Oct 2 2019
403 lecturas

Economía

Trump monetario: entre lacayos y charlatanes

El presidente estadounidense Donald Trump anunció en julio pasado que haría la nominación de la economista Judy Shelton para ocupar uno de los dos puestos vacantes en la Reserva Federal. Es la tercera vez que Trump intenta colocar a alguien de su confianza en la Fed. Las primeras intentonas fracasaron porque la pelea por lograr la confirmación del Senado se veía difícil. Algunos de los candidatos eran el hazmerreír de la comunidad y todos optaron por retirarse antes de sufrir una experiencia todavía más vergonzosa con un voto negativo de los senadores.

El anuncio del nombramiento de Judy Shelton no fue una sorpresa para quienes conocen la trayectoria de Trump. De ser confirmada por el Senado, Shelton podría llegar a ocupar la presidencia de la Reserva Federal si Trump fuese reelecto. Por eso es interesante examinar la evolución de las posiciones de Shelton en materia de política monetaria, en el plano nacional y a nivel del sistema monetario internacional.Resultado de imagen para judy shelton

La se√Īora Shelton ha seguido un sendero que algunos califican de err√°tico, pero quiz√°s sea mejor decir oportunista. Cuando Obama era presidente, Shelton se opuso a la pol√≠tica de bajas tasas de inter√©s aplicada para estimular la econom√≠a porque constitu√≠an una forma de expoliaci√≥n de los peque√Īos ahorradores. Pero ahora que la econom√≠a est√° en mejores condiciones que en ese tiempo, Shelton ha dado una vuelta de 180 grados y propone regresar a tasas de inter√©s m√°s bajas, incluso al l√≠mite de cero. Eso es lo que el Donald ha venido diciendo y Judy lo sabe: aqu√≠ aflora la cara de lacayo de la se√Īora Shelton.

Pero este personaje tiene otra faceta. Desde hace tiempo la Shelton propone el regreso al patr√≥n oro para dar estabilidad al d√≥lar y mantener su supremac√≠a. Seg√ļn ella esto permitir√≠a regresar a un sistema de tipos de cambio fijos y evitar√≠a que pa√≠ses como China manipulen la pol√≠tica cambiaria para obtener ventajas comerciales. Esta es la melod√≠a que le gusta a Trump. Pero claro que el Donald no tiene idea de lo que le est√° cantando al o√≠do la se√Īora Judy.

La propuesta de regresar al patr√≥n oro es rechazada por todos los economistas serios del mundo. Y aqu√≠ incluimos a economistas de todas las escuelas de la teor√≠a econ√≥mica, desde los m√°s convencionales hasta los m√°s heterodoxos. Solamente una capa de seudoeconomistas en institutos financiados por c√≠rculos ultraconservadores insiste en que es necesario regresar al patr√≥n oro para estabilizar la moneda y las finanzas p√ļblicas.

Para entender el alcance de esta propuesta sobre el patr√≥n oro conviene hacer un poco de historia. El periodo entre las dos guerras mundiales estuvo marcado por una gran inestabilidad econ√≥mica internacional. Muchos pa√≠ses recurrieron a frecuentes devaluaciones para hacer m√°s competitivas sus exportaciones. Cuando estall√≥ la crisis en 1929 las principales econom√≠as del mundo descubrieron que su lealtad al patr√≥n oro les imped√≠a tomar medidas para frenar las tendencias depresivas. Por eso la defensa del patr√≥n oro hizo que se profundizara y extendiera la crisis. La obsesi√≥n por preservar el patr√≥n oro a toda costa se convirti√≥ en la principal correa de transmisi√≥n internacional de la Gran Depresi√≥n. A lo largo de la d√©cada de los a√Īos 1930 el patr√≥n oro fue siendo abandonado por varios pa√≠ses.

Resultado de imagen para patr√≥n oroLos aliados buscaron un mundo diferente para la posguerra y as√≠ naci√≥ el sistema de Bretton Woods de tipos de cambio fijos para evitar devaluaciones competitivas y manipulaciones. Ese sistema estaba basado en la hegemon√≠a del d√≥lar y su convertibilidad al oro al precio de 35 d√≥lares la onza y se mantuvo hasta 1971, cuando Nixon cerr√≥ la ventanilla de oro y ces√≥ la convertibilidad del d√≥lar. Ese d√≠a se inaugur√≥ el mundo de la moneda fiduciaria que Shelton considera la ra√≠z de todos los males. La se√Īora no tiene idea de lo que es la teor√≠a monetaria, ni la pol√≠tica fiscal, ni la din√°mica de una econom√≠a capitalista. Los males del capitalismo no provienen de la moneda fiduciaria.

Regresar al patrón oro significa restringir la política fiscal, maniatar la política monetaria y atar el valor de la moneda al precio del oro (cuya volatilidad no es cero). En caso de una recesión o una crisis las autoridades económicas estarían incapacitadas de tomar cualquier iniciativa. Esto Trump no lo sabe, y si lo supiera le retiraría la nominación a Shelton.

Judy considera que el sistema monetario internacional carece de reglas y por eso las manipulaciones de política cambiaria. Por eso piensa que con un mítico regreso al patrón oro se podría eternizar la supremacía del dólar en el sistema de pagos internacionales. Ese es el mensaje que le encanta a Trump. Pero la Judy no le dirá nunca que no hay manera de que la economía del mundo regrese al patrón oro.

La pregunta en Washington estos d√≠as es brutal: entre un personaje sin principios y otro que es un completo ignorante, ¬Ņa qui√©n escoger√≠a usted? La verdad es que no hay que quebrarse la cabeza. Con Judy Shelton se tienen ambas opciones en la misma

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario