May 12 2013
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CulturaSociedad

Stiglitz y los medios: Hace falta una fuerte intervenci贸n estatal

Un apasionante foro en la Universidad de Columbia sobre la concentraci贸n de los medios, el acceso a la informaci贸n y la libertad de expresi贸n, y su reflejo distorsionado en los mayores diarios argentinos, Stiglitz defendi贸 una regulaci贸n estatal fuerte de los medios televisivos, con los que se informa el ciudadano medio, para asegurar la diversidad, esencial para la democracia y el desarrollo.
Bajo el t铆tulo 鈥淪tiglitz, preocupado por las estad铆sticas鈥, en Clar铆n, y 鈥淪tiglitz advirti贸 sobre los riesgos de no tener estad铆sticas adecuadas鈥, en La Naci贸n, ambos diarios publicaron la semana pasada un di谩logo con periodistas argentinos, sostenido en Nueva York tras las presentaci贸n del Premio Nobel de Econom铆a en la conferencia sobre la libertad de prensa en la Facultad de Periodismo de la Universidad de Columbia. Stiglitz dijo a esos periodistas que 鈥渘o se puede manejar la econom铆a sin estad铆sticas correctas鈥. En cambio, los dos diarios ignoraron el panel que Stiglitz comparti贸 con el funcionario del Banco Mundial Sergio Jellinek, durante el cual mantuvo un interesante di谩logo con el secretario de redacci贸n de Clar铆n y director period铆stico de su Maestr铆a de Periodismo, el fil贸sofo Miguel Wi帽azki. Clar铆n omiti贸 toda menci贸n a la conferencia de Stiglitz y La Naci贸n apenas dijo que 鈥渄efendi贸 la competencia en el mercado de medios y el acceso a la informaci贸n, dos elementos que son cruciales en una democracia鈥. Su conferencia (que puede verse en http://new.livestream.com/accounts/1079539/events/2051379/videos/17935127) fue de gran inter茅s. Clar铆n y La Naci贸n limitaron sus cr贸nicas a las exposiciones de intenso contenido pol铆tico de sus propios directivos, Ricardo Kirschbaum y H茅ctor D鈥橝mico, quienes no evidenciaron conocimiento sobre la ley audiovisual.

Consecuencias de la concentraci贸n

Seg煤n Stiglitz el rol de la prensa es llamar la atenci贸n sobre los abusos del mercado financiero contra los ciudadanos y acerca de la corrupci贸n en el sector p煤blico, que es igual o peor en el sector privado. Dijo que el suministro de informaci贸n era un bien p煤blico, que cuando estaba disponible beneficiaba a todos. Por eso en pa铆ses como Noruega y Suecia se considera que por brindar un servicio p煤blico los medios deben tener apoyo estatal. Por la misma raz贸n, agreg贸, las consecuencias de la concentraci贸n son peores en la prensa que en otros sectores, ya que afecta 鈥渆l mercado de las ideas, que es fundamental para la democracia鈥. Los criterios antimonop贸licos deben ser m谩s estrictos, igual que en el 谩rea financiera. Como la televisi贸n es el principal modo de acceso a la informaci贸n de los ciudadanos que no leen diarios, all铆 鈥渓a concentraci贸n puede ser m谩s perniciosa que en otras 谩reas鈥. Mencion贸 el mal ejemplo de Italia, donde la concentraci贸n televisiva lleg贸 a poner en duda su car谩cter democr谩tico. 鈥淧ara que la prensa cumpla con su rol, debe haber regulaciones competitivas muy fuertes鈥, dijo. Expuso que Estados Unidos era la m谩s desigual de las sociedades de- sarrolladas. Esa desigualdad econ贸mica es tan grande 鈥渜ue no es extra帽o que se traduzca tambi茅n en desigualdad pol铆tica, lo cual adem谩s se refuerza si los medios tienen un alto grado de concentraci贸n鈥. Sostuvo que en muchos pa铆ses latinoamericanos son especialmente grandes el nivel de concentraci贸n de los medios y los nexos entre la desigualdad pol铆tica y econ贸mica, 鈥渃on lo cual la prensa es un modo de sostener la desigualdad. Am茅rica latina es la regi贸n del mundo con mayor nivel de desigualdad y la concentraci贸n de la prensa juega un rol importante en esto鈥. Tanto los gobiernos como las empresas intentan limitar el acceso a la informaci贸n, que la prensa necesita para cumplir con su rol. Enumer贸 distintas formas de restricci贸n: los gobiernos que 鈥渆n todos los pa铆ses鈥 usan su control de la informaci贸n para negociar la cobertura; las leyes antiterroristas, como ocurri贸 en Islandia con la crisis bancaria; las leyes de difamaci贸n, que pueden usarse para suprimir la libertad de expresi贸n, y la autocensura, que es la m谩s dif铆cil de tratar. Ejemplific贸 con la afirmaci贸n que luego se demostr贸 falsa de que en Irak hab铆a armas de destrucci贸n masiva, con lo cual se justific贸 la guerra. 鈥淓ra dif铆cil encontrar una cobertura justa en Estados Unidos. Hab铆a que leer la prensa extranjera, que no recib铆a las influencias oficiales que modelaron la cobertura de The New York Times鈥, dijo.

Diversidad y propiedad

Jellinek cont贸 que hace un tiempo el due帽o del principal diario de la Rep煤blica Dominicana, quien tambi茅n posee estaciones de radio y de televisi贸n, le dijo que no hac铆an falta otros medios ya que 鈥渘osotros tenemos programas muy diversos, para mujeres, para ni帽os, de cocina鈥.

鈥撀縇a diversidad debe abarcar tambi茅n la propiedad de los medios? 鈥損regunt贸 Jellinek.

鈥揝铆. El riesgo con la prensa es que aunque trate de separar la p谩gina editorial de las noticiosas, es f谩cil que se superpongan. Para la democracia es fundamental la diversidad de perspectivas 鈥搑espondi贸 Stiglitz.

Desde el p煤blico, pidi贸 la palabra Miguel Wi帽azki:

鈥揇ado su contacto con el gobierno argentino y con la presidente, 驴cu谩l es su opini贸n sobre el conflicto con la prensa argentina y sus efectos sobre la econom铆a? 鈥損regunt贸.

鈥揘o tengo una relaci贸n formal, pero viajo de tanto en tanto a la Argentina. Es siempre un pa铆s interesante, con una sociedad civil muy activa, gente que discute mucho y el gobierno que siempre impulsa nuevas iniciativas. No conozco los detalles del debate, pero por lo que le铆, el tema es la concentraci贸n de la propiedad de los medios, seg煤n las l铆neas que describ铆 en mi exposici贸n 鈥搑espondi贸 sonriente.

Tambi茅n hizo una pregunta Carlos Winograd, quien ya hab铆a participado en el panel anterior, sobre la Argentina, junto con el director period铆stico de Clar铆n, Ricardo Kirschbaum, y el secretario general de redacci贸n de La Naci贸n H茅ctor D鈥橝mico, y con el directivo del CELS Dami谩n Loreti. El moderador de ese panel, el periodista John Dinges, profesor de Columbia, present贸 a Winograd como estudioso independiente de la Facultad de Econom铆a de Par铆s y como ex secretario de defensa de la competencia. (Lo fue en el 煤ltimo gobierno radical, del presidente Fernando de la R煤a). Lo que no dijo, porque nadie se lo hab铆a informado, es que en 2009 Winograd fue contratado por Cablevisi贸n, para argumentar que esa empresa del Grupo Clar铆n hab铆a sobrecumplido las metas de inversiones y obras que le fij贸 la Comisi贸n Nacional de Defensa de la Competencia como condici贸n para autorizar que se fusionara con Multicanal, seg煤n inform贸 La Naci贸n el 14 de diciembre de 2009 (http://www.lanacion.com.ar/ 1211409-analizan-inversiones-de-cablevision). Ese dato esencial tampoco fue mencionado en las cr贸nicas de la conferencia que publicaron los dos diarios representados. Clar铆n mencion贸 a Winograd como miembro del Paris School of Economics y La Naci贸n como ex secretario de Defensa de la Competencia. Consultado para esta nota, Dinges dijo que le agregaron a Winograd al panel a 煤ltimo momento y sin informarle de su contrato con el grupo Clar铆n. Es decir, actuaron en Estados Unidos tal como lo hacen aqu铆.

Crear la competencia

El contenido de la intervenci贸n de Winograd antes de formular su eeuu stiglitzpregunta a Stiglitz coincide con los argumentos del Grupo Clar铆n para oponerse a la regulaci贸n dispuesta en la ley audiovisual. En el panel anterior hab铆a dicho que el Grupo Clar铆n era el participante m谩s peque帽o en una competencia global de firmas multimedia, como Time Warner, Disney, Telefonica, News Corporation, O Globo y Televisa y que la regulaci贸n planteada por la ley argentina era anacr贸nica porque no contemplaba las innovaciones tecnol贸gicas; irracional, ya que las licencias de cable no son necesarias porque no ocupan espectro; sobreabundante porque su regulaci贸n se superpone con la de la ley de defensa de la competencia, e inconsistente en el aspecto econ贸mico, al limitar la penetraci贸n al 35 por ciento en la audiencia, lo cual juzg贸 inspirado por el 30 por ciento de Estados Unidos. 鈥淣o inventemos la rueda pero tampoco copiemos lo equivocado, aunque venga del Norte鈥, dijo. A su juicio, la regulaci贸n tiene que ser consistente con el avance de la tecnolog铆a y proveer m谩s bienes a menor costo al consumidor. En su pregunta a Stiglitz, Winograd volvi贸 a mencionar las econom铆as de escala, el tama帽o de los pa铆ses, la propiedad cruzada y el impacto positivo de la sinergia entre medios y expres贸 el temor de que las reglas generales no pudieran aplicarse a todos los casos. Para asegurar la competencia en el mercado de las ideas los medios m谩s peque帽os necesitar谩n apoyo p煤blico, pero los pa铆ses menos desarrollados, con instituciones d茅biles tender谩n a la captura pol铆tica del apoyo p煤blico y en vez de promover la diversidad, puede ocurrir lo contrario, con m谩s voces pero parecidas, dijo. Stiglitz le respondi贸 que los beneficios de la diversidad superaban a sus costos y que esto se incentivaba en la televisi贸n. 鈥淧ara el funcionamiento de la democracia la diversidad de perspectivas es esencial, no me preocupan peque帽os aumentos de costos. La respuesta a su preocupaci贸n por la dificultad de manejar programas de apoyo en pa铆ses subdesarrollados con instituciones d茅biles, es fortalecer las instituciones鈥. Stiglitz tambi茅n dijo que los mercados pueden no ser libres por otras restricciones que no sean estatales y que hace falta del gobierno para que los mercados sean realmente libres. 鈥淗ay pa铆ses donde los mercados se llaman libres pero no act煤an como tales, en distintas 谩reas, en especial en los medios. Por eso opino que hace falta una fuerte intervenci贸n estatal, tanto regulatoria como en el otorgamiento de licencias, e incluso creando competencia en forma proactiva all铆 donde no existe鈥. Para Stiglitz, se justifican regulaciones como la de Estados Unidos. 鈥淧refiero que el gobierno tome una posici贸n fuerte, aunque los medios se enojen. Lo mejor es que el propietario de un diario poderoso no pueda obtener una licencia de televisi贸n, no por favoritismo ni discriminaci贸n, sino porque 茅sas son las reglas para asegurar la diversidad. As铆 ocurre en muchos pa铆ses. Donde los gobiernos no tienen una posici贸n fuerte, los medios pueden perder credibilidad por no cumplir su rol cr铆tico para conseguir una licencia de televisi贸n鈥.

El presente ausente

En su presentaci贸n de la mesa, Dinges lament贸 los ataques oficiales a los medios y dijo que para defenderse practican un periodismo de trinchera, que no es lo mejor para la convivencia democr谩tica. Aclar贸 que la situaci贸n actual era 鈥渋ncomparable con la padecida durante la dictadura militar, cuando el control de la prensa se hac铆a por la amenaza y la realidad de la c谩rcel y la muerte. Ahora hay un sistema constitucional鈥. Tambi茅n explic贸 que organizaciones de defensa de la libertad de expresi贸n han destacado como un paso positivo la despenalizaci贸n de los delitos de calumnias e injurias, promulgada en 2009, dijo que el actual conflicto giraba en torno de la regulaci贸n de los medios audiovisuales y precis贸 que las cr铆ticas no se dirigen s贸lo a la cobertura de periodistas y a los contenidos, sino a los propietarios y accionistas de los medios privados. Clar铆n y La Naci贸n tambi茅n fueron parcos con la intervenci贸n del 煤nico de los cuatro panelistas sin v铆nculos de ning煤n tipo con el Grupo Clar铆n, Dami谩n Loreti, doctor en Ciencias de la Informaci贸n de la Universidad Complutense de Madrid y uno de los redactores de la ley audiovisual, como integrante de la Coalici贸n por una Radiodifusi贸n Democr谩tica. Clar铆n s贸lo dijo que 鈥渟ali贸 en defensa de la ley de medios afirmando que el d铆a de su aprobaci贸n hab铆a frente al Senado 40.000 personas que salieron a apoyarla diciendo que quer铆an m谩s libertad de expresi贸n, m谩s medios鈥. Pero le dedic贸 m谩s espacio a la respuesta de Kirschbaum, quien descalific贸 la intenci贸n pol铆tica del gobierno y tambi茅n a las personas que apoyaron la ley, porque quer铆an 鈥減unir a los medios que afectaba esa ley鈥. La Naci贸n apenas consign贸 que en una exposici贸n de tono t茅cnico, Loreti dijo que 鈥淩eporteros sin Fronteras respald贸 la ley de medios; que fue aprobada con apoyos de varios partidos y no s贸lo el oficialismo, y que sigue principios recomendados por la Unesco鈥. Fue mucho m谩s que eso. Obligado a dividir su tiempo en responder a los tres panelistas que defendieron la posici贸n del Grupo Clar铆n, Loreti comenz贸 por precisar que no es correcto hablar de ley de medios, ya que no contempla a las publicaciones gr谩ficas. Kirschbaum exalt贸 en su intervenci贸n las manifestaciones opositoras en las calles, donde dijo que se defendi贸 la libertad de expresi贸n, y Wi帽azki se quej贸 desde el p煤blico por la coacci贸n que el gobierno ejercer铆a sobre los periodistas. Loreti les record贸 que fue durante esas marchas opositoras que hubo periodistas golpeados y maltratados en las calles y que seis periodistas fueron denunciados ante la justicia penal por sus informaciones y opiniones, que el Grupo Clar铆n calific贸 como instigaci贸n a cometer delitos y coacci贸n agravada. Reconoci贸 que la ley audiovisual no prev茅 una perspectiva tecnol贸gica de integraci贸n y convergencia pero record贸 que el proyecto original lo contemplaba y fue suprimido por el amplio rechazo de fuerzas pol铆ticas y organizaciones sectoriales. Seg煤n Loreti la superposici贸n de regulaciones es mayor en Estados Unidos. Sobre el pluralismo y la diversidad dijo que no pueden medirse s贸lo en t茅rminos de competencia, tal como afirm贸 la Relator铆a de Libertad de Expresi贸n de la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos en su informe de 2004: el Estado tiene la obligaci贸n de garantizar por medio de la ley la pluralidad en la propiedad de los medios, por cuanto los monopolios y oligopolios 鈥渃onspiran contra la democracia al restringir la pluralidad y diversidad que asegura el pleno ejercicio del derecho de la libertad de informaci贸n de los Ciudadanos鈥. Para ello, dice la Relator铆a, 鈥渆l derecho de la competencia en muchas ocasiones puede resultar insuficiente, particularmente en cuanto a la asignaci贸n de frecuencias radioel茅ctricas. No se impide entonces la existencia de un marco regulatorio antimonop贸lico que incluya normas que garanticen la pluralidad atendiendo la especial naturaleza de la libertad de expresi贸n鈥. Tambi茅n la Unesco, en sus 鈥淚ndicadores de pluralismo y diversidad鈥, de 2008 dice que la cuesti贸n de los monopolios y los oligopolios que afectan la democracia no se reduce a la defensa de la competencia. Si la libertad de expresi贸n se ve comprometida, dice el documento, 鈥渓os Estados deben seguir cuatro reglas: rechazar pedidos de licencias de quienes ya ten铆an otras, rechazar pedidos de fusi贸n de quienes tienen m谩s de una licencia, adoptar reglas de desinversi贸n (la palabra desinversi贸n no est谩 en la ley argentina, sino en los indicadores de Unesco), y sancionar en caso de incumplimiento鈥, record贸 Loreti. D鈥橝mico hizo una comparaci贸n ir贸nica entre F煤tbol para Todos y el Superbowl del f煤tbol norteamericano, y dijo que 鈥渓os medios tienen la obligaci贸n 茅tica de ganar dinero. La 煤nica manera de ser independiente es ganar dinero鈥. En cambio Loreti destac贸 el proceso de desconcentraci贸n de contenidos de inter茅s relevante que dispuso la ley argentina. 鈥淧ara ver el partido estrella del domingo hab铆a que pagar tres veces: el abono de cable, el servicio del decodificador y el paquete premium. Yo pagaba televisi贸n por cable y ve铆a la tribuna con un se帽or que relataba鈥, concluy贸.

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