Oct 29 2012
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Sociedad

Trabajo semiesclavo para la guerra en las prisiones de EEUU

鈥淓n este momento, los presos de establecimientos penitenciarios federales de todo el pa铆s est谩n haciendo piezas para misiles Patriot.聽Al empezar les pagan 23 centavos de d贸lar por hora (ser铆an 1,84 d贸lares por jornada de 8 horas) y pueden llegar a un m谩ximo de 1,15 la hora por fabricar productos electr贸nicos que controlan la propulsi贸n, direcci贸n y punter铆a de los sistemas de聽misiles guiados de Lockheed Martin PAC-3, que originalmente se hicieron famosos en la primera guerra del Golfo P茅rsico.
芦驴Se sorprende?聽Yo tambi茅n鈥.聽| ERNESTO CARMONA.*

 

As铆 comienza el llamativo primer p谩rrafo de una extensa nota del periodista e investigador financiero Justin Rohrlich, publicada el 7 de marzo 2011 en el World in Review (Minyanville.com) con el t铆tulo 驴Por qu茅 los Presos est谩n Construyendo Misiles Patriot?
Esta escalofriante noticia pas贸 de largo porque fue ignorada por los grandes medios comerciales estadounidenses e internacionales.

 

La sobreexplotaci贸n de mano de obra cautiva era atribuida en EEUU s贸lo a los chinos, que lo har铆an para competir con precios m谩s bajos en el mercado mundial, seg煤n la recurrente propaganda desinformativa de los sistemas trasnacionales de noticias. Pero fue sacada a la luz p煤blica este a帽o, por lo menos para conocimiento de los medios alternativos y ciudadanos del mundo interesados en estos grandes temas, por el Proyecto Censurado de la Universidad Sonoma State de California a partir de otra nota de Sara Flounders, publicada el 6 de junio 2011 en el peri贸dico Workers World (Trabajadores del Mundo), bajo el t铆tulo El Pent谩gono y el trabajo esclavo en las prisiones de EEUU.

 

鈥淟os presos ganan 23 centavos por hora en las prisiones federales de Estados Unidos fabricando componentes de alta tecnolog铆a electr贸nica para misiles Patriot Advanced Capability 3 (Patriots de capacidad avanzada 3), lanzadores para el sistema TOW (Tube-launched, Optically tracked, Wire-guided, o Tubo lanzador, seguimiento 贸ptico, guiado por cable), misiles anti-tanque y otros sistemas de proyectiles guiados鈥, escribi贸 Flounders en el primer p谩rrafo de su nota.

 

鈥淰ale la pena examinar m谩s de cerca las implicaciones de este hecho ominoso en un art铆culo de marzo del periodista e investigador financiero Justin Rohrlich, del World in Review (Minyanville.com)鈥, a帽adi贸 la periodista鈥 y fue lo que hicimos.

 

EEUU tiene aproximadamente el cinco por ciento de la poblaci贸n del mundo; pero muy pocos saben que sus prisiones mantienen encerrada m谩s del 25% de toda la gente encarcelada en el planeta. Y tambi茅n ignoraban que muchos de estos presos trabajan para el complejo militar industrial que abastece al Pent谩gono hasta por 23 centavos de d贸lar la hora, o tarifas similares. S贸lo se libran de esta expoliaci贸n de mano de obra casi esclava miles de presos en reclusi贸n solitaria, a menudo confinados por castigos disciplinarios por faltas de baja importancia.

 

鈥淟a expansi贸n del uso de industrias de prisi贸n, que pagan salarios de esclavitud como una forma de aumentar los beneficios de las gigantescas corporaciones militares, es un ataque frontal a los derechos de todos los trabajadores鈥, escribi贸 Flounders.
鈥淓l trabajo penitenciario 鈥攕in protecci贸n sindical, ni pago de horas extras, sin d铆as de vacaciones, pensiones, prestaciones, protecci贸n de salud y seguridad, o retenci贸n de la Seguridad Social鈥 tambi茅n fabrica componentes complejos para aviones de combate F-15 de McDonnell Douglas/Boeing, F-16 de General Dynamics/Lockheed Martin y helic贸pteros Cobra de Bell/Textron鈥.

 

Producci贸n presidiaria 芦high-tech

鈥淓l trabajo penitenciario produce gafas de visi贸n nocturna, chalecos antibalas, uniformes de camouflage, aparatos de radio y comunicaciones, sistemas de iluminaci贸n y componentes para armas antia茅reas acorazadas de 30mm a 300 mm, as铆 como rastreadores de minas terrestres y equipamiento electro-贸ptico telemetr铆a l谩ser para veh铆culos de combate BAE Systems Bradley. Los presos reciclan equipos electr贸nicos t贸xicos y revisan los veh铆culos militares鈥, a帽adi贸 Flounders en el peri贸dico de los trabajadores.[1]

 

Justin Rohrlich escarb贸 la basura para indagar c贸mo funciona este negocio de las penitenciar铆as. Est谩 manejado por Industria Prisiones Federales (en ingl茅s, Federal Prison Industries, FPI, o Unicor, su marca comercial desde 1977) de la Oficina de Prisiones, una corporaci贸n cuasi-p煤blica, 鈥渟in fines de lucro鈥, clasificada como la N掳 39 entre los grandes contratistas del gobierno de EEUU.

 

El trabajo carcelario federal que contrata Unicor se desarrolla en 14 f谩bricas de prisiones, donde m谩s de 3.000 presos fabrican equipos electr贸nicos de comunicaci贸n para uso en tierra, mar y aire. En total, Unicor gestiona 110 f谩bricas en 79 centros penitenciarios federales. Tambi茅n est谩 inserta en el 鈥渟ocialismo corporativo鈥 de EEUU porque la financia el gobierno, por una decisi贸n del Congreso adoptada en 1934, cuando fue creada como 鈥渉erramienta de rehabilitaci贸n para ense帽ar habilidades del mundo real de trabajo para los presos federales鈥, record贸 Rohrlich.

 

Unicor asegura que sus programas penitenciarios de trabajo no afectan negativamente a las empresas del sector privado y siempre ha sido bastante bien sabido que los reclusos hacen de todo, desde se帽ales de tr谩fico, bancos de parques, placas veh铆culos, mobiliario para oficinas federales como la Administraci贸n de Veteranos y Departamento de Defensa, pero el sofisticado programa de alta tecnolog铆a accesoria de misiles, aviones, carros de combate, etc茅tera, hab铆a pasado casi inadvertido 鈥嬧媓asta ahora.

 

La poblaci贸n carcelaria de EEUU es la m谩s grande del mundo, pero crece a tal ritmo que en los 煤ltimos 30 a帽os se quintuplic贸. Adem谩s, es un pingue negocios para el sistema privado de prisiones, que cobra 芦por cama禄 y adem谩s percibe ganancias por sus negocios de mano de obra esclava con Unicor. Cuando asumi贸 Ronald Reagan, en 1980, hab铆a 400.000 presos; hoy superan los 2,3 millones.

 

Actualmente existen m谩s varones estadounidenses presos, en libertad bajo palabra o libertad condicional, que todos los esclavos que exist铆an en 1850, antes de comenzar la Guerra Civil, seg煤n la profesora de derecho Michelle Alexander en su libro The New Jim Crow: Mass Incarceration in the Age of Colorblindness鈥 (El nuevo Jim Crow: encarcelaci贸n masiva en la era del desprecio racista).

 

Competencia desleal

Nate C. Hindman, del The Huffington Post, inform贸 el 15 de agosto 2012 que Michael Mansh, presidente de la peque帽a f谩brica de ropa Ventas y Servicio Ashland, en Olive Hill, Kentucky, en un caso que incluso apareci贸 en CNNMoney, se enter贸 en febrero que su empresa de 100 personas corr铆a el riesgo de perder un contrato para fabricar cazadoras destinadas a la Fuerza A茅rea de EEUU. La amenaza se llamaba Unicor.

 

Durante d茅cadas, las peque帽as f谩bricas de EEUU vienen luchando contra operaciones administradas por el gobierno que subcontratan mano de obra estadounidenses tras las rejas. Y la tensi贸n crece bastante por este rol 芦socialista禄 del gobierno que socava la necesidad de crear empleos proclamada por鈥 el mismo gobierno.

 

Ashland, que es el principal empleador en Olive Hill, estuvo a punto de cerrar. Mansh le dijo a CNNMoney:
芦Somos 100 personas que compran comestibles. Usamos empresas de transporte de la ciudad, compramos piezas y bombillos all铆 todos los d铆as (…) Eso est谩 todo perdido cuando las c谩rceles nos quitan los contratos禄.
S贸lo la presi贸n medi谩tica puso en marcha a los legisladores locales, quienes consiguieron que Unicor diera marcha atr谩s y cediera el contrato. Al final, todos fueron felices.

 

La mano de obra esclavo-carcelaria perjudica a los trabajadores, da帽a a la peque帽a y mediana industria y s贸lo favorece a las grandes corporaciones del complejo militar industrial que trabajan para que su principal cliente, el gobierno de EEUU de cualquier signo pol铆tico, consumiendo siempre esas armas pueda imponer la 芦guerra permanente禄 que mantiene a trav茅s de la historia, y hoy Obama-Clinton promueven en Siria, escondiendo la mano.
De paso, esta implacable pol铆tica imperial trae a la mente la idea de la 鈥渞evoluci贸n permanente禄 de Trotsky.
___
1] ver video de Veh铆culos Bradley en acci贸n aqu铆.
鈥 Justin Rohrlich, Why are Prisoners Building Patriot Missiles? 7 de marzo 2011 aqu铆
鈥 Sara Flounders, 鈥淭he Pentagon and Slave Labor in U.S. Prisons,鈥 Workers World, June 6, 2011, aqu铆.
鈥 The Huffington Post | Por Nate C. Hindman
Publicado: 08/15/2012 11:54 am Puesta al d铆a: 15/08/2012 aqu铆
鈥 James Ridgeway and Jean Casella, 鈥淐ruel and Usual: US Solitary Confinement,鈥 Al Jazeera English, March 19, 2011,
aqu铆.
鈥 Ver aqu铆,
鈥斺
* Periodista.
En Proyecto Censurado.
Estudiantes investigadores: Leta Frolli y Taylor Wright (Sonoma State University)
Evaluadores acad茅micos: Sheila Katz y Patrick Jackson (Sonoma State University).

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. juanzeniack
      2 noviembre 2012 16:25

      El caso es que fabrican elementos para matar a otros seres humanos. Que sean trabajadores carcelarios bajo semiesclavitud u ordinarios, con buenos sueldos y derechos reconocidos, es indiferente: est谩n trabajando para quitar el derecho a la vida a otros cong茅neres.
      Es m谩s, parece mejor que sea bajo la primera forma, que las malas condiciones y la semiesclavitud sea una manera de contraponer la indigna actividad que realizan.
      No mover铆a ni un dedo por los derechos laborales de los empleados que trabajan en la industria militar. As铆 les pagaran con pan y agua.