Oct 21 2020
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Pol铆tica

Sin Evo y con un pueblo en resistencia, el MAS vuelve al poder de la mano de Lucho Arce

Lo importante, m谩s all谩 de los contundentes resultados, es que en los once meses que dur贸 el gobierno de facto de Jeanine 脕帽ez, el Movimiento al Socialismo (MAS) logr贸 entender la nueva etapa, revisar sus propios errores y generar nuevos apoyos y alianzas y nuevos liderazgos. Ni siquiera unida la derecha hubiera logrado imponerse en Bolivia, pero quiz谩 hubiera logrado acercarse a una segunda ronda.

El 鈥渧oto 煤til鈥 del mundo rural y urbano popular perif茅rico fue para el candidato masista Lucho Arce, y eso defini贸 su ventaja final. El nuevo desaf铆o del MAS ser谩 gobernar sin el poder que tuvo entre 2006 y 2019, un periodo 茅pico de la revoluci贸n que no podr谩 repetirse.聽Sin embargo, su gobierno no ser谩 nada f谩cil en un escenario regional posprogresita y una econom铆a muy complicada, aunque las elecciones en Argentina y ahora en Bolivia, as铆 como las tendencias en Chile, Ecuador y Colombia parecen marcar un proceso de reajuste, del alineamiento progresivo a un eje progresista que no termina de definirse ni consolidarse.https://www.nodal.am/wp-content/uploads/2020/10/luis-arce-bolivia1.jpg

El triunfo del MAS muestra que s铆 era posible ganar con un candidato que no fuera Evo Morales, y que sus esfuerzos reeleccionistas terminaron llevando a su gobierno a un callej贸n sin salida, sobre todo por el rechazo a la reelecci贸n indefinida. La asonada programada por la derecha y sus patrocinantes de Washington termin贸 en un golpe, lo que no excluye una fuerte crisis interna聽聽que explica la salida del MAS del poder.

La represi贸n y la vuelta al llano insufl贸 una nueva m铆stica a la campa帽a electoral del MAS, de la que careci贸 en 2019, cuando la confianza en el aparato estatal y en la figura patriarcal de Evo Morales, reemplaz贸 la movilizaci贸n desde abajo.

El alejamiento de Morales y la crisis tambi茅n permiti贸 la emergencia de una nueva camada de dirigentes. Entre ellos, Andr贸nico Rodr铆guez, sucesor de Morales en los sindicatos cocaleros cochabambe帽os, un campesino con una licenciatura en Ciencias Pol铆ticas, que expresa la nueva sociolog铆a del mundo rural, cada vez m谩s interconectado con las ciudades.

En esta campa帽a, destaca un an谩lisis de Le Monde diplomatique, aparecieron muchos 鈥淎ndr贸nicos鈥 que permitieron desplazar del primer plano a varios dirigentes sociales desgastados y con visiones prebendalistas de la pol铆tica y el Estado. En Bolivia, el MAS actu贸 con una autonom铆a relativa respecto a las posiciones de Evo Morales, limitado en sus movimientos por su exilio argentino. En los 煤ltimos meses, los parlamentarios masistas, con Eva Copa a la cabeza, eligieron la moderaci贸n frente a los llamados a la lucha que llegaban desde Argentina.

鈻 Andr贸nico: El MAS respetar谩 el resultado de las elecciones - Noticias BoliviaA diferencia de parte del apoyo solidario internacional antigolpista, perdida en consignas tan viejas como vac铆as, el MAS logr贸 entender la nueva etapa y apostar a la salida electoral, con los compromisos que 茅sta requiri贸, por encima de la resistencia en las calles鈥, se帽ala el analista Pablo Stefanoni.

Quienes se quedaron en Bolivia entendieron la complejidad de lo ocurrido en noviembre: el proceso que termin贸 en una 鈥渟ugerencia鈥 militar armada para que Morales renuncie, un golpe, fue parte de una crisis con m谩s dimensiones, incluida la de la popularidad inicial de 脕帽ez y el propio desgaste de Morales.

En las manifestaciones populares de los 煤ltimos meses no se vio un reclamo de que volviera Evo, sino un rechazo a la agresi贸n constante y racista del gobierno y de las bandas ultraderechistas, con las quemas de wiphalas, por ejemplo, despu茅s de las masacres de Senkata y Sacaba, y las continuas referencias a las 鈥渉ordas del MAS鈥 y las columnas en la prensa sobre el 鈥渆nemigo p煤blico n煤mero uno鈥 o el 鈥渃谩ncer de Bolivia鈥.

Desde un comienzo y siguiendo un gui贸n prefabricado en Washington, el gobierno de facto busc贸 demonizar al MAS, al que intent贸 reducir a una fuerza 鈥渘arcoterrorista鈥, caracterizando su gesti贸n como una mezcla infame de autoritarismo, corrupci贸n y despilfarro de recursos p煤blicos, alejado de las im谩genes de 茅xito econ贸mico resaltadas incluso por organismos internacionales. La autonom铆a relativa frente a Evo ampli贸 el margen de acci贸n del MAS en el pa铆s, al tiempo que el tenor moderado de Arce, sumado a su prestigio como gestor de la econom铆a, permit铆a responder, sin sobreactuaciones, a los ataques de la derecha.

El MAS, pese a haber sufrido una desbandada once meses atr谩s, logr贸 reconstituirse desde el Parlamento 鈥揹onde conserv贸 su mayor铆a de dos tercios鈥 y desde las calles, manteniendo su lugar de fuerza de base popular en el pa铆s, junto a la Central Obrera Boliviana y a las asociaciones de pobladores.

El gobierno de facto no entendi贸 que el MAS segu铆a expresando un bloque 茅tnico-social de matriz plebeya聽聽amenazando con c谩rcel y persecuci贸n no solo a sus dirigentes y militantes, sino a referentes de expresiones m谩s amplias de los movimientos sindicales y sociales.

La nueva gesti贸n del MAS deber谩 desarrollarse en un escenario posprogresista y marcadamente neoliberal en la regi贸n. Desde antes de asumir, los vencedores hablan de sumar fuerzas, lo que obligar谩 a transformarse en un partido dispuesto a compartir el poder y aceptar en mayor medida la alternancia.

Sin dudas, la amplia ventaja es un capital fundamental para el binomio ganador en un contexto de polarizaci贸n. La 鈥渞evoluci贸n de las pititas鈥 c铆vico-militar parece diluirse en menos de un a帽o, pese al relato de la 鈥渓iberaci贸n鈥 inserto en el bombardeo publicitario en los medios concentrados apoyados por el gobierno de facto, los suplementos especiales de los peri贸dicos y diarios, las agresivas campa帽as en redes sociales.

Los onces meses de zozobra

Desde que Evo Morales fue desalojado cruentamente del poder, con la complicidad de las Fuerzas Armadas y de la polic铆a, se abati贸 contra sus partidarios una feroz persecuci贸n pol铆tica que incluy贸 masacres, encarcelamientos, exilios e inhabilitaciones judiciales.

La administraci贸n de Jeanine 脕帽ez y los cabecillas civiles del golpe, Carlos Mesa (Comunidad Ciudadana) y Fernando Camacho (de la racista Creemos), realizaron intensas campa帽as para desacreditar al presidente derrocado y a su partido, y por minimizar la fuerza del MAS en las urnas.

En tres ocasiones postergaron la realizaci贸n de los comicios, de forma inicial previstos para marzo, intentando ganar tiempo adicional para neutralizar al MAS. Pero el tiro聽聽les sali贸 por la culata.

El golpe cont贸 con el abierto y descarado apoyo de la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA) y su secretario general, Luis Almagro, quien emprendi贸 por su cuenta una campa帽a propagand铆stica orientada a presentar las frustradas elecciones del 20 de octubre del a帽o pasado, en las que Evo buscaba su tercera relecci贸n, como fraudulentas.

Obviamente nunca demostr贸 fraude alguno, pero sirvi贸 de pretexto a los golpistas y dio pie a varios gobiernos de derecha para dar, unos d铆as m谩s tarde, su reconocimiento al r茅gimen聽de facto, tal como esperaba el gobierno de Estados Unidos. Es evidente que Almagro utiliza el cargo para promover golpes de Estado y destruir las instituciones democr谩ticas en los pa铆ses de la regi贸n que no se pliegan a las directrices de Washington.

Durante once meses el MAS fue acosado por la polic铆a, sus dirigentes fueron criminalizados y gobernantes y medios de comunicaci贸n hegem贸nicos integrantes de la internacional del terror medi谩tico聽 de otros pa铆ses presentaron a su m谩ximo l铆der como narco, corrupto y hasta dictador.聽Pero el pueblo logr贸 remontar la brutal y sanguinaria ofensiva de la derecha, se enfrent贸 al gobierno de facto en las calles y gan贸 la elecci贸n presidencial del domingo, por mayor铆a absoluta 鈥搇o que descarta el escenario de una segunda vuelta鈥, recuperando la democracia y el proyecto social, progresista y soberanista que el MAS aplicara desde 2005.

驴Reconciliaci贸n?

Evo Morales, en rueda de prensa desde Buenos Aires, afirm贸 que buscar谩n un encuentro de reconciliaci贸n para la reconstrucci贸n: 鈥渘o somos vengativos, revanchistas鈥, afirm贸. Pero ni 茅l ni ninguno de los dirigentes masistas saben cu谩les ser谩n los derroteros de los diferentes actores de los meses golpistas. 脕帽ez seguramente viaje a Colombia. Antonio Murillo, quien hab铆a sido censurado por la Asamblea Legislativa Plurinacional en d铆as recientes, fue destituido del gobierno de facto.

Carlos Mesa, nuevamente derrotado, afirm贸 que ser谩 鈥渃abeza de oposici贸n鈥, aunque no resulta claro c贸mo podr谩 articularla. En cuanto a Camacho, es probable que intente consolidar un liderazgo en oriente, apoyado por factores internacionales, e incluso trate nuevamente de dividir el pa铆s.驴C贸mo se articular谩 la paz con la justicia? Ese pueblo que dio la cara en las calles y en las rutas para enfrentar la dictadura sabe que sin justicia ser谩 imposible la reconciliaci贸n, por m谩s que la reciten los dirigentes. En un hecho de gran simbolismo, result贸 electa senadora por el MAS Patricia Arce, alcaldesa de Vinta que hab铆a sido secuestrada, golpeada y pintada de rojo durante los d铆as del golpe.

Lo que vendr谩

Pese a que el amplio triunfo del MAS fue reconocido por la presidenta de facto Jeanine 脕帽ez, el expresidente derechista Carlos Mesa -candidato de Comunidad Ciudadana, quien qued贸 segundo a casi 20 puntos por debajo- e incluso el secretario general de la OEA, Luis Almagro, el Tribunal Supremo Electoral tiene siete d铆as para dar resultados, y la toma de posesi贸n de Arce ser谩 entre el 31 de octubre y el 14 de noviembre.

Arce anunci贸 que su primera medida de gobierno ser谩 otorgar un bono contra el hambre de unos 144 d贸lares, aprobado por el Parlamento para enfrentar la pandemia del Covid-19, y que la mandataria golpista Jeanine 脕帽ez se neg贸 a pagar. En su declaraci贸n televisiva, reiter贸 el anuncio de un gobierno de 鈥漸nidad nacional para todos los bolivianos鈥 que hiciera tras su amplia victoria en las urnas. Asimismo, reiter贸 su prop贸sito de ampliar la pol铆tica de bonos a la ciudadan铆a como uno de los ejes de su plan de reactivaci贸n de la econom铆a, golpeada por las medidas del gobierno de facto, la crisis internacional y la pandemia del Covid-19.

David Choquehuanca en Radio Gr谩fica: 鈥淓l pueblo boliviano ha perdido el miedo鈥 鈥淧ara nuestro modelo es importante fortalecer la demanda interna v铆a bonos y transferencias. En paralelo vamos a empezar la reconstrucci贸n de la producci贸n, que eso tambi茅n ha sido afectado por las medidas que el gobierno golpista ha tomado鈥, explic贸. Hemos recuperado las esperanzas, dijo Lucho Arce al proclamar su triunfo junto a su vicepresidente, David Choquehuanca, ex canciller. Arce contar谩 con mayor铆a en el Congreso, seg煤n proyecciones, pero no alcanzar铆a las dos terceras partes que requiere para que se aprueben leyes sin necesidad de pactar con otras fuerzas pol铆ticas.

Desde Buenos Aires, donde est谩 exiliado, Morales atribuy贸 la victoria de su ex ministro de Econom铆a a la conciencia de la revoluci贸n democr谩tica cultural, y agreg贸: el resultado demuestra que en noviembre pasado no hubo fraude: 鈥渟铆 hubo golpe鈥. Morales gan贸 los comicios del 20 de octubre de 2019, y la entonces oposici贸n de derecha aleg贸, sin presentar una sola prueba, que hubo fraude, acusaci贸n avalada tambi茅n por la Organizaci贸n de Estados Americanos (OEA). Las protestas impulsadas entonces por el l铆der ultraderechista Luis Fernando Camacho dejaron 30 muertos. Morales fue conminado por la c煤pula militar a renunciar.

Evo sostuvo que el delito de su gobierno fue haber sido antiimperialistas y haber identificado a enemigos internos y externos, y manifest贸 su deseo de volver a su tierra natal tarde o temprano. Expuso que le gustar铆a volver a Cochabamba y ser un agricultor o peque帽o productor. Defini贸 a Arce como uno de los mejores economistas de Am茅rica Latina, y record贸 que fue un ministro de Econom铆a por casi 12 a帽os, con mucha calidad humana, muy solidario y honesto.

Con la promesa de volver a instalar los grandes planes de industrializaci贸n del gas natural y de los grandes yacimientos de litio y diversificar la matriz productiva del pa铆s, Arce tendr谩 la tarea de recuperar la senda del crecimiento. El Banco Mundial estima que la econom铆a de Bolivia, dominada por la agricultura y el gas, caer谩 alrededor de 6 por ciento este a帽o, despu茅s de m谩s de tres d茅cadas de crecimiento.

Nacido en La Paz hace 57 a帽os, el presidente electo se gradu贸 en Econom铆a en la Universidad Mayor de San Andr茅s, y estudi贸 una maestr铆a en la Universidad de Warwick, en Inglaterra. Trabaj贸 18 a帽os en el Banco Central, donde ocup贸 diversos cargos. Tiene un perfil m谩s tecn贸crata que pol铆tico, pero el perfil no es todo: en la campa帽a ha mostrado su buena mu帽eca pol铆tica.

En el gobierno de Morales, Bolivia elev贸 su PIB de 9 mil 500 millones de d贸lares anuales a 40 mil 800 millones y redujo la pobreza de 60 a 37 por ciento, seg煤n datos oficiales. La bonanza permiti贸 otorgar bonificaciones a miles de embarazadas, estudiantes y ancianos, e inversiones millonarias para intentar industrializar la explotaci贸n del litio y el gas natural.

Durante su gesti贸n, Bolivia creci贸 a un ritmo anual de 4,6 por ciento. Con la mirada puesta en la demanda interna como motor del crecimiento econ贸mico, Arce promovi贸 la nacionalizaci贸n de empresas estrat茅gicas y el desarrollo de inversi贸n p煤blica, as铆 como pol铆ticas redistributivas.

En su campa帽a, Arce propuso inyectar ocho mil millones de d贸lares al Estado que saldr铆an de cr茅ditos internacionales, negociar el no pago de la deuda externa, crear un impuesto a los m谩s ricos, que representan el uno por ciento de la poblaci贸n, y sustituir importaciones con producci贸n nacional.

Arce deber谩 construir su propio liderazgo presidencial, con un Evo Morales que volver谩 a Bolivia mucho menos fuerte que antes, y un vicepresidente, David Choquehuanca, distanciado de Morales y con base propia entre las dirigencias aymaras del altiplano pace帽o.

Lucho Arce deber谩 mostrar que su exitoso modelo sirve tambi茅n en tiempos de crisis econ贸mica e incertidumbre profundizada por la pandemia. Tras el triunfo, se mostr贸 humilde, sugiri贸 una autocr铆tica y prometi贸 la unidad nacional. Todav铆a no asumi贸.

* Periodista y comunic贸logo uruguayo. Mag铆ster en Integraci贸n. Fundador de Telesur. Preside la Fundaci贸n para la Integraci贸n Latinoamericana (FILA) y dirige el Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la) y surysurtv.


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