de San Petersburgo‚ÄĒ, en el ejercicio de sus funciones, Putin se caracteriz√≥ por ser un incisivo impulsor de la corrupci√≥n, al punto que una comisi√≥n del Parlamento local solicit√≥, oficialmente, su exoneraci√≥n del puesto de jefe del mencionado Comit√©.

 

Pero, en la criminal Rusia de aquel entonces, ser corrupto no era delito, independientemente de la connotación, alcance y consecuencias del crimen cometido, como, por ejemplo, dejar sin productos de primera necesidad a la ciudad.

 

En 1996, Putin comenz√≥ a trabajar en el Kremlin, inicialmente como subdirector de la Administraci√≥n de los asuntos del presidente, luego como suplente del Director de la Administraci√≥n del Presidente y Jefe de la Direcci√≥n de Control del Kremlin. All√≠, se destac√≥ por llevar a cabo supuestos severos controles de los suministros para las Fuerzas Armadas. Este ejemplar control ‚ÄĒ seg√ļn el propio Putin ‚ÄĒ habr√≠a obligado al Ministro de Defensa de Rusia, I. Rodionov, a renunciar a su cargo.

 

Para no ir muy lejos por datos que puedan avalar su misi√≥n de luchador contra la corrupci√≥n, habr√≠a que echar una simple mirada a la situaci√≥n imperante en la actualidad en el √°mbito de la defensa, donde la corrupci√≥n ha alcanzado niveles que no tienen parang√≥n en la historia del pa√≠s. Am√©n del robo descarado de parte significativa del presupuesto estatal por parte de la alta oficialidad de las Fuerzas Armadas, que tiene lugar a vista y paciencia del ministro ‚ÄĒun empresario mueblista que ha cometido todo tipo de aberraciones‚ÄĒ y del propio Putin, contin√ļa en curso la destrucci√≥n virtual del poder√≠o militar de Rusia, lo que pone en causa la propia subsistencia de la otrora gran potencia, al menos en los marcos de su actual configuraci√≥n geogr√°fica y administrativa.

 

Recuérdese que, en 1999, en el mejor espíritu de las monarquías, Eltsin decidió abdicar y nombró como su sucesor a Vladimir Putin, quien, sin que mediaran elecciones o cualquier otro tipo de pronunciamiento democrático, asumió la presidencia del Estado ruso.

 

Ahora, lo que m√°s crispa es el cinismo de los propagandistas oficiales y del propio Putin que, en uno de sus art√≠culos electorales, escribi√≥ que los acontecimientos de los a√Īos 90, se caracterizaron porque las elites olig√°rquicas, utilizaron descaradamente el Estado, dividi√©ndose la propiedad de todo el pueblo. Dicho de otra manera, Putin, despu√©s de 20 a√Īos, se lamenta porque la perversa oligarqu√≠a actu√≥ de forma tan deshonesta. Esto es, como si √©l hubiese llegado ayer al pa√≠s y no hubiese estado nunca al frente del Estado por un per√≠odo de m√°s de doce a√Īos, en el transcurso de los cuales podr√≠a ‚ÄĒsi lo hubiese deseado‚ÄĒ haber tomado medidas para subsanar la situaci√≥n creada por Eltsin, Gaidar y Chubais en los a√Īos 90.

 

¬ŅC√≥mo se compadecen sus declaraciones con el hecho de que, al d√≠a siguiente de las elecciones presidenciales, en encuentro con los ex candidatos, declar√≥ al representante de la oligarqu√≠a, M. Pr√≥jorov ‚ÄĒ uno de los m√°s destacados rateros de la propiedad heredada de la Uni√≥n Sovi√©tica ‚ÄĒ que, si √©ste aceptaba, lo podr√≠a convidar a formar parte de su futuro gobierno? As√≠ lucha contra la oligarqu√≠a el venerable estadista y patriota Putin. Pero veamos en qu√© √°mbitos de la pr√°ctica encuentra manifestaci√≥n esta lucha del preclaro estadista.

 

Comencemos con la economía

 

Seg√ļn datos del Banco Central, la exportaci√≥n neta de capitales desde Rusia fue, en el per√≠odo de 2000 a 2011, de 243.300.000.000 de d√≥lares, de los cuales 173.900.000.000 corresponden a los √ļltimos 3 a√Īos.

 

De este modo, se puede constatar que los malditos a√Īos 90 no representan nada, en t√©rminos de fuga de capitales, comparados con la era putiniana.

 

Al 1¬ļ de Enero de 2012, las reservas internacionales de Rusia alcanzaban los 505.391.000.000 de d√≥lares, depositadas, en su gran mayor√≠a, en los Estados Unidos, trabajando, por tanto, en beneficio de la econom√≠a norteamericana. Es curioso y parad√≥jico constatar que el Estado Ruso y las empresas rusas solicitan cr√©ditos a bancos norteamericanos, que cobran intereses anuales que oscilan entre los 6 y los 9 por ciento, y el Estado ruso recibe por mantener sus reservas en Estados Unidos tasas anuales de inter√©s del orden de los 2 por ciento. ¬°Negocio redondo del patriota Putin!‚Ä®‚Ä®

 

En lo que ata√Īe al monto global de la deuda externa de Rusia, incluida la estatal y privada, al 1¬ļ de Enero de 2012, √©sta llegaba a los 538.940.000.000 de d√≥lares, esto es, su volumen superaba al observado por las reservas internacionales. Y, nuevamente, constatamos que los malditos a√Īos 90 fueron, tambi√©n en este cap√≠tulo, francamente mejores que la era putiniana.

 

Y, como ya es norma, aqu√≠ en Rusia, la falacia usada por los c√≠rculos oficiales del poder, como argumento para justificar tal orden de cosas, es que esta deuda externa estar√≠a condicionada, supuestamente, por el aumento de las inversiones extranjeras, lo cual, por un lado, es desmentido rotundamente por el volumen de fuga de capitales desde Rusia ‚ÄĒcomo ya qued√≥ demostrado‚ÄĒ y, por otro, por los esquemas que mostraremos a continuaci√≥n sobre las inversiones extranjeras en Rusia:

 

Con 41 por ciento se destaca Chipre, a seguir las Islas Vírgenes Británicas y Holanda, con 12 por ciento; las Bermudas, con 9 por ciento; Bahamas, con 6; Alemania, con 5; y Estados Unidos, Suecia y Gibraltar, con 4 por ciento. Lo que, en realidad, acontece es que a Rusia regresan recursos generados en el propio país, que fueron desviados para huir a la tributación en territorio ruso.

 

En Chipre se encuentran, entre otras, registradas las empresas del grupo Russian Commercial Bank, Promsvyazbank, Alfa‚ÄĒBank, Renessance Kapital, Troiki Dialog, Otkrytiya; una parte importante de los activos de Evraza pertenece a la empresa chipriota Mastercroft. La Rosneft‚Äô posee 51 por ciento del capital de la Shell Caspian Ventures Ltd.. Entre los activos de la Lukoil se cuentan la LukOil Cyprus Ltd., la K&S Baltic Offshore (Cyprus) Ltd., la LukOil Overseas Cyprus Ltd y la Bitech Cyprus Ltd. Tambi√©n est√° registrada en Chipre, la Norilsk Nickel Cyprus Ltd., filial de la Norilsk Nikel ‚ÄĒ empresa monopolista sovi√©tica de la cual ilegalmente se apropi√≥ el flamante candidato presidencial, ahora convidado por Putin a formar parte del gobierno, M. Proj√≥rov.

 

Esta peque√Īa lista es un pelo de la cola si la comparamos con la cantidad total de empresas rusas registradas en el extranjero con la deliberada finalidad de minimizar el pago de impuestos y, concomitantemente, encubrir su estructura de propiedad. De otro lado, este tejemaneje permite a los empresarios rusos manipular los precios de la producci√≥n y los cr√©ditos que se otorgan a s√≠ mismos.

 

Los propagandistas del régimen de Putin afirman, sin el menor pudor, que la deuda externa es, principalmente, privada. Sin embargo, el sector empresarial privado está constituido por organizaciones en forma de sociedades anónimas privadas abiertas, limitadas, cerradas y por cuotas. Para efectos estadísticos, se considera que la deuda es privada incluso cuando cien por ciento de las acciones pertenece al Estado. Por ejemplo, la deuda neta de Rosneft en el segundo trimestre de 2011 era de 12.450.000.000 de dólares. Su principal accionista, con 75.16 por ciento de las acciones, es la sociedad anónima limitada ROSNEFTGAZ, que pertenece en 100 por ciento al Estado. Empero, esta deuda es considerada, formalmente, privada, aun cuando, de hecho, la empresa es propiedad del Estado.

 

Otro ejemplo: la deuda neta de la gigantesca Gazprom, al 11 de Marzo de 2011, era de 27.800.000.000 de d√≥lares; √©sta tambi√©n es una deuda privada. Una tercera parte de toda la deuda corporativa es de responsabilidad de empresas y bancos estatales. De acuerdo con el Deutsche Bank tan s√≥lo tres compa√Ī√≠as ‚ÄĒGazprom, Rosneft y VTB‚ÄĒ son responsables por 20 por ciento de la deuda externa de Rusia. As√≠, se puede concluir que parte significativa de la deuda externa rusa es estatal.

 

El tiempo no pasa en vano. Y pareciera que la memoria humana es la que m√°s sufre los perniciosos efectos del avance implacable del tiempo. Es casi seguro que muy pocos, en Rusia, recuerdan las promesas formuladas por Putin en el sentido de que su gobierno, teniendo como referencia el a√Īo 2003, duplicar√≠a el Producto Interno Bruto (PIB). Veamos en qu√© medida fue cumplida la promesa, pero no tomando el a√Īo 2003 sino el 2000 como punto de partida. Los precios corresponden al a√Īo 2003.

Podemos observar que, en el per√≠odo de doce a√Īos, el PIB creci√≥ solamente 66 por ciento. Ahora bien, si se toma como referencia el a√Īo 2003 propuesto por Putin, su crecimiento alcanza apenas el 40 por ciento. Claro est√° que a cualquier persona esto le podr√° parecer mucho. No obstante, a la luz de las cifras que nos muestran las exportaciones de Rusia, principalmente de petr√≥leo, gas y derivados del petr√≥leo, podremos deducir que este crecimiento es despreciable: el problema es saber ¬Ņd√≥nde est√°n los inmensos recursos financieros obtenido con la venta de materias primas?

 

De acuerdo con estad√≠sticas oficiales, entre los a√Īos 2000 y 2011, Rusia export√≥ 2.684.000.000 de toneladas de crudo por la suma de 1.047.000.000.000 de d√≥lares; 1.174.000.000 de toneladas de derivados del petr√≥leo por 484.000.000.000 de d√≥lares; y 2,257 trillones de metros c√ļbicos de gas natural a un precio de 427.158.000.000 de d√≥lares,esto es, en los doce a√Īos de gobierno de Putin, Rusia vendi√≥ crudo y gas por una suma de casi dos (1,958) trillones de d√≥lares.

 

(La segunda parte de este análisis se publicará el miércoles 18 de abril).
‚ÄĒ‚ÄĒ‚ÄĒ
* Ippon, literalmente, significa un punto total, que es la calificación máxima que puede alcanzar un luchador en las Artes Marciales japonesas, normalmente usado en el judo, karate o jujutsu.

 

Notas y precisiones:
Vide: Pepe Escobar. Putin enloquece a Washington. En Rebelión, 09.03.2012, aquí.

 

Emilio Marín: Presidente por Rusia Unida ganó con 63%: Casa Blanca y Unión Europea, alarmados por la victoria de Putin. En El Ciudadano, 10.03.2012, aquí.

 

–ė–Ľ—Ć—Ź –Ď–į—Ä–į–Ī–į–Ĺ–ĺ–≤ (Barabanch), 2007‚ÄĒ11‚ÄĒ28. –®–į–ļ–į–Ľ—č (Chacales). http://barabanch.livejournal.com/421306.html=; Ruscesar: –°–į–Ľ—Ć–Ķ –ĺ –≤—Ā–Ķ—Ö –ī–Ķ–Ľ–į—Ö –ü—É—ā–ł–Ĺ–į, 29 –ú–į—Ä, 2012. http://ruscesar.livejournal.com/542069.html

 

La verdad es que las Fuerzas Armadas han sido descabezadas debido a la oposición que los altos mandos militares han manifestado contra la traicionera actividad de la dirigencia política de Rusia.
Cada vez que un militar de alto rango ha sido llamado a retiro ‚ÄĒ y, en muchos casos, han terminado muertos en accidentes o como consecuencia de repentinas enfermedades ‚ÄĒ se ha tratado de militares patriotas que han abogado contra la destrucci√≥n de las fuerzas armadas y del Complejo Militar Industrial heredado de la Uni√≥n Sovi√©tica.
aquí.

 

Este adalid del neoliberalismo m√°s recalcitrante, que fue uno de los candidatos a la presidencia de Rusia, considera que los trabajadores deben laborar 60 horas por semana sin aumento de sus salarios y que la edad para jubilarse debe ser aumentada

 

Todos los mapas, gr√°ficos y esquemas usados en el presente trabajo fueron elaborados por Vladislav Naganov.
Vide: –ü–ĺ—Ā–ĺ–Ī–ł–Ķ –Ņ–ĺ –Ī–ĺ—Ä—Ć–Ī–Ķ —Ā –Ņ—Ä–ĺ–Ņ–į–≥–į–Ĺ–ī–ĺ–Ļ 1, 2, 3.
aquí.
aquí.
aquí.

 

Es una práctica muy extendida en Rusia, donde las empresas que tienen que pagar sólo un 13 por ciento de impuesto, no lo pagan pues están registradas en los paraísos tributarios.

 

V. Naganov. Op. Cit.

 

Servicio Federal de Estadística Estatal (ROSSTAT). (www.gks.ru).
‚ÄĒ Aqu√≠
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