Mar 11 2021
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Econom铆a

Trabajo invisible, concepciones de g茅nero o contradicciones capitalistas de producci贸n

驴C贸mo abrazarse a esta realidad del siglo XXI tan descarnada y emocional a la vez? La globalizaci贸n tiene sin duda que ver con esta consideraci贸n del mundo expuesto a redobladas e impensables tragedias. Lo irregular se transforma en norma y de esta forma el trabajo de producci贸n no remunerado es la base de todas las dem谩s labores productivas.

Pero, el tiempo dedicado a estas actividades suele descuidarse e ignorarse en los an谩lisis del mercado laboral. Por ejemplo, en cinco pa铆ses de Asia y el Pac铆fico, desde la producci贸n de alimentos de subsistencia hasta el cuidado de ni帽os y ancianos, se dedican 187 millones de horas diarias al trabajo de producci贸n no remunerado, 60% de los cuales son realizados por mujeres. No es amor: el trabajo invisible que hacemos las mujeres

Dado que la gran mayor铆a de las personas en edad de trabajar se dedican al trabajo de producci贸n no remunerado -24 de los 28 millones en los cinco pa铆ses analizados- la escala y el peso de las horas colectivas empleadas justifican mayores esfuerzos para incorporar el trabajo de producci贸n no remunerado en cualquier evaluaci贸n est谩ndar de los resultados del trabajo, la productividad y el crecimiento econ贸mico.

Mientras tanto, las diferencias entre los j贸venes de las zonas rurales y urbanas eran m谩s modestas, con diferencias t铆picamente inferiores a 10 puntos porcentuales. En todo el mundo, el 30% de las mujeres j贸venes no est谩n en ocupaci贸n, en la educaci贸n o la formaci贸n (NEET). Y en muchos pa铆ses del mundo, las tasas entre las mujeres j贸venes de las zonas rurales son mucho m谩s altas que las de sus pares masculinos y sus hom贸logos urbanos.

Por ejemplo en Afganist谩n, la tasa de j贸venes NEET entre las mujeres de las zonas rurales es de casi el 70%, en comparaci贸n con una tasa del 18% para los hombres j贸venes. Esa es una diferencia de m谩s de 50 puntos porcentuales, la m谩s amplia de los 58 pa铆ses para los que existen datos con este nivel de detalle.

Paquist谩n, Guatemala y Honduras tambi茅n se encuentran entre los pa铆ses con las mayores diferencias entre los g茅neros, 芦con tasas de TNE de las mujeres j贸venes por lo menos 30 puntos porcentuales por encima de las de los hombres j贸venes禄. Cada vez m谩s, los instrumentos de encuesta permiten medir el alcance y la escala del trabajo de producci贸n no remunerado y, por lo tanto, podr铆an utilizarse para hacer visible ese trabajo invisible.

La resoluci贸n de la 19 Conferencia Internacional de Estad铆sticos del Trabajo聽(CIET ) introdujo el t茅rmino t茅cnico聽trabajo de producci贸n聽para definir todos los insumos de mano de obra que participan en la producci贸n de bienes y servicios para uso final propio. Este concepto capta el tipo que com煤nmente se acepta como trabajo de producci贸n no remunerado, dentro del cual la prestaci贸n de servicios tambi茅n se conoce como trabajo de cuidado no remunerado.

El 'trabajo invisible' de las mujeres, ra铆z de la disparidad y la brecha salarialLos trabajadores de producci贸n no聽remunerados se definen como personas en edad de trabajar que realizaron al menos una hora de trabajo en la producci贸n de bienes o la prestaci贸n de servicios para uso final propio.

Si bien la participaci贸n en la fuerza de trabajo de las mujeres en Asia y el Pac铆fico es ligeramente superior a la de otras regiones, las tasas de inactividad siguen siendo altas en comparaci贸n con las de los hombres. Las mujeres j贸venes tienen muchas menos oportunidades de estar en ocupaci贸n, educaci贸n o en la ense帽anza que los hombres j贸venes, especialmente en el Asia meridional.

La contrapartida es que las mujeres realizan m谩s trabajo no remunerado que los hombres. M谩s de dos tercios de las mujeres en edad de trabajar (10 millones) de esos cinco pa铆ses asi谩ticos realizaban trabajo no remunerado como 煤nica actividad. Esa proporci贸n en el caso de los hombres es s贸lo del 41% (o sea, cinco millones).

Las normas de g茅nero hacen que las mujeres pasen desproporcionadamente m谩s tiempo que los hombres en estas actividades. En Nepal y Mongolia, dos tercios de todo el trabajo de producci贸n no remunerado fue realizado por mujeres. La distribuci贸n desigual de la carga de trabajo es particularmente notable entre la subcategor铆a de trabajo de cuidado no remunerado.

En promedio, las mujeres realizaron el 80% del trabajo de cuidado no remunerado en estos cinco pa铆ses. En Nepal, las mujeres realizaron el 85% del trabajo de cuidado no remunerado diario, dedicando un total de 29 millones de horas al d铆a (acumulativamente) en comparaci贸n con los cinco millones de horas que dedican los hombres.

Consecuencias de la distribuci贸n desequilibrada del trabajo

Para muchos j贸venes (personas de 15 a 24 a帽os), el tiempo dedicado a las tareas dom茅sticas significa tiempo fuera de la educaci贸n. En Nepal, el 94% de las mujeres j贸venes que cursan estudios de educaci贸n no acad茅mica participan en trabajos de cuidado en el hogar. Esta proporci贸n es dos veces mayor que la de los hombres. Trabajadoras de hogar y cuidados, esenciales pero desprotegidas

Durante las 茅pocas de crisis, las j贸venes suelen ser las primeras en abandonar la escuela, por lo que es probable que uno de los efectos de la actual crisis de Covid-19 en Nepal y en otros lugares sea el aumento de la proporci贸n de mujeres j贸venes que realizan TNE y de mujeres j贸venes que realizan trabajos de producci贸n no remunerados. No son s贸lo las mujeres j贸venes las que est谩n asumiendo una mayor carga de trabajo no remunerado durante el actual per铆odo de crisis.

Con los ni帽os sin escolarizar, las necesidades de atenci贸n de los ancianos y otros miembros de la familia son mayores, y las mujeres se han visto obligadas a hacer malabarismos con su propio trabajo y con las responsabilidades dom茅sticas a帽adidas. Bajo esta presi贸n, algunas mujeres han renunciado al trabajo remunerado para llevar a cabo las obligaciones familiares adicionales, lo que probablemente exacerbe la desigualdad entre los g茅neros.

M谩s tiempo dedicado al trabajo dom茅stico no remunerado tambi茅n significa menos oportunidades para el trabajo remunerado-ocupaci贸n, problema que tiene dos aristas. Por el lado de la oferta, con menos tiempo disponible para el trabajo remunerado, hay menos mujeres buscando trabajo, lo que causa mayores tasas de inactividad femenina.

En Nepal, por ejemplo, m谩s de un mill贸n de mujeres en edad de trabajar (9%) estaban dispuestas a trabajar en un empleo remunerado pero no buscaban o no estaban disponibles para trabajar debido a las responsabilidades familiares o a que los miembros de la familia consideraban que deb铆an permanecer en el hogar.

En cuanto a la demanda, la discriminaci贸n por motivos de g茅nero sigue siendo com煤n en los pa铆ses de esa regi贸n, ya que las empresas se muestran reacias a contratar mujeres, especialmente en edad de procrear. Sin trabajo remunerado, las mujeres se enfrentan a una mayor inseguridad financiera, especialmente en las edades m谩s avanzadas.

驴Qu茅 es lo siguiente?

Discriminaci贸n Laboral | 驴Qu茅 es y c贸mo abordarla?La cuesti贸n de g茅nero es un tema de gran relevancia en la actualidad. El capitalismo, en su actual contexto de globalizaci贸n neoliberal, ha exacerbado, fetichizado y profundizado a煤n m谩s las formas de opresi贸n de g茅nero y de explotaci贸n de clase; por lo cual ante una complicaci贸n cada vez mayor de este fen贸meno, es tambi茅n necesaria una mirada cada vez m谩s integradora y cr铆tica.

Es obvio que la tem谩tica de g茅nero es una problem谩tica no resuelta por el llamado desarrollo capitalista, ni aun por las experiencias de transici贸n al socialismo, al menos en toda su expresi贸n. Se deben analizar, y al mismo tiempo cuestionar, las formas concretas que hoy en d铆a asumen aspectos como el patriarcado, la divisi贸n sexual y social del trabajo, los procesos de producci贸n-reproducci贸n social, la ideolog铆a, la pol铆tica, la ley, la religi贸n, la moral, la sexualidad, la dominaci贸n/opresi贸n, las clases sociales, la explotaci贸n, etc.

No es minimizar ni rechazar las luchas feministas diciendo 鈥渆l verdadero n煤cleo del problema es el capitalismo鈥, persistiendo en la ignorancia sobre c贸mo se articulan capitalismo y patriarcado y sobre la influencia reaccionaria que tiene el machismo sobre la clase trabajadora.

Pero el an谩lisis marxista dial茅ctico de las cuestiones de g茅nero, a partir de una cr铆tica desde sus fundamentos, permite 鈥揺n la medida que las relaciones de g茅nero son tambi茅n entendidas como manifestaciones de las relaciones sociales de producci贸n鈥 poner al descubierto su vinculaci贸n con los procesos de acumulaci贸n capitalista y su funcionalidad a la l贸gica del capital. Abusos y explotaci贸n laboral, la cruel realidad de las mujeres migrantes

En la medida en que esta idea se comparte, tambi茅n se avanza en la compresi贸n de que no basta con transformar las formas y las instituciones en que se concreta la opresi贸n, la desigualdad y la discriminaci贸n de g茅nero; sino que es preciso ir a las determinaciones de 煤ltima instancia, a la esencia, y mudar el metabolismo social del capital; y por ende, a las premisas que las sustentan.

La producci贸n-reproducci贸n social en el capitalismo, genera necesariamente como condici贸n y resultado relaciones sociales de explotaci贸n de clase y de opresi贸n de g茅nero, estrechamente articuladas entre s铆; que debe ser tambi茅n entendida como expresi贸n de relaciones sociales de producci贸n.

 

*Periodista uruguayo acreditado en ONU-Ginebra, analista asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE,聽www.estrategia.la)

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